- Sobre como empezar con el control de la flexión de cuello y las diferencias de apreciación con algunos clásicos.
El 24 de enero de enero de 2003 Chico explicó a Alejandro las consideraciones sobre la flexión del cuello sus ventajas, etc.
Hola Alejandro:
No te preocupes por las "malas interpretaciones", que
yo trato de no caer en ellas.
Efectivamente, hay cosas no claras y cosas con un enfoque
equivocado. ¿Cuáles por ejemplo? La flexión. No se porqué
Oliveira advierte tener cuidado con ellas. En mi experiencia,
ningún caballo ha sufrido problema alguno por esta causa. El
caballo, a no ser que tenga algún problema artrítico o
muscular, puede doblar (que no quebrar. Nunca emplee esa palabra
y creo que hay que evitarla pues puede dar paso a malas
interpretaciones) su cuerpo en forma muy pronunciada y con la
sola sensación de una mosca que se para en su grupa. He visto
yeguas que se maman su propia ubre y no creo que estén
sufriendo.
Tal vez sea algo traumático si las flexiones se realizan de
manera tradicional, a las cuales ciertamente se les dice (por lo
menos en México) "quebrar el pescuezo". Y literalmente
era eso. Por fortuna ya ni siquiera muchos tradicionales recurren
a esas prácticas, que se encuentran documentadas y recomendadas
en libros.
Pero bueno, partimos de que en el MNC el caballo flexiona su
cuello y columna vertebral POR SU VOLUNTAD, así que no lo hará
más que hasta donde se encuentren capacitados sus tendones y
músculos. No veo el abuso, mucho menos cuando las empleo para
relajar al caballo. El abuso trae como consecuencia inmediata la
cesión, no el relajamiento.
Trataré de darme tiempo para releer a Nuno y recordar porqué
considera que las flexiones no deben exceder de cierto ángulo y
"no torcer la horizontal de la línea de la nuca (que une
imaginariamente las orejas)". Sus objeciones me hacen creer
que Oliveira piensa en función de flexiones tradicionales, es
decir, forzadas.
Yo también recuerdo el muy justificado enojo de Mirjam ante la
forma y duración de las flexiones aparecidas en cierta revista.
Eso no es más que simple manejo tradicional. Nunca se me ocurre
doblarle el cuello a un caballo rompiendo su resistencia y mucho
menos mantenerlo así durante determinado tiempo. Recuerdo cuando
calentábamos varas de membrillo y las arqueábamos para que
mantuvieran esa posición y nos sirvieran en nuestros juegos de
indios y vaqueros. El caballo no es una vara y el MNC nos enseña
que si flexiona su cuello después de dos segundos, debes
soltarlo inmediatamente. Así que los ejercicios de flexibilidad
NO DEBEN tener tiempos establecidos de duración, el tiempo lo
marca la respuesta del caballo, no una receta de cocina. Cuando
lo que amarras es una banda elástica, es cierto que la cede
cuando el caballo flexiona, pero hay un punto más allá del cual
el caballo no puede regresar a su alineación longitudinal de la
columna, es decir, a su posición normal de descanso. En este
caso tienes una combinación de conceptos tradicionales con
naturales a los que me refiero en mi trabajo de la Banda de la
Nobleza. Muchas veces eh mencionado que nadie es totalmente
"tradicional" ni totalmente "natural", pero
que lo importante es tender a serlo. En ese intento quedan muchos
manejadores que se dicen "naturales" pero que no logran
entender el proceso de relación natural con el caballo, por más
experiencia que tengan y más libros que lean y escriban. Y es
allí donde me causa gran satisfacción la forma en que este
grupo ha evolucionado, al punto de poder descubrir los fallos de
tal o cual "teoría" y los aciertos de cada
"susurrador".
Pero ya me volví a salir del carril.
Inhibir el movimiento al desviar la línea de fuerza del caballo
es un control más de su cuerpo y sus intenciones. Lejos de ser
algo negativo, es precisamente todo lo contrario, pues es
conseguir un control sin abuso, que confirma el liderazgo que has
logrado desde el piso, sobre todo porque estás usando un control
que el caballo conoció y aprendió a realizar mientras no era
montado, es decir, cuando ninguno de los dos está en un plano de
superioridad.
No comprendí tu replanteamiento sobre el tema de la impulsión y
los quiebres de su voluntad de ir adelante. Estoy de acuerdo que
"la línea de tensión no debe ser obstruida ni
quebrada", pero definitivamente sí puede ser controlada
mediante la flexión del cuerpo. No me queda clara finalmente la
objeción, pues te repito que nunca he sentido que el caballo
sufra por este control. Por otra parte, la alternativa que
plantea el manejo tradicional para detener un caballo es jalar
las dos riendas y emplear el "freno" (que para eso se
llama así ¿o no?) a fondo. Y si el caballo no se detiene, lo
que requiere es un freno más riguroso o unas manos más fuertes.
El resultado de este procedimiento para controlar la impulsión,
son ampollas en las manos, el uso necesario de guantes, caballos
que se desbocan, que se cargan en la rienda, y que cada vez
requieren mayor rigor para ser detenidos.
La flexión lateral como control del impulso tiene como principio
colocar a un caballo en posición de incapacidad de crear esa
energía hacia adelante, para que ÉL deje de generarla,
situación cualitativamente diferente con el manejo tradicional.
Pero ¿por qué entones lo hacemos así de manera natural,
digamos que instintiva? porque los humanos nos movemos a base de
reacciones, no de reflexiones y esa es la necesidad de estudiar y
dominar otras formas. Quiero hacer constar que la flexión como
control del impulso, se emplea sólo en el caso de los caballos
que no han aprendido a controlarlo por medio de señales
específicas como la palabra "oh", el asiento, piernas,
etc. o cuando se requiere mantener bajo control a un caballo que
quiere reparar (botarse), arrancar, levantarse de manos, etc.
7.1.- Control de cuello horizontal:
- Sobre ejercicios de control de cuello lateral=flexión.
Sobre el control del cuello Chico indicó a Oscar un ejercicio para comenzar desde el suelo con el inicio de la flexión.
7-10-2002
Hola Oscar:
Antes que nada, me da gusto que no la hayas pasado mal. Me
preocupa mucho hablar sobre caballos que no puedo ver y sentir
con mis manos. Por eso, es preferible prevenir que lamentar. Por
otra parte, falta la explicación de cómo lograr que Faraón
doblara el cuello, como ya muy bien tu lo adviertes. Es imposible
"ganarle" a fuerza bruta a un caballo que endurece el
cuello y tira de la rienda hacia el lado contrario al que lo
haces tu.
Por eso, lo que se debe hacer es enseñar al caballo a que doble
su cuello a una señal preestablecida, cosa que hará cuando se
establezca como una respuesta condicionada. Cuando lo haces
correctamente, lo puedes lograr en unos 15 minutos. Ayer trabajé
un purasangre precisamente para resolver este problema y me
acordé de Faraón.
Debes eliminar todos los aditamentos de castigo como cerretas,
frenos rígidos, martingalas, bajadores, etc. para colocar un
simple bocado articulado de argollas, "D" o huevo
(filete).
En el caso de Faraón te recomiendo dar la primera lección sin
montarlo: te colocas junto a su hombro izquierdo y tomas la
rienda a unos 25 cm. del freno con tu mano izquierda y
1.- haces contacto suavemente con su boca;
2.- das dos tironcitos (a manera de golpecitos) pero cuidando de
no hacerlo hacia atrás, sino lateralmente, sugiriéndole al
caballo que flexione su cuello hacia ti.
3.- arrastras suavemente su cabeza haciéndola girar unos cuantos
centímetros hacia tu brazo izquierdo.
En el momento en que el caballo desvíe aún de manera
insignificante su nariz hacia la izquierda, debes de INMEDIATO
suspender las señales SOLTANDO la rienda y acariciando a Faraón
durante por lo menos 30 segundos.
Repites el ejercicio, sin solicitar más flexión del cuello, por
lo menos cinco veces. Cuando consideres que Faraón comenzó a
comprender lo que le pides, debes pedirle que flexione unos
centímetros más, hasta lograr que, por lo menos en la señal
numero dos, flexione su cabeza con tranquilidad y voluntad. Si
parece no entenderlo o no poner suficiente interés en tu señal,
debes incrementar gradualmente la intensidad de la señal dos
hasta notar que Faraón se esfuerza por comprender y realizar la
flexión del cuello.
Cuando hayas logrado a satisfacción su respuesta, puedes pasar
al lado derecho del caballo y practicar el ejercicio en ese lado
o mantener tu posición junto a su hombro izquierdo y pasar tu
brazo sobre el cuello para tomar la rienda derecha con tu mano
derecha. Al tomar la rienda, en todos los casos, te recomiendo
tomar la rienda con tus uñas hacia el suelo y el dedo meñique
hacia el freno.

