Hola Javier:
Ya que no hay ningún charro amable, te responderá uno
poco amable: yo.
Esa maniobra se llama Roll back. El caballo la ejecuta
combinando la parada deslizada (en raya) con una media vuelta y
salida al galope. La salida al galope debe hacerse sin que el
caballo camine o trote, si quieres ganar más puntos.
El caballo debe aprender las dos maniobras por separado,
así que primero debes enseñarle a parar con la palabra. Aparte
debes enseñar al caballo a dar vuelta apoyado en la pata interna
y partir al galope. Eso es más fácil pues basta con caminar a
lo largo de una barda y pedirle que gire (hacia la barda) y parta
de inmediato al galope. La barda debe ser usada sólo unas
cuantas veces, en lo que el caballo aprende a usar su posterior y
apoyar la pata interna para girar y salir al galope.
Salud! Chico.
Ver control de cuello horizontal ejercicio especial roll back
Pero si lo que te refieres es salir desde parado al galope, la
solución es la siguiente:
Partimos de la base de que el caballo tiene la doma necesaria y
sabe galopar con nosotros encima, entonces desde parado iniciamos
la serie de señales progresivas que van a desencadenar el
galope:
1º visuales, adelantamos las manos y las riendas caerán flojas
2º sonoras, 'alop' o cualquiera otra que tengamos asociada.
3º físicas, inclinación del cuerpo un poco hacia adelante y
presión con las piernas. La pierna contraria a la mano que va a
guiar un poco retrasada. Estas señales hay que MANTENERLAS TODAS
hasta que el caballo negocie el galope (las primeras veces
transicionará por el paso y por el trote).
En el momento que galope, SUPENDERLAS TODAS, dos trancos y lo
clásico de descanso y felicitaciones con halagos verbales y
caricias.
Llegará el momento que al decir 'alop' desde parado inicie el
galope, ¿porqué?, porque el caballo comprendió que después
del galope llegaba el descanso, por eso decidió: "vamos a
galopar a la primera". Ni que decir tiene que lo hartas de
besos (no hace falta que se los des en el morro, vale
mentalmente) y caricias y halagos.
Ojo con el vicio tradicional de querer repetir las cosas para que
el caballo asimile. Es mejor la primera vez que lo haga bien,
desensillar (su mejor reforzamiento positivo) que volver a
intentarlo para reforzar supuestamente.
Hola a todos:
Como siempre, Superpaco ha facilitado las cosas. El
trabajo de salir a la mano correcta, ya sea desde el trote, el
paso o de sobreparado, es como él la describe. Sólo quiero
ampliar un poco su información en los siguientes aspectos.
1.- El peso del jinete debe estar cargado hacia el lado
contrario al que se pretende salir y ligeramente hacia atrás.
Sin embargo, cuando se pretende galopar partiendo del trote o del
paso, sí se pede desplazar el peso del cuerpo hacia adelante
pues la inercia del movimiento hacia adelante le facilita al
caballo la transición. Es importante ubicar correctamente el
peso del cuerpo, ya que si queremos que salga a la mano derecha,
esa extremidad debe tener el menor peso posible, así que el
mejor sitio para el peso es la diagonal opuesta (pata izquierda).
2.- El hecho anterior facilita que nuestra pierna
interior, es decir, la del lado al que queremos salir, debe
"abrir la puerta", evitando el contacto con el flanco
del caballo.
3.- No intentar enseñar al caballo a salir al galope
desde la posición de sobreparado, sino comenzar a hacerlo desde
el trote. Cuando consideren que el caballo ya conoce las señales
para galopar, conclusión a la que llegarán porque su
transición trote-galope se hace eficiente, podrán pedirle que
galope desde el paso y finalmente desde la posición de parado.
Salud! Chico.
- Sobre el ejercicico según el MNC para realizar la espalda adentro.
Hola Lety:
Como cualquier movimiento lateral (2,3 o 4 pistas), el
origen de "espaldas dentro" parte del apropiado control
del tren delantero y el posterior independientemente. Es
importante, que se domine también las flexiones lateral y la
vertical, así como la distensión general del caballo. También
es importante que el caballo sepa caminar hacia atrás eficiente,
relajada y diligentemente, pues se requiere un buen grado de
colección, aunque el ejercicio de espaldas dentro es por sí
mismo excelente para enseñar al caballo a obtener la colección
sin apoyo de las riendas o piernas, así como para relajarlo.
Suponiendo que ya dominas todo lo anterior, el siguiente
paso es enseñar el ejercicio desde el piso.
Por supuesto que para poner en práctica este ejercicio
desde el piso, es necesario ejecutar correctamente el control de
movimientos hacia los dos lados y sobre todo el control del
espacio vital del tercio delantero y el posterior.
Así que con todo lo anterior bajo control, se coloca al
caballo de frente a una cerca (cerco, barda) mientras te paras de
frente a su tórax. Desde esa posición le pides que ceda su
espacio en el tren posterior e inmediatamente después haces lo
mismo en el tren frontal. El caballo desplazará su posterior uno
o dos pasos apartándose de ti y acto seguido, dará uno o dos
pasos con su tren delantero.
La secuencia de señales se debe hacer en estricta
observancia de los principios del MNC, es decir, debes ser
inofensiva, oportuna, específica, consistente, gradual y
retributiva.
Después de repetir tres o cuatro veces este ejercicio, el
caballo estará listo para iniciar la lección.
1.- Puedes emplear primero una palabra específica que el
caballo deberá distinguir de otras, antes de iniciar la
secuencia de señales.
2.- Aplicas dedos de fuego en el lugar donde
posteriormente apoyarás tu talón y posiblemente el acicate. La
intensidad de la presión, ejercida mediante la voz y tus dedos
se deberán incrementar gradualmente en espera de la respuesta
esperada (un paso de costado). En el caso de caballos
insuficientemente o mal preparados para el ejercicio, se pueden
presentar resistencias mediante patadas, algunas veces tiradas
con habilidad hacia adelante y lateralmente. Debes tener cuidado.
3.- Si después de un razonable incremento de presión no
obtienes el movimiento lateral, debes pasar de inmediato (sin
pausa) de esas señales a la de control del posterior (ya
practicada) y después de un paso, continuar de inmediato (sin
pausa) en el tren frontal. Si haces correctamente el ejercicio,
el caballo comprenderá con tres repeticiones (otórgate 8 o 10)
que lo que quieres es que camine de costado y lo hará cada vez
más eficientemente y con una señal cada vez más sutil. Si no
es así, algo va mal.
4.- Debes retribuirle cada paso, sobre todo al principio.
Cuando la fase anterior esté ejecutado satisfactoriamente,
puedes encadenar pasos y hacer que se mueva varios pasos, que no
deben ser más de 7 u 8 para que el caballo no se aburra.
Mientras ocurre el desplazamiento, no nos debe preocupar que en
lugar de un ejercicio de espaldas dentro resulte un paso de
costado, ni que sus patas y manos crucen adelante o atrás. No es
momento de ponernos exigentes, lo que queremos es que haya
claridad en sus ideas sobre lo que está haciendo, después le
explicaremos cómo debe hacerlo.
En este momento, generalmente el caballo desplaza más el
posterior o el tren anterior, y rara vez realiza el movimiento
simultáneamente, así que si por casualidad el caballo se
desplaza correctamente, se le premia inmediatamente suspendiendo
el ejercicio, dejándolo descansar por lo menos 15 segundos y
acariciándolo y halagándolo con la voz. Te darás cuenta que el
caballo comienza a comprender lo que quieres y a tratar de
complacerte. Esto es lo más importante, aunque no haga
correctamente el ejercicio.
En una mano tendrás el ronzal y en la otra una fusta. Si
el caballo adelanta el tren delantero se debe hacer
"sombra" con la fusta en el posterior para que se
muevan simultáneamente (si es necesario después de hacer sombra
puedes pasar a darle toquecitos). Debes resistir la tentación de
tirar del ronzal en lugar de arrear el posterior, pues el caballo
lo puede interpretar como "suspender la acción". Se
recurre al ronzal sólo cuando el desequilibrio de impulso es
mayúsculo y el tren frontal se va demasiado por delante. Siempre
debes prever una reacción defensiva del caballo originada por la
frustración de no comprender lo que le pides.
No es su culpa.
Si todo marcha bien, después de unos 15 minutos en total,
el caballo estará desplazándose lateralmente con eficiencia y
calma (si no es así, algo va mal). Este sería el momento de
pedirle que su desplazamiento lo realice correctamente y lo
podrás lograr dando toquecitos en el ronzal para colocar la
cabeza, cuello y espalda hacia la que se camina, mientras se
arrea con la fusta si el posterior se retrasa.
Ahora puedes escoger el ángulo con el que el caballo debe
desplazarse y eso definirá si va a 2, 3 o 4 pistas, el ronzal lo
decide. Para que el ejercicio realmente se realice colocando la
espalda hacia la dirección del movimiento, la nariz debe apuntar
hacia el lado contrario.
La parte más importante es no apoyar al caballo con el
ronzal, ni arrear continuamente el posterior. Se debe corregir y
dejar en libertad de equivocarse, corregir y dejar en libertad de
equivocarse, cuantas veces sea necesario, que seguramente no
serán más de 4 o 5 si todo va bien.
Ahora puedes hacerlo montada.
Los principios son los mismos pero tu posición será
diferente. Esta posición debe exagerarse al principio, tanto
para que el caballo la comprenda mejor, como para que tú
también la automatices mejor. Con el tiempo las señales no
serán notorias más que para el caballo. Y estoy hablando de un
tiempo muy breve.
Montada, colocas al caballo perpendicular a la cerca,
pronuncias la "palabra mágica" y adoptas la siguiente
posición:
Pierna del lado contrario al movimiento, apoya en la
posición central (donde se dio la señal desde tierra). Pierna
del lado hacia el cual se camina, "abriendo la puerta"
(separada del tórax) y señalando el camino a seguir. Ahora, la
rienda del lado contrario al avance coloca la nariz ligeramente
hacia ese lado, pero sólo lo suficiente para establecer el
ángulo con el que se quiere caminar. Esta flexión, que se
extenderá a todo el cuerpo, hará que el caballo proyecte la
espalda hacia el lado del movimiento. La cadera caerá
naturalmente hacia el lado contrario al del avance (empujando),
El hombro del jinete, que se encuentra hacia el lado del avance,
consecuentemente con la parte correspondiente de la cadera,
estará en un plano superior respecto del otro. La vista del
jinete debe extenderse lejos siguiendo la ruta que se pretende
siga el caballo, pero cuidando que el hombro del lado del
movimiento se encuentre en un plano superior al del lado
contrario y ligeramente adelantado. Si te fijas con cuidado, la
cadera y los hombros del jinete hacen lo mismo que los del
caballo.
No necesito explicar nuevamente que cuando el caballo sepa
lo que está pidiendo el jinete, este podrá asumir otras
posiciones de hombros, manos, vista y pierna inactiva, de tal
manera que en la práctica de su deporte pueda tener la posición
que exige su reglamento.
Cuando el caballo haya comprendido el ejercicio, se le
separa un metro de la cerca y posteriormente se hace con la cerca
en su posterior, como debe realizarse el ejercicio.
La parte más importante de la realización desde montado,
es colocar al caballo en su movimiento y dejarlo en libertad para
que se equivoque si ha de hacerlo, corregirlo nuevamente y
devolverle la libertad. Pronto te darás cuenta que deja de
equivocarse para evitar la corrección, hasta entonces, no debe
participar en competencias que incluyan este movimiento.
Salud! Chico.
- Sobre detalles de biomecánica, libros y conceptos tradicionales en el ejercicio de Espalda adentro.
Hola Alejandro:
Con la misma esperanza de no herir susceptibilidades, debo
comenzar por decir que no conozco mucho de DC. He observado
algunos concursos, entrenamientos y platicado con varias
personas, algunas de ellas estudiantes míos del MNC. Pero
también quiero considerar que el caballo tampoco
"sabe" mucho de DC, no conoce su reglamento ni
requisitos, así que uno estos dos puntos de vista: el del
caballo y el mío, donde considero la dificultad de que él
entienda la complejidad de la maniobra partiendo de mi propia
dificultad de hacer lo mismo.
Me atrevo a comentar que, un poco enmarañado por los
aspectos técnicos que nos describes (algunos francamente no
logré entenderlos), logro sacar en claro uno que otro punto
donde me parece que hay aspectos que no sólo podrían no
resultar claros para el caballo, sino que pueden dificultar
físicamente la realización de la ED, sin contar que no
encuentro elementos de MNC en la acción del jinete que
describes, es decir, no se explica la forma de la comunicación
que se pretende tener con el caballo.
Debo reconocer sin embargo, que esos elementos no tienen
porqué estar presentes, si precisamente una de las cosas que se
pretenden en este foro es la de resolver la carencia de las
ventajas de una comunicación lógica y clara para el caballo y
que es la que ofrece el MNC. Uno de los puntos al que me refiero,
es cuando dices que al salir de una esquina:
"...se pide con las piernas y el peso del cuerpo el
desvío para salir del círculo y tomar la linea recta. Peso del
cuerpo hacia el lado externo, pisar el estribo del lado externo,
es decir de tal forma que se saca al caballo del círculo, no
empujando desde adentro hacia afuera. Inclinarse hacia el lado
interno resulta contraproducente porque sobrecarga los anteriores
y provoca desplazamiento de los posteriores."
