- Sobre recomendaciones para acometer la primera monta a pelo.
Hola Paco:
Muy bién, adelante con la jindama, jajajajajaja, pero pirmero
encomiendate al creador.
No es cierto, creo que has hecho bien las cosas pues eres de los
ciberalumnos más avanzados y aunque la monta de broncos no es lo
más difícil (lo es más lidiar con resabiados), es algo en lo
que debes tener cuidado.
Yo siempre monto a un potro en pelo por primera vez, pues de esa
manera él sólo se concentra en la sensación de mi cuerpo y no
en más aditamentos. Por la misma razón (entre otras) también
lo hago solo, pues eso lo preocupa menos. Otra razón importante
para hacerlo solo es que en las acciones hay menos
incordinaciones o contradiciones de ordenes. Y no es que una sola
persona no las haga, sino que la posibilidad de ocurrencia se
multiplica con cada ayudante que pongas. Además, no pierdas de
vista que en el MNC no se trata de dominar al caballo por la
fueza y aguantar sus reparos con habilidad, se trata de que no
quiera reparar ni hacer cualquier otra cosa para resistirse.
Han pasado muchoa años desde que me tiró el último caballo y
lo he logrado sólo porque me subo cuando el caballo va a aceptar
mi monta. El último que monté (hace cuatro días), me aceptó
después de 6 minutos.
Así que te recomiemiendo que lo hagas en pelo, que lo intentes
solo, usando la jáquima y el ronzal nada más. recoge todo el
ronzal en tu mano izquierda como a medio metro del nudo principal
de la jáquima y con él flojo (no muy colgante, pero sin
contacto), acaricia tu potro con un poco de energía en todas sus
partes que queden a tu alcance, sobre todo, acaricia el flanco
derecho pasando el brazo sobre su cuello, cruz y lomo.
Mientras haces esta prueba de relajamiento, su cabeza no debe
estar muy levantada (si logras que su cuello esté horizontal o
más bajo, tamto mejor); su cola debe estar tranquila; su lomo
debe estar muy relajado y curvado hacia abajo.
El siguiente paso es enseñar la flexión lateral del cuello de
la manera que ya conoces, pero estando parado a un lado de su
hombro. Generalmente es más fácil pararte en el lado izquierdo
para flexionar a la derecha pasando el brazo sobre la cruz, y
viceversa. Si gira pero de manera tranquila trata de no suspender
el ejercicio caminando junto a él. Premia cada movimiento
favorable.
Ahora es momento de probar su tolerancia a cargar tu peso sobre
el lomo. Con el ronzal flojo y tu pecho y vientre muy cerca de su
costillar izquierdo comienzas a hacer movimientos de arriba a
abajo flexionando ambas rodillas, hasta que puedas dar pequeños
saltos sin que se asuste y se mueva. Si lo hace, viene el
reforzamiento negativo de tirar del ronzal, que se había
mantenido flojo, mientras le propinas una nalgada y lo haces dar
una vuelta o dos desplazando el posterior, de la manera que ya
también sabes. Al mismo tiempo puedes manifestar tu rechazo
social reprendiendo lo con tono severo de voz.
Cuando acepte tus saltos junto a él, debes caer con tu vientre
sobre su lomo.
Si se mueve repites la medicina "natural" hasta que
acepte que tu cuerpo se mantenga sobre él uno o dos segundos (NO
MAS). Debes bajarte suavemente mientras él se queda quieto y con
su lomo curvado hacia abajo (cuando un caballo repara, lo primero
que hace es tensar el lomo), pues de esa manera le indicas que
hizo lo correcto y que no pretendes estar mucho tiempo sobre él.
Después de un pequeño paseo puedes volver a intentarlo y te
darás cuanta que cada vez puedes estar más tiempo sobre su
lomo.
Ahora intentas subir la rodilla derecha a su grupa, pero antes de
hacerlo, mientras estás atravesado en su lomo, tu mano derecha
debe probar esa area al contacto para ver si lo tolera. Si es
así, puedes subir la rodilla sobre su anca y te sentirás más
confortable... y el potro TAMBIEN!!!!
Así que si no notas reacciones de tensión en las señas
mencionadas antes (por el contrario, algunos potros se agachan a
comer yerba mientras te montas y esa ya es una señal inequívoca
de que te está permitiendo montar), puedes terminar por montarte
mientras lo acaricias y hablas suavemente.
Nuevamente, no debes mantenerte arriba más de unos segundo y
después de un paseito lo vuelves a montar repetidas veces.
Cuando logres esto podemos seguir con otras acciones.
Salud!
Chico.

- Sobre diferencias de acometer la primera monta del modo tradicional al modo según el MNC.
Hola Oscar:
Una de las diferencias del MNC con el tradicional es que en el
primero TODO se hace con la voluntad del caballo, por eso, un
caballo que inicio NUNCA repara cuando lo monto.
Por otra parte, también debo mencionar que el manejo tradicional
no da resultados más rápidos. Una de las cosas que aprovecho
para "mover conciencias" durante mis exhibiciones, es
que puedo montar casi cualquier potro bronco en 15 o 20 minutos y
después de 30 o 40 ya lo he ensillado, enfrenado y terminado
(como es mi rúbrica) parado sobre él. Y me estoy refiriendo a
cualquier potro bronco "limpio", es decir, sin
resabios, que en este caso, puedo tardar un poco más de acuerdo
al problema adquirido de los humanos tradicionales.
Por eso, si todo marcha con la voluntad del caballo, no necesitas
que otra persona lo sostenga, impida que bote o huya, etc. Es un
trabajo que puede hacer una sola persona de principio a fin y sin
más aditamentos que los que aparecen en mi página como arreos
de MNC. Y es preferible así, pues es muy difícil que dos o más
personas coincidan en los momentos de hacer y suspender
estímulos y más aún, que estén dirigidos a la misma materia.
Sin embargo, tampoco es un pecado aceptar la ayuda de alguien que
sepa lo que está haciendo y auxilie en casos de señales que
deben hacerse desde montado, pero también desde el piso. Tal es
el caso del paso español, piafe o los primeros pasos de un potro
montado por primera vez, donde alguien ayuda a ramalear un poco
el potro oblicuamente.
Salud!
Chico.
- Sobre las primeras acciones relacionadas con la primera monta.
Hola Cristina:
Ja, dicen que no hay mayor valor que el de un... pelmazo,
jajajaja.
La verdad es que debes tomar en cuenta que estás tratando de
volar cuando apenas has tomados tus cursos de iniciación. Ten
cuidado, pues no podemos considerar que las cosas pueden marchar
bien tan pronto. Sin la intención de animarte, te explicaré lo
que yo hago pero creo que deberías esperar.
* Monto sin silla durante algunos días.
* Me siento más seguro de tripa que montado, pues de esa manera
puedo bajarme en cualquier momento si se precisa (en El Asturcón
ocurrió).
* Si hay problemas claros al dar los primeros pasos, lo hago
estando de tripa.
* Le coloco la silla y le muevo hasta que no "hace
lomo" (arquearlo) en ningún momento.
* Los primeros días le conduzco sólo con la jáquima y el
ronzal.
* Nunca le trato de poner en movimiento en línea recta, sino en
arco.
* Nunca me valgo de un ayudante por las posibilidades de
incoordinación. En tu caso creo que debe ser al contrario.
No debes confiar en que no dará botes y fuertes, eso sólo te lo
diría viendo al caballo.
Salud! Chico.
- Mas detalles de la primera monta.
Hola Rubén:
En esa primera monta yo prefiero que el caballo no camine. No
sólo por mi temor, sino también por el de él mismo. Cuando dan
el primer paso con un peso extraño encima tienen tanto miedo
como nosotros. El miedo es el origen de las dificultades, por eso
el caballo debe estar muy relajado, tranquilo y confiado en lo
que estás haciendo.
El cibercurso describe muy bien ese paso, sólo quiero abundar en
que no te cargues de panza sobre él hasta que ya no se asuste de
saltitos que debes dar junto a él, de preferencia manteniendo el
brazo sobre su lomo y rozando con tu pecho su costado.