Una vez que sientas que Faraón responde con prontitud a la
flexión hacia los dos lados, puedes montarlo para hacer el
ejercicio desde arriba.
Móntalo en un lugar donde el no pretenda desplazarse a otro
sitio, por ejemplo, afuera de su caballeriza.
Una vez montado, toma la rienda izquierda con tu mano izquierda y
repite las tres señales que ya conoce, con la diferencia que
ahora, después de arrastrar la cabeza de Faraón hacia tu
pierna, debes apoyar tu puño en el muslo izquierdo como si
estuvieras clavándote un puñal en él. La idea es que tu mano
no se recorra cediendo a la resistencia de Faraón (que no debe
existir si enseñaste correctamente la flexión desde el piso),
ni tampoco se recorra hacia arriba pidiendo más flexión que la
que le pediste de primera intención. Si tomaste la rienda muy
larga, debes esperar la siguiente repetición para cogerla más
corta, no debes hacer correcciones una vez que comenzaste el
ejercicio.
Si el caballo gira, pero no sientes que está haciéndolo con
desesperación y peligro, debes mantener la posición de la
señal tres (con el puñal clavado), hasta que deje de
desplazarse en círculo. (Foto arriba)
Si el desplazamiento lo realiza cuando intentaste el ejercicio
desde el piso, trata de caminar junto con él sin suspender la
señal, siempre que no implique peligro para el caballo o para
ti.
Lo más importante es soltar la rienda. Debes hacerlo cuando el
caballo deje de girar y FLEXIONE su cuello acercando la cabeza a
tu pierna o pié. Si lo liberas cuando él opone resistencia y
tira de la rienda, lo enseñarás a hacerlo, obteniendo el
resultado contrario al que se busca. En algunas ocasiones, debes
mantener el puñal clavado durante unos treinta segundos, auque
el caballo haya flexionado su cuello. Al darse cuenta que no lo
liberas, dará algunos tironcitos que debes aguantar SIN
modificar la posición del puñal. Esto enseña al caballo a no
tirar de la rienda y a ceder su cara cuando se lo pides con la
señal uno o dos.
El objetivo es que cuando realizas la señal uno o cuando mucho
la dos con baja intensidad, Faraón debe flexionar su cuello y
tocar tu bota o pierna con la nariz, con muestras de voluntad y
rapidez. (foto 5)
http://www.chicoramirez.com/LAJOYA16NOV01.html
Por supuesto que si el caballo realiza el movimiento con la
señal uno, ya no harás la dos y la tres y liberarás de
inmediato su cabeza.
(Ver control de cuello montando)
Salud!
Chico
- Sobre los sentidos en los que opera la flexión lateral del cuello.
El 28 de octubre del 2002 se dió una explicación a la técnica de flexionar el cuello.
Hola Celso:
La flexión de cuello opera en los dos sentidos que apuntas.
Por un lado, impide físicamente que el caballo pueda utilizar su
aparato locomotor al desalinear la columna vertebral. Alineado,
el caballo utiliza todo su potencial para dar salida a la gran
energía que posee. Además de alineada, debe estirar todos los
músculos que corren a los lados de su columna, desde los del
cuello hasta los que bajan al tren posterior, pasando por los del
lomo y grupa.
Al desalinear la columna vertebral, comenzando por el cuello, los
músculos de un lado se contraen mientras que los del lado
opuesto se elongan. Esta disparidad de acciones no permiten al
equino emplear toda su potencia en las atléticas acciones de
reparar, levantarse sobre las patas o correr, cuando mucho,
podrá dar unos saltitos que no podrían tumbarme ni a mí,
aunquye generalmente lo que hace es girar de manera muy incómoda
para él. Esta incomodidad nos permite mandar el mensaje claro y
directo de que lo que quiso intentar no nos gustó y lo invitamos
a que desista de tan desagradable (ahora para los dos) idea.
En el otro sentido también tiene un efecto tranquilizador. Por
alguna razón fisiológica que desconozco (tal vez ni siquiera
exista), la flexión acentuada de cuello induce al caballo a
relajarse. Por eso, generalmente cuando mantienes la flexión
más de 20 segundos, el caballo comienza a bajar la cabeza y a
entrecerrar los ojos. Algunas veces el caballo se ha echado
conmigo arriba y en otras ocasiones sólo pierde el equilibrio y
reacomoda las patas. Esta acción es fundamental el el control
del cuerpo y la mente del caballo, por eso, después de la
primera clinica (a pié), al ,montar es el primer ejercicio que
le enseño a mis estudiantes y a sus caballos. estoy seguro de
que esto ha contribuido a que de algunos miles, nunca he tenido
un incidente desagradable por menor que fuera. Estoy convencido
de que ocurre un tercer hecho y que tal vez es el más
importante: cuendo el caballo dobla el cuello debido a su
respuesta condicionada, se siente controlado, sabe que no puede
oponerse a las instrucciones del jinete, que desde luego, debe
estar sobre él después de haber establecido el liderazgo desde
el piso. De tal forma, el caballo sabe que quien lo monta es su
líder y debe acepta sus sugerencias. Sus intenciones de oponerse
son restringidas por tres factores:
1.- La obediencia que le debe al líder.
2.- El relajamiento que le causa la flexión.
3.- La imposibilidad de movimientos bruscos.
Pero es importante enseñarle al caballo a doblar el cuello.
Mejor dicho, hay que crear la "respuesta condicionada"
a la mínima orden de hacerlo. Para ello, te transcribo el
mensaje 1921 que también recomiendo a "Los Baguales" y
a Oscar, para quien fue escrito originalmente este mensaje.
Incluye la dirección de algunas fotos ilustrativas y desde luego
recomiendo el trabajo artístico de Paco, que encontrarán en
(Ver control de cuello montando).
- Sobre los problemas que existen en flexionar el cuello hacia un lado en contreto.
El 21 de octubre del 2002 Chico responde a Rafael sobre un problema que tiene para hacer girar hacia un lado concreto el cuello del caballo.
Hola Rafael:
El problema que comentas es bastante común, sobre todo en sus
etapas más tempranas, cuando el caballo sólo tira de la rienda
u opone una resistencia moderada a girar a uno u otro lado, sin
que llegua aún a levantarse sobre las patas, reparar, cabecear
enérgicamente, etc.
El problema involucra varios aspectos.
1.- el primero, que no considera que tu seas su líder y debe
hacer lo que le pides. Muchas veces los caballos ceden a nuestros
estímulos en varias formas pero se reservan un lado o
determinados movimientos. Es como si el caballo aceptara, por el
trato rudo del manejo tradicional, hacer ciertos trabajos, pero
te envía del mesaje "eso sí no lo haré a ningún
precio".
2.- Ha aprendido que si se resiste a moverse hacia ese lado,
logra evitar la acción. Y es natural que nosotros cedamos, pues
sentimos la inseguridad de la situación, que puede ser bastante
peligrosa.
Así que es importante establecer primero el liderazgo, cosa que
en muchas ocasiones termina por si mismo con el problema, y
enseñarlo a ceder gradualmente hacia ese lado.
Es probable que pronto vaya por tu tierra y podría atender el
problema de tu caballo. Me gustaría meterlo a los artículos que
escribo cada mes sobre solución de problemas en la revista
"Lienzo Charro". no se si la conoces, la puedes
encontrar en los Sanborns de la república.
Salud!
Chico.
- Sobre la conveniencia de lograr una flexión lateral del cuello.
Hola Silvia:
No debe preocuparte estar rodeada de agua, recuerda que "en
el mar la vida es más sabrosa". Yo viví ocho años de
frente al mar y una cordillera infranqueable a la espalda. Lo
disfruté mucho.
Sí, considero que la flexión lateral es indispensable en
cualquier caballo. La uso para controlarlo o para relajarlo, pero
siempre la uso. Mencionaba que por esta razón, siempre es la
primara cosa que le enseño a cualquier caballo, bronco o no.
También ayuda para enseñar a un potro verde a moverse y
posteriormente a girar con la posición corporal correcta. Otras
veces se la pido al caballo solo para acariciar su cara y copete
desde la posición de montado. Pruébalo y sentirás cómo le
agrada. Después, de pronto voltea su cabeza hasta tocar mi
pierna con la naríz solicitando la caricia, que por supuesto
siempre le hago. es como cuando un perro corre a encontrarte para
que lo acaricies o un gato se pega a tu pierna levantando la cola
y ronroneando.
Lo que estás haciendo es correcto, muchas veces le enseño a un
caballo a flexionar, parado junto a su hombro y pasando el brazo
sobre su cruz y lomo. Lo hago sobre todo cuando desconfío del
caballo y quiero tener la seguridad de controlarlo flexionando su
cuello. En cualquier caso, debes ser gradual, retributiva y
oportuna en tus acciones y suspensiones.