Independiente mente que no nos explicas (Nuno tampoco lo
hace, sólo lo afirma) porqué inclinarse hacia adentro
sobrecarga los anteriores y provoca el desplazamiento del
posterior, es un error cargar el peso del cuerpo hacia afuera. Y
es un error por más que sea el propio Nuno quien afirma lo
contrario y muy a pesar de ser él quien en otros muchísimos
aspectos expone inapreciables principios de MNC a lo largo de su
brillante libro, pero que sin embargo comete el pecado de no
explicar como llegar a ellos. Es el problema de toda esa gente
que sabe y puede hacer algo por su extraordinaria sensibilidad,
pero que no nos dicen cómo podríamos los profanos hacer lo que
ellos. Ese es el papel del MNC.
Si el peso del cuerpo del jinete se desplaza hacia afuera
pisando el estribo externo, lo que se hace es cargar el peso
sobre las partes que el caballo necesita ligeras, es decir, su
lado exterior, especialmente el hombro y la cadera.
Afortunadamente, esta no es una cuestión de estética o
de preferencias personales, sino de un asunto totalmente objetivo
que define la biomecánica, es decir, la física. Si quiero
caminar a la derecha debo mover mi pierna derecha y para poder
hacerlo debo desplazar mi peso a la pierna contraria. En el caso
del caballo ocurre lo mismo, de hecho, este mismo principio
físico dispone que al galopar a la derecha su pata y mano
derechas se elevan y adelantan sobre las otras y para poder
hacerlo, el peso debe apoyarse en el lado contrario.
Sin embargo, el caballo posee cuatro extremidades en lugar
de dos como nosotros, además tienen una fuerza que supera varias
veces la nuestra y eso les permite algunas veces hacer las cosas
bien, a pesar de que no sólo no les ayudamos, sino que hacemos
hasta lo imposible por estorbarles.
Hay otras consecuencias desfavorables y contradictorias,
que dan mayor sustento al argumento de no "jalar" al
caballo hacia afuera, sino de "empujarlo". Una de
ellas, es que al hacerlo se contradice un principio del MNC que
afirma que: "el jinete debe hacer lo que hace el
caballo", es decir, que si el caballo eleva su hombro
externo, el hombro externo del jinete debe hacer lo mismo; si la
parte externa de la cadera del caballo se eleva, la del jinete
también debe hacerlo.
Las demás partes de nuestro cuerpo ocupan su lugar
también de manera natural y por demás lógica, sobre todo para
el caballo: la pierna interna se coloca adelantada contra el
tórax (como lo indica Oliveira). Este pié se coloca más abajo
que el exterior debido al apoyo que recibe y lo mismo pasa con la
cadera y el hombro de ese lado. Por otra parte, la rienda y la
pierna externa "abren la puerta", en concordancia con
el hombro y cadera externa del caballo, el hombro y la cadera del
jinete se encuentran a un nivel más alto y por lo tanto, con
menos peso que las mismas partes internas. Sólo la pierna
derecha tiene una doble función, que es el de abrir la puerta y
marcar la dirección del movimiento; y contener el desplazamiento
del tren posterior hacia afuera, para que no se adelante al tren
delantero.
Considero que Nuno se contradice cuando afirma lo que
citaste, advirtiendo que no debemos caer en la acción en la que
el jinete "...empuja con la rienda interior mientras se
inclina sobre el mismo lado y con su pierna aguijoneando
atrás".
Es evidente que la segunda parte de su aseveración es
correcta, pero en lo que se refiere a la rienda interior, un poco
más adelante escribe: "En el momento, en el que el caballo
entra en el giro, el jinete debe volver su muñeca interior,
poniendo las uñas hacia arriba y llevándola hacia la espalda
exterior del caballo" esta es, desde luego, la acción de
"empujar con la rienda interior" que censuró una
página atrás.
Pero tenemos también evidencias gráficas no sólo de la
contradicción, sino también de la forma correcta de hacer el
ejercicio de EA, pues Nuno incluye al principio de su libro un
grabado de D. Francisco Robichon (que no Robinchon, como lo cita
el libro) de la Guérinière, que se denomina precisamente
"La Espalda Dentro", donde podemos apreciar la
posición del caballo y del jinete que he descrito. Pero si esa
imagen no fuera suficientemente clara por su perspectiva, en el
mismo libro, en la página 77 de la Colección Clásicos
Ecuestres de la editorial Noticias, tenemos una foto de frente de
Farsista, haciendo EA de manera ejemplar.
Salud! Chico.
- Sobre el concepto de espalda adentro según la doma clásica.
Qué es la espalda adentro (EA)
El caballo avanza con impulsión y ligeramente incurvado
desde la cabeza a la grupa. A cada paso debe meter su posterior
interior bajo su masa (bajando su cadera interior) y situar las
extremidades interiores delante de las exteriores. El caballo
mira en la dirección opuesta al sentido de la marcha.
Las extremidades del caballo marcan 3 líneas (pistas) de
avance: pie exterior, pie interior-mano exterior, mano interior.
Si se realiza a lo largo de un muro ha de tener 30-35º con
respecto a la dirección en la que avanza.
Cuáles son sus objetivos
1. Flexibilizar el caballo en su conjunto y así aumentar
la libertad de las espaldas y la soltura del tercio posterior,
así como la elasticidad de la conexión entre boca, nuca,
cuello, dorso y caderas
2. Desarrollar y aumentar el remetimiento de los
posteriores y como consecuencia, la reunión
3. Perfeccionar la cadencia y armonizar el equilibrio y el
aire
4. Ayuda a corregir cualquier falta de rectitud por la
asimetría innata del caballo
5. Favorece la capacidad coordinativa del caballo
6. Mejora la soltura de dorso, permite al caballo realizar
futuros cambios de dirección sin provocarle tensiones.
Desde el punto de vista físico del caballo Los caballos son
asimétricos. Tienen un ladeo natural que hace que un pie
funcione mejor que otro, que el dorso pueda doblarse mejor hacia
un lado que hacia el otro. Esto provoca rigidez y tensión en el
dorso y la consiguiente desviación de los cuartos traseros.
Cuando empezamos a trabajar la rectitud, mediante
ejercicios específicos, nos encontraremos con que el caballo no
quiere pisar por debajo del centro de gravedad. No porque no
entienda que le pedimos que remeta el pie debajo de su cuerpo,
sino por la dificultad física que encuentra al hacerlo, que
mejoraremos con el entrenamiento (serpentinas, círculos
pequeños y amplios, movimientos laterales...) previo a la EA.
Por eso decimos que no se entrena ni ensaya EA, que esto es en
sí un chequeo, el resultado de un trabajo anterior a la cuerda y
montado.
Ayudas del jinete/amazona Asiento.
Las caderas del jinete/amazona paralelas a las caderas del
caballo, las espaldas del jinete paralelas a la espalda del
caballo. No hay más.
¿El asiento? Acorde a la gravedad, de tal manera que no
restrinja el movimiento.
¿El peso del jinete? Si la EA empieza con un tranco de
círculo (o como una esquina) el estribo interior aporta más
apoyo que el estribo exterior hasta el momento en que demandamos
el primer tranco real de EA, en el momento que le pedimos avanzar
con rectitud tiene que existir un cambio en la gravedad del
cuerpo del jinete, para poder sacarlo del círculo y mantenerlo
fuera de él.
Por eso, con un sutil juego de caderas, indicamos al
caballo que avance aportando más peso en el estribo exterior,
con un desplazamiento lateral de nuestro glúteo interior hacia
el exterior en la misma dirección de la marcha. Porque lo que el
caballo necesita más ligero, con menos peso, es el posterior
interior que tiene que meter debajo de su cuerpo, acorde a los
estudios de biomecánica equina.
Hablamos de... 2cm de elevación de nuestra cadera? Eso no
nos causará ninguna dificultad a la hora de acompañar el
movimiento de caderas del caballo. Elevar nuestra cadera no es
bloquearla al movimiento acompasado con el caballo.
Piernas.
Hay que tener siempre presente uno de los principios de
MNC: ceder a la presión.
Por eso no hay una fórmula exacta que nos indique dónde
hay que ubicar nuestras piernas, depende de qué extremidad
necesite nuestro "empuje". Si el caballo presenta
dificultad en meter el posterior interior debajo, tendremos que
aplicar nuestra pierna interior en ese posterior, para que ceda
en nuestra demanda. Ya sabéis que esta ayuda sólo es útil
cuando el caballo está en disposición de poder actuar: cuando
el posterior está en el aire, no posado en el suelo.
Y si el caballo presenta dificultad en avanzar la mano
interior tendréis que aplicar vuestra ayuda cerca de la cincha,
cerca de la mano. Pues lo mismo ocurre con las extremidades
exteriores, podeis con vuestra ayuda de pierna, retener la grupa
del caballo (por si pretende sacarla de la linea de avance) o
podéis contener el avance excesivo de la mano exterior...
también se puede no hacer nada, dejar las piernas de jinete en
contacto suave, porque no hay necesidad de rectificar nada al
caballo. Muchas veces menos es más
Nuestra mirada.
En la dirección del movimiento, para indicar que queremos
que avance y en qué dirección.
Riendas.
Ocurre lo mismo que con las piernas, no hay fórmula.
Pueden contener las espaldas del caballo, ayudar en la
flexión del cuerpo, empujar en la dirección deseada, abrir una
puerta al avance... depende del nivel de adiestramiento del
caballo, de su necesidad, nada más.
Y antes de pedirle el ejercicio, avisarle de nuestra
intención con una media parada.
Un saludo, Blanca S.
- Sobre el concepto de equilibrio en la espalda adentro y el ejemplo de la mochila con peso.
Chico:
Estoy seguro que ya vamos "madurando" nuestra
relación virtual como para que unas diferencias técnicas no
sean interpretadas como una crítica y esto derive a otras malas
interpretaciones. En mi caso no se trata de imponer ninguna
afirmación, sólo pretendo comparar mis apreciaciones con las
del resto del foro y en particular sacar provecho de aquellos que
más saben.
Respeto tu punto de vista. Y escribo este mensaje al solo
efecto de aclarar las razones de lo que ya he dicho y no para
retrucar tu idea.
Estoy de acuerdo en que para facilitar el movimiento de un
miembro hay que alivianar el peso, y parece razonable aplicarlo
para la iniciación de la EA porque el caballo debe liberar su
miembro anterior externo.
Sin embargo parece que es necesario evitar que haya un
desplazamiento del posterior. Yo trato de pervenir esta falla,
porque si el caballo opta por esto siempre tratara de resolver el
ejercico de esta manera y no con un correcto remetimiento del
posterior. (Blanca lo ha explicado mucho mejor).
A decir verdad es posible que no sea un manejo natural,
pero sí me ha parecido de buen sentido comun cuando me
explicaron la ayuda del peso del cuerpo sobre la idea básica de
cómo responde nuestro cuerpo cuando lleva una bolsa sobre sus
hombros. Si marchas con una bolsa pesada sobre los hombros y se
ladea, tú te desviarás por desplazamiento del centro de
gravedad, en la búsqueda del equilibrio, hacia el lado en que se
ladea la bolsa, buscando mantenerte debajo de ella.
Esta es la idea, pero reconozco que sean o no las EA un
ejercicio apto para el MNC, debe prevalecer la idea de poder
comunicarse correctamete con el caballo, no confundirlo, y
probablemente, según los casos (caballos, jinetes y
circunstancias) hay que ingeniárselas no siendo tan ortodoxos
para enviar un mensaje en el código que el caballo acepte.
Sólo me permito reiterar que una de las cosas que se
deben vigilar es que no haya desplazamiento del posterior, porque
esto va en detrimento del liderazgo, si el caballo se desplaza
cuando demandamos una EA está saliendose con la suya: no
flexiona el posterior y no lo ejercita para entrenarse en el
equilibrio y en la reunión, escapa y se libera de nuestro
pedido, desplazando su posterior de tal modo que evita tener que
flexionarlo y se carga en los anteriores.(optando por realizar un
ceder a la pierna, en el que la incurvación de la columna y el
remetimiento de posteriores son despreciables porque solo se
trata de un ejercicio para afinar las ayudas de lateralización).
Yo no sé si para el reining, por ejemplo, esta actitud
del caballo es requisito, pero seguramente habrá circunstancias
análogas en las que no es admisible que se haga una cosa por
otra.
Por último, me disculpo si me excedo por pretender decir
las cosas claras,.
Primero, para aventar toda duda debo preguntarte si no se
te ha escapado un poco de apreciación personal sobre la
disciplina. Por qué la juzgas? Por qué decís que si tu no la
entiendes seguramente el caballo tampoco?.
Yo no haría hincapié en que se trata de requisitos y
reglamentos, la definición de la figura sólo acota los
parámetros, no para satisfacer un mero afán estético, sino
para que se pueda corroborar que el caballo está en el nivel de
ejercitación que le compete, como cualquier atleta, los
juzgamientos de gimnasia deportiva no se hacen por estética,
cada gesto y cada detalle hablan de la perfección del
entrenamiento y de su excelencia.