Las primeras veces que lo hagas verás que el caballo se tensa y
posiblemente se aleje. Si eso ocurre es que estás saltando
demasiado fuerte, es decir, progresas muy de prisa y debes
hacerlo más gradualmente.
Ten cuidado. Salud! Chico.
- Sobre la frecuencia que un caballo se mueva o te desmonte en la primera monta.
Hola Rubén:
MUY frecuente, jajajaja.
No recuerdo si en los mensajes que estás revisando menciono
suficientemente claro que debes bajarte muchas veces una vez que
estés arriba, aunque sólo sea de panza.
Cuando convences al caballo de que tolere tu peso cuando te pones
de vientre sobre él, su primera inquietud, después de la de
tolerar tu peso, es cuándo te bajarás. Él piensa que puedes
decidir quedarte a vivir sobre su lomo, por lo que después de
terciarte sobre el lomo, debes bajar después de contar un
segundo.
Cada vez que te subas y bajes de inmediato, el caballo adquiere
más confianza. No es otra cosa que el Procedimiento de
Insensibilización Progresivo y Gradual, por Aproximación y
Repliegue.
Es importante que siempre bajes ANTES que el caballo decida
moverse o peor aún, tratar de bajarte él mismo.
Salud! Chico.
- Sobre la posibilidad de hacer la primera monta a pelo o con silla.
Desde luego que, hablando de gradualidad, es menos estresante
para el caballo la silla en el lomo que el jinete, comenzando
porque pesa muchas veces menos.
Por otra parte, montar n pelo es menos preocupante para el
caballo que hacerlo en la silla y con la cincha apretada, así
que en mis demostraciones me encuentro con la disyuntiva de ser
más gradual y colocar primero la silla, pero después quitarla
para montar en pelo; o bien omitir la silla y montar en pelo
primero, aunque no aproveche la ventaja de colocar algo sobre el
lomo antes de poner el culo (espero no haya en el foro muchos
mexicanos pues me comerían por esta expresión, jajaja. Y si son
albureros, pero, pues me puse la soga al cuello, jajaja). Así
que generalmente resuelvo esa disyuntiva montando primero en
pelo.
Salud! Chico.
- Sobre como acometer el primer paso del movimiento de un caballo.
Hola Edgardo:
Creo que la yegua resintió mucho el trato anterior, así que
tu papel es convencerla de que las cosas cambiaron para bien.
Eso significa muchos mimos y obtener primero su confianza. En
este caso no te apresures a pedir cosas que no está lista para
conceder, como es caminar. Primero móntala frecuente y
brevemente sin que se mueva, hasta que se acostumbre a tus
subidas y bajadas sin sentido, entonces dejará de preocuparse.
Esto no significa demora. Es posible que lo logres en un rato, en
un día o en dos o tres. Mantente sensible a sus cambios de
actitud y cuando estés seguro de que no le importa más que te
subas o bajes, estará lista para dar el primer paso.
Ese primer paso NO debe ser en línea recta. flexiona su cuello
para que su primer movimiento sea un paso de cualquiera de sus
manos LATERALMENTE. Puede ayudarte alguien aunque yo prefiero
hacer las cosas solo pues se evitan descoordinaciones que el
caballo interpreta como deficiencia de control.
Verás que después de un paso lateral vienen otros. No debe
importante hacia donde camine, simplemente que mueva sus patas
hacia donde quiera y sin corcovear (acción que puedes evitar
mediante la misma flexión del cuello). Acaricia y premia cada
paso que de. Ella tiene tanto temor como tú de que se mueva,
así que hay que darle seguridad.
Salud! Chico.
- Sobre cuando ejecutar el primer paso.
Hola Rubén:
Generalmente no muevo a los caballos el mismo día en que los
monto, pues considero que ya tienen bastante con evolucionar
desde una situación en que normalmente no han sido manejados,
hasta llegar a aceptar al jinete con silla y lo demás.
El segundo día puedo pedir que se muevan un poco, para que
comiencen a apreciar la diferencia de moverse con un peso
considerable (100 k) que desplaza su centro de gravedad hacia
arriba, a los lados y hacia atrás y adelante. Esos cambios debe
asimilarlos, entenderlos y aprender a manejarlos.
Así que de acuerdo a sus progresos, que dependen generalmente de
su fortaleza física y sus habilidades atléticas, le pido que
trote o galope en los siguientes días y hasta semanas.
No hay que olvidar que el MNC prepara sicológica y
emocianalmente al caballo para enfrentar su nueva realidad, pero
no lo hace en el aspecto físico. Eso lo logra la gimnasia y el
trabajo consecuente, contínuo y prolongado. Esta es una de las
razones por las que los tiempos de adiestramiento no se reducen
más significativamente, pues no hay manera de acelerar el
acondicionamiento muscular de los caballos.
En cuento a mis demostraciones, por las mismas razones casi nunca
muevo a los caballos el mismo día, a menos que los espectadores
o propietarios insistan en que lo haga. Este fue el caso en
Barcelona, donde me pidieron incluso trotar a la yegua después
de montada, para incluir la maniobra en la filmación del
reportaje que seguramente ya se exhibió en Cataluña. En esos
casos, aún así lo hago poniendo mucha atención en no insistir
demasiado para no perder lo que se ha ganado, pues el caballo lo
puede considerar como un abuso.
Otra buene razón para no hacerlo, es que a la mayoría de los
caballos se les pide no moverse mientras el manejador se monta,
en algunos casos es necesario insistir en ello para que permitan
ser montados sin dificultad, así que resulta una contradicción
fuerte, que en ese mismo acto le pidas que se mueva, cuando
algunos minutos antes fuiste insistente en que no lo hiciera.
La recomendación final es que si se quiere ir de prisa, se deben
hacer las cosas despacio. Un dicho que no se si es de Parelli,
dice: Si te tomas el tiempo que se toma, te tomará menos tiempo.
Salud! Chico.
- Sobre periodos de trabajo en pista y campo, inicio de paseing.
Hola Edgardo:
Generalmente los trabajo una semana en la pista y después me
gusta sacarlos al campo. Aunque en algunos casos los saco en
cuanto comienzan a caminar.
La compañía de otros caballos es buena durante los primeros
días, pues al seguir a los demás (o por lo menos a uno), no
tiene que meditar mucho en tus señales para que avance derecho o
para que cambie de paso, se detenga o gire hacia determinado
lugar, pues sólo te tienes que tomarte el trabajo de hacer
coincidir tus señales (y la suspensión de las mismas) con lo
que el caballo ya está haciendo al seguir y/o imitar (si ensayas
diferentes marchas, como trote y galope) a su compañero. De esta
manera, el aprendizaje es mucho más fácil y crea menos
conflictos en la mente del caballo.
Salud! Chico.
- Sobre el primer paso en demostraciones
En cuanto a caminar el caballo el mismo día en que lo monto
por primera vez, tienes razón, generalmente no lo hago si no hay
una buena razón.
No porque sea altamente nocivo, sino simplemente porque después
de aceptar de buen agrado en menos de una hora mi manejo,
arrodillarse (y/o acostarse), la silla y que me monte y pare
sobre él, me parece demasiado pedirle algo más. Sobre todo,
cuando generalmente me esmero en enseñarle a que no se mueva
mientras me monto.
Pero me atrevo a solicitar ese "algo más", como cuando
en el caso de la yegua de Barcelona que mencionas, la persona que
me entrevistaba para la Televisión Española me pidió que
hiciera algo más con ella. Concretamente, quería que pasara
trotando frente a la cámara.
Entonces no sólo la caminé, sino que la hice dar algunas
vueltas al ruedo trotando... pobrecita.
Salud! Chico.
- Sobre el concepto de monta natural, reunión. etc.
Hola Juan:
Excelente análisis.
Desgraciadamente muchas cosas en la equitación se realizan
porque es "la moda" y porque viene de tal o cual
escuela de equitación, que hace trescientos años mantiene un
prestigio mundial.