Salud!
Chico.
- Sobre el control del cuello pié a tierra según dos sistemas y montado con el inicio del movimiento.
En cuanto a lo de la flexión desde el piso, está bien si ya
lo lograste haciendo la flexión para el lado donde estás
parado, pero generalmente el caballo gira pensando que quieres
que se mueva en lugar de imaginarse que quieres que doble el
cuello. Cuando te paras en un lado pero pides la flexión hacia
el lado contrario, pasando tu brazo sobre su lomo o cruz, no se
imagina, en primera instancia que quieres que se mueva, así que
busca otra razón para tu señal. Generalmente eso lo hace
recurrir más fácil a la flexión en lugar de intentar
complacerte con movimiento. Hay otra ventaja de hacerlo así, y
es que puedes aplicar "dedos de fuego" (¿ya mencioné
antes este concepto?) en la mejilla del lado donde estás parado,
con tu índice de la mano próxima a su cabeza, para indicarle
que la flexión es hacia el lado contrario. Son recursos muy
fáciles de emplear y que favorecen enormemente la comprensión
del caballo, mejoran la eficiencia de la comunicación pues.
Recuerda la importancia de ser lo más eficientes posible, para
obtener los mejores reuntados.
Finalmente, ya montado, flexiona el cuello con suavidad pero
tratando de que la flexión sea lo más acentuada posible, pero
con el brazo estirado, es decir, sin doblar el codo, para que el
caballo no piense que la orden es hacia atrás, sino lateral.
Esta señal causará dos efectos:
1.- Le indicará que quieres que se mueva lateralmente.
2.- Desplazará el centro de gravedad del conjunto hacia adelante
y hacia un lado.
El resultado es la necesidad de desplazar lateralmente la mano
del lado de la vuelta o el posterior hacia el lado contrario.
Cualquiera de las respuesta es buena, pues lo que quieres en este
momento es que mueva sus extremidades sin importar hacia donde.
sobre todo, que el caballo comienza a pensar que estás mal de la
cabeza pues primero, para montarlo, te empeñas en pedirle que no
se mueva y luego insistes en que se mueva.
Obviamente, en el momento que mueva cualquiera de sus patas debes
ceder de inmediato con el ronzal. Cuando vuelva a detenerse, de
inmediato la pides moverse. Es conveniente introducir una señal
sonora será la empleada posteriormente para ponerlo en
movimiento. En tres minutos estará dando pasos erráticos.
La mayoría de los amansadores tradicionales quieren que el
caballo camine en línea recta y luchan con el ramal que en
ocasiones, por lo menos en México, lo usan para jalar al potro
desde otro caballo, maniobra denominada "amadrinar" el
caballo "a cabeza de silla" (para el glosario), lo que
es una manifestación más del pensamiento lineal y directo del
humano, que choca con la forma lateral de pensamiento equino.
Salud!
Chico.
- Sobre otro ejercicio para enseñar a controlar el cuello (roll back) pié a tierra.
El día 13 de enero de 2003 Chico explicó otra variante aplicable al control del cuello desde el piso.
La flexión que estoy haciendo de cuello y que me observas en
la grupa del caballo es un ejercicio que le vendría muy bien a
Lucky ahora que tiene problema con el control de tren delantero.
Se realiza así: pasas el ronzal por el lado contrario al que te
encuentras y le das vuelta por detrás del tren posterior. La
oposición resultante es con el manejador parado frente el cuello
(digamos del lado izquierdo), el ronzal corre a lo largo del
flanco izquierdo del caballo, da vuelta por la grupa y la punta
es tomada con la mano derecha.
1.- Con esta posición se comienza el ejercicio flexionando el
cuello hacia el lado derecho mientras se cobra ronzal con la mano
derecha (no se le pide flexionar tirando del ronzal, sólo se
recoge para que no cuelgue hasta el suelo).
2.- El siguiente paso es mantener al caballo con la cabeza muy
flexionada (todo con suavidad y el caballo relajado y tranquilo)
hacia el lado contrario del manejador, de la misma forma que
cuando se hace control de tren delantero.
3.- El caballo iniciará su movimiento con la mano derecha
apartándose del manejador (control de espacio vital).
4.- Ahora sí, se tira suavemente del ronzal para que el caballo
continúe el movimiento siguiendo la sugerencia, no sólo
activando las manos, sino girando también sobre la pata derecha
hasta quedar de frente al manejador, que no debe moverse de su
lugar original.
5.- Cuando el caballo termine su acción parado de frente al
alcance del manejador, se le debe acariciar la frente mientras se
le habla con cariño.
Es un ejercicio que rompe las resistencias al control de espacio
vital en el frontal (por eso la recomendación para Javier), pero
también combina la flexión lateral de cuello, el cabresteo
(ramaleo) y el giro sobre el posterior, pero sobre todo, prepara
al caballo para la flexión lateral del cuello con la rienda (de
gran utilidad para cuando se realiza montado).
Este mismo ejercicio también comienza la preparación del
caballo para que vaya comprendiendo la pirueta de 180º que se le
pide en el roll back del Reining, la Doma Vaquera que cita Oscar
y la Charrería, complementándolo, claro está, con la acción
de cuerpo, enfoque y pierna que veremos más adelante.

- Sobre el control de cuello horizontal para detener al caballo y la explicación de otro método substitutivo de este control con las dos riendas elevadas.
Hola Rubén:
Mucha gente considera que el caballo puede caer si flexionas el
cuello cuando va a plena carrera. Podría no faltarles razón si
se hace bruscamente.
De hecho, es una técnica usada en los sets cinematográficos
para causar caídas "controladas". La verdad es que no
derriban al caballo por el tirón, sino que se le enseña
previamente estando parados, que debe dejar caer cuando se le
dobla totalmente el cuello.
En El Asturcón mostré algunas paradas con la flexión de cuello
en Anemo, que alguna veces tuvo la idea de botarse cuando tomaba
velocidad en el galope.
Es verdad que nunca se realizó a una velocidad realmente
elevada, pero sí mostró que si flexionas el cuello rápida pero
no brusca y repentinamente, el caballo se detiene después de
algunos trancos terminando por girar.
El doble efecto: detener al caballo físicamente y el
reforzamiento negativo que resulta de causarle una situación
incómoda, le enseñan que no debe tomar la decisión de arrancar
a una velocidad que no se le ha pedido.
Por otra parte, este fin de semana fue necesario realizar una
parada "obligada" pues monté un caballo que en un
momento dado decidió poner a prueba mis nervios en una carrera
desenfrenada, donde para colmo de males no había espacio para
flexionar el cuello del caballo. Lo que hice resolvió el
problema tan eficientemente como la flexión lateral: levanté
las dos riendas casi a la altura de mi sombrero y el caballo se
detuvo unos trancos más adelante.
Para hacer esto, hay que resistir la tentación o el reflejo de
tirar de las riendas hacia atrás, para concentrarnos en sólo
elevarlas suave y lentamente sosteniéndolas altas para que el
caballo experimente esa misma sensación de incomodidad que se
elimina en cuanto modera su velocidad o se detiene por completo
(según lo que se pretenda).
Repetí la maniobra con ese y otros caballos y dio excelentes
resultados. Así que ya tenemos una alternativa para el control
de velocidad e incluso para indicarle al caballo que debe
detenerse. Más aún, este recurso sustituye el control del
caballo con la flexión de cuello, en cualquier otro caso donde
recurrimos al control lateral.
Sólo tiene un inconveniente (que también puede ser una
ventaja): tiende a provocar que el caballo eleve su tren
delantero desplazando su peso al posterior, que debe remeterse
más profundamente bajo su masa. Si se exagera la tensión de las
riendas puede producir el parado de manos, pero si se modera,
enseña al caballo a emplear más su posterior para la ejecución
de las maniobras que se requieren de él.
Salud!
Chico.
Súper Paco, este mensaje también se gana el derecho a formar
parte del Cibercurso.
7.2.- Control del cuello Vertical
- Sobre explicación del ejercicio del control de cuello en vertical.
El 9 de enero de 2003 Chico explicó con detalle el control de cuello vertical a una pregunta de Naty.
1.- Se toman las riendas (una en cada mano), estirando mucho
los brazos para que se tenga espacio al recogerlas y no nos
estorbe nuestro propio cuerpo.
2.- Se comienza a tirar de las riendas incrementando muy suave y
gradualmente la presión (no se deben dar tirones, sólo sostener
o incrementar la presión). El caballo puede tener diferentes
acciones: puede elevar la cabeza, sacudirla, girarla, caminar
hacia atrás, caminar hacia adelante, sin embargo, cualquiera que
sea su reacción --mientras no se corra peligro--, la presión no
se debe suspender hasta que el caballo afloje la nuca y se
aprecie aunque sea muy sutilmente un recogimiento o abatimiento
de la cabeza. Aunque es difícil verlo desde montado, primero
aflojará la mandíbula, signo inequívoco de que la flexión
vertical está por ocurrir.