Y en todo caso, esta es a mi manera de ver, una discusión
vana, porque cualquier disciplina impone rigores a veces
inexplicables, al sólo efecto de competir y obtener un campeón,
y al menos por ahora, es lo que tenemos.
Una vez más, no sólo te agradezco la tolerancia sino la
oportunidad que me das de constrastar mis ideas y la posibilidad
de corregirme y seguir aprendiendo.
Saludos Alejandro
- Sobre las señales claras cuando enseñamos por primera vez el ejercicio.
Hola Blanca:
Creo que lo más conveniente es comentarlo con el caballo
en la mano, porque tienes razón en que eventualmente debes hacer
señales en diferentes lugares, sin embargo, yo me refiero a un
caballo al que le pedirás por primera vez el ejercicio de EA y
debes hacer las señales lo más lógicas posible, así como no
estorbar con nuestro peso al mejor desempeño de sus movimientos.
Aunque, repito, los caballos algunas veces hacen las cosas bien
aunque no les ayudemos con la colocación de nuestro cuerpo, de
hecho, generalmente el desplazamiento del cuerpo no es
significativo para que el caballo pierda el balance, pero sí muy
importante para que se convierta más adelante en una señal que
debe reconocer para iniciar la ejecución .
Desde luego que un caballo que ya ha aprendido el
ejercicio, ya sea por un procedimiento o por otro, seguramente
hará las cosas sin correcciones y posiblemente sin señales
visibles, como bien lo explicaste alguna vez en uno de tus
primeros caballos.
Salud! Chico.
- Sobre el concepto de equilibrio, el ejemplo de la mochila con peso y el MNC como lenguaje de comunicación.
Hola Alejandro:
Estoy de acuerdo contigo, creo que hemos superado el punto
en que pudiéramos sentirnos agraviados por nuestros mutuos
mensajes, porque hemos comprendido que no es la intención de
ninguno de los dos. Creo que lo que tratamos es de sacar
conclusiones útiles para ambos y los demás que les interese el
tema.
Tienes razón en que cada disciplina ecuestre puede
imponer rigores inexplicables, de hecho es lo que todas hacen, de
otra forma todas esas disciplinas estarían haciendo las cosas
correctamente y no tendríamos nada que comentar. Un ejemplo
contenido en tu propio mensaje es la explicación que, como
muchas otras que evidencian la perspectiva tradicional de una
maniobra, movimiento o ejercicio, mencionas como el ejemplo de la
bolsa que te pones en los hombros. Nosotros podemos buscar el
equilibrio para que la bolsa no se caiga, pero yo pondría en
duda que el caballo trate de no dejar caer al jinete, cuando
posiblemente lo que haría es aprovechar el desbalance para
quitárselo de encima. Pero aceptando sin conceder, que el
caballo pudiera reaccionar de esa manera, estaríamos hablando
precisamente de una reacción del caballo, no de una respuesta
ofrecida como consecuencia de una solicitud del jinete mediante
un estímulo. Y esta sí es una diferencia fundamental entre el
MNC y el tradicional.
También es verdad que puedo estar desautorizado para
opinar sobre reglamentos y obligaciones de los diferentes
quehaceres ecuestres, pero no lo creo así en el tema de
interpretar las cosas desde el punto de vista del caballo. Muchas
veces me llaman para resolver un problema en una maniobra que
nunca he visto (que son muchas y espero ver más en mi visita a
su querido país). El reto es interpretar al deseo del
manejador/jinete y la actitud del caballo. Eso me permite sugerir
alternativas que pueden haberse aplicado en otras actividades y
momentos, simplemente porque el caballo las comprenderá y
realizará mejor. Por eso no me molesta que muchas personas
puedan opinar que un charro (y malo) pueda intervenir en un
problema de salto, DC, enganches o de cualquier otro tema, sin
embargo, estarás de acuerdo que es un error tratar de
descalificar a alguien con ese argumento, a pesar de que es el
pan de cada día en todas partes y en todos los terrenos de la
vida diaria. Entiendo mi papel más bien como el de un
intérprete, que trata de resolver los problemas de comunicación
entre dos interlocutores ya que si finalmente se ponen de acuerdo
se habrá resuelto el problema.
Hay muchas formas de llegar a Roma, sin embargo, es
absurdo que cojamos el camino más largo y penoso. Eso es lo que
resuelve el MNC. No critico (salvo en algunos casos) las
actividades a las que se destine el caballo. Algunas de ellas muy
demandantes físicamente, entiendo que mi misión es que ese
caballo pueda seguir haciendo lo que el dueño quiere, pero de la
forma menos gravosa para él, que finalmente será también la
menos gravosa para el dueño.
Por eso al hablar del ejercicio de EA, que ciertamente se
realiza también en otras disciplinas como Reining, Alta Escuela,
Salto, Rejoneo, Charrería y otros, debemos exponer lo que
consideramos la mejor forma de hacerlo. Incluso ustedes, hablan
de que no es un ejercicio en sí mismo, sino una forma de prepara
al caballo para otro tipo de maniobras, tal vez como el apoyo.
También mencionan algo que es fundamental y con lo que por
supuesto estoy de acuerdo, que son todos esos requisitos de
relajamiento, flexibilidad y control parcial del caballo, antes
de pedirle que intente hacer EA. De hecho, todos los ejercicios
de flexibilidad y control parcial contenidos en el cibercurso
deberían estar perfectamente dominados antes de pedir una EA, ya
no digamos un apoyo.
Esos controles harían fácilmente entendibles por el
caballo las ayudas para evitar el desplazamiento desproporcionado
del tren posterior, pero más importante sería la forma en que
se aplican las ayudas y se retribuye al caballo. Esa parte es
difícil de advertir por escrito, por lo que espero pronto poder
juzgarla personalmente.
En lo que sí quisiera insistir, es en mencionar que no
existen o dejan de existir ejercicios aptos para el MNC,
mencionarlo así significa que no termina de quedar claro que el
MNC es apto para cualquier ejercicio, simplemente porque se
refiere a la forma en que se le pide al caballo que lo ejecute.
Este tipo de confusiones son las que nos hacen pensar que
un problema concreto debe ser resuelto de manera tradicional, sin
darnos cuenta que ese empeño es precisamente el que ocasiona que
sigamos sufriendo los problemas de falta de liderazgo, como bien
lo adviertes, al relatar la resistencia del caballo que
encuentras en a tus peticiones de ejecutar la EA. Continuar
controlando el desplazamiento del posterior de esa forma, te
conducirá al círculo vicioso de que cada vez el caballo se
empeñe más en su resistencia, que a su vez demandará mayor
rigor de tu control, hasta que termines por vender el caballo
porque no habrá forma de mantener el posterior en su lugar o
porque ya desencadenó otra serie de acciones negativas del
caballo.
Es indispensable resolver el problema con MNC, de otra
forma, es posible que el rigor tradicional lo resuelva
transitoriamente, pero terminará por ser la resistencia quien
inhabilite a ese caballo, que de otra forma tal vez fuera
extraordinario.
Aprovecho para recordar que el liderazgo sólo se consigue
desde el piso y que contrariamente a la dificultad que cuesta
obtenerlo, se pierde fácilmente mientras se monta.
Salud! Chico.
- Sobre la posición del cuello que adopta el caballo cuando se trabaja en libertad (sin riendas) diferente de la tradicional.
Hola Edgardo:
El manejo sin rienda es habitual en mis cursos, de hecho,
el cuarto día del Curso Básico se pone en práctica esta
magnífica experiencia.
Tiene varios propósitos, unos de estudio y otros de
prueba, en realidad la finalidad menos importante es la de
experimentar el manejo prácticamente en libertad.
El primer objetivo es saber la calidad de nuestra
comunicación prescindiendo de cualquier señal a la boca del
caballo, es decir, verificamos la eficiencia de señales sonoras,
de piernas y mediante el balance del cuerpo.
El segundo es valorar la comodidad del caballo sin algo
que tire de su boca y la eliminación "mágica" de
todos lo defectos de cabeza.
El tercero es estudiar la posición que adquieren por sí
mismas cada una de las partes de su cuerpo, pues sin el empleo de
la rienda, el caballo usa su cuerpo de manera totalmente libre y
de la manera en que mejor le favorece la realización de cada
maniobra.
La cuarto es que el propio jinete monte con independencia
sin sujetarse de las riendas, cosa que muchas personas no pueden
evitar, sobre todo en la monta con tensión en la rienda (monta
inglesa), que permite enmascarar el uso de las riendas para
guardar el equilibrio. Me gusta incrementar más las demandas de
un mejor balance y monta independiente, quitando también la
silla.
Y finalmente, el quinto objetivo es mostrar el grado de
identificación y comunicación con el caballo. De hecho, mi
temporal regreso a México en el mes de mayo para participar en
un magno evento ecuestre tiene este tipo de manejo dentro del
programa a mi cargo.
Así como Mayca ha descubierto que Pipo le responde mejor
con una jáquima que con un hierro en la boca, es común observar
que los caballos hacen mejor las cosas si no empleamos el freno.
Esto lo descubrieron jinetes de la antigüedad en diversas partes
del mundo y lo aprovecharon al máximo. Hay quien supone
equivocadamente que la jáquima es más severa que un freno, pero
Pipo responde mejor con ella precisamente por lo contrario, pues
se siente más cómodo que con el freno. Pipo, como todos los
caballos, es muy listo y busca siempre lo que le resulta más
fácil, más cómodo y más placentero.
¿Pero qué conclusión podemos sacar de este irrefutable
hecho? varias y muy importantes.
La primera: que no se requiere la fuerza ni el dolor para
manejar a un caballo. Por lo tanto no tienen razón de existir la
enorme variedad de diseños de frenos, sobre todo, los diseñados
para hacer presión aquí, tensión acá, dolor acullá.
Bastaría un sólo tipo de freno, con las características de
mayor suavidad en todas sus partes, para que sirva simplemente
como un medio de comunicación directo, preciso y eficaz, no como
una herramienta de control del caballo.
La segunda: que generalmente le estorbamos al caballo con
nuestras constantes e incongruentes señales en la boca, sobre
todo cuando estas le lastiman (y es muy poco lo que se requiere
para hacerlo). Cuando actuamos así, lo que le preocupa al
caballo es evitar el dolor en lugar de parar o girar. Por
desgracia, en ese infinito deseo del caballo de agradar al
manejador-jinete, muchos caballos llegan a la conclusión de que
deben soportar ese dolor o incomodidad, pues así es la vida y
deben resignarse. Es algo así como cuando los esclavos debían
aceptar su condición de tales, ya que los reyes lo eran por
designio divino y no había nada que se pudiera hacer al
respecto.
La tercera: es que casi siempre, concientemente o no,
nosotros colocamos al caballo en una posición que no es la más
indicada para la realización de sus movimientos. Es el caso de
pretender la "reunión" del caballo porque la
consideramos como la apropiada para que el caballo realice
ejercicios físicamente demandantes.
El caballo nos dice a gritos que esa posición que
nosotros consideramos ventajosa en realidad no lo es, pero
enmascaramos nuestras preferencias estéticas de un caballo
gallardo, altivo, con la cara recogida y el cuello de ganso,
afirmando con argumentos de física, y biomecánica elaborados a
modo, que es la posición requerida para realizar movimientos
atléticos.
Nada más falso, al menos excluyendo los movimientos de
elevación como piafé, pasaje y paso español, el caballo
arranca, para y gira con mayor dificultad que con la posición de
cuello estirado y posterior remetido que observaste en el que
montaste sin rienda.
Claro que para evaluar su desempeño, como en cualquier
otra condición, el caballo requiere ser preparado para ser
manejado de esta manera.
Salud! Chico.
- Sobre la importancia de la mano que guía y el cambio de mano (pie) al galope.
Hola Paco:
A ver, no entiendo. La guía (derecha o izquierda) sólo
se observa en el galope, entonces en una excursión o paseo no le
veo la importancia. La guía es importante sólo cuando se galopa
en círculo o en casos en que se requiere por la faena que se
está realizando, como lo indica Silvia. Pero galopando en línea
recta, es indistinto si lleva la guía derecha o la izquierda,
aunque yo prefiero no emplear ´siempre una, sino alternar, pues
el trabajo es mayor en el lateral que guía.
En cuanto al cambio de mano, prometo pronto hablar de él
pues el tema es extenso y ando muy liado. Sólo puedo anticipar
que hay que partir de que el caballo coja las dos guías
correctamente. La otra consideración, la comprenderán
perfectamente quienes han tomado el curso de MNC y es que al
pedir el galope al caballo, se debe realizar la colocación del
cuerpo y las ayudas con las que hacemos el control del tren
delantero (recuerdan), con la única diferencia de que la pierna
externa no va adelantada sino atrasada, como lo explica Paco. Y
que al solicitar el cambio de mano, se realiza con esas mismas
condiciones pero en el otro lado del caballo. Anticipo que, como
muchas otras cosas, las indicaciones del MNC no sólo son
diferentes a las que nos dicen los instructores tradicionales,
sino completamente contrarias.
Salud! Chico.
- Sobre primeros ejercicios para el enganche.
Alex:
Veo que casi nadie se ha atrevido a dar su parecer para
iniciarse en las "atadas", así que tomaré el riesgo
de caer lapidado por los gorrazos.