El estudio a conciencia y sistemático de la equitación en sus
diferentes formas, desde el punto de vista del caballo, es muy
reciente y enfrenta la férrea resistencia de las diferentes
montas tradicionales (los testimonios de la mayoría de ustedes
lo confirman). Estos estudios consideran, antes que nada, la
percepción que el caballo tiene de su entorno, las actividades a
realizar y su funcionalidad, antes que su aspecto estético. Me
refiero tanto morfológicamente hablando, como durante la
ejecución de sus movimientos en la disciplina ecuestre de que se
trate.
En muchos casos, los ejercicios y reglamentos se han ajustado a
una forma determinada de montar, en lugar de adaptar las formas
de montar, a las maniobras que debe realizar el caballo. Así de
mal estamos. Un caso claro de lo que explico, es el de la
"reunión". Alguien, en algún momento de la historia,
consideró que el caballo reunido (físicamente) de acuerdo a la
definición clásica, se encuentra en aptitud de realizar mejor
CUALQUIER acción. Nada más falso. Puede ser que ese tipo de
reunión ayude al caballo a realizar ALGUNOS ejercicios, que
generalmente se incluyen en las rutinas del Adiestramiento, sin
embargo, muchos otros movimientos, como paradas deslizadas (en
raya, puntas), medias paradas, "lados" (giros apoyados
en una pata, "spins", viradas), reacciones de un lado a
otro (cutting), salto, tiro y muchas acciones más, no son
compatibles con la posición típica de "reunión".
Pero aún concediendo, sin aceptar, que el caballo deba llevar
esa posición, no se requiere que esté apoyado en el bocado para
que no "pierda" la reunión y realice correctamente los
movimientos. Es perfectamente posible, como ya lo han apuntado
varios de ustedes de manera admirable, que el caballo coloque el
posterior y la cabeza donde el jinete quiera, SIN necesidad de
MANTENER un apoyo continuo de acicate o rienda. Por eso en el
MNC, cualquier ayuda, tanto las naturales como las artificiales,
tiene un uso momentáneo con el objetivo de COMUNICAR una
intención, no sujetar determinada parte del caballo para que no
se disperse. He usado el ejemplo de una gelatina (jalea) vertida
sobre la mesa y a la que se debe contener con las manos. En el
momento en que se retiran las manos, la gelatina se aplasta y
dispersa en todas direcciones. Lo mismo pasa (en el mejor de los
casos) con los caballos acostumbrados a ser contenidos o
impulsados CONTINUAMENTE, ya que son enseñados a dispersarse
física y mentalmente cuando se suspende el contacto. Es el caso
pues en que el jinete depende de una acción que no puede
suspender, porque él mismo la hizo indispensable.
Pero eso no es lo peor, sino que al buscar la reunión mediante
el impulso del posterior y el apoyo de la boca CONTINUOS, el
caballo se sume en una situación incomprensible para él, de la
que sólo sale generando una serie de resistencias que después
no sabemos cómo resolver, en lugar de hacerlo cuando realiza lo
que el jinete quiere: llevarlo reunido. No existe pues
retribución alguna por hacer lo correcto y en lugar de alentar
la posición deseada, pareciera --a juicio del caballo--, que le
pedimos apoyarse en la rienda, sacudir la cabeza, tensar su
cuerpo, avanzar sin alineación, levantarse de manos y hasta
reparar (botarse), ya que entonces sí le cedemos la rienda y tal
vez hasta damos por terminada la monta de ese día.
Por fortuna para el manejo tradicional, algunos caballos, muy
pocos por cierto, TOLERAN cualquier tipo de manejo por
contradictorio y agresivo que resulte. Son caballos que alcanzan
enormes precios y tienen una gran demanda, precisamente porque
son los que ganan competencias y se encuentran en las
estadísticas de TODAS las disciplinas ecuestres, lográndolo a
pesar del manejo tradicional.
Puedo enumerar a gran cantidad de campeones que no lo hubieran
sido sin un caballo en particular. Una vez en la cima, las cosas
se simplifican pues las opciones del jinete se incrementan no
sólo económicamente, sino también las de detección de otros
prototipos que le permitirán seguir figurando.
Aquí es donde adquiere relevancia también el tema de las razas
y su aptitud para las diferentes actividades.
En mi opinión, la conformación es importante pero no lo es
todo. La disposición de hacer las cosas tiene más relevancia y
sin embargo, no depende tanto de la raza y su temperamento
característico, sino del manejo. No es fácil entender porque
prácticamente no se recurre al MNC en la mayoría de las
actividades ecuestres, salvo en la Rienda Olímpica (reining),
aunque en el Adiestramiento ya lo comenzamos a apreciar como bien
lo apunta Mirjam en alguno de sus mensajes.
Las anulaciones y dimensiones corporales son importantes para
procurar la habilidad que se requiere en distintas maniobras,
pero no se generalizan como características de una raza, salvo
en el caso de la alzada, donde los ejemplares deben mantenerse
dentro de determinados límites. Ciertamente, la mayoría de las
características son muy subjetivas y cambian de acuerdo a lo que
se determine como "ideal" según los puntos de vista
dominantes en ese momento.
También encontramos, como lo menciona Celso y Paco,
características absurdas que inexplicablemente siguen citándose
en textos y reglamentos, como la expresividad de los ojos o la
movilidad de las orejas.
Salud! Chico.
- Sobre las virtudes de la silla mexicana.
Hola Celso y todos:
No puedo abstraerme del tema de las monturas y dejar pasar la
mención de la silla mexicana.
Con sus desventajas, creo que es la más versátil del mundo.
No pretendo afirmar que es muy buena para saltar con ella, pero
se puede hacer.
No es la más ligera que existe, pero tiene 6 "tientos"
(tiras de cuero suave) donde se atan diferentes artículos, entre
ellos el imprescindible zarape y el extremo del ronzal.
Protege al jinete y al caballo del contacto de los dos cuerpos y
tiene un área de apoyo muy amplia.
Los materiales que se emplean en su manufactura son 100%
naturales y cómodos para el caballo y el jinete.
Cuenta con "cantinas" para guardar los arreos
necesarios (y la indispensable botella de tequila) y cubrir la
reata del viento que la "vacía" y del agua que la
inutiliza.
Se fija al caballo mediante el "látigo" y
"contralátigo" que brindan el ajuste exacto. Su forma
le da gran estabilidad que permite apretar menos el
"cincho" (cincha).
Los estribos se ajustan con mucha exactitud y son mantenidos
siempre en su lugar por las "arciones" (aciones), que
no cuelgan flácidas dificultando su búsqueda al montar o en el
caso de "perderlos" por alguna contingencia.
Sin inmovilizar el asiento del jinete, como el caso de las
monturas de rejoneo, la "campana" (borren delantero) y
la "teja" (borren trasero), proporcionan un magnífico
apoyo que mantiene al jinete en el equilibrio exacto.
La amplitud del asiento y la disposición de las
"tablas", que unen la campana con la teja, permiten que
el peso del cuerpo no se apoye mayormente en el área del ano,
posición perniciosa para tan noble parte del jinete.
La "cabeza" (perilla), característica única en el
mundo, permite "chorrear" la reata gradualmente para
detener la carrera de los animales lazados sin causarles daño a
ellos, al caballo que se monta o al jinete.
Cuenta con machete o espada, tan útil en el trabajo del campo y
en la extensión de los bastes que sobresalen tras la teja, puede
sentarse la "china" que acompaña al charro.
Por si esto fuera poco, las hay tan simples con un valor de 200
dólares o tan lujosas que alcanzan un valor de medio millón de
dólares.
Salud! Chico.
JC :
Yo creo, que tocas, los reales limites de pasear por el campo,
bien.Pero para los que nos gusta demasiado, pasear por el campo,
creo que igual lo consideramos la mejor opcion, hay que
equilibrar los factores, por ejemplo, un jinete muy nuevo, use un
caballito manso, en un tramo seguro del campo, acompañado de un
veterano si puede. Ruben
- Sobre el tema de liderazgo en la doma de campo, insensibilización, etc.
