| |
Pedroso 'in memorian'
Está mal que uno se ría de los muertos. Y lamentablemente,
el protagonista de esta historia falleció hace unos años, joven
aún y durante un sueño. Que sirvan estas líneas como homenaje
a Pedroso, que es el apellido del difunto y el apelativo por
el que lo conocimos todos.
Pedroso siempre me recordó al caballo
de Rebelión en la granja. Era de los que, en esos tiempos
en que había que hacer de todo para tener un buen expediente,
lo mismo competía en dos o tres disciplinas de los Caribe
(juegos deportivos de la UH), que iba a la agricultura, era
dirigente y hasta se comentaba que 'seguroso'. El caso es
que siempre andaba esforzándose.
A Pedroso debe haberle pasado lo que
a mí, que me encantaban aquellas asambleas de balance y/o
renovación de mandato. En realidad no las reuniones en sí,
que eran un auténtico infierno, sino el nombrecito,
que sonaba a algo importante.
El caso es que un buen día le dio por
escribir unos versos de amor a su novia y antes de entregárselos
le pidió su opinión a Bárbara
Llamos. Para mofa de todos (porque Baby se encargó
de hacer pública la historia), Pedroso evocaba aquel día en
que tuvo la dicha de encontrar a Tania frente al "ascensor
y/o elevador de la beca".
|
|