CASCO - PROTECCIÓN OBLIGATORIA

En la foto: B. Vega (Aka), juvenil femenino con el casco homologado.

Creo que es mi deber, en este caso como parte del equipo médico del Campeonato de Andalucía Infantil/Juvenil 2007, comentar lo que la nueva normativa ha supuesto en cuanto a incidentes. Lo más llamativo ha sido el evidente descenso de lesiones nasales, faciales, y bucales en kumite. Prácticamente no he atendido ninguna incidencia debido a ello, y creo que tarde o temprano tendré que deshacerme de los tapones nasales. En este sentido debo elogiar y aplaudir que se haya aprobado esta normativa, a la cual algún competidor pondrá algún reproche como "huele mal" o "me asfixio"…..mejor oler algo aunque sea desagradable con una nariz sana y derechita y/o asfixiarse por el casco que por una hemorragia nasal o bucal que no para de sangrar.

Dr. Gustavo Reque

Gracias a los comentarios y observaciones proporcionadas por José María de Dios y Luis Ignacio López, las sorpresas con respecto al uso del casco fueron menores. Tratándose de un elemento de protección hubo una rápida aceptación por parte de los competidores, aunque algunos no tuvieron mucha suerte al adquirir un casco que no era de su talla.
Desde el punto de vista arbitral, hubo algunos contactos - fácilmente visibles- que requerían de la aproximación del árbitro al competidor para volver a "colocar" el casco adecuadamente en la cabeza del karateka (y de paso confirmar el contacto). No hubo ninguna llamada al médico por lesiones orofaciales (ni bocas, ni narices), lo cual es raro en 6 horas de kumite.
Entendiendo el casco como una extensión de la cabeza (ya lo es la guantilla del puño), no hay dudas con respecto a las advertencias o penalizaciones debidas a los contactos jodan.

Fueron muchos los que, al acabar la jornada, vieron las ventajas y consecuencias del uso del casco. Sin duda una decisión acertada.

Adolfo Reque