La
realidad tal y como se nos presenta no siempre es fácil de comprender.
Asignamos significados a los acontecimientos que nos rodean en función
de los modelos mentales que tengamos asumidos. En ocasiones el saber
ocupa lugar entorpeciendo la comprensión de lo nuevo. Además,
como dice el proverbio inglés, incluso la campana no suena todas
las veces con el mismo tañido. Por eso, con frecuencia, no sólo
necesitamos hechos y datos, sino que requerimos de opiniones que le
den sentido a los hechos. Las opiniones, además de permitirnos
participar en la vida común, nos facilitan el acomodo con nuestro
tiempo. No todos tenemos la suerte de tener la capacidad holística
de la mente del estratega: necesitan menos información que otros
para ver y comprender el cuadro general.