3.- Tan luego, como se aprecie que el caballo baja la cabeza o
flexiona la nuca, se debe suspender completamente la señal y se
acaricia al caballo durante por lo menos 20 segundos.
4.- Se repite la acción varias veces.
5.- Cuando el caballo haya comprendido lo que se quiere (cosa que
ocurrirá después de tres repeticiones si se ha procedido
correctamente), se puede retribuir sólo con la suspensión de la
presión, sin tener que esperar el tiempo mencionado ni acariciar
al caballo. Esto permite repetir la acción de inmediato si el
caballo levanta la cabeza después de haber flexionado. Al
hacerlo, le estaremos pidiendo que mantenga la cabeza en la
posición inicial. Pronto lo comprenderá y dejará de levantar
la cabeza inmediatamente después de haberla bajado.
6.- Cuando el caballo deje de elevar la cabeza después de
bajarla, se puede pedir repetidas veces que la baje cada vez
más. Es como si fuéramos descendiendo por una escalera donde a
cada paso bajamos a un nivel inferior. De esta forma, podemos
seleccionar el nivel que queramos, sin embargo, no necesariamente
flexionará su nuca para acercar la barbilla al pecho. Eso lo
debemos solicitar de la misma manera, manteniendo la presión
hasta que flexione la nuca. En este momento (o en cualquier otro)
es posible que baje su cabeza a comer hierba, acción que no se
debe permitir, aunque es una magnífica señal pues significa que
está encontrando un propósito para bajar la cabeza. Para
evitarlo, se procede de la forma descrita en el tema
correspondiente. (Detenerse a
Comer)
7.- Una vez que se han logrado estos controles, se coloca la
cabeza en la posición deseada y se le afloja la rienda. Mientras
el caballo mantenga la cabeza en esa posición, se le halagará
con la voz y se le acaricia en el cuello con los nudillos para no
soltar las riendas y poder reaccionar apropiadamente. Cuando el
caballo desacomode la cabeza, se le vuelve a colocar con un
poquito de rigor mientras se le reprende con la voz (no muy
severamente), para que sepa que hizo algo incorrecto.

En otro mensaje anterior Chico contestó a Naty sobre la flexión vertical.
Deben hacer contacto con el filete y comenzar a incrementar la presión hasta que Kimba haga cualquier intento de doblar la nuca o de bajar la cabeza (cualquier intento significa progresos milimétricos). En el momento que observen el menor intento de hacerlo, deben estirar los brazos RÁPIDAMENTE para distender las riendas y suspender TODA presión. Con cinco repeticiones correctamente ejecutadas, el caballo se dará cuenta que quieres que flexione o baje la cabeza y lo hará cada vez que se lo pidan.
- Sobre la flexión de cuello vertical y las dificultades que implia en caballos con distintos tipos de cuello.
Hola Silvia:
Qué bien que puedes acomodar la cabeza de tu caballo como
gustes. No es fácil, sobre todo si tu gusto contradice un poco
la disposición natural del caballo para llevar la cabeza de tal
o cual forma.
Esto trata de responder a tu pregunta pues efectivamente, hay
caballos con el implante del cuello arriba, otros bajo; unos
hacia arriba, otros más horizontal; algunos tienen la inserción
muy amplia (cuello grueso) y otros muy delgado y flexible. Debido
a tantas variantes, la posición natural es diferente entre razas
y entre caballos. Esta es la razón por la cual, los caballos son
aptos para determinados ejercicios, mientras que en otros no
tienen la misma habilidad.
El problema crece cuando "debes" colocar al caballo con
el cuello en forma de cisne y con la cara vertical, sin que
importe la morfología del caballo.
Nada mejor que liberar la cabeza y permitir que el caballo la
coloque donde le resulta más útil para la maniobra que le
pides. Existen muchos mitos sobre los efectos de la rienda y la
mano para "ayudar" al caballo a levantar las manos,
evitar caídas, etc. "Levantar" al caballo mediante la
rienda --decía don Carlos Rincón Gallardo--, equivale a meterse
en un saco y tratar de levantarlo para cambiarlo de lugar. Y eso
que no se refirió a la distracción que se le puede causar si
recibe una señal del jinete mientras trata de coordinar la
posición y acomodo de sus extremidades.
Sin embargo, mientras que no se le solicite un desfasamiento
exagerado, podemos pedirle que se esfuerce por modificar la
posición natural de su cabeza, lomo y tren posterior, y lo
hará. Por supuesto, sin que se le tenga que contener en esa
posición.
Salud! Chico.
Nota:
- Sobre la flexión vertical del cuello para corregir una posición excesivamente baja.
Hola Celso:
Me agradan mucho tus logros con Anemo, te lo digo porque lo
conozco y se que no es una empresa fácil, aunque desde luego, no
imposible.
Es fácil colocar la cabeza más arriba y consiste en pequeños
golpecitos (no tironcitos) en UNA de las dos riendas, Deben ser,
como todo, iniciando con pequeños toques que inician muy
suavemente y se van incrementando muy gradualmente. No por temor
a lastimarlo, que estamos muy lejos de eso, sino para dejar clara
esa suave señal inicial, como la definitiva con la que debe
elevar la cabeza.
Más aún, yo comenzaría con una palabra, que puede ser
"arriba", "up", "eleva",
"cabeza" o la que se te ocurra, que debe ser
pronunciada justo antes del tirón inicial.
De la misma forma que aprendió a bajar su cabeza, Anemo
aprenderá cual es la posición que deseas y que no debe estar
muy alejada de la posición natural que él mismo prefiera para
su colocación.
Salud! Chico.
- Sobre el procedimiento de insensibilización, etc para lograr ensillar.
Hola Miguel:
Disfruten las jáquimas y sáquenles jugo. Creo que mimo puede
desde luego ser iniciado a la sensación del "suadero"
(carona, sudadero, mantilla, almohadilla o no se cómo le llamen
ustedes a lo que se pone abajo de la silla) y la silla.
Insensibiliza primero a Mimo a la tensión de la cincha. Para
ello, toma un ronzal de unos 3 o 4 metros y acostúmbralo a que
lo sienta en el lomo, cuello, grupa y extremidades posteriores.
Yo lo hago arrojando muy suavemente la punta sobre el lomo hasta
que la acepte con naturalidad (foto 1). Si se asusta un poco y se
pone en movimiento procura que el ronzal siga en su lugar hasta
que se detenga y se relaje. Entonces lo retiras tu mismo. Esto es
importante para que no aprenda que moviéndose evita la acción
del ronzal, sino todo lo contrario (se está quieto, retiras el
ronzal). El siguiente paso es rodear su tórax con el ronzal
tomando los extremos en la mano derecha. De esta forma puedes
deslizar el ronzal a lo largo de su cuerpo, desde la cruz hasta
las cuartillas de sus patas sacudiéndolo suavemente y
deslizándolo moviendo la mano de arriba a abajo (foto 2). Esta
maniobra la debes hacer primero muy suavemente y después
incrementas la presión y la rapidez de las sacudidas y
deslizadas. Si se tensa, debes continuar con suavidad hasta que
se relaje y en ese momento detener la acción. Debes tener
cuidado pues algunas veces tiran coses hacia los lados.
El siguiente paso es apretar su tórax jalando los extremos
encontradamente (uno hacia arriba y otro hacia abajo), como si
fueras a atar una caja. Procede suavemente al principio e
incrementas la presión en el tórax muy gradualmente. Esto
habitúa a Mimo a la tensión que sentirá cuando aprietes la
cincha.
Después de eso puedes proceder con la silla.

Te recomiendo comenzar por poner la silla en el suelo, parada de
punta apoyada en las esquinas delanteras de los bastes (faldones
o qué se yo) y el borrén delantero. sobre ella extiende el
suadero y manda al Mimo con el ronzal a que la encuentre. La
inspeccionará primero con la vista, luego se acercará más y la
olerá y tocará con los bigotes y los labios (foto 3). Cuando
pierda interés levantando la cabeza para poner atención a otra
cosa es el momento de acercarse, tomar el suadero y colocarlo
sobre su lomo. Procura que no lo pierda de vista mientras lo
tomas y lo colocas. De esta forma no abriga ninguna desconfianza
al objeto ni a la maniobra. Ahora, varias veces desliza
suavemente el suadero hacia adelante y hacia atrás a todo lo
largo de su columna vertebral, desde las orejas hasta el
nacimiento de la cola (foto 4).