Sobre el tema paseing, me gustaria comentar cuatro cosillas:
Si que es importante el tema seguridad, por supuesto. Creo que
sobre esto se ha hablado un poco cuando se comentaba el uso o no
de casco, al cual, yo me apunto, sobretodo cuando se trata de
trabajar potros, caballos con ciertos problemas o para madres con
hijos, como yo ( responsabilidad y demás, je je).
A lo que iba: para llegar al punto de seguridad en las salidas,
es importante el trabajo con el caballo, el llegar a la confianza
mutua, al entendimiento mutuo. Estar horas con un caballo genera
todo esto, y parte de la doma o el trabajo que uno quiera hacer
con el, se puede hacer en el campo.
Del mensaje de JC interpreto que es muy importante que el trabajo
se haga previamente en sitios controlados para luego ahorrarse
sustos. Yo soy partidaria de hacer parte de la "doma"
en el campo, especialmente si lo que se pretende es salir al
campo o hacer paseing. Esto reduce notablemente estoas
sorpresitas desagradables.
Parte de esta doma en el campo, puede consistir en sacar el
caballo del ramal, a pasear y a pastar. Suelo llevarmelos por
caminos extraños, a través del bosque, entre troncos, con
hierbas que llegan al ombligo, por subidas, badenes, y demás
terrenos raros o dificiles hasta llegar a un sitio agradable: un
sitio con pasto bueno y ahi nos quedamos un ratito pastando
relajados.
Conclusión: el caballo llega a entender que una servidora es
motivo de confianza porque lo lleva a sitios interesantes, al
igual que hacen las yeguas lideres en un grupo. El hecho de pasar
por sitios raros es parte del trabajo: el caballo debe confiar en
quien lo lleva, dejarse llevar. Y eso a veces, cuando estas
pasando por sitios estrechos, raros, con subidas o especialmente
bajadas muy pronunciadas o sitios con aspecto cerrado y semi
oscuro, no es fácil, y menos con algunos potros no acostumbrados
al aire libre ( con un caballo cerril, estos problemas casi no
existen!). Si luego te paras en un campo con un pasto fenomenal,
la segunda vez que sales con el caballo en cuestión, te sigue
mejor ( suponiendo que la primera vez todo haya ido bien). Sabe
que después de la dificultad llega el premio.
Para mi esto es doma en el campo ( que por supuesto, no es toda
la doma que debe recibir un caballo!! solo es una parte). Hay
muchos ejercicios para concentrar al caballo, para prepararlo
fisicamente, para ayudar a que confie en nosotros, que tambien
uso, que considero necesários y parte de la preparación de un
caballo. Pero estos paseos, os aseguro que funcionan muy bien.
Además, el caballo ya aprende a ir por el campo en cierta
manera, y podemos observar sus reacciones a las cosas que
encontramos: charcos, pasos estrechos, encuentros con otros
caballos... Cada "handicap" que encontramos se debe
solucionar, y lo mejor que sepamos, por supuesto. Y cada
superación de problema es un punto a favor de nuestra relación
con el caballo.
Y esto tambien es trabajo, parte de esta "doma" que nos
asegura una relación optima con nuestros compañeros equinos y
que nos evita estas sorpresas a veces desagradables.
Aunque trabajemos el "control" del caballo en sitios
seguros ( por ejemplo en una pista de determinadas dimensiones),
siempre hay imprevistos cuando salimos al campo, especialmente
las primeras veces. Para esto es importante la buena monta, y
sobretodo, el autocontrol, el no perder los nervios, el no echar
el cuerpo adelante para "protegernos" sino el saber
mantener la posición para poder canalizar la reacción del
caballo llevándolo al relajo, para poder calmarlo, para poder
darle la orden que sea utilizando nuestro cuerpo lo mejor que
podamos ( si se pierde el equilibrio y uno se cae... pues luego
habrá que ir a buscar al equino...quizás unos quilómetros más
ahi...mala suerteeeeee).
Como dice JC, hay mil cosas a las que insensibilizar a un
caballo, pero nunca pensamos en todas. El salir al campo de
manera regular disminuye la probabilidad de sorpresas. Lo que nos
vaya aconteciendo durante estas salidas y como somos capaces de
resolver los diferentes "problemas" determinaran esta
buena "doma" que queremos en el caballo. Y esto, como
toda buena doma, no son 2 meses, sino quizás años.
Un caballo bien liderado, con trabajo de tiempo, no suele dar
sorpresas.
Yo creo que cuando quieren irse, si no estan bien trabajados en
todos los aspectos que ya se han comentado, se van. Pero a veces
los podemos parar. O se puede prevenir la "escapada". Y
para ello, aparte del freno, está la habilidad del jinete.
No me gusta la frase "dominio total de su montura". Me
gusta más hablar de conocimiento total de su montura sumado a
conocimiento total de uno mismo. Estos dos factores juntos
determinan la compenetración caballo-jinete y disminuye el
factor sorpresa.
Tener bien establecido el liderazgo, reitero otra vez, significa
compenetración, conocimiento mutuo, habilidades del jinete etc
etc. Y en este punto, un caballo no se va.
Yo animo a los que tienen problemas de este tipo, que piensen un
poco en por qué acurren estas cosas: el caballo está bien
trabajado? Como llevamos el tema liderazgo? Que hemos hecho con
el hasta ahora? Cuantas veces ha salido al campo? Como montamos
nosotros? Sabemos transmitir lo que queremos de un modo coherente
al caballo? Podemos prevenir una situación de tensión? ( pongo
por ejemplo, si oimos que se acerca un ´vehículo, no es nada
malo bajarse las primeras veces, o quedarse montados pero a un
lado del camino, con la cara del caballo mirando al vehiculo y
con nuestro cuerpo y mente, lo más relajados posible...)
Hay mil cosas que se pueden comentar de las salidas al campo.
Personalmente, soy muy aficionada a ello, y de todos los
percances con los que me he encontrado, los mas
"peligrosos" han sido mientras trabajaba con potros que
estaban en proceso de doma. Por suerte, de estas experiéncias
algo desagradables pude sacar conclusiones para corregir
actitudes mias y para trabajar más profundamente ciertos
aspectos de los caballos en si.
Bien, esta es mi aportación al tema. Gracias JC por hacernos
reflexionar un poco mas.
Saludos, Eu
Eu, creo haber leido en alguna parte, que para mantener mas
confiado el caballo, es necesario, ponerlo contrario al elemento
que le produce miedo, no frontal.
Yo, lo desvio del foco de miedo, le doy el posterior del caballo
al foco de miedo, o el lado si no se puede mas, el caballo se
puede defender de dos maneras, contra algo que tiene en su
posterior, arrancando o pateando (esto le permite, darle mas
tolerancia, a una amenaza ). Pero del frente, no tiene defensa,
ni vision privilegiada.
Ruben.
- Sobre insensibilización a autos y si se debe de acometer de frente o de espalda.
Hola Ruben,
Creo que de frente, si que tiene visión privilegiada, aunque
todo depende de si el elemento de susto está demasiado cerca de
su cara. Ahi no ven nada ( por el hecho de tener un ojo en cada
lado, no los dos delante como nosotros).
No sé si tu sistema es mas efectivo para evitar un descontrol
del caballo. Yo siempre he enseñado el motivo de espanto al
caballo, para que vea lo que es, para que vea que no tiene nada
que temer, para que lo conozca, y para que la próxima vez no se
asuste tanto. Es insensibilización. El caballo ve el objeto a
temer ( aunque normalmente no puede olerlo) y descubre que no
pasa nada, que se trata de algo grande, metálico, que hace mucho
ruido y que luego se va.
Si en alguna ocasión me he quedado de espaldas, el caballo
siempre ha querido girarse a mirar que era eso, o quizás da
coces o se pone muy tenso.
No me interesa que el caballo se defienda, porque si cocea al
conductor de un auto, el problema luego es mio con el conductor.
