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Bárbara Llamos y Marlene Urbay
Era el año del estreno periodístico de Bárbara
Llamos en la gran ciudad. Su primer acto migratorio (cambiarse
de la facultad de Oriente a la de La Habana) era tan vulgar
y común, como después lo sería irse de La Habana a Roma, Madrid,
Miami, Santiago...
Su fama de mulata fogosa no era suficiente
para provocar la mirada. Tenía que posicionarse, además, como
una promesa para el periodismo. Nadie pregunte cómo, porque
no lo sé; Llamos llegó a CMBF, Radio Musical Nacional, para
pasearse por los caminos de la elegancia y de lo clásico.
Pero en más de una ocasión le traicionó su tradición de mulata
rumbera.
Era la primera temporada de conciertos
de la Basílica de San Francisco a donde Bárbara iría no solo
como espectadora sino como reportera. Y violando las primeras
lecciones de periodismo, se olvidó de comprobar la veracidad
de la fuente.
Una mujer dirigía magistralmente la
orquesta. Y después de finalizado el programa para la ocasión,
quedando todos fascinados, Baby (como trascendería entre amigos
y conocidos) quiso entrevistarla. Alguien prometo no
ser yo le dijo el nombre: Marlene Urbay.
Fue corriendo a su búsqueda. Entre quienes
la acompañamos en sus carreras por la Basílica estábamos Alexander
Jiménez (se mantiene en Cuba, padeciendo los dolores de provincia)
y yo, además de otros que no podría precisar.
Al divisarla, Barbara Llamos comenzó:
"¡Marlene!, ¡Marlene!". La directora
de orquesta no se inmutaba, y en todo momento daba la impresión
de no enterarse del llamado tímido de nuestra colega. Pero
sería imperdonable perder la oportunidad. Se acercó.
Marlene, por favor, soy periodista de CMBF, y...
No pudo terminar.
¿Qué Marlene, mi amor?
Bárbara dudó, pero continuó dignamente:
Marlene Urbay
¡No, mi vida, yo soy Zenaida Castro Romeu, directora
de orquesta!
Lo que sucedió después sólo lo podría
contar Baby, porque quienes estábamos a su lado desaparecimos
instantáneamente, para apostarnos en la puerta de salida de
la Basílica, donde la esperamos para compartir la desvergüenza
de su noche de estreno como reportera en la gran ciudad.
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