Haz lo mismo con la silla dejando el suadero un poco adelantado
(unos 20 cm. sobre la crin) y suavemente coloca la silla. Tomando
los dos objetos vuelve a deslizarlos unas dos o tres veces
probando que Mimo no se tense. Si lo hace podrás observar que su
lomo se arquea hacia arriba. Si el lomo permanece relajado y su
cabeza en una posición no muy alta, significa que todo va bien.
Toma la cincha y abrocha con regular tensión, de manera que si
se mueve o retoza un poco no se mueva de su lugar. Después
pídele que se mueva al rededor de ti, como si le dieras cuerda.
Primero caminando, después trotando y finalmente una o dos
vueltas al galope. Observa si la silla no se empina despegándose
de su lomo en la parte de atrás (hacer lomo). Si retoza un poco
reparando (botando) no te preocupes, se debe a que te alejaste de
él para darle cuerda y ha tenido que resolver solo el problema
sin la ayuda de su líder (tu) (fotos de abajo). Simplemente
mantenlo en movimiento para que se de cuenta que no puede
quitarse la montura. Muy pronto dejará de reparar.

Todo el proceso debe hacerse con el caballo sin atar a ningún
lado, sin ayudantes y con el ramal sin tensión pero a la mano
para controlar sus intenciones de ponerse en movimiento.
Salud!
Chico.
- Sobre apuntes de longitudes del ramal.
Hola Paco:
No es necesario un ronzal más largo. El de tres metros lo puedes
colgar de tu brazo izquierdo para que te permita usar las dos
manos pero sin perder el control del ramal.
Si me dices que con Zafiro te quedaba corto las primeras veces
(supongo que te refieres a las primeras veces que lo ensillas),
significa que ha tratado de huir. Si es así, la solución no es
un ronzal más largo, sino terminar de insensibilizar o de
establecer el liderazgo (según sea el motivo de la huida) al
potro para que te permita ensillarlo sin temor ni oposición.
Estoy adjuntando una foto. Si no entra al foro la voy a abrir una
sección en mi página para colocar las fotos que ilustran las
explicaciones, como lo he hecho con algunas que ya están en mi
galería fotográfica.
¿Cómo van los temas del cibercurso?
Salud!
Chico.
- Sobre problemas de botarse, reparar, etc. al ensillar.
Hola Paco:
Ya no lo dejes botar. La primera vez pasa, pues es importante que
se de cuenta que reparando no puede deshacerse de la silla y
dejará de intentarlo. De esa manera también aparta de su mente
el reparar con el jinete, cosa muuuuuuuy conveniente para
nosotros. Pero ahora es necesario que sepa que además de no
servirle para nada, no te gusta que bote, así que cuando veas
que la silla se empina (levantándose de atrás), le reprendes
con la voz y con un tironcito o dos del ronzal, como cuando trata
de comer hierba y se lo impides. Después, lo vuelves a poner en
marcha lenta y repites la corrección las veces que sea necesario
--serán dos o tres--. Cuando camine sin "hacer lomo",
lo detienes unos metros adelante y lo retribuyes abundantemente
como lo estás haciendo ahora.
Qué buena idea lo del glosario, porque lo necesitamos en serio.
Es muy difícil convencer a un caballo de acostarse sobre piedras
o un terreno poco agradable. La semana pasada me tocó hacer una
demostración en Guadalajara.
El piso era de pasto pero estaba completamente inundado. ese día
no lo quise intentar.
Debes proceder en un terreno que le resulte agradable, como la
arena suelta o tierra mullida.
Salud!
Chico.
- Sobre especificaciones mas concretas y 'secretos' para lograr una ensillada buena en potros broncos.
Hola Miguel:
1.- Deben tener cuidado, pudieron sufrir un accidente de
consideraciones.
2.- Estoy analizando lo de la lección que mencionas, dentro de
un rato te comunico la situación.
3.- Es muy posible que la insensibilización a la presión de la
cincha no haya sido satisfactoria. Prueba de nuevo con el ronzal
unos minutos más y aumentando la presión, antes de intentarlo
de nuevo con la montura.
También es posible que el procedimiento de apretar haya sido muy
repentino o con demasiada tensión. La primera vez que aprietes
la cincha debe ser suficiente sólo para que no se deslice la
silla si el caballo se mueve, corre o se bota.
En algunos casos, los caballos no sólo se "alagartan",
sino que se tienden sobre el suelo. Cuando aprenden esta
conducta, se pueden dejar caer sentados, revientan la cincha o
rompen la silla. Nunca debes llegar a estas situaciones.
Coloca la silla y comienza a ajustar la cincha suave y
gradualmente. Cuando consideres que está suficientemente
ajustada, pon en movimiento al paso al caballo y observa su
actitud.
Si la silla se empina de la parte de atrás significa que el
potro está "haciendo lomo" (arquea el lomo hacia
arriba). Cuando asume esta actitud, está incómodo con la
montura y es probable que se bote. Asegúrate de que la silla
esté suficientemente apretada para que no se deslice pues si se
le voltea por un costado o se le gira hasta el vientre puede
lastimarse severamente y/o romper la silla a patadas. Además, la
lección es desastrosa pues si logra quitarse la silla botándose
y pateando lo repetirá la siguiente... y la siguiente... y la
siguiente vez.
Si no "hace lomo" y lo sientes tranquilo (relajado,
lomo arqueado hacia abajo, labios activos, ojos sin abrirse
desmesuradamente, cuello recto, nivel de cabeza bajo, etc.),
pídele caminar lentamente al rededor de ti. Si todo va bien,
pide trotar y después galopar. Si al hacer estos movimientos
asume la actitud que describí, déjalo botarse un poco, cuando
se de cuenta que la silla no sale de su lugar dejará de hacerlo.
Cuando se relaje después de algunos reparos, acércate a él y
acarícialo.
Esta acción sirve de prueba de tu liderazgo sobre el caballo. Se
interpreta de la siguiente manera:
Si el caballo permite ser ensillado y cinchado sin
intranquilizarse y cuando te alejas y lo pones en movimiento
(algunas veces sin que lo pongas en movimiento) repara, significa
que el liderazgo está suficientemente establecido pues mientras
está junto a ti no se inquieta al confiar en lo que su líder
hace y delega en él la responsabilidad de preocuparse. Pero
cuando te alejas de él, tiene que tomar las decisiones por sí
mismo ya que su líder no está presente.Comenzará por voltear a
ver con preocupación cómo lo abandonas con esa cosa (la silla)
sobre su lomo, que además lo tiene "atrapado" por el
tórax.
Posiblemente trate de seguirte para no quedarse solo (es una
excelente señal, pues demuestra la dependencia del líder).
Si no ocurre nada de esto también es una buena señal, pues
significa que ha sido apropiadamente insensibilizado y las cosas
marchan sobre ruedas.
Analicen cuidadosamente esta respuesta, contiene varios de mis
"secretos" para una buena relación, en momentos
críticos con los potros broncos que se ensillan por primera vez.
Salud!
Chico.
- Sobre conceptos generales del freno en sus distintas variantes.
1.- Frenos.- Han sido muy interesantes todas las
intervenciones sobre este tema, desde las que se refieren a las
confusiones con los nombres, hasta las que tratan de describir
los distintos tipos de frenos y su forma de actuar.
Quiero comenzar con un parellismo (pensamiento de
Parelli) que dice: el freno más fuerte es el del
conocimiento. El concepto que encierra esta idea es
fundamental y refleja la principal diferencia entre el MNC y el
manejo tradicional de los caballos, que es considerar al caballo
como un SUJETO, en lugar de tratarlo como a un OBJETO al que hay
que detener, impulsar, direccional, etc.
Esta idea evidencia el papel de herramienta de
comunicación que debe tener un freno, no el de instrumento
de manipulación del caballo.El origen del infinito número de
diferentes diseños de frenos, generalmente orientados a causar
más daño que sensaciones gratas, suaves que tengan un
significado específico, se debe a este errado concepto de
funciones que menciono arriba. El error es catastrófico, pues de
él se desprenden una cantidad enorme de problemas del caballo
que limitan y en algunos casos nulifican su rendimiento.
En apoyo de estas afirmaciones cito la experiencia de Julio que
sustituyó el freno por una jakamora, que hasta donde entiendo,
no es mecánica pues dice que no tiene patas, es decir, no tiene
el efecto de una palanca.
La verdad es que si el caballo no necesita freno alguno para
entender y obedecer, mucho menos requiere de un hierro que lo
lastima en una de sus partes más sensibles que es la boca. Pero
no se confundan pensando que les recomiendo ir por allí sin
freno, sólo pretendo romper el paradigma que nos hace riendadependientes.
La función de cualquier tipo de freno desde el enfoque del MNC,
es el de contar con un "medio de contacto que proyecta
nuestros dedos y manos hasta la boca del caballo, donde podemos
dejar sentir una sensación sutil pero específica, clara y
oportuna para que el caballo realice una maniobra
determinada".