Los primeros pasos los llevo adelante con un par de
riendas largas (6mts cada una aprox) atadas a la jáquima o
cabezada de cuadra, no es conveniente iniciarse directamente en
la embocadura por los tirones etc etc.
Yo suelo pasar estas riendas por los estribos de la
montura, debidamente atados por debajo del tórax. Esto hace que
las riendas puedan estar más libres para ceder y no tan sueltas
como para que caigan por el suelo y tanto uno como caballo acaben
hecho un paquete bien envuelto.
Es muy conveniente hacerlo en el corral redondo, para que
si hay algun incidente uno pueda dejar las riendas y esperar que
el caballo se tranquilice y no salga disparado.
De todos modos, una vez colocadas las riendas uno debe (si
no lo está) acostumbrar al caballo al roce de las mismas que
pasarán por detras de sus posteriores, justo por encima de los
garrones.
Yo empezaria en círculos, confirmando las órdenes de
alto y paso, doblar, controles de movimiento, buscando en esta
primer parte ir posicionándome detrás del caballo en su misma
linea de avance. cuando el caballo gira y cambia de mano hay un
momento en que quedas detrás de él, ahi se podrá advertir
cómo le sienta tu ubicación e ir prolongándola hasta que esa
sea la ubicacion normal y este aceptada.
Esta posición suele impulsar o arrear a los caballos y
uno acaba reteniendo con las riendas, hay que estar ágil para
seguir el aire del caballo y si hay que parar mejor intentarlo
llamando con una sola rienda, pidiendo una flexión lateral.
Para la inciación no es necesario mas que el paso, y si
se quiere el trote que sea en círculos.
Si hasta acá no hay mayores objeciones después la
seguimos.
Saludos Alejandro
Algunos apuntes y recomendaciones extractados del manual para
el adiestramiento de caballos de tiro (Comité de adiestramiento
de la Sociedad americana de tiro)
El Látigo debe ser calmo, seguro, alerta, flexible, observador y
consistente.
Calmo:
Mentalmente relajado. El conductor deberá sentirse cómodo al
sentarse detrás de su caballo. No deberá experimentar ni miedo
ni ansiedad.
Seguro:
Los prerrequisitos para la seguridad son un completo conocimiento
de lo que requiere el caballo y de la tarea entre manos, así
como la habilidad para aplicar ayudas correcta e
inteligentemente.
Alerta:
El conductor tiene que escuchar continuamente las respuestas del
caballo y tratar de entenderlas. Cada sacudimiento de la cabeza,
agitación de la cola o alboroto con el freno deberá ser
evaluado y se debe descubrir y corregir la causa lo más rápido
posible.
También deberá estar atento al más leve signo de aprendizaje
y/o sumisión y fomentar y recompensar instantáneamente las
respuestas correctas. Si se pierden esos momentos, es posible que
el caballo nunca aprenda a comprender las órdenes.
Flexible:
Aunque un conductor debe tener en mente lo que planea hacer en la
sesión de entrenamiento, debe ser lo suficientemente flexible
como para acomodarse a una situación inesperada.
Observador:
El conductor deber ser conciente de todos los factores que pueden
poner en peligro la seguridad del carruaje; tiene que mirar hacia
delante en todo momento y pensar por el caballo. También debe
mantener constante atención en las guarniciones: si todo está
atado correctamente, si el equipo interfiere con la comodidad o
la libertad del caballo. Es sorprendente como alguien puede mirar
algo sin realmente verlo.
Consistente:
El conductor debe tener claro que debe pedir las mismas
cosas de la misma manera durante cada sesión. Un caballo
podrá aprender rápido las órdenes y o patrones de
comportamiento si cada vez son pedidos de la misma forma Por el
contrario, señales no claras o inconsistentes solo crearan
confusión y ansiedad El conductor también deberá recompensar
el buen comportamiento y castigar el comportamiento no deseado de
manera consistente. Si a veces se ignora el mal comportamiento y
no siempre se recompensa el bueno, es probable que el caballo
nunca aprenda la diferencia.
Alex:
Con respecto a la recomendación de sacar un poco de la
linea al caballo para pedir la parada, esto es para remarcar que
la parada se da por cesión de la fuerza propulsora, es decir por
cesion de los garrones. Siempre es mas fácil (y si actuamos
sobre la boca con esta oportunidad será recibido como una
indicación y no habrá resistencia), dar la ayuda de detención
sobre el posterior que se esta posando, en lugar del otro que
está en el aire con toda la inercia de la fuerza propulsora
impulsando hacia adelante.
La media parada o el pedido de flexion sobre el posterior
apoyado no ofrecen mayores resistencias en cambio cuando uno lo
hace sobre el otro encuentra resistencias o minimamente la
postergacion del acatamiento de la orden hasta que ese posterior
esta apoyado.
Esto obviamente en el marco de un periodo de aprendizaje.
Por otra parte de este modo se inicia al caballo de tiro
en la única ayuda directa con la que contamos que son las
riendas, pero usandolas no en un sentido represivo sino en el
camino de las medias paradas.
Más adelante lo podemos considerar en detalle, pero las
riendas, en el atalaje, no tienen oportunidad de desplazamiento
alguno, están fijas a las argollas del arnés, con lo cual sólo
podemos actuar através de las mediasparadas.
Saludos Alejandro
Voy a continuar con mis apuntes para la iniciación de un
caballo de tiro, no sé a cuántos les pueda interesar, pero al
menos me sirve a mi como entrenamiento para no desviarme por los
andurriales filosóficos y me voy evitando muchas protestas.
El entrenamiento de un caballo para tiro requiere una
educación muy precisa, mucho más fina y ajustada que para la
monta: no hay más contacto físico que con las riendas, el
conductor no está a la vista y sólo nos queda el recurso de la
voz y el manejo del látigo.
Las riendas mismas están muy limitadas en su uso dado el
recorrido que hacen através del arnés, quedando restringidas a
la aplicación de medias paradas.
El látigo es un instrumento fundamental en la
instrucción porque es la herramienta que el caballo puede ver o
percibir con mayor eficacia para nuestros mensajes.
Esto exige para el conductor un entrenamiento riguroso en
su uso: el látigo deberá ser como los números en matemática:
tan preciso como eso, pidiendo las cosas siempre de la misma
manera.
El entrenamiento del conductor bien podría iniciarse sin
caballo para aprender a manejar las riendas con una sola mano o
bien en cada una pero pudiendo manejar el látigo sin que este
interfiera en la comunicación con la boca del caballo.
En mi parecer cada uno y según cada caballo podrá
metodizar la manera más conveniente de hacerle llegar y entender
el mensaje al caballo.
Como pautas indicativas diría que si por ejemplo queremos
doblar hacia la derecha podemos incentivar o presionar al caballo
presentándole el látigo a la altura de la tabla del pescuezo
por el lado izquierdo.
Al momento de lograr la detención (aunque no esté
permitido según las reglas actuar con el látigo sobre los
posteriores y la grupa) se puede ir asociando la orden con el
reposo del látigo sobre la grupa, hasta lograr afinar la
percepción de la voz y una suave media parada (primero un
posterior y luego el otro).
En esta sucesión episódica de sugerencias me reservo
para la próxima los comentarios sobre el arnés necesario para
los primeros ejercicios de arrastre.
Saludos Alejandro
Antes de continuar con esta serie quiero decir que mis
sugerencias, lejos de ser las de un experto en la materia y
merecer alguna consideración, son meras ideas o indicaciones de
cómo lo haría yo mismo. De tal modo que la primera sugerencia
que se debió hacer desde un principio es la de asesorarse y
hacerse acompañar en esta iniciación por algún instructor
capacitado en el asunto, que seguramente tendrá la formación
necesaria para salvar los inconvenientes que se presenten.
Hecha esta salvedad ahora pasemos a lo siguiente.
Una connotación equivocada acerca de esta disciplina es
que el caballo "tira". El caballo no tira sino que
"empuja", el peso que lleva está delante de su pecho.
Esta es una diferencia importante para hacer una correcta
interpretación de la fuerza que hace el caballo, la correcta
aplicación de la misma y consecuentemente del trabajo que
debemos realizar para lograr el éxito. Si hay que empujar habrá
que hacerlo de abajo hacia arriba, de tal modo que el caballo
deberá adoptar la posición de fuerza que lo ayude en esta
misión, es decir una grupa más baja y un anterior elevado. De
otro modo, si el caballo lleva su propio centro de gravedad hacia
abajo, cargándose en los anteriores, es como si alguien
pretendiera mover una piedra empujando en contra de la misma en
dirección al suelo.
Arnés
Cualquier arnés producirá restricciones en los aires y
movimientos del caballo. Especialmente el movimiento libre de los
hombros.
Si está mal colocado impedirá la relajación del
caballo, provocando malestar y tornando improductivo todo
entrenamiento. Incluso las varas deben estar colocadas de tal
modo que le permitan al caballo las incurvaciones necesarias para
los giros ya que de ser muy estrechas solo permitirán un
desplazamiento del tren anterior hacia los costados sin
incurvación, de tal modo que no habría el avance necesario del
lado interno, volcándose hacia el lado interno, lo que lleva
como consecuencia al freno de la rueda interna del coche. Varas
muy estrechas limitan el movimiento de los hombros y su libertad
para el giro.
Para iniciarnos deberemos disponer de una collera,
yuguillo o pechera. La collera de pecho deber ser ancha para no
cortar los músculos del pecho al empujar, pero no tanto como
para que interfiera en los movimientos del hombro.
Debe ser ajustada tan alto como sea posible, sin presionar
la traquea, si está muy baja limitará la libertad de los
hombros.
Las colleras de cuello no son recomendables.
Y por ahora un cinchón o montura, cincha y sobre cincha
en las que ataremos los tiros.
El resto del arnés de atalaje correspondiente a la grupa,
por ahora no lo utilizamos. Pero serían: correa posterior (esta
correa debe estar bien ajustada para que la grupera permanezca en
su lugar alrededor del maslo; no debe provocar una presión
excesiva); Grupera.
Los pasos siguientes serían:
a) lograr la conducción del caballo con las riendas
pasadas por las argollas de la pechera y luego por una posición
baja en el cinchón de tal modo de enmarcar al caballo y
conducirlo recto y derecho, evitando las desviaciones y
desplazamientos de la linea de avance (según método Mauleon
reseñado en el libro de H.Cazier-Charpentier "Le travail
del cheval non monté"). Y b) una vez que tengamos
confirmada la conducción del modo anterior, el arrastre de
algún peso, en principio algunas sogas que cuelgan por los
costados a las que más adelante agregaremos una goma o cubierta
de automóvil a la que se le puede introducir unas tablas para
que podamos pararnos en ella o alguna plataforma de madera a la
que podamos subirnos, arrastradas por sogas o cadenas amarradas a
los correones de la pechera.
Con respecto a los ejercicios de conducción los objetivos
a alcanzar, el método Mauleon sugiere :
Que el caballo avance hacia delante
Poner en círculo a la izquierda
Parar
Ponerlo en circulo a la derecha
Cambio de circulo sin detención
Paso atrás
Alargar y acortar aires en el circulo
Contra cambios de mano en el círculo (como un cambio de
mano pero sobre un cuarto de círculo)
Todo esto debe ser realizado en la misma sesión, que se
puede repetir dos o tres veces en el día y confirmarse en
sesiones sucesivas.
Confirmado que sea esta conducción podemos pasar a
habituar al caballo a que tire algún peso ajustando alguna soga
o cadena a lo scoreones dela pechera. Primeramente podemos
arrastrar solo estas mismas sogas (o cadenas) para que el caballo
se habitúe a lo que le cuelga por los costados, aunque
seguramente no hará caso por el acostumbramiento a las riendas
largas. Luego podemos atar una cubierta de automóvil a ambas
sogas o cadenas de tal modo que quede entre la grupa del caballo
y nosotros.
Más adelante podemos subirnos a esta goma y demandar al
caballo que arrastre nuestro peso.
Las consideraciones serían acostumbrar al caballo al
arrastre no solo por el ruido sino por el peso, así que muy de a
poco.
Saludos Alejandro
- Sobre las condiciones de liderazgo que tiene que tener un caballo de carreras.
Hola Rubén:
En cuanto al otro tema, creo, como en cualquier otro caso,
que el MNC es muy importante para elevar el rendimiento de un
caballo de carreras (no se que significa F.S). No sólo para que
corra más rápido y se coloque en la punta de la tropilla o
delante del otro caballo si son carreras "parejeras"
(de dos caballos).