Tampoco me interesa que salga disparado, porque a saber donde
decide ir, lo que hay alrededor, quien lo monta ( un jinete
experimentado, uno novato, un niño..)etc etc. De estas
situaciones que te explico, la mayoria se han acontecido en
caminos anchos con circulación, nunca en caminos estrechos ( al
menos por ahora). Y siempre he podido quedarme a un lado, pero el
lado era demasiado estrecho como para quedarse a bastantes metros
del auto. Y detrás del lado del camino, hay barrancos o
hondonadas, o bosques espesos a los que si el caballo se arranca,
no me gustaria nada ir a caer!!
Que conste que hablo del tema autos, no del tema objetos raros en
la lejania, porque a eso, lo que hago es cambiar la dirección
del paseo, o segun la reacción del caballo, me acerco a ver. Hay
potros muy curiosos con lo desconocido, y con reacciones que te
parten de risa!! Son como niños. Es maravilloso verlos.
Bueno, pues todo son maneras de ver y de hacer las cosas. A ver
si alguien se apunta a comentar sus experiéncias y a dar alguna
otra razón para actuar de un modo u otro, porque la verdad, no
entiendo que para que un caballo no tenga miedo a algo, no hay
que enseñárselo. Como vamos a insensibilizarlo a eso si no sabe
lo que es? No queremos suscitar defensa o huida, creo yo, sino
mas bien enseñar que algo que parece terrible, no lo es tanto.
Saludos, Eu
- Sobre ubicación del caballo en una cabalgata o excursión.
Hola Mayca:
El otro aspecto a considerar es que colocaste a Pipo en la
última posición.
Si además estabas a mucha distancia del grupo (más de 10
metros), la ansiedad de Pipo por ir con ellos es demasiada.
Hay que aclarar una cosa más. Es cuestión de liderazgo querer
ir adelante, pero es cuestión de confianza y seguridad, que
simplemente quiera ir cerca del grupo, aunque no lo encabece.
A pesar de que tú pedas ser considerada líder por el caballo,
la relación de confianza se cultiva y requiere tiempo. ¿Cuanto?
depende de la personalidad del caballo, de la del
manejador/jinete y de las características de esa relación
(intensidad, tiempo que se le dedica, etc.), así que se debe
actuar y observar la evolución para encaminar nuestras acciones
de acuerdo a las necesidades de cada caso.
Por lo tanto, debes recordar:
1.- si sus deseos eran los de ir adelante o simplemente de estar
con el grupo aunque sea en el último lugar.
2.- en el caso de que ya en el grupo, Pipo quisiera ir adelante,
hay que determinar si es adelante de todos o sólo de determinado
caballo. En otras palabras, hay que ir escalando lugares de uno
en uno, para descubrir el lugar que lo hace estar cómodo.
(Para quienes tengan caballos que claramente quieren ir hasta
adelante, en el primer lugar, que no es el caso de Pipo, se
procede de diferente manera) Cuando encuentres que su lugar es el
tercero, pero ejemplo, debes pedirle que se coloque en el cuarto,
pero sin rezagarse demasiado del caballo que estás dejando en el
número 3, es decir, que sólo quede atrás por una cabeza,
después por medio cuerpo, etc. hasta que acepte estar atrás del
tres. Después de un rato, en que no presente objeción de ir en
ese lugar, procedes a retrasarlo un lugar más atrasado, hasta
que quede en el último pero sin separarse del grupo, es decir,
pegado a la cola del último. Si esto ya lo tolera, entonces
procede a incrementar la distancia retrasando a Pipo muy
gradualmente del último caballo, hasta que tolere estar en el
sitio y la distancia que tu decidas.
Para realizar estas acciones, debes poner en práctica el mismo
control que estás haciendo ahora, el de control lateral y giro
cerrado. Debes cuidar que al realizar la corrección
(reforzamiento negativo) del o los giros, el grupo no se aleje
más, pues esto incrementa la ansiedad de Pipo en lugar de
tranquilizarlo. Así que debes contar en todo momento con la
colaboración de tus compañeros, que deben detener la marcha
cuando tu estés girando a Pipo, a menos que el objetivo de ese
giro sea colocarlo más atrás. Considera que un giro de 360º lo
hace perder un cuerpo de distancia (+-).
Lo más importante de este ejercicio, es que incrementa tu
liderzazo sobre el caballo y le enseña que este tipo de control
es para indicarle el lugar en que debe ir, "escuchando"
tus instrucciones antes de tomar determinaciones por sí mismo,
pues no basta con ser líder del caballo, es indispensable que
comprenda lo que queremos, es un asunto de comunicación, no de
liderzago y está, desde luego, bajo nuestra responsabilidad.
Salud! Chico.
- Sobre habituación al trabajo. (raid, carga, excursiones, etc.)
Hola Cristina:
Los caballos en general son vagos, sin embargo aceptan bien una
cantidad moderada de trabajo como el que le das. En términos
generales, la mayoría debe avenirse a una cantidad enorme de
trabajo, ya sea en participaciones deportivas, o de verdadero
trabajo como cargar leña, tirar de carros para turistas, etc..
Desde mi punto de vista, no debemos extralimitarnos en ese
aspecto. Ahora bien, si lo estás acostumbrando al trabajo, es
importante hacerlo diariamente con pequeños incrementos conforme
pasan los días. De esta manera, irá aceptando la idea de que se
le pedirá el mismo esfuerzo (y un poco más) cada día y será
el fundamento del hábito del trabajo. Efectivamente, no se les
olvidan las lecciones anteriores, con ese fin no es necesario
repasarlas diariamente, pues al contrario, muchas veces les
resultan tediosas.
Salud! Chico.
Hola Gabino:
Gracias, la verdad es que los tres días que me tomé me
relajaron bastante. Además, después de que me pusiste los
dientes largos con los centollos y congrios, me vi en la
necesidad de ir a comer una langosta fresca y tiritas de pescado
cocidas con limón.
La invención de la silla con estribos, hecho ocurrido durante la
dominación bizantina en que Constantino puso en marcha un
ejército de 150 mil hombres perfectamente pertrechados, marcó
un cambio radical en la forma de montar. Antes de nuestra era,
las hordas bárbaras de Atila aún montaban a pelo, con todos
esos inconvenientes que has descrito.
Es evidente que la montura y sobre todo los estribos, son un gran
adelante en el arte de montar, si bien es cierto que aislando
debidamente nuestra piel de la del caballo mediante una manta o
mejor aún con una zalea de carnero, hay grandes ventajas en
montar UN RATO a pelo. Personalmente, me gusta recomendar la
monta a pelo para encontrar el balance y equilibrio de una
"monta independiente", que capacita al jinete para
sentarse mejor, no sólo incomodando menos al caballo y al jinete
mismo, sino para emplear correctamente las ayudas que proporciona
al balance del cuerpo, el uso de las piernas e incluso el de las
riendas, que a muchas personas les sirven más para sujetarse de
ellas y no perder el equilibrio, que para dirigir al caballo. De
allí que al hecho de montar correctamente algunos lo llamemos
"monta independiente", pues se realiza sin obstaculizar
las marchas del caballo.
También puede aprovecharse la monta a pelo para estimular a
niños discapacitados cuyo contacto con la mayor temperatura
corporal del caballo y la sensación directa de los movimientos
rítmicos de sus músculos, ayudan enormemente al desarrollo de
estos niños.
Tampoco podemos negar lo agradable que resulta montar a pelo un
rato y sin que el caballo llegue a sudar y es por supuesto un
reto, manejarlo a gran velocidad entre obstáculos y desniveles
del terreno, como seguramente recuerdas de aquellas traveseadas
de chiquillos, de las cuales, por cierto también recuerdo en los
llanos costeros de mi tierra.
Quien dude del placer de saltar un obstáculo montando a pelo.
puede preguntarle a Súper Paco, a quien vi personalmente hacerlo
en la hípica de Manolo en Madrid.
Resulta pues agradable, interesante y hasta útil montar a pelo,
pero de eso, a que hacerlo con montura sea un error, es un
despropósito supino, quien lo afirme, no sabe lo que dice. Es
sin lugar a dudas, una de esas propuestas de moda que muchas
personas hacen por diferentes motivos, entre los que seguramente
se encuentra el de no saber montar. Alguien que afirma que los
estribos no sirven para nada y que es algo que los talabarteros
colocan a las monturas para cobrar más, lo único que muestra, a
juicio mío, es que nunca ha montado y si lo ha hecho, alguien ha
tenido que ayudarle a hacerlo; nunca ha realizado alguna labor de
trabajo campirano a caballo o seguramente nunca ha estado sobre
el lomo más de 30 minutos.