Esta función la puede realizar el artefacto más simple y suave,
que es un bridón, también conocido como filete y en inglés
snaffle.
Significa que todo caballo puede comprender cualquier señal con
un simple bridón y lo hará mejor que con un hierro rígido (y
en ocasiones dos) ya que las sensaciones estarán más
localizadas y sin interferencia para su entendimiento.
Pero esto tampoco significa que no podamos usar frenos de una
sola pieza como los que se exigen en charrería, vaquera,
clásica, reining, etc., pero no tiene por que competir por la
longitud de sus patas o la severidad de su bocado (en México se
denomina bocado a la parte que va dentro de la boca,
independientemente del tipo de freno, mientras que en España se
conoce como bocado a un freno no articulado, es decir, de una
sola pieza).
El freno rígido puede usarse sin ningún problema siempre y
cuando se tengan los siguientes cuidados y previsiones:
A.- que el caballo haya sido enseñado previamente lo que
significan TODAS las sensaciones que va a recibir de ese freno.
La mejor forma de lograrlo, es enseñando al caballo las
maniobras con un bridón y hacer la transición cuidadosa con un
freno que combina el bocado articulado, con la acción de las
patas (palancas) y barbada.
B.- que el freno sea muy suave al caballo en todas sus partes.
C.- que el jinete emplee un mínimo de fuerza al manejarlo,
siendo muy cuidadoso de no dar tirones involuntarios.
- Sobre diferencias en el bridón y en la falsa rienda. Útil de comunicación.
Hola Rafa:
No es indispensable usar el bridón, pero es la mejor forma de
comunicarse con un caballo que no ha sido adiestrado, o que ha
sido mal educado.
En México se usa mucho la falsarienda, que sconsiste en un bozal
colgado de una cabezada y tiene dos riendas generalmente gruesas.
La diferencia principal entre el bridón y la falsarienda, es que
cuando la accionas lateralmente (jalas una sola rienda), ejerce
presión en tres lugares diferentes: la ternilla, la barba y la
parte lateral de las mandíbulas, mientras que el bridón, sólo
manda su señal en la parte exterior de las mandíbulas del lado
contrario a la vuelta solicitada.
Al caballo le resulta más fácil de comprender la presión en un
solo lugar, que entender lo que se le pide cuando el estímulo se
recibe en varios. Su lógica es muy simple y le ayudamos mucho
cuando nuestras señales también son simples, consecuentes,
específicas y consistentes. .
En el MNC los estímulos o señales (a diferencia del manejo
tradicional), cumplen el propósito de causar una incomodidad en
determinado lugar, que sirve para que el caballo analice, busque,
determine y elija una solución, que generalmente es la de
apartarse del estímulo desencadenante. Por eso, cuando el
estímulo es simple y específico, el caballo encuentra la
solución más fácil y rápidamente.
El manejo tradicional no repara en este tipo de reflexiones
conductuales y no sólo no piensa en emplear señales simples,
sino que pone en acción su gran variedad de implementos que no
sirven para comunicarse con el caballo, sino para causarle dolor
y por lo tanto temor. Por eso los bozales son severos. Los hay
con lacerantes picos en la ternilla, como las cerretas. A la
falsarienda se le coloca una medialuna dentada en la parte de la
barba, o un trozo de varilla corrugada. Otros bozales son
mecánicos (yo les llamo de efecto cascanueces), como la
hakamora, freno bozal o tlalcuanejo, que además de todo tienen
una palanca que son sus patas o cambas y una barbada de cadena,
columpio o de mediacaña. Ya ni hablar de los salvajes frenos que
se emplean indiscriminadamente por todo el mundo. Si quieres
ampliar tu visión tradicional, date una vuelta por la sección
"cámara del terror" de mi página.
Lo verdaderamente sorprendente, es que muchos caballos comprenden
mejor las cosas que nosotros y adivinan o intuyen lo que
queremos, aunque les estemos pidiendo exactamente lo contrario y
han mantenido medio satisfechos a los humanos desde hace 6,000
años.
Salud!
Chico.
- Sobre durezas de frenos y manos.
Hola Mirjam:
Estoy completamente de acuerdo contigo, sin embargo algunas
veces, sin querer puedes dar un tirón en un freno severo y
lastimar al caballo.
También Mayca tiene razón cuando pregunta ¿para qué quieres
un freno si el caballo no lo requiere?
Coincido totalmente con ambas afirmaciones (aunque la de Mayca es
pregunta), pero, como lo apunta Celso, generalmente es necesario
llevar freno, aunque algún loco como yo (en una ocasión conduje
un caballo durante 20 Km. en una cabalgata sin freno ni bozal
alguno) podría andar siempre sin freno, como los indígenas de
las planicies de Norteamérica.
Y si de cualquier forma se requiere llevar un freno, ¿por qué
no usar el más suave en las manos más suaves, en lugar de el
más severo en las manos más suaves?
También hay quienes DEBEN (por reglamento) usar un freno
rígido, como en doma vaquera (me equivoco), reining y
charrería. estas personas están obligados a saber usarlo de la
manera que menciona Mirjam.
Salud!
Chico.
- Sobre dificultades con el bridón.
Hola Mirjam:
Es un caso realmente raro, generalmente los caballos aceptan
mejor un freno "quebrado" que el vaquero. La razón es
que el freno vaquero se apoya en las encías, mientras que el
bridón, precisamente por doblarse se sube a la comisura de los
labios, en los que encuentra un apoyo combinado con la lengua. Yo
inspeccionaría detenidamente la lengua y los labios para
detectar cualquier área dolorosa.
Desde luego que las encías son mucho más sensibles que los
labios y la lengua, por eso toleran mejor el efecto de la
presión.
En lo que sí considero necesario insistir, que el uso del filete
en lugar del freno vaquero no es para tomarnos más licencias con
el caballo. Se puede conducir al caballo con un freno quebrado
con la misma presión que con el vaquero o que... sin freno.
La diferencia conceptual es que el caballo no responde a la
presión, sino a una señal que conoce, respeta y obedece.
Salud!
Chico.
- Sobre sugerencias a la incompatibilidad con el bridón.
Hola Mirjam:
Seguí pensando en el caso del caballo que prefiere el freno
vaquero.
He observado en caballos que nunca han usado un freno quebrado
porque fueron "arriendados" (término pare el glosario,
significa "hacer a la rienda" --este también--, educar
al caballo y hacerlo de rienda. También se dice
"arrendar" --erróneamente, desde mi punto de vista--)
con "falsarrienda" (otro, bozal de cuerda, cerdas o
cuero con cabezada y riendas) y después con freno rígido
(vaquero, charro, con bocado de una pieza), que al ponerle el
freno quebrado juegan mucho con él. Tratan de agarrarlo con los
dientes y para eso balancean su cabeza a un lado y otro. También
estiran el cuello y levanta la cabeza.
Todos estos movimientos no los hacen bruscamente ni con sacudidas
fuertes, sino más bien como si bostezaran o estuvieran estirando
sus músculos. Tienen esta actitud incluso sin que el freno esté
actuando. Generalmente pronto (unas horas o algunos días) el
caballo se habitúa a la nueva sensación y deja de hacerlo.
Cuando el freno acciona en la boca puede estimularse nuevamente
la misma actitud, agregando la apertura de la boca, que
generalmente se resuelve, en el manejo tradicional, con ponerle
un bozal o muserola apretado que se lo impide (pensamiento
directo).
Lo que se me ocurre es que tu caballo está en la etapa de
explorar, reconocer y juguetear con un freno quebrado. Creo que
debes usarlo un poco para ver si es cuestión de hábito.
Trata de diferenciar entre molestia y extrañeza e investiga si
antes nunca le pusieron este tipo de freno.
Salud!
Chico.
- Sobre diferencias entre freno tradicional y freno según el MNC.
Hola Silvia:
Te entiendo perfectamente sobre el freno vaquero. El freno charro
también es rígido y también es usado con riendas delgadas para
manejarlo con una sola mano. Teóricamente, su uso es como el de
un instrumento de comunicación, pero por desgracia, al menos en
la Charrería (no lo se en el caso de la Doma Vaquera), no ocurre
así. Se usa el freno como el instrumento necesario para parar al
caballo, por eso se llama freno, como el freno de tu coche. El
caballo es considerado como el coche al que hay que parar, en
lugar de decirle que se pare con una señal mínima y ÉL se
pare.
No tienen otra razón de existir las patas (si son rectas) y las
cambas (si son curvas) (términos para el glosario) de los frenos
rígidos, lo mismo que los diferentes bocados que se usan. Ya
Paco explicaba ayer los puntos de presión del freno rígido y
los del freno quebrado.