Hay quien puede pensar que por más MNC que se emplee, el
caballo no correrá más rápido, pero eso es un error. Es un
error por lo menos en muchos casos. Estos casos, son los de los
caballos que pueden correr más rápido que el rival, pero no
quieren hacerlo. ¿Por qué?, porque no tienen personalidad de
líderes y no quieren tomar la punta, guiar la tropilla, pues eso
significa tomar decisiones. Así que dejarán tranquilamente que
el líder vaya adelante y en las carreras, gana el que va
adelante aunque no sea el más rápido. En estos casos,
generalmente el jinete se desespera porque sabe que su caballo es
más rápido que el rival que va adelante (generalmente los
propietarios "pesan" los caballos durante los
entrenamientos o en otras carreras, y conocen sus tiempos y saben
de antemano si el suyo es más rápido), así que azota al
caballo para que galope más rápido. Es cuando el caballo
"seguidor" (no líder), en lugar de aumentar la
velocidad, la disminuye y trata de "protegerse" hacia
el centro del grupo, es decir, no sólo no lucha por el primer
lugar, sino que pierde también el segundo, tercero, etc. ¿Por
qué ocurre esto, que esperaríamos fuera al contrario? porque el
caballo "seguidor", generalmente con alguna dosis de
timidez en su personalidad, siente que es acosado por los
depredadores, supuestamente de los que está huyendo (él no sabe
que corre por deporte o diversión, ni conoce como van las
quinielas de las apuestas, él corre porque su instinto le dice
que hay que hacerlo, y lo hace cada vez que tiene miedo de algo).
Así que si se siente atacado (con la fusta), también su
instinto le dice que la seguridad no está adelante, sino en el
centro del grupo.
Algunos despistados opinan que establecer el liderazgo
(fundamento del MNC) en un caballo de carreras lo hará aún más
lento, pero no es así. Debemos tomar en cuenta que mediante el
MNC, el equino participa en lo que se le pide empeñando su
voluntad, así que responderá favorablemente en favor de las
señales de incrementar velocidad cuando el jinete se lo solicita
(sin azotes). Pero además, dejará de pensar que el caballo de
adelante es "su" líder, al que hay que seguir pero no
rebasar, pues el verdadero líder va arriba y es a él a quien
debe escuchar y tomar en cuenta, no al caballo que lleva delante.
Por esta misma razón, muchos caballos que son azotados o
acosados de cualquier forma, independientemente del deporte que
se practique con ellos, en lugar de aumentar la velocidad la
disminuyen.
Pero entiendo que la pregunta no sólo se refiere al
momento de la carrera.
Muchos caballos pierden la carrera antes de correrla, pues
desperdician su energía en bronquear cuando los ensillan o los
pasean para calentarlos. Otros más reducen sus capacidades
físicas y mentales cuando el jinete, tratando de
"administrar" su energía y emplearla para el
"cierre", lucha con el jinete pues él quiere ir más
rápido mientras que quien lo conduce quiere que se
"reserve" para el final. Más aún, un gran numero de
ellos no solo se cansan, sino que hasta se lastiman a la hora de
entrar a los cajones de salida (en México se les conoce
comúnmente como "puertas"). Así que el MNC juega un
papel importantísimo, si se le insensibiliza a tales artefactos
y se les enseña a entrar tranquilamente a ellos sin desgaste o
daños físicos.
Desde luego que bajo el MNC, el 100% de los caballos lo
harán de esta manera.
Salud! Chico.
No indispensable pero siempre muy útil si se hace
correctamente. Si se hace mal, es contraproducente pues el
caballo aprende MUY eficientemente a hacer lo incorrecto y NUNCA
lo olvidará.
El imprinting lo inicia Konrad Lorenz hace 70 años y
Robert Miller lo desarrolló en caballos desde hace 25.
Es una técnica que me encanta. La defino como MNC en
recién nacidos.
- Sobre rechazo de la madre.
Hola Rubén:
Lo olvidé, disculpa. Nunca he tenido un caso de rechazo
de la madre. Además, también debo recomendarte que la madre
esté siendo manejada también con MNC desde antes de parir, eso
reduciría la posibilidad de un rechazo, que creo podría deberse
a la identificación del potrillo con el ser al que también
rechaza. Otro motivo es que de esa manera no le causa temor que
manipules al potrillo y por lo tanto no hay riesgo de agresividad
de la yegua.
Salud! Chico.
-Sobre procedimiento y técnicas de imprintig
Por Pocholina:
Hola a todos y buenos dias.
Este es el resto del tema:
PROCEDIMIENTO DEL "IMPRINT TRAINING"
-Primera sesión No es necesario que sea un veterinario
quien aplique las tecnicas del "imprinting" al
potrillo. El mismo criador puede realizarlo, aunque será mejor
si éste cuenta con uno o dos ayudantes. Tan pronto como el
potrillo nace, y cuando aún está tendido en el suelo, el
ayudante colocará la cabezada de cuadra con una cuerda a la
yegua para controlarla. Hay que permitirle lamer y olfatear a su
potrillo, asegurandose que la cabeza de la yegua y del potrillo
están proximas, lo que reducirá la ansiedad de la madre. Hay
que procurar mantenerlos cabeza con cabeza evitando colocarse en
medio de ambos.
Una vez listos y de rodillas al lado del lomo del
potrillo, comenzarán los procedimientos de este
"entrenamiento" Durante este tiempo es posible que el
potrillo quiera intentar levantarse. Hay que impedirselo. Suave,
pero firmemente, hay que mantenerlo sobre su costado y se le
girara la cabeza, lo que provocará una actitud submisiva en el
potrillo.
Además de prevenir que el potrillo se levante, esta
flexion de la cabeza y el cuello, mantenidos asi por espacio de
un minuto más o menos, facilitará mas adelante la colocación
de la cabezada de cuadra.
Se comenzará por la cabeza, acariciando la totalidad de
la cara y de la cabeza. Si el potrillo intenta resistirse, no hay
que parar, sino que se persistirá con la manipulación hasta que
el potrillo se relaje.
"Nota imprtante":-si se para el estimulo cuando
el potrillo intenta escapar, lo que se logrará será fijar este
comportamiento. Es decir, que se sensibilizará al potrillo a ese
estimulo, y en realidad lo que se quiere es desensibilizarlo o lo
que es lo mismo habituarlo.
Una vez más, cada estímulo debe ser repetido hasta que
el potrillo no se resista y se relaje y no le importe en
absoluto.
Es preciso no acelerar el proceso de
"imprinting", hay que persistir hasta habituarse, lo
cual requerirá entre 30 y 100 repeticiones. Después de
desensibilizar la cara y la cabeza, incluyendo la nuca, se
continuará con las orejas. Hay que frotar y dar masaje a cada
oreja hasta que el potrillo permita totalmente su manipulación.
Se insertará un dedo en cada canal, moviéndolo para
desensibilizar esta área. Se hará lo mismo con cada orificio
nasal y con la boca. De esta manera, cuando el potrillo se
convierta en un caballo adulto será muy fácil colocarle la
brida o un retorcedor o incluso ser visitado por el dentista.
Una vez completada la cabeza, se procederá con el cuello,
acariciando ambos lados, incluyendo la incipiente crin.
Hay que tomarse un tiempo, seguramente una hora para
desensibilizar al potrillo que aún no se ha puesto de pie.
A continuación se frotará la cruz y el lomo hasta la
base de la cola. Entonces, se hará la cola y el perineo (área
debajo de la cola).
Ya que el potrillo estará echado sobre su costado, se
aprovechará para frotar el hombro que queda por encima, las
costillas y el pecho. De momento no se intentará desensibilizar
la parte del abdomen donde eventualmente el talón o la espuela
del jinete tocará, ya que una vez el potrillo se levante se
sensibilizará esa área.
Se frotarán a continuación y repetidamente las patas y ,
asimismo, se flexionarán cada articulación (codo, corvejon,
etc) unas 30 veces cada una. Finalmente, y esto es muy
importante, se darán golpecitos en las plantas de cada casco, al
menos unas 50 veces. Esto enseñará al potrillo a no temer a ser
herrado. Estas serán suficientemente fuertes como para que el
potrillo los note. Incluso se puede utilizar una pequeña
herramienta metálica que simule el martillo.
Se frotará la zona genital, que habituará al potrillo a
que más tarde le puedan ser manipulados sus órganos genitales
sin objetar a ello.
Sin permitir que se levante, se le dará la vuelta y se
repetirá el procedimiento completo sobre el otro costado,
teniendo cuidado de que sus patas no alcancen a alguien con una
coz.
Se aprovechará ahora para desensibilizar al potrillo de
la esquiladora.No se trata de esquilar al potrillo, pero con el
motor en marcha, se frotará todo su cuerpo con ella, poniendo
especial atención a la cara y a las orejas. También es ahora el
momento para utilizar un spray sobre su cuerpo, aunque hay que
tener en cuenta de no dejarlo completamente mojado.
Otro procedimiento aconsejable es frotar todo el cuerpo
del potrillo con una bolsa de plástico blanco que haga mucho
ruido. El blanco e el color más visible para el caballo y el
ruido del plástico puede sonarle, al futuro caballo, como un
león arrastrándose por la hierba seca. Por qué sino tantos
caballos tienen miedo a los papeles y de los plásticos y están
tan asustadizos los dias que hace aire.
Antes de terminar se pemitirá al potrillo que se levante,
que adquiera fortaleza y equilibrio y, que además, mame.
-Segunda sesión:
La segunda sesión de entrenamiento puede tener lugar
después de que el potrillo se haya alimentado y este
suficientemente fuerte para mantenerse en pie durante un rato.
Los potrillos recien nacidos se fatigan rápidamente, y a
diferencia de los caballos adultos que pueden dormir de pie y
mantenerse así indefinidamente, los potrillos deben de echarse
para descansar.De esta manera, la segunda sesión de
entrenamiento no debe de exceder de más de quince minutos de
duración.
A veces, y de hecho lo más corriente es que la yegua nos
sorprenda y haya parido inesperadamente, cuando se descubre al
recién nacido éste ya está en pie. En este caso, todo el
proceso de imprinting de la primera sesión puede ser hecho con
el potrillo en pie, pero el lugar de hacerlo de una vez a lo
largo de una hora, será hecho en periodos altenativos de 15
minutos para permitir que el potrillo vaya descansando.
Otra posibilidad, es que se puede "forzar" de
una forma suave al potrillo a echarse sin permitirle que se
levante y desensibilizarlo como si todavía no se hubiera
levantado sobre sus cuatro patas por primera vez.
En cualquier caso, hay varios procedimientos de
sensibilización que son más fáciles realizarlos con el
potrillo en pie.
El primero de ellos es acostumbrar al potr. a sentir
presión sobre su lomo. Para ello, es necesario que una persona
sujete a la yegua, otra al potr. y una tecera realice el
ejercicio Utilizando la palma de las manos, se presionará en el
áre donde iria colocada la montura, con suficiente firmeza como
para que el potr. note un cierto peso.El ejercicio se repite
rítmicamente hasta que el potr. se habitue.
Después se rodeará con los brazos el área d la cincha y
con las manos se apretará suavemente el pecho del potr.
Este procedimiento desensibilizará al potr. a la
posterior presion de la cincha, que es una de las razones más
comunes por la cual los caballos se botan cuando se les ensilla
por primera vez.
Lo mismo se hará en los flancos del potr. para
desensibilizar el área de la cincha trasera.
A continuación, se levantarán cada una de las cuatro
patas y se darán golpecitos en la suela de los cascos. Si la
desensibilización inicial fue realizada correctamente, no debe
haber ningún problema.Asi, al potr. se le debe permitir de forma
relajada la manipulaciòn de sus patas.
Si mientras se realiza esta segunda sesión se le coloca
una cabezada de cuadra (a su medida), el potrillo no se inmutará
por ver la cabezada en las siguientes sesiones de entrenamiento.
Otro punto importante será, mediante un guante de goma
quirúrgico, lubricar un dedo y suavemente insertarlo en el ano
del potrillo. De esta manera, será mucho más fácil tomarle la
temperatura cuando sea necesario, o bien una palpación rectal
será mucho mas fácil.También ayudará a que el potrillo acepte
bien una cuerda bajo su cola o cuando experimente una baticola
por primera vez.
Hay que recordar que hay que persistir en la estimulación
hasta que el potr. lo acepte totalmente.Parar mientras el potr.
se resiste sólo le enseñará a resistirse en el futuro
-Tercera sesión:
La tercera sesión servirá primordialmente para
sensibilizar al potr. no para desensibilizarlo, aunque también
se pueden repasar brevemente todo lo ya aprendido.
El momento para la tercera sesión tendrá lugar tan
pronto como el potr. se mantenga bien sobre sus cuatro patas y
coordine sus movimientos.
En algunos casos esto puede suceder tan pronto como a las
12 horas de edad, en otros puede ser a las 36 horas o incluso
más tarde, aunque la mayoria de los potros están bastante
fuertes a las 24 horas..
Después del repaso de pondra atención a sensibilizar al
potr. a acostumbrarse a la cabezada de cuadra y a varias
maniobras. Acostumbrar meticulosamente al potro a la cabezada de
cuadra sin contar a la edad en que sea hecho, es el fundamento de
todo el futuro entrenamiento y también lo más básico y más
importante. El caballo bien acostumbrado a la cabezada, una vez
atado, no tirará de la cuerda.El cree que una vez atado es
imposible escapar y por lo tanto ya no lo intentará.
Ya que el potro cree que la escapada es imposible, el
simple gesto de ponerle la cabezada inmediatamente creará una
actitud submisiva. Manteniendose al lado del potr. se presionará
los dedos en la base de su cuello, justo por encima del pecho.
Eventualmente, el potro irá hacia atrás o por lo menos se
colocará en posición de ir hacia atrás.