Convengo que para admirar a un caballo manteniendo los dos pies
sobre el piso no se requiere una silla, mucho menos los estribos,
sin embargo me parece muy poco motivo para llamarse "gente
de a caballo"
. Estoy de acuerdo que muchas monturas, así como otros tantos
estribos, han dañado y siguen dañando a infinidad de caballos,
pero es sin duda alguna producto del empleo de una silla
inadecuada. Este argumento para desensillar a los caballos,
equivale a afirmar que como muchas personas han sufrido de
lesiones en sus pies debido a zapatos que no son de su medida,
propongamos al mundo entero que se descalce y se dejen de
producir zapatos.
Salud! Chico.
- Sobre como acometer el inicio del movimiento.
Hola Javier:
Bueno, no se trata de una solución de emergencia, sino a
enseñarlo a moverse más diligentemente. Lo que hicieron es
parte de la solución para ponerlo en movimiento, sobre todo,
cuando no sabe aún que se pretende caminar hacia adelante.
Antes de comenzar se debe descartar que el caballo se encuentre
enfermo, cansado o adolorido de cualquier parte de su cuerpo. Es
frecuente que estén lastimados de los cascos, extremidades o
dorso. En una ocasión un caballo que se negaba a caminar estaba
lastimado del cuello. Otro caso que recuerdo era el de una
potranquita muy joven que estaba en período de ovulación.
El manejo tradicional te enseña a "talonear" al
caballo en un movimiento que lleva al acicate o espuela a entrar
en acción repetidamente. Además de verse muy mal, pues
generalmente se acompaña de un grotesco movimiento hacia
adelante y atrás de todo el cuerpo, como el que realizan los
niños sobre el caballito de madera. Estas señales carecen de
varias condiciones para poderla considerar como apropiadas para
inducir al caballo a caminar o a acelerar el paso. La primera y
más importante es que muy difícilmente puede ser gradual. Otra
es que el caballo la considera por si misma como un castigo, no
como una señal. Los acicates y espuelas se emplean como
puñales, no como instrumentos de comunicación, sobre todo si
son prominentes y afilados. Peor aún es el uso del fuete o
fusta, tan socorrido tradicionalmente.
Las señales que emplea el MNC (Manejo Natural del Caballo), son
diversas, graduales y progresivas. La secuencia es la siguiente:
1.- liberación del movimiento hacia el frente, extendiendo los
brazos para que las riendas se coloquen hacia arriba y adelante.
Insinúa y permite el desplazamiento y evita que, como en muchos
casos con jinetes noveles, se evite la contradictoria acción de
detener al caballo mientras se le pide andar.
2.- se emite un chasquido de lengua.
3.- Se inclina ligeramente el cuerpo hacia adelante, mientras se
adquiere tensión en el cuerpo, señal que es interpretada por el
caballo como la necesidad de ponerse en movimiento. El
desplazamiento del cuerpo modifica la ubicación del centro de
gravedad del binomio provocando que adelante sus extremidades
(principio biomecánico de la marcha).
4.- se aprietan ligeramente las piernas.
5.- se aprietan ligeramente los talones sin aplicar los acicates
o espuelas, que deben ser suficientemente cortos para mantenerse
sin hacer contacto con sólo levantar las puntas de los pies.
6.- se aplican los acicates o espuelas con muy baja intensidad.
7.- se incrementa gradualmente la presión de los acicates o
espuelas sin suspenderla.
8.- se propina una palmada en la grupa del caballo.
Esta serie de estímulos de intensidad creciente, que deben
acumularse, no sustituirse unos por otros, le indican al caballo
que debe ponerse en movimiento o que debe aumentar la velocidad
de ese movimiento.
La condición relevante que educa al equino, es la suspensión
inmediata de toda acción en cuanto se pone en movimiento o
acelera su velocidad. La gradualidad de las señales le enseña a
moverse a un estímulo más suave cada vez, siendo necesario, en
unos cuantos minutos, sólo levantar la rienda o chasquear la
lengua para que el caballo obedezca con voluntariedad.
Recuerden que iniciar un estímulo es comunicarle al caballo que
lo que está haciendo está mal (en este caso, no moverse o no
aumentar la velocidad) y la suspensión es manifestarle que lo
que acaba de hacer es lo correcto. Por ello, hay que tener
cuidado de no suspender los estímulos si no hay respuesta y de
no mantenerlos si la hay, aunque esta sea apenas perceptible.
Salud!
Chico.

- Sobre la utilidad de la aplicación de rienda directa para controlar al caballo y para iniciar el movimiento de un caballo quieto.
Hola Javier:
Una lección muy breve y útil para los novatos es el de aprender
a girar al caballo con rienda directa (la del lado de la vuelta).
Es útil para controlar al animal ante cualquier decisión que
quiera tomar por si mismo (reparar, correr, etc.) y al mismo
tiempo, sirve para poner de nuevo en movimiento a un caballo que
no quiere hacerlo, como es muy frecuente con novatos. Así que
basta con que les enseñes a hacer girar al caballo abriendo
lateralmente el brazo pero SIN doblar el codo pues si lo hacen,
la señal para el caballo es hacia atrás y la entiende como
recular, que no es lo que se quiere. Además de que algunos
caballos al sentir esta señal, tienen tendencia a levantarse
sobre las patas y hasta "azotarse" dejarse caer con el
jinete. Así que a estirar el brazo casi horizontalmente hacia
adelante, tomar más o menos corta la rienda, digamos la
izquierda y sin doblar el codo flexionar el cuello del caballo
hasta que gire media vuelta quedando de nuevo en la dirección de
la ruta deseada. Por la inercia de su movimiento circular, el
caballo seguirá caminando hacia adelante. Cada vez que se
detenga por su voluntad, debe girarse 90º y seguir. Es
importante que no se tarden en corregir para que la maniobra sea
más efectiva.
Salud!
Chico.
Nota, ver ejercicio de control
del cuello. (Nos indica el ejercicio con más detalle)
NOTA: ver también un artículo sobre potro parado
- Sobre el inicio del movimento.
Hola Alex:
Felicidades.
Sigue la flexión lateral del cuello antes de moverse, eso es
para más tarde. Debe entregarte la cara con flexiones suaves,
ágiles y muy voluntarias con la señal No. 2 (tironcitos).
Recuerda que deben ser de manera lateral (abriendo el brazo sin
doblar el codo), no hacia atrás (brazo pegado al tórax y codo
flexionado). Estarán muy bien cuando su nariz llegue a tu
rodilla sin "arrastrar" su cabeza, es decir, ella hace
el movimiento.
Cuando esto esté bien, que puede ser un buen plan para una
monta, es decir, la lección de ese día, al siguiente puedes
pedir que camine. Debes hacerlo partiendo del ejercicio de
flexión lateral de cuello, pero ahora no cedes a que ella
simplemente mande su nariz a tu rodilla, sino que con tu brazo
completamente extendido mantienes su cuello flexionado de tal
manera que su nariz apunte a 90º hacia la izquierda.
Eso la invita a mover su mano izquierda hacia la izquierda
siguiendo su nariz. La tensión de la rienda debe ser continua e
"in crechendo" (¿lo puse bien Valeria? No verdad,
perdón) hasta que se sienta fuera de equilibrio y mueva la mano.
En cuento lo haga, ya lo sabes, retribución abundante. No es
momento de pedir varios pasos, ella tendrá tanto miedo de
moverse como nosotros, jajajaja. Ese primer paso es crucial.
Muchos caballos lo aprovechan para botarse. Si su reacción es de
tensar el lomo (levantar la silla con el jinete) debes, ahora
sí, arrastrar rápidamente su cabeza para
"desarticular" su columna vertebral y evitar los botes.