Por el momento, esta es la ventaja que tiene el Reining sobre el
manejo charro:
que ya utilizan los frenos como instrumentos de comunicación, no
de acción y eso es gracias a la incorporación del MNC en el
deporte texano.
En Charrería ya se están empleando estos procedimientos
también, pero avanzamos a un paso muy lento. Ya ven el relato de
Rafa.
Es muy bueno que en Doma Vaquera se permita ya el uso de frenos
quebrados, eso también significa mucho avance.
Salud!
Chico.
- Sobre grosores y materiales de frenos.
Hola Mirjam:
Un bocado gordo es suave porque distribuye la presión en un
área más grande que uno delgado o fino. Desde luego que tienes
razón cuando dices que uno muy gordo puede estorbar o no caber
en la boca de un caballo chico.
Los frenos de bocado de una pieza que yo uso son de 3/4"
(1.9 cm.) y acabo de mandar hacer dos de 1" (2.54 cm.) para
probarlos.
Los frenos articulados tampoco deben ser muy delgados. Hay unos
de alambre torcido y en ocasiones el alambre tiene sección
cuadrada y mantiene sus aristas en todas direcciones al torcerse
sobre sí mismo (ver foto 22 --versión bárbara del
bridón--"museo del terror")
http://www.chicoramirez.com/TERROR.html
Sin embargo, estos frenos, por no actuar sobre las encías pueden
ser un poco más delgados que 3/4". Yo los uso de 1/2"
(1.27 cm.) y trabajan de maravilla. Tampoco empleo los cubiertos
de goma pues aunque son más suaves, no siento que sea necesaria
esa suavidad y si en cambio lubrican menos que los de hierro
dulce o los de cobre.
La desventaja de los de cobre es que me los hacen más caros que
de acero, pero me gusta mucho como son aceptados por el caballo.
También recuerdo que alguien mencionó los frenos de acero
inoxidable. Es un material excelente para los exteriores. Para la
parte que va dentro de la boca (bocado), lo ideal es el cobre, el
bronce o el hierro dulce. Algunos bocados son de acero inoxidable
pero tienen "sabores" (glosario: piezas de cobre
incrustadas en el bocado de hierro dulce o acero).
El problema es que el acero inoxidable no provoca salivación y
resulta muy reseco en las mucosas de la boca. La función del
cobre es provocar secreción abundante que lubrica la boca
haciendo que el freno se mueva cómodamente.
Salud!
Chico.
- Sobre conceptos de freno según el MNC.
Hola Mayca:
No debes preocuparte por lo que dices del freno apropiado para
Pipo.
En cuanto a qué es mejor para utilizar, yo lo explico de esta
manera:
Antes que nada quiero mencionar las siguientes consideraciones:
1.- No se requiere de freno, bozal u otro implemento sujeto a su
cabeza para conducir a un caballo. Sin embargo, es conveniente
emplear un aditamento que permita una comunicación más exacta,
clara y rápida para transmitir un mensaje.
2.- Cualquier objeto que se emplee con el caballo, debe ser para
comunicarle una idea, no para obligarlo a que haga algo.
3.-Un caballo puede emitir respuestas o reacciones y hay una
diferencia enorme entre ellas.
4.- El freno más suave es un instrumento de castigo en malas
manos; y el freno más severo es inofensivo en buenas manos.
5.- El caballo que comprende lo que se le pide emitirá la
respuesta correcta sin presión alguna; mientras que el que no
comprende o sufre dolor por el estímulo, emitirá una reacción,
que algunas veces es la que espera el jinete.
6.- El freno más suave será suficiente para conseguir una
respuesta apropiada, pero el freno más severo requiere muy poca
presión para hacer daño.
7.- El freno más suave es suficiente para realizar la maniobra
más complicada, pero el freno más severo es insuficiente para
obligar a un caballo a hacer algo que no quiere, por mínima y
simple que sea la acción.
Parelli suele decir que no hay freno más eficiente que el del
conocimiento.
Con base en estas consideraciones, puedo afirmar que lo que se
requiere es algún implemento que colocado en la boca del caballo
le indique lo más suavemente posible lo que debe hacer. Si está
apropiadamente adiestrado, hará lo que se le pide sin
resistencia alguna.
Yo empleo sólo tres tipos de frenos. Siempre con las mismas
características y dimensiones, cualquiera que sea el caballo que
lo usará.Ver fotos en:
http://www.chicoramirez.com/TIENDA.html
Suelo explicar que selecciono uno de los tres frenos de acuerdo
al nivel de adiestramiento del caballo y cuando es capaz de
portar cualquiera de los tres, entonces decido de acuerdo a la
actividad que se realizará.
Me explico: El bridón (filete), lo empleo para las primeras
etapas de adiestramiento; el segundo, al cual llamo "de
transición", lo empleo cuando el caballo continuará su
educación hacia un freno rígido, indispensable en algunas
competencias deportivas. También lo uso cuando no tengo esa
exigencia, pero que quiero manejar el caballo con una sola mano.
Esto requiere que conozca la acción de la "rienda
contraria"; el tercer freno es el rígido, que se emplea en
Charrería, Doma Vaquera, Reining, etc.
Cuando el caballo conoce las sensaciones que inducen los tres
frenos, entonces puedo escoger cualquiera de ellos. Generalmente
lo hago de acuerdo a la acción que se emprenderá. Si participo
en una charreada entonces utilizo el freno reglamentario; pero si
estoy practicando alguna maniobra charra fuera de competencia y
necesito una mano libre, empleo el freno de transición y si me
encuentro de paseo o en una cabalgata informal entonces le coloco
el freno más cómodo, que es el bridón.
Me gusta hacer la comparación con mi calzado. Si voy a trabajar
con un caballo me pongo botas altas. Me protegen mejor y son
aptas para montar, pero incómodas para caminar con ellas.
Después de un rato largo son molestas.
Si quiero correr un poco y hacer ejercicio, uso los
"tenis" (¿para el glosario? zapatos de goma y lona
apropiados para hacer ejercicio).
Y cuando estoy en casa, generalmente uso unas pantuflas. Con
cualquiera de ellos puedo caminar, no se me olvida hacerlo, pero
indudablemente las pantuflas no servirán para montar. Tampoco
camino por la casa con las botas de montar... generalmente
empolvadas o lodosas.
Salud!
Chico.
- Sobre solución al problema de pasarse las anillas del bridón al interior de la boca.
Sobre Filetes en D que se 'pasan':
No me gusta cerrarle la boca al caballo por medios físicos
(como cualquier otra cosa) pero es muy fácil impedir que se meta
la "D" dentro de la boca del caballo, basta con colocar
una barbada suave de cuero o lona. De esta manera, en cualquier
tipo de freno articulado opera muy bien sin que signifique una
señal como la barbada de cadenilla. También funciona muy bien
una correa con hebilla como las que se emplean para sujetar los
acicates. Tal vez en alguna foto de mi página aparezca alguna.
Salud! Chico.
- Sobre los inconvenientes que provoca el uso de jakamoras.
Hola Naty y Alex:
Yo catalogo las jakamoras (frenobozal, Tlalcuanejo, jáquima
mecánica, etc.) como instrumentos de castigo. Su efecto es el de
un cascanueces. Obviamente, la mitad de la nuez es la ternilla y
la otra mitad su barba. Esa articulación que opera como una
máquina simple, no tiene otro objeto que el de multiplicar la
potencia de los brazos del jinete y causar dolor.
Existen diferentes versiones del artefacto, unas son de metal en
todas sus partes, otras se combinan haciendo el bozal de cuero,
correa de lona e incluso, de cadena (algunas de bicicleta y de
las otras). En algunos casos, se forran de fieltro, tela, vendas,
etc. Tal vez para acallar un poco la conciencia de quien la
tiene.
Por desgracia, la misma intención que se tuvo al inventarla y
manufacturarla se tiene al usarla, aunque en este caso, debo
exonerar a quienes sinceramente piensan que es un artilugio
inofensivo.
Pero aún si lo fuera, que no lo es, su funcionamiento es tan
complicado de comprender (por el caballo) debido a que al actuar
ejerce presión en múltiples lugares de la cabeza del caballo,
tantos, que es equínamente imposible saber con claridad lo que
quiere el jinete. Esto lo convierte en una herramienta de
sometimiento irreflexivo que no le permite al caballo pensar y
después decidir, no en una herramienta de comunicación que
transmite una sugerencia y permite la emisión de una respuesta.
No explica mediante estímulos sensoriales lo que se espera de
él, sino que trata de mantener bajo control el cuerpo del
caballo, principalmente la cabeza y su maniobra de parar.
Un bozal normal (falsarienda), siendo un artículo que no opera
con claridad, es mejor que la jakamora pues al menos no tritura
sus mandíbulas.