Inmediatamente, se le premiará cesando abruptamente la
presión.Si se hace correctamente, en tan sólo un minuto o dos,
el potr. irá hacia atrás en respuesta a la presión ejercida
sobre él. Se repetirá el proceso utilizando la mano para hacer
presión en los cuartos traseros por debajo de la cola. Muy
pronto el potr. se moverá hacia delante cuando sienta la mas
mínima presión desde atrás.
Puede utilizarse una cuerda sobre sus ancas para inducir
al potr. a moverse hacia delante cuando sea conducido del ronzal.
El próximo objetivo será sensibilizar el área donde
eventualmente el talón del jinete estará con contacto con el
flanco del futuro caballo.
Al lado del potr,. se colocará un brazo por debajo de su
cuello para sujetarlo y con los dedos de la otra mano se
presionará el flanco opuesto del potrillo hasta que este se
mueva hacia dentro. En este instante es preciso cambiar de sitio
par no obstruir el movimiento del potr. y cesar la presión.
Con unas pocas repeticiones del ejercicio, el potr.
estará condicionado a moverse hacia dentro en cuanto sienta
presión en su flanco opuesto. El mismo ejercicio se ralizará en
el lado contrario. Estos primeros ejercicios bastará con que el
potr. de un solo paso. Más adelante se irán pidiendo más pasos
hasta que el potr. describa un circulo sobre sus manos, moviendo
sus patas traseras. Ademas de conseguir maniobrabilidad y el
control de los cuartos trasero, tiene un segundo valor muy
importante, ya que de esta manera tanto si el entrenador esta pie
a tierra como si está montado, el control de los cuartos
traseros le permitirá el control de todo el caballo.
"INICIACIÓN A LA CRIA"-
Cómo convertirse en un buen criados. Autora: Pilar
Massaguer.
Edit.- Ediciones el Caballo S.A. Colección-Manuales El
Caballo. 1ªedición. Febrero 1995
Bueno, cada uno que saque su conclusión y si quiere
opinar...Yo desde mi punto de vista como persona que le gustan
los animales (menos los insectos)me parece un "crimen"
hacerle todo eso a un potro recién nacido.¡qué pensará el
pobre!"¿a donde he salido?". El Dr Miller tiene su
mérito, y no niego que resulte lo que dice, pero a los mis
potrillos los manoseamos sin tanto detalle, y no las primeras
horas, a lo mejor al dia siguiente, o a las 12 horas. Pues
despues se acercan a nosotros igual, se dejan bien luego poner la
cabezada (de más grandes), tuvimos uno hasta que tenia un año.
Las yeguas las tenemos desde los 4 o 5 meses, no se le hicieron
el imprinting y siempre se dejaron hacer de todo, hasta herrarlas
. Y lo de la bolsa blanca, en mi caso,cuando llegamos con una
bolsa y la movemos para que suene, ¡no veais que rápido se
acercan las yeguas! porque esperan que les llevemos el pienso.
Yo, que soy la que menos las ve, a veces llevo una bolsa sólo
con la intención de que se acerquen primero.
Quizás sea la raza y con otros caballos seria necesario
realizar el imprinting, no lo sé...por eso no hay una regla
exacta y única para manejar a los caballos, depende de tantas
circunstancias.
Bueno, hoy sí voy a poner cocido. Si no me da el arrebato
de escaparme un poco a la playa, como hoy no trabajo¡¡¡¡
Saludos a todos.Maria.
PD.A ver si se acaba el culebrón, que no salimos de una
tormenta y entramos en marejada.
Hola Rubén:
Claro, eso es precisamente lo que se debe hacer, si
quisiera retribuir plenamente a un caballo que estaba presentando
un problema a determinado obstáculo y esa vez lograste que lo
saltara, no sólo lo detendría y dejaría de saltar el resto de
obstáculos, sino que me bajaría, desensillaría y lo mandaría
a su lugar preferido (cuadra, prado, etc.). Desde luego que esto
no se hace durante una competencia, sino en los entrenamientos.
De la misma forma, si el caballo salta de manera
inmejorable en un entrenamiento, nada tiene de malo detenerlo y
retribuir de la forma descrita.
Eso no quiere decir que el caballo después se detendrá
después de un obstáculo en el que ya paró con anterioridad,
pues estará acostumbrado a obedecer cuando se le pide ir
adelante.
Solo le servirá para comprender de que forma se pretende
que salte. Una vez que lo comprende, lo hará siempre si sigue
encontrando una retribución satisfactoria, que en un concurso
donde no se puede parar, basta aflojar las riendas, dar un toque
con los nudillos en el nacimiento del cuello o expresar las
palabras de complacencia (o las tres juntas) con las que se
acompañó la retribución completa al dejar de saltar durante
los entrenamientos.
Lo más importante de una retribución, no es
"premiar" al caballo por lo que hizo, sino que es el
medio por el cual el caballo comprende lo que queremos que haga.
Salud! Chico.
- Sobre problemas de corcoveos en la pista de salto:
Hola Erica:
Parte del problema de Heroico es ese, que en el salto se
pasan por alto varios problemas causados por mal comportamiento,
que son considerados como "normales" o
"controlables". Hace un par de días leía un mensaje
en la página de Ecuestre, donde el autor claramente expresa que
se trata de actitudes causadas por el "gusto" o
"lo sobrado" de un caballo. El principal obstáculo que
enfrenta la gente de salto, es darse cuenta que esa actitud del
caballo no tiene nada de "natural", sino que es una
resistencia que desarrolla frente al tipo de manejo que recibe.
El primer paso a superar, es entender que los problemas
típicos de la monta inglesa, son malas actitudes derivadas de la
defensa que el caballo debe realizar para evitar incomodidades y
castigos innecesarios, que desde luego, la gente hace sin esa
intención y sin darse cuenta de su efecto, pues no pongo en duda
que lo que pretenden es exactamente lo contrario, atender y
manejar correctamente y con cariño al caballo.
Me encantaría estar con ustedes en la Argentina, ¿te
vienes unos días a tu tierra Edgardo? (y de paso en Chile, con
Rubén). Salud! Chico.
- Sobre el problema de un caballo que no quiere saltar en los entrenamientos y concursando no presenta oposición.
Hola Leticia:
Antes que nada debo felicitarte pues el objetivo principal
se cumple: ganar los concursos.
Tu pregunta es muy difícil de responder sin ver el
problema en vivo, pues las posibilidades son muchas.
Puede ser falta de comunicación, es decir, que el caballo
no comprende lo que le pides, pero también hay posibilidades de
que el caballo tenga temor, que esté aburrido de "su"
pista y picadero y participa con más gusto y voluntad en las
ajenas o que esté harto de entrenar. Esto es muy frecuente pues
muchas veces la gente no salta para entrenar, sino como parte de
su propia actividad deportiva diaria y considera al caballo como
la máquina de hacer ejercicio sin tomar en cuenta su propio
espíritu.
Puede haber otras posibilidades, como la forma en que es
montado y manejado.
Muchas veces importa más la forma en que empleas las
riendas y las espuelas por ejemplo, que el tiempo que el caballo
se mantiene trabajando. Pero tal vez un factor decisivo y que
mencionas claramente es que no le tienes confianza.
En cuanto a tu petición sobre más especificidad en las
cualidades del manejador natural, las tienes explicadas en el
Cibercurso, sólo busca las seis características indispensables:
inofensivo, oportuno, específico, consistente, gradual y
retributivo.
Salud! Chico.
- Sobre salto, otras disciplinas ecuestres, baremos de puntuación de jueces y reglamentos.
Hola Jesús y Jorge:
Permítanme terciar un poco en su interesante
conversación, pues creo que los problemas que mencionan no son
privativos del salto, existen en TODAS las disciplinas ecuestres.
Y es lógico que así sea, pues los deportes están
diseñados por gente tradicional.
Excepto el Reining, tal vez por nuevo como deporte, la
mayoría de los deportes han sido "inventados" con
mucha más antelación a la efervescencia de los procedimientos
conductuales de manejo y el método cognitivo de enseñar, así
que no tienen porqué incluir estos conceptos de muy reciente
desarrollo.
Así que la tarea es "incorporar" las teorías
cognitivo/conductuales a todas y cada una de las actividades con
el caballo.
Es verdad, como dice Jorge, que los entrenadores tienen un
importante papel que jugar en este cambio, sin embargo, creo que
más que influir en sus propios alumnos, donde se deben sentar
las bases es en los reglamentos de competencias, pues mientras
estos no "empujen" a los instructores, entrenadores,
jinetes y propietarios a obtener más puntuación modificando su
forma de manjar al caballo, estos seguirán haciendo lo que han
hecho durante siglos (en algunos casos).
Quiero poner un ejemplo para explicarme mejor. Durante
muchos años (8) luché porque se modificara el reglamento charro
en un apartado donde se obligaba al jinete a cuartear (golpear
con la fusta -cuarta-) enérgicamente en tres ocasiones, con la
finalidad de que el caballo adquiera una alta velocidad antes de
parar rayando. Mi argumento fue que si un caballo ya se encuentra
corriendo a toda velocidad, de nada servirá que se le pegue
más. Por otra parte, explicaba yo que al sentirse azotado y no
poder incrementar su velocidad, pensaría que se le azota por
otra razón, inclusive, tal vez podría concluir que se le pega
por IR a toda velocidad.
Después de ocho largos años, las personas encargadas de
estudiar las ponencias para modificaciones al reglamento,
aceptaron que era una incongruencia, inútil, estúpido e
irracional azotar al caballo si este ya corre a toda velocidad
(Desmond Morris comenta magistralmente el efecto de esta acción
en caballos de carreras). Tal fue la contundencia y fuerza de la
argumentación, que decidieron modificar el reglamento, pero lo
hicieron de manera tímida e incompleta, pues ahora es OPTATIVO
azotar al caballo durante la carrera previa a "dar la
punta" (parar rayando).
El resultado es que MUCHOS charros ya no azotan a su
caballo y otros sólo "pintan" la cuarta (acarician con
ella) en plena carrera, pero MUCHOS otros siguen haciéndolo a la
"antigüita".
¿Debemos darnos por satisfechos? Por supuesto que no. La
modificación al reglamento debió salir en el sentido de
OTORGARLE puntos adicionales al jinete que para alcanzar la plena
carrera NO necesite azotar al caballo (Una variante adecuada
podría ser la de castigar con algunos puntos malos al jinete que
tenga que azotar al caballo para que este adquiera la velocidad
requerida). Si se hubiera hecho esto, el efecto en el
entrenamiento de los caballos hubiera sido plenamente favorable,
pues habría "obligado" a los entrenadores y jinetes a
ENCONTRAR la forma de lograr que el caballo corra atoda velocidad
SIN NECESIDAD de azotarlo. Antes de continuar debo decir con todo
respeto que hay un punto que no comparto con Jorge, y es que los
procedimientos conductuales/cognitivos tienen importancia y
aplicación SOLO en las etapas de inicio y preparación de los
caballos y no la tienen en la fase de aprovechamiento del
caballo. Desde mi punto de vista y en tanto que el MNC es una
actitud diferente hacia el caballo, caracterizada por el conjunto
de técnicas y procedimientos de manejo, no termina cuando se
considera que el caballo está "domado" y listo para
competir, sino que sigue jugando un papel preponderante en toda
forma en que nos relacionamos con él en TODO momento, inclusive
por supuesto durante una competencia.
¿Podríamos imaginar lo que ocurriría en el deporte del
salto si un jinete que no tiene qué tironear al caballo para
"meterlo" en distancia recibiera una puntuación mayor?
¿Qué pasaría si contara algunos puntos adicionales que el
caballo no estrellara (elevara la cabeza buscando estrellas),
cacheteara (sacudir la cabeza lateralmente) o sacudiera la cola
con ansiedad, desesperación o rabia? ¿Se pueden imaginar la
evolución que haría el que, como cita Oliveira a de la
Guérinière, el jinete llevara las riendas "atraídas por
la fuerza de la gravedad" (es decir, sin contacto) y esto le
otorgara una buena cantidad de puntos adicionales? Es indudable
que TODOS los jinetes, entrenadores, etc. buscarían la mejor
forma de enseñarle al caballo a conducirse de esa forma; pero
más importante que eso, el hombre buscaría la mejor forma de
manejar al caballo para evitar esas reacciones de resistencia que
actualmente parecen no tener ninguna importancia, por lo menos en
el Salto.
Claro, también comprendo por experiencia propia, que
modificar los reglamentos requiere "casi" la
intervención de el dedo de Dios.
Salud! Chico.
- Sobre salto y nuevos métodos
Hola Jorge:
Del encuentro y la cerveza, ni hablar, ya está en la
agenda.
Y sí, nuestros puntos de coincidencia son muchísimos
más que los que nos hacen discrepar.
Creo que nada que implique más esfuerzo, conocimientos,
perseverancia y calma que un camino alternativo (horror!!,
escribí la palabra tabú... pero aplicada al revés), es el que
seguirá el hombre. De hecho, en la naturaleza, la ley del
mínimo esfuerzo prevalece en todos los sistemas, sean orgánicos
o sociales. Esto explica porqué la gente trata de obtener las
respuestas del caballo mediante la forma que considera más
fácil. Ahora bien, en ese considerar lo más fácil y el menor
esfuerzo, lo que inclina la balanza son los hábitos de vida. Y a
su vez, los hábitos de vida dependen de la naturaleza de los
organismos, entendiendo como su "naturaleza", a la
forma de ser.