Si no hay tensión, sino la esperada colaboración relajada,
debes dar tiempo (tres repeticiones) a que se de completa cuenta
de que quieres que mueva las extremidades. Ahora no importa
cuales ni hacia adonde.
Si se dificulta obtener ese primer paso pues no se mueve a pesar
de tensión creciente en la rienda, puedes apretar ligeramente (y
aumentando) las piernas. Sólo puedes talonear si así tampoco se
mueve. Lo mismo la rienda, puede dar pequeños y cuidadosos
tironcitos.
Si eso tampoco funciona para que se mueva, el plan C es que otra
persona tire suavemente de la parte trasera del bozal de manera
PERPENDICULAR al eje de su cuerpo, mientras tu haces todo lo
demás. Antes de ayudar, la otra persona debe ser aceptada
perfectamente por Wakan.
Ten mucho cuidado, yo pongo en movimiento por primera vez a un
caballo SIN SILLA, de esa forma puedes "abandonar el
barco" fácilmente sin tanto peligro. Es más, muchas veces,
cuando tengo más desconfianza, lo muevo sin montar, es decir,
atravesado sobre su lomo.
Salud! Chico.
- Sobre el concepto de parada según el MNC (sujeto) y su diferencia según el manejo tradicional (objeto)
El 4 de abril de 2002 Marcelino respondió a una pregunta de Naty sobre el uso de frenos severos para detener al caballo y el 12 de julio otra muy interesante a Javier sobre Manolito:
Hola Naty:
Recuerdo tu caso. Te saludo con cariño. Quisiera tu
autorización para colocar tu testimonio en mi página, que por
cierto está muy retrasada pues no he colocado muchos mensajes
que tengo guardados.
El problema de Kimba, que no para, no lo solucionarás de manera
definitiva con un freno severo. Posiblemente comience a pararse
cuando recién se lo coloques, pero a los pocos días o semanas
volverá a buscar la forma de resistirse porque no ha comprendido
que lo que quieres es que se pare. Por eso, primero debe quedarle
claro que quieres que se pare.
El Manejo Natural funciona muy bien con este problema (como con
cualquier otro) y si realizas bien las cosas, podrás enseñarle
a detener en menos de media hora.
Primero debes colocar un freno suave. Un bridón (snaffle o
filete) es perfecto para este trabajo, aunque entiendo que la
lógica humana te recomienda frenos cada vez más severos. La
diferencia es conceptual, no debes pensar en que vas (tú misma)
a pararlo, como paras un coche o una motoneta, sino que vas a
decirle que se pare (él) con una serie de señales que debes
enseñarle, pero que aprenderá en un tiempo sorprendentemente
breve.
El primer estímulo que debe conocer a la perfección, es el más
suave y que además, es la señal con la que quieres que se
detenga. Se trata de la palabra "ho". Pon en movimiento
tu caballo, de preferencia al trote o al galope y después de
varios minutos, tal vez unos 5 o 6, notarás que tu caballos
quiere dejar de galopar. Ese es el momento que esperamos para que
él quiera pararse. Entonces escoges un lugar específico donde
le dirás suavemente la palabra "ho" y reclinarás un
poco tu peso hacia atrás como si te sentaras sobre los bolsillos
de tus "jeans". En el SEGUNDO SIGUIENTE te darás
cuanta si el caballo se comienza a detener o no, si no es así,
lo detendrás con la rienda usando la fuerza que sea necesaria y
lo harás caminar hacia atrás rápidamente.
El mensaje que mandamos es: "Si quieres descansar parate
rápidamente", pero si no lo haces, te detengo con el freno
y te hago caminar para atrás (cosa que no les gusta, sobre todo
si le pides que lo haga con velocidad). De inmediato debes volver
a galopar para repetir la acción.
En el caso de que sí se pare aunque no muy eficientemente, debes
terminar de detenerlo suavemente con la rienda y cuando no haya
movimiento debes aflojar la rienda y acariciarlo durante un
minuto por lo menos, mientras le "susurras" palabras de
cariño (mientras hagas esto no se debe mover). No te desesperes
si no obtienes resultados favorables la primera vez, piensa que
tal vez tengas meses o quizás años sin poder parar
correctamente. Así que repites el procedimiento varias veces. En
esta etapa debes pedirle que se detenga siempre en el mismo
lugar, en tanto que se fija en su mente la palabra "ho"
y el desplazamiento de tu cuerpo un poco hacia atrás, como
señales que llevan consigo el agradable momento de detenerse a
descansar, enlugar de seguir galopando. Ese lugar también
tendrá ese significado, a tal grado, que después el caballo
querrá dirigirse a él aunque no se lo pidas y tratará de
detenerse por su cuenta. Ese será el momento de cambiar de
lugar. Esto que te indico, deberá tomarte 3 o 5 repeticiones
para que el caballo comprenda lo que quieres. Si después de 7
repeticiones (10 o 15 minutos) no hay buenos resultados,
significa que estás haciendo algo mal o fuera de tiempo.
Después de 20 o 25 repeticiones el caballo sabrá claramente el
significado de tus señales y estará esperándolas con gusto
pues es más fácil para el animal aprender a detenerse que a
galopar pues la primera acción significa descanso y confort,
mientras que la segunda es trabajo y esfuerzo. Mientras obtienes
mejores resultados, el tiempo de galope debe disminuir
considerablemente, hasta que sea una sola vuelta en un círculo
de unos 20 metros de diámetro.
Recuerda que la clave es controlar su mente y con ella su
voluntad, el freno severo sólo trata de controlar su cuerpo.
Recuerda que en adelante siempre le deberás pedir que pare de la
misma manera y si alguna vez pierde concentración y no lo hace,
debes caminarlo de inmediato hacia atrás rápidamente, a manera
de castigo. Cualquier otra persona que lo monte también debe
usar las mismas señales para no confundirlo.
No dejes de comunicarme tus resultados.
Salud!
Marcelino
México
- Sobe mas explicaciones para comprender el concepto de detenerse.
Hola Mirjam:
Tienes razón, no fui suficientemente claro respecto a cómo
enseñar al caballo a parar. Debí mencionar que lo pones al
galope en un corral cerrado, de donde el caballo no pueda
escapar. Los lienzos charros son ideales pues tienen un ruado de
40 metros de diámetro donde ponemos en marcha de maravilla este
ejercicio.
Pero si Naty no cuenta con ese corral, tu recomendación es
indispensable. Se debe enseñar primero desde el piso como tu lo
mencionas, hasta que ceda a una presión mínima, cuidando que
primero flexione verticalmente la cabeza relajando la nuca, antes
de intentar pararlo galopando.
También estoy de acuerdo contigo en los otros conceptos de
comprensión y aprendizaje que mencionas, son los que apoyan los
principios fundamentales del Manejo Natural, sólo que creo que
el problema de los humanos, aparte de que queremos las cosas de
inmediato, es considerar al caballo como un objeto que debe ser
movido de aquí para allá y detenido mediante el freno en el
momento que queramos, de hecho, por esa razón se le llama
"freno"; en lugar de tomar conciencia de que el caballo
es un ser animado, con voluntad, ideas y determinaciones propias,
capaz, como dices, de tratar siempre de satisfacer tus deseos, a
condición de que comprenda lo que quieres y que no sufra de
dolor al hacerlo. Gracias Mirjam.
Marcelino
- Sobre las premisas básicas para entender el concepto de detenerse.
Javier:
Voy a decirte un "parellismos" (refranes de Parelli):
"El freno más fuerte es el del conocimiento".
Es importante que para manejar a los caballos de forma natural,
cambiemos los conceptos tradicionales por los naturales. Esto es,
que estemos plenamente convencidos de que lo que CUALQUIER
caballo necesita son tres cosas:
1.- confiar en el jinete o manejador
2.- aceptar el liderazgo del humano
3.- comprender lo que se le pide
Estas son las tres premisas básicas que se requieren para que el
caballo haga lo que queremos de manera natural, por muy fuerte
que sea y por muy indomable que parezca.
Desde luego que el problema es lograr las tres cosas. Con algunos
caballos es más difícil que con otros sin embargo, TODOS
responden igual al final.
