Reivindicación:

¿Para que queremos todo?, ¿para que tanta parafernalia, cual es el objetivo de todas las cosas que tenemos alrededor?, ¿para que las queremos?..

¿No es verdad que es lo mismo que nada incluso peor?,

¿qué es toda esta MIERDA?,

¿quién fue el que dio permiso para hacer todas estas estupideces?,

¿quién fue el cabronazo que nos dio la inteligencia?,

¡¿para que jodida causa nos dieron posibilidades?!,

¿para que coño es todo?,  no sirve para nada, ¿cuál es la felicidad?, ¿Dónde esta?,

¿quién nos hizo querer?.

Proclamo por mi parte un total desacuerdo con el pensamiento, con toda la basura que inunda nuestra vida, con todo.

¿Cuál es la razón por la que nos sometemos al pensamiento?,

¿por qué toda esta MIERDA?,

¿por qué vivimos aquí?.

¡Quiero saberlo!

Quiero tener inquietudes, quiero que esto que todo el mundo proclama me llene.

Pero la verdad es que no quiero,  ni a mí mismo,  siento una completa repugnancia que me invade, siento la basura rodeándome.

Proclamo que me siento antinatural, exijo que la vida sea útil y sino es así, exijo la perdida de mi mente, y que vuelva a los orígenes primitivos, es decir a la naturaleza.

Quiero sentir la necesidad de sobrevivir, sin preguntas, sin inteligencia, animal, vivir obtuso. Vivir por ansia, por nada más.

Ahora con toda esta MIERDA lo único que tengo es infelicidad. Quiero una lobotomia. Amo la estupidez.

Señalo la genialidad de los subnormales. Reivindico la felicidad estúpida, la estupidez original, la virginal. No esta estupidez complicada  de miles de matices falsificados. No este teatro obsesivo que llega a bloquear la mentes y darles una dirección creada, inventada, una realidad irreal, estructurada, programada, increíble. Esta que la gente   aclama como “vivir bien”, “vivir agusto”, “vivir medianamente en felicidad” como indican los cánones escritos.