Y cuando hablamos de la forma de ser, estamos
refiriéndonos a la personalidad. Ya sea a la personalidad
individual o a la personalidad como especie (o bien como grupo o
subespecie).
En conclusión, para no filosofar más, al humano se le
"facilita" resolver sus problemas de manara lineal y
directa, es decir, por la fuerza. Es una desgracia que para
ejemplificar esto tuviera que referirme a trenes que vuelan por
el aire o a niños que mueren de hambre mientras los alimentos se
tiran al mar para que no pierdan valor en los mercados; o a los
que mueren por enfermedades curables.
Por eso prefieren el salto, donde sólo hay que tirar
p'alante sin importar las formas ni los medios.
Tampoco conoces a ningún jinete que salte 1.50 sin
sujetarse de las riendas simplemente porque a nadie se le ha
ocurrido que pudiera hacerse. Además si ningún juez ni
reglamento se lo pide ¿para qué hacerlo? Seguro las cosas
serían de otra forma si contara más saltar 1.20 con muy buena
forma y control sin contacto en la boca, que 1.50 colgado de la
rienda. ¡A alguien se le habrá de ocurrir? Por lo pronto
Pacorro salta un metro no sólo sin contacto, sino sin rienda ni
silla, jajaja (ver foto en la portada del cibercurso).
Este mismo planteamiento se dio en el Reining hace 20
años, cuando Bob Loomis se dio cuanta que el caballo se detenía
mejor y se deslizaba más metros al parar si NO USABA la rienda.
Es decir, si dejaba que el caballo se detuviera por sí sólo.
¿Pero a quien se le había ocurrido que un caballo corriendo a
toda velocidad podría detenerse SIN que se le tirase de la
rienda?.
A ninguno!! En el Reining, disciplina nacida de la
charrería, en un principio hacía las paradas deslizadas tirando
de la rienda (como se sigue haciendo en charrería) y hasta que a
Loomis se le ocurrió ENSEÑAR al caballo a que se parara a la
palabra, el reining evolucionó hasta lo que ocurre hoy: NADIE
tira de la rienda para parar al caballo. ¿Por qué? simplemente
porque recibe puntos malos además de que ya se dieron cuanta que
el jinete le ESTORBA al caballo para hacer la maniobra que puede
hacer pos sí mismo perfectamente. ¿A alguien, algún día, se
le ha ocurrido pensar que el jinete de salto le está estorbando
al caballo a hacer el salto si se cuelga de las riendas?.
Pero hay un concepto aún más importante que subyace en
la acción de "parar" al caballo con la rienda y es la
idea de que al caballo hay que pararlo, tal vez porque se
considera que ÉL no puede pararse por sí mismo. En el Reining
se considera que el caballo puede pararse por sí mismo, siempre
y cuando se le haya enseñado una señal para hacerlo. La
diferencia simplemente es considerar al caballo como un OBJETO al
que hay que parar, o un SUJETO al que hay que indicarle que se
pare.
Obviamente en el cerebro del animal humano es más
difícil insensibilzar-enseñar-entrenar-afinar-solicitar, que
simplemente pegar un tirón en la rienda para que el caballo se
detenga. Si no lo hace, obviamente ya sabemos y tenemos muy
claro, lo que hay que hacer: poner un freno más severo y tirar
con más fuerza.
Salud! Chico.
Hola Edgardo:
Hay varios deportes que requieren maniobras consecutivas y
rápidas, como seguramente al que te refieres, el polo.
Generalmente son deportes o actividades donde se corre
tras una pelota, un novillo o una piel de carnero.
El MNC es una herramienta inmejorable para sustituir o por
lo menos reducir el abuso de la rienda, que mucha falta hace pues
es común ver a los jinetes colgados de las riendas, muchas veces
incluso para mantener el equilibrio sobre el caballo debido a sus
bruscos cambios de dirección y velocidad. Los caballos,
equipados entonces con bozales cierrabocas, martingalas y hasta
riendas alemanas, que duplican la fuerza con la que el jinete
tira de ellas, sacuden lateralmente la cabeza (en México le
llamamos cachetear), la levantan hacia el cielo como buscando
estrellas (estrellar) o elevan todo el tren delantero botando con
él en el suelo dos o tres veces antes de parar o iniciar un
giro.
El primer desempeño del MNC es enseñar al jinete a
adquirir aquellas seis difíciles características que debe tener
y de las que hemos hablado en innumerables ocasiones, el segundo,
es preparar al caballo enseñándole señales alternas que
sustituyen eficientemente el uso de las riendas (inclinación del
cuerpo, orientación de la vista, empleo de la rienda contraria,
señales sonoras, etc.) y finalmente el tercero, que es capacitar
al jinete a emplear esas ayudas alternas en los momentos de
entrar en acción en las competencias.
Respecto de la segunda pregunta, cuya respuesta ha
levantado polvadera en otros momentos y que es que no debemos
mezclar técnicas o acciones naturales con tradicionales, pues lo
único que se consigue como consecuencia, que el MNC se practique
deficientemente sin ninguna necesidad, pues resuelve los
problemas por sí mismo, sin necesidad de recurrir al clásico
"tradicionalazo" (léase fustazo, espuelazo,
cuartazo... o gorrazo), en cuyo caso se sigue siendo simple y
llanamente manejador/jinete tradicional.
Salud! Chico.
Hola Gustavo:
Bueno, primero le pides que hinque la rodilla izquierda en
el suelo, cuando lo hace fácil y consistentemente le tomo por la
cuartilla derecha, pero parado en su costado izquierdo, es decir,
desde el mismo lugar pasando el brazo bajo su tórax. Así le
pides que hinque la rodilla derecha. Cuando lo haga bien, le
pides nuevamente hincarse pero con las dos juntas. Si hinca sólo
la derecha, que es la que tienes tomada, pero no la izquierda,
debes ayudarle con tu mano izquierda. Una vez hincado con las dos
rodillas, le pides que se recueste flexionando el cuello para
cualquiera de los dos lados (el que esté más fácil), pero ten
cuidado de los cascos si se recuesta hacia el lado derecho, pues
sus patas y manos quedarán vueltas hacia ti. Si no se recuesta
totalmente, debes colocarte hacia su dorso y flexionar el cuello
hacia atrás por encima de su hombro.
Salud! Chico.
- Sobre hincar la rodilla
Hola José Luis:
Lo más importante en esta maniobra, como en cualquier
otra, es que el caballo comprenda lo que quieres y la mejor forma
de lograrlo es tomando su mano por la cuartilla en lugar de
pedirle con toques (o golpes) de fuete, pues lo que se logra con
eso es la flexión de la rodilla pero no que comprenda que debe
hincarla en el suelo. Este es el procedimiento tradicional y
algunas veces da resultado cuando el caballo se deja caer de
rodillas para evitar que se las sigas golpeando. A la larga, esta
forma de "enseñarlo" origina resistencias que después
hay que remediar. Salud! Chico.
- Sobre consideraciones sobre el acostado o tumbada según el MNC
Hola Celso, Rubén, Edgardo:
Bien, ya que Celso me pone la pelota en la red, explicaré
algo que no me dio mucho ánimo al principio, sobre todo porque
ya lo he dicho otras veces. Hay tres consideraciones que hacer:
1.- Antes que nada, hago la aclaración puntualmente, que
yo NO tumbo al caballo, LE PIDO que se acueste. Hay una
diferencia abismal, vamos, del cielo a la tierra entre un
procedimiento y el otro. Para que se entienda claramente lo
pondré en otras palabras si las damas me disculpan la
expresión: es la misma diferencia que existe entre VIOLAR a una
mujer o CONVENCERLA de que acceda a nuestras peticiones. Las dos
formas conducen al mismo acto, sin embargo, no creo que alguien
con dos dedos de frente no pueda ver la diferencia.
2.- Hecha esta aclaración, debo decir que NO puedo
considerar favorables los efectos de tumbar a un caballo de
manera TRADICIONAL, pues algunos de ellos sufren enormemente
cuando ocurre y en no pocos casos los daños físicos son
considerables, incluida, por supuesto, la muerte. Hablo con
conocimiento de causa, pues en las labores del campo
habitualmente tirábamos a los caballos de manera tradicional
(con dos caballos; con una mangana o bien, con el procedimiento
de atar las cuatro patas o emplear las cuerdas como lo describe
Edgardo), Nuestra finalidad era marcarlos, curarlos, jinetearlos
(montarlos) o castrarlos y pude comprobar que si bien es cierto
que en muchas ocasiones el trabajo salía "limpio", en
otras el caballo sufría rozaduras, golpes en diversas partes del
cuerpo, tensiones que trozan su médula espinal en la cadera,
etc., pero lo que más me preocupa ahora, es algo que en aquel
entonces (quince años atrás) no advertía: el daño
sicológico.
Por ello, acostar al caballo debe ser una maniobra
VOLUNTARIA que el caballo debe realizar por sí mismo, de otra
forma, los resultados pueden ser contraproducentes en un
porcentaje elevado. Así que me referiré sólo a las
consecuencias que tiene lograr que un caballo SE acueste y
PERMITA colocarlo patas arriba, es decir, hipnotizarlo.
3.- Es un error pensar que un caballo al que se le pide
acostarse, DEJARÁ de reparar (corcovear, botarse), o hacer
CUALQUIER otra cosa indeseable, por el simple hecho de hacerlo .
Servirá para que deje de hacerlo, es verdad, y lo hará siempre
y cuando se establezca la manera de "explicarle" que se
trata de un comportamiento que no deseamos y se le pongan claras
las consecuencias de sus decisiones.
Significa que el acto de controlar el cuerpo del caballo a
tal grado, es parte de un, aquí sí, manejo holístico (que no
quiere decir otra cosa que "manejo completo"). Seguir
pensando que tranquilizar, relajar e insensibilizar a un acaballo
acostado es TODO lo que se requiere para que en adelante sea el
caballo más dócil, bien portado, agradable y de alto
rendimiento del mundo, es un error. Sirve mucho, sí, como un
medio complementario de ganarnos su respeto y establecer el
liderazgo, pero por sí mismo y sin que echemos mano de ningún
otro recurso de control, tiene una eficacia limitada que puede
ser suficiente en muchos casos, pero no en otros. No hay
milagros, no hay magia, estamos tratando con un ser vivo al que
queremos convencer de algo. Si el caballo, a pesar de haber
pasado por el tratamiento de hipnosis, se da cuenta que
botándose evita cualquier acción desagradable o indeseable
desde su punto de vista, cualquiera que esta sea, seguirá
haciéndolo. Y lo seguirá haciendo hasta que deje de darle
resultado y que por el contrario, encuentre en ello algún
inconveniente.
Ningún control o acción emprendida aisladamente, aún
bajo los preceptos del MNC, puede considerarse una panacea. Sólo
recurriendo a las diferentes y muy variadas alternativas de
acción, combinadas apropiadamente con HABILIDAD Y EFICIENCIA, se
logrará SIEMPRE y en CUALQUIER caso, obtener los resultados
pretendidos, con excepción echa de las VERDADERAS limitaciones
físicas o de salud del caballo.
Tiene razón Celso cuando advierte que muchos caballos no
temen a estar echados ante la cercanía de su dueño y que al
contrario, parecieran confiar más en él y hasta esperan las
caricias en esa posición. La interpretación contraria, aplica
en el caso de caballos broncos, de poco manejo o de manejo
inadecuado (que le temen a su manejador/jinete). Tomarlo
genéricamente y no establecer las diferencias pertinentes, es un
error que muchos cometen al tomar a pié juntillas las lecturas
sobre etología, adiestramiento, etc. que luego aplican (o
pretenden hacer) indiscriminadamente en cualquier caso. Sólo la
practica, la dura vida de quien mantiene una intensa y diaria
práctica con los caballos, puede darles la habilidad de
discriminación de procedimientos en casos difíciles.
Pero hay que tomar muy en cuenta que esos recursos no
están en el terreno de la fuerza y la violencia, sino de la
razón, la sicología y la comunicación. Hay que dejar de mirar
hacia todo implemento que se usa para doblegar, restringir y
violentar, para hacer caso y dedicarnos de una vez por todas, a
buscar la voluntad del caballo.
Nuestras señales, que algunas veces pueden ser firmes,
SIEMPRE tienen la característica de la SUSPENSIÓN que permite
al caballo emitir una respuesta. Si no existe ese período de
espera de respuesta, INMEDIATAMENTE después de la acción de la
ayuda, el manejo se convierte en el más puro manejo tradicional.
Las ataduras, riendas alemanas, Colbert, palenques, maneas,
resortes, cajones, jakamoras, debilitamiento, etc. no son más
que los recursos más próximos, más disponibles, más
accesibles a nuestra mano, pero más alejados de nuestro cerebro,
de nuestro intelecto.
Salud! chico.
- Sobre puntualizaciones al acostado según el MNC y el tradicional.
Hola Edgardo, Rubén y Celso:
Antes que nada les ofrezco (a todos) una disculpa si mi
mensaje anterior resultó un poco fuerte, tal vez no debí usar
mayúsculas en palabras clave.