Personalmente tengo tan claros esos conceptos y es tan grande la
confianza y seguridad de lograrlos, que mis demostraciones
ofrecen lograr el objetivo de que el caballo haga lo que
queremos, que a cualquier lugar que voy se ofrece trabajar
CUALQUIER caballo, sea bronco, resabiado o simplemente falto de
educación y NUNCA he quedado mal ante los asistentes, que de
sobra está decir, en algunos casos han llegado a miles.
Este hecho es el que me permite ASEGURARLES que si ustedes hacen
las cosas correctamente, lograrán que el caballo más pesado,
con el brío he ímpetu que sea, lo van a parar con un simple
filete, jakamora, cabezada de cuadra o sólo LA VOZ.
Así que la respuesta a tu pregunta, el mejor bocado que lo
controlará desde ahora, será un filete normal, de argollas (ver
foto en "tienda" en mi página) y LA FLEXIÓN LATERAL
que describí para el caso del caballo de Silvia en la Fase 1
(mensaje del tres de julio). Más adelante les explicaré
detalladamente el procedimiento para enseñar al caballo a parar
a la voz.
El manejo tradicional contempla las cosas desde un punto de vista
diametralmente opuesto. Para comenzar, no considera que el
caballo es un ser animado, con la capacidad de percibir
sensaciones, experimentar emociones y tomar decisiones, sino como
un objeto al que hay que empujar o jalar si quieres mover de un
lado a otro y hay que parar físicamente si lo quieres
detener, exactamente como si se tratara de un mueble o cuando
mucho un automóvil.
El manejo tradicional no considera posible que al caballo le
puedas indicar que se mueva y lo haga, que le pidas que se pare y
lo realice, que le sugieras que se suba a un remolque (van) y lo
haga por su propia voluntad, pues interpreta que no tiene
VOLUNTAD y hay que obligarlo.
Esa es la principal diferencia en la ejecución de nuestros
deseos de manera natural.
El manejador tradicional no sabe de que le hablas cuando le dices
que uno de los principios del Manejo Natural es lograr que TUS
ideas se conviertan en SUS ideas, para que finalmente el caballo
no sólo PUEDA hacer lo que le pides y COMPRENDA qué le pides,
sino que además QUIERA hacer lo que le pides. Cuando lo logras,
puedes hacer lo que quieras con el caballo SIN silla, espuelas,
rienda u objeto alguno.
Salud!
Chico

- Sobre la maniobra de parada.
El día 3 de octubre volvió a salir el tema de parar o detener al caballo:
Hola Eu:
Cristina se la pasa muy ocupada con sus clases y tal vez por eso
se asoma poco por el foro, aunque la semana pasada me hizo
comentarios sobre algunos mensajes y me di cuenta que había
entrado pero por falta de tiempo no escribió.
La maniobra de parar debe cumplir con los principios del MNC, es
decir, que debe ser ENSEÑADA y después se lo solicitas y se
para. La diferencia con el manejo tradicional, es que el jinete
(o manejador si está a pié, por ejemplo con ronzal o riendas
largas), PARA al caballo de la misma forma en que detienes un
coche ¿cómo? pues usando el freno. Para eso es ¿no?.
En el MNC le ENSEÑAS las señales que significan parar y que
pueden ser varias, cada una de diferente intensidad física y
después usas esas señales para SOLICITARLE que se pare. Los
otros principios que debes respetar es ser inofensivo,
oportuno, específico, gradual, consistente y retributivo.
Desde luego que generalmente el manejador tradicional no tiene
ninguna de estas cualidades. Muchas veces no sirve de nada tener
algunas de ellas si falta otra por ejemplo: ser retributivo es
reconocerle su esfuerzo por emitir una respuesta correcta. Se
hace suspendiendo el estímulo y acariciándolo (aceptación
social), pero si no eres oportuno (actuar en el momento preciso),
de nada sirve que seas retributivo pues el caballo no relaciona
su esfuerzo con tu reconocimiento.
Así que quien aspire a ser un manejador natural del caballo,
DEBE conjuntar las seis características. Tus señales serán
graduales cuando las ordenes de manera ascendente en cuanto a
intensidad. Por ejemplo, en el caso de la parada, el primer
estímulo debe ser el más suave, en este caso, la voz. Puedes
usar la palabra "ho" o cualquiera que se te ocurra,
pero siempre debe ser la misma y emitida con la misma intensidad
(muchas personas dicen suavemente "ho si el caballo va
caminando y gritan "ho" si van al galope. No tiene
sentido pues no es la intensidad de la palabra lo que lo detiene,
sino su significado, así que en todos los casos debe usarse de
una sola forma) . Con esto, estarás siendo consistente. En
segundo lugar debes hacer una señal táctil que previene al
caballo de la acción que se espera (y a ti también para no ser
lanzada sobre las orejas al parar): atrasar un poco tu cuerpo
sentándote profundamente en la silla (como si quisieras voltear
a ver tu ombligo); La tercera señal es levantar las riendas y
hacer contacto con la boca del caballo (se supone que las riendas
no comunicaban ningún mensaje previamente, es decir, colgaban un
poco a los lados de su cuello). Esta acción previene al caballo
de que se hará uso del freno para pararlo si no lo hace él; La
cuarta señal (que es por la que generalmente se comienza en el
manejo tradicional), es DETENER al caballo con nuestras manos;
Las siguientes señales, hasta llegar a la enésima, es
incrementar gradual pero progresivamente la presión sobre la
rienda hasta lograr parar al caballo. Por supuesto que desde el
cuarto estímulo el caballo comienza a sufrir un dolor creciente
que prefiere no experimentar. Su voluntad de evitarlo es lo que
lo hace responder cada vez a una intensidad menor, hasta que, al
cabo de diez minutos y otras tantos repeticiones, el caballo
ahora sí se parará cuando escuche la palabra "ho" por
las siguientes razones:
1.- conoce su significado y comprende lo que se quiere.
2.- no quiere que continúes con las otras señales, sobre todo
de la cuarta en delante.
3.- la sugerencia le ofrece dejar de trabajar y descansar
(retribución).
4.- quiere complacerte voluntariamente pues eres su líder.
Claro que si el caballo se detiene con la intensidad numero 2, ya
no será necesaria la tercera, mucho menos la cuarta y sucesivas.
Sólo faltan algunas consideraciones que hacer:
No se debe utilizar la palabra "ho" o la que se haya
escogido en NINGUNA otra situación que no sea parar
(especificidad). La mayoría de la gente le dice "ho"
para que no se mueva, para que no levante la cabeza, para que se
deje coger las extremidades sin resistir, para que se deje
colocar el freno, etc. ¿podemos afirmar que es una señal
específica? De tantos significados que tiene, para el caballo no
significa nada y aprende a ignorarla, de la misma forma que
ignora los acicates que se emplean continua e involuntariamente y
entran en contacto cada vez que el caballo se mueve (en
charraría se dice que se vuelve "sordo" a las
espuelas). Otro ejemplo es la forma en que un bocado que SIEMPRE
está en contacto, endurece (insensibiliza) una boca.
La última consideración es sobre el trabajo con riendas largas.
Yo las empleo muy raramente, sólo con caballos muy peligrosos de
ser montados, como los que se azotan (levantarse sobre las patas
y dejarse caer hacia atrás) con el jinete, por las siguientes
razones:
1.- No es necesario hacerlo si lo puedo montar con mayor
sensación entre manos-boca, que se pierde con riendas largas al
correr por las argollas del arnés o los estribos.
2.- El peso de las riendas mantienen un contacto bucal
involuntario pero que manda señales al caballo.
3.- El peso de las riendas y la fricción con el arnés y cuerpo
del caballo, impide que se suspenda completamente y de inmediato
la señal, por lo que se pierde el principio esencial de
retribución y desde luego sus indispensables cualidades
educativas.
4.- Generalmente se abusa de la fuerza porque el manejador se
encuentra a buen resguardo de cualquier acción negativa del
caballo. Algunas de las peores escenas de manejo tradicional que
he atestiguado, han sido con riendas largas.
Salud!
Chico.