Ya saben que soy un poco claridoso y seguramente hoy lo
fui.
Estoy de acuerdo en todos los propósitos que mencionas,
así como que voltear al caballo es una práctica que puede
ayudar a lograrlos, sin embargo, existe un procedimiento
alternativo que evita su derribo contra su voluntad. Por eso, no
considero que voltear al caballo sea el peor camino, seguramente
es el mejor, pero realizado de otra forma. Tampoco pongo en duda
que quien lo hace ame al caballo, por el contrario, entiendo muy
bien a quienes defienden el manejo tradicional diciendo que nadie
ama, cuida y protege a su caballo como lo hacen ellos, sin
embargo, se puede querer mucho a alguien y sin embargo
perjudicarlo. Conozco muchos casos de padres que no pudieron
encontrar la forma apropiada de formar a sus hijos y sin embargo
es indiscutible que los quieren mucho.
Tienes razón cuando dices, según entiendo, que en muchas
ocasiones hay que ser firme para evitar males mayores y quiero
ampliar tu idea mencionando que las relaciones sociales,
cualquiera que estas sean, requieren que la actividad de sus
miembros se rija por normas. No es posible que cada quien haga lo
que quiera, el orden y la disciplina son indispensables en toda
organización social. Cada integrante juega un rol específico no
sólo en el caso de los caballos, sino en cualquiera y no puede
invadir el área de responsabilidad de otro.
Me disculpo una vez más si juzgan que cometí algún
exceso.
Salud! Chico

Este tipo de manea para acostar por la fuerza a un caballo me fue indicado por un manejador argentino residente en España, indicándome que bien podría pasarse las cuerdas por entre las manos o bien por un lateral, indicándome que sus preferencias eran por un costado.
Bien entendido que todas estas maniobras pueden ocasionar lesiones en el caballo y requieren habilidad y experiencia para realizarlas, no están exentas de peligro, por lo que vaya la recomendación de dejar su realización en manos de profesionales que hayan practicado anteriormente con ellas.
La publicación de estos conocimientos no garantiza el éxito ni hace responsables al autor-escritor, de los posibles accidentes que pudieran causarse en el caballo o en el manejador.
- Sobre algún dato mas sobre el procedimiento de acostado.
Hola José:
Pues definitívamene no ui yo el de tu sueño, pues apenas cuento
con tfrsfn...ocho años de edad y no peino canas (ni otros
pelos), jajaja.
No es fácil indicar lo que hay que hacer cuando le pides a un
caballo que se acueste pues las situaciones cambian mucho de
acuero con el caballo, sus temores y sus deseos de acostarse.
Debes partir de la base de que no hay que tumbarlo, sólo
indicarle que quieres que se acueste y esperar a que lo vaya
haciendo.
Después de que está con la rodilla en el suelo, hay que lograr
que se arrodille también con la derecha. Lo hago desde la
izquierda del caballo cogiendo su mano por debajo del pecho. Por
medio de hacer presión y suspenderla le vas indicando lo que
está bien y lo que esta mal. Con las dos rodillas en el suelo
hay que pedirle que doble el cuello hacia cualquiera de los lados
y empujar o jalar un poco la cruz para desequilibrar al caballo.
Con este mismo fin también puedo empujar un poco su cadera con
mi hombro.
El caballo debe entender lo que le pides y QUERER hacerlo, pues
de otra forma puede disparar hacia arriba y darte un golpe.
En los últimos doce años los únicos golpes serios que he
recibido de un caballo es a la hora de pedirle que rinda al
acostarlo. Han sido dos patadas que me han dado, una en el muslo
y otra en la rodilla. Por fortuna tengo los huesos tan duros como
la cabeza y no pasó a mayores. Ten cuidado porque pareciera que
cuando tiene las dos rodillas en el suelo el caballo está muy
relajado y suelto (y en verdad lo está), pero su decisión para
salir de esa situación puede ser la de dispararse hacia arriba y
lo hace sin previo aviso.
Salud!
Chico.
La segunda parte, sobre el trabajo de caballo a caballo, les
decía que es una labor muy agradable, tal vez porque me recuerda
el manejo del ganado en el rancho.
Pues el control de movimientos se realiza arreando de atrás
hacia adelante. Para detener se le corta el paso saliendo delante
de él. Me gusta mucho hacer control de movimientos con jáquima
y ramal, pero montado en otro caballo. En este caso el caballo
que se monta sólo toma el papel de nuestros pies. Una variante
excelente es manejar al caballo cogido del cogote con una reata
(soga) mexicana. Es indispensable que la rozadera (hembrilla) de
la reata sea metálica para que el lazo se afloje en cuanto se
elimine la tensión de la "guía" (porción de la reata
que queda entre la mano que la coge y la "lazada"
-parte de la reata que forma el círculo que laza al animal-).
El control de espacio vital se realiza de caballo a caballo
desplazando al caballo que se maneja con el pecho del que se
monta. La acción se dirige al posterior o al tren delantero. Una
variante que me gusta más, es utilizando la punta de la bota
para hacer "dedos de fuego" en el lugar apropiado. Esto
permite ser retributivo con toda eficiencia.
Hay que mencionar que el caballo que se monta debe ser un
caballo de educación refinada que pueda moverse con facilidad y
precisión hacia el sitio apropiado, así como detenerse, dar
paso atrás o incluso de costado. Prefiero, desde luego, un
caballo que conozca perfectamente el trabajo de la rienda
contraria y que pueda ser manejado con rienda mexicana con una
sola mano. En la otra mano yo portaría el lazo listo para ser
empleado o bien el fuete con bandera como lo hace Ray Hunt o
Brannaman, que sirve para todos estos controles. Es un
espectáculo ver trabajar a un caballo de esta forma. Obviamente,
mientras no haga su trabajo con resistencias, elevando la cabeza,
rabeando (moviendo la cola) o con cualquier otra forma de
resistencia.
El control de cuerpo de caballo a caballo se realiza, por
ejemplo, para lograr el abatimiento de cabeza. Es fácil pues se
realiza el estímulo de "dedos de fuego" en la línea
superior del cuello o en la nuca del caballo que se maneja.
También es fácil manejar la cola y hasta las orejas.
Salud! Chico.
El empleo de "madrinas" que menciona Celso, es
perfectamente valido en el MNC, así como el de las querencias a
que se refiere Paco, la condición es, como bien lo advierte Mr.
Jones, que se cumplan las seis características del manejador
natural. En sicología -ya lo habíamos mencionado hace mucho
tiempo-, el aprendizaje por imitación se llama comportamiento
alelomimético y es un recurso valioso en el adiestramiento de
los caballos. También se emplea en la superación de fobias, por
ejemplo, cuando un caballo no se atreve a pasar por determinado
lugar o a introducirse a un río, lo hará más fácil si otro
caballo o el mismo jinete se introduce por delante de él. Otro
tanto ocurre en el caso de subir los caballos a un camión o a un
remolque, generalmente es más fácil si el caballo observa a
otro subir o estar adentro. Otra utilidad enorme de la imitación
es que el caballo encuentra más fácil la respuesta correcta a
lo que se le pide, por lo que mejora su comprensión.
Con El Juanito, también puede emplearse este procedimiento, pues
en el caso de que regrese demasiado acelerado a las caballerizas,
ayuda que otros caballos se mantengan tras él para invitarlo a
ir más despacio. Y en el caso contrario, cuando El Juanito no
quiere galopar, se puede hacer correr a otro u otros caballos
delante de él para que trate de imitar ese mismo paso.
En todas las situaciones, se deben realizar las señales que se
quiere el caballo obedezca posteriormente, la imitación es sólo
un recurso que anima al caballo a realizar la misma acción, a
perder el temor o a comprender lo que se le está pidiendo.
Salud!
Chico.
Hola Rubén:
Bueno, efectivamente, por lo general enfrento caballos muy
difíciles, no sólo broncos sin manejo, sino resabiados con las
peores mañas imaginables. Suelo compararme con esos pistoleros
que a donde quiera que iban tenían que aceptar el reto de todo
el que quería medirse con él.
En mi caso, son los caballos más difíciles los que
encuentro en mi camino, pero qué le vamos a hacer, ese es mi
trabajo. Si tengo suerte, el dueño se compadece y me confiesa el
o los problema, pero otros no sólo lo ocultan sino que si les
pregunto mienten. Según ellos, siempre son caballos sin
problemas y que inexplicablemente llevan nombres como El Diablo,
El Chuqi, La Sombra, El Veneno, Hulk, etc. Por fortuna, nunca me
confío y prefiero preguntarle directamente al caballo, que como
todos sabemos, no mienten.
Siempre comienzo a manejarlos como si fueran lo peor del
mundo y voy midiendo sus reacciones mientras establezco el
liderazgo. Muchas veces, alcanzo a oír cuando alguien le dice
quedo al dueño: "¿ya viste? ya no reparó" o bien
"¿no que no se dejaba poner la silla?".
Hola Mayca:
Un bonito juego que entretiene al caballo y representa un
reto de comunicación y comprensión y liderazgo, es pedirle al
caballo que suba a un banco.
Es necesario mandar hacer el banco de madera de unos 25
centímetros de alto o conseguir una rodaja de un tronco grueso.
El banco debe se cuadrado y de unos 80 centímetros o un metro
por lado.
Me gusta más esta última por ser un bloque sólido que
no se desbaratará con el tiempo.
Puedes ver una foto en el bloque de El Mirador.
No te puedo decir ahora la dirección exacta pues no puedo
entrar a mi sitio.
Mañana te lo informaré.
Después se pueden usar bancos más estrechos donde al
caballo apenas le caben los cuatro cascos.
Bien, ya con el banco listo, hay que colocar al Piporro
con las manos junto al borde y pedirle que eleve una de ellas.
Recuerda que hay que hacer toques en la caña del caballo,
con la bota, al mismo tiempo que se le empuja suavemente en el
hombro o la cruz para que desplace el peso sobre la mano
contraria.
El golpeteo debe ser rítmico y muy suave al principio,
incrementando su intensidad en cada toque hasta que Pipo eleve el
casco.
En el momento que se produzca la elevación, de debe
suspender el estímulo.
Después de algunas elevaciones el casco se levantará lo
suficiente para que Pipo coloque su casco sobre el banco.
Entonces se le retribuye más y se le deja descansar.
Cuando logres que mantenga la mano sobre el banco puedes
tirar del albardón o de la cruz si está desensillado para que
ahora apoye la mano que se encuentra en el banco.
Cuando comprenda lo que se pretende se apoyará con más
confianza y rapidez y prácticamente se elevará sola la otra
mano, que buscará apoyo también sobre el banco.
Cuando ya tenga las dos manos sobre el banco se le pide
retroceder y bajar. Esto pone en marcha el procedimiento de
insensibilización natural por aproximación y repliegue. Además
animará al caballo a avanzar más adelante sobre el banco cada
vez que se le pida volver a subir.
Cuando tenga suficiente confianza se le puede pedir que
camine uno o dos pasos hacia adelante. Con esta maniobra las
patas se acercarán al borde del banco.
El siguiente paso es pedirle que suba una de las patas. Se
procede de la misma forma que con las manos.
Generalmente es más difícil convencerlo de que suba la
pata y se apoye en ella, pues cuando lo haga, prácticamente
estará arriba completamente pues en la última pata habrá muy
poco apoyo.
Si el caballo se apoya y baja regresando o por cualquiera
de los lados, significa que estará avanzando con poca calma y
pidiendo demasiado. No creo que sea el caso del baquetón de
Pipo, normalmente pasa con caballos nerviosos y más tímidos.
Cuando el caballo no coloca el casco, sino que lo resbala
hacia atrás nuevamente (sea pata o mano), se puede sujetar con
nuuestra mano por la cuartilla o la caña y se le coloca en el
lugar apropiado mientras se le desplaza el peso hacia esa
extremidad para que al apoyarla ya no la recorra hacia atrás.
Bien, a grandes rasgos este es el procedimiento, pruébalo
y nos informas como vas.
Salud! Chico.
Hola Mayca:
Cuando digo tirar de la cruz, es pasar la mano sobre su
cruz hacia el lado contrario del cual te encuentras, para
apoyarla en la parte superior de su hombro (tu muñeca quedará
pegada a la parte superior de la cruz) y jalarlo hacia ti. La
idea es que desplace el peso de la mano contraria a tu posición,
hacia la que acaba de subir al banco, que es la que está de tu
lado.
He visto esa reacción de muchos caballos que al bañarlos
levantan la mano cuando les pega el chorro de agua en la caña.
No creo que sea que le hayan enseñado algo pues lo he apreciado
en muchos caballos. Más bien me parece una tímida forma de
evitar que el chorro le caiga en la mano, como cerrar los ojos
cuando el chorro está en la cara o cuando un niño ladea la
cabeza para que el agua no le entre al oído.
Algunos, van un poco más allá que sólo levantar la mano
y después de hacerlo la dejan caer con enfado sobre el piso.
Otra acción relacionada y que muestra mayor desagrado es dar
pasos para desplazarse del lugar.
Salud! Chico.
P.D. Que te hagan bastante sólido el banco, no con tablas
muy delgadas. Sugiero por lo menos tablón de cinco centímetros
de espesor (será bastante pesado, jeje).