En esa forma especial que tenemos los humanos de defender actos y
omisiones, con frecuencia me dicen que con la jakamora se protege
la boca, que consideran más sensible. Pero no se trata de dañar
un órgano protegiendo otro, sino de no dañar ninguno. Hay
frenos que operan en la boca y no la dañan, como bozales que
actúan en la ternilla inocuamente.
Así, pues valga como resumen: por un lado las jakamoras dañan y
confunden y por el otro, no son necesaria pues existen
instrumentos de comunicación que brindan perfectamente el
resultado que se espera de la jakamora, sin sus inconvenientes.
Salud! Chico.
- Sobre hackmore.
Hola Silvi:
En El Museo del Terror hay fotos y otras más que pronto pondré.
Las traigo de España, jeje.
La jakamora es quizá una modificación del cabezón, al que se
le agregaron las patas y el mecanismo que opera como un
cascanueces bajo el principio de la palanca de primer género
(máquina simple que potencia la fuerza aplicada en el brazo de
palanca).
También es posible que provenga del diseño de la falsarienda
(bozal con riendas), que no tiene ningún efecto mecánico salvo
el agregado que algunas veces se le hace en mi tierra sobre el
nudo principal (donde se anudan las riendas al bozal) y que
consiste en colocar una serreta, un trozo de varilla corrugada o
un palito a manera de barbada, para causar dolor al caballo al
accionar las riendas.
Me gustaría conocer con exactitud el origen de la jakamora
mecánica, como también se le llama, pues sospecho que es un
artefacto de invención reciente.
En México y muchos lugares de Estados Unidos, sobre todo en el
ambiente western se usa la falsarienda simple para iniciar a los
potros, mientras que la jakamora es más empleada en los sitios
donde se practican las disciplinas de la monta inglesa.
Salud! Chico.
Hola Edgardo;
Al igual que los frenos, hay jakamoras más severas que otras por
la acción de la palanca (longitud de patas, forro, etc.), pero
es precisamente para doblar, donde encuentro más inconvenientes
para su uso, pues al igual que los frenos rígidos, al accionar
la rienda de un lado, el asidero (lugar donde se ata la cabezada)
presiona sobre el costado de la mandíbula superior de ese MISMO
lado, es decir, del lado de adentro del giro, lo cual resulta
ilógico para el caballo pues si queremos que flexione el cuello
hacia la derecha, debemos hacer el estímulo en la izquierda, no
del mismo lado (justamente lo que hace el bridón). Por otra
parte, también entra en operación la barbada, que presiona
sobre la mandíbula inferior hacia arriba y hacia el lado de la
vuelta. Al mismo tiempo se comprime la ternilla. Resulta pues un
conjunto de sensaciones encontradas, unas más severas que otras,
que presentan una gran dificultad al caballo para comprender lo
que realmente quiere el jinete.
Este hecho, además de dificultar la comprensión del caballo,
provoca que desvíe la nariz hacia el lado contrario de la
vuelta, defecto que en Charrería se conoce como
"enjetarse" y acarrea los consabidos puntos malos. Es
justo decir, que el defecto de enjetarse también lo acarrea la
acción de la rienda contraria en el caso de la monta a "una
mano", que se emplea mucho en las disciplinas ecuestres que
procuran que el jinete disponga de una mano para la rienda y otra
para la soga, boleadoras, pica, machete, pistola, espada,
guitarra y ¿por qué no?, el pomo.
Salud! Chico.
- Sobre el efecto que produce el uso de galletas en el freno.
Hola Rebeca:
Las galletas eliminan o por lo menos minimizan la señal más
importante de un bridón (filete), que es el estímulo que
proporciona en la parte exterior de la boca del caballo y que te
proporciona el valiosísimo control lateral de su cabeza.
Muchas personas lo usan para que la argolla no se introduzca en
la boca del caballo, pues en algunos casos incluso se pasa de
lado al lado. No es necesaria, pues puedes colocar una barbada de
piel o de polipropileno del ancho de la correa de una cabezada de
freno uniendo las dos argollas y colgando libre tras la barba del
caballo. Una medida apropiada es de unos 10 centímetros, es
decir, un poco más chico que el bocado.
Salud! Chico.
- Sobre frenos y embocaduras según el MNC.
Hola Montse:
Con relación a los frenos primero hay que comprender que no es
el artefacto el que detiene o hace voltear al caballo, sino su
conocimiento de lo que quieres.
Pierde pues su carácter de herramienta que sirve para HACER que
el caballo haga algo, que es el concepto tradicional de las
ayudas, para adquirir el del MNC, que lo considera una
herramienta de comunicación, mediante la cual, el caballo se
entera de lo que el jinete desea y acto seguido lo realiza.
Es evidente que el caballo no sólo debe ENTENDER el mensaje del
jinete, sino que debe también SABER ejecutar lo que se le pide y
ya ni hablar de que debe PODER hacerlo.
Así que es inútil y altamente pernicioso, tratar de que el
caballo haga algo que no sabe o que no puede hacer.
El manejo tradicional no repara en estos
"inconvenientes" y pretende obligar al caballo a hacer
algo que no sabe. Para lograrlo, se emplean una cantidad
increíble de ayudas artificiales diseñadas para forzar al
caballo por medio del dolor y el temor, sin darse cuenta que es
el sustrato fértil donde nacen y se fortalecen los resabios que
desarrollan los caballos en forma de resistencias, desde las más
insignificantes y divertidas, hasta las que pueden ocasional
serias lesiones al jinete y al mismo caballo.
El MNC, por el contrario, parte de la base de que el caballo sabe
hacer lo que le pides, puede hacer lo que le pides y quiere hacer
lo que le pides.
Cuando se ha logrado eso (cosa nada fácil para el manejo
tradicional, pero muy fácil para el MNC), por medio de cualquier
ayuda, natural o artificial, por muy sutil que sea, se habrá de
obtener la respuesta deseada.
Así que debemos preocuparnos por la buena preparación del
caballo, es decir, por su correcto adiestramiento, en lugar de
hacerlo por los instrumentos que suponemos pueden obligar al
caballo a hacer algo.
El bridón (filete), siendo el freno más suave (opera sobre la
lengua, labios y costados de la boca), es la herramienta
apropiada no sólo para educar al caballo por la gran
simplicidad, especificidad y por lo tanto claridad de sus
sensaciones, sino también para comunicarle nuestras intenciones
una vez educado.
Si se dan estas condiciones, tu caballo se detendrá cuando se lo
pidas, sin necesidad de causarle dolor alguno en la boca con un
freno severo y una mano tiránica. Ni qué decir que sin esos
requisitos, tampoco el bridón será obedecido por tu caballo.
Salud! Chico.
- Sobre el uso de riendas Colbert.
Hola Lidia:
Como bien lo explica Celso, las riendas Colbert, al igual que las
alemanas y el filete elevador, tienen un efecto de polea libre
(en las argollas del freno), que duplican la fuerza que aplicas
con tus manos. Como consecuencia, el "recorrido" de las
riendas se reduce a la mitad, es decir, se sacrifica distancia
por potencia. Este efecto es muy claro en las riendas alemanas,
con las que el caballo tiene la posibilidad de flexionar la nuca
y bajar el cuello para que se produzca un efecto
"atenuador" de la acción del freno.
Pero en el caso de la rienda Colbert y el filete elevador, cuyo
punto de apoyo no son las argollas (o puntos de sujeción del
albardón) de la cincha como en el caso de las riendas alemanas,
sino la nuca del caballo (filete elevador) o diferentes puntos de
la línea superior del cuello (riendas Colbert), no existe sitio
hacia donde ceder a la presión de las manos, por lo que la
potencia duplicada se comunica directamente a los puntos de
apoyo, es decir, al cuello o nuca y a la boca del caballo.
Pero si fuera insuficiente la razón de una presión duplicada,
las tensiones aplicadas son contrarias y por lo tanto
contradictorias, pues actúan simultáneamente, una hacia abajo
en el cuello y la otra hacia arriba en la boca. Si esta
contradicción resulta ilógica para mí, más lo es para el
caballo, que se encuentra imposibilitado para comprender lo que
el jinete quiere y generalmente sacude lateral y/o verticalmente
la cabeza en un intento de sustraerse a dicha acción. Esto no es
un inconveniente para el manejador/jinete tradicional,
acostumbrado a "moldear" las diferentes partes del
caballo como si de arcilla se tratara, en lugar de pensar en el
caballo como un sujeto capaz de entender lo que se quiere que
haga y colocar y llevar el cuello y la cabeza voluntariamente y
sin presión alguna en el lugar que se le indique.
Pero el daño más importante no es físico, sino sicológico y
emocional, ya que al ser sometido a una elevada y persistente
incomodidad, crea un estado de ánimo negativo en el caballo, que
no tiene más remedio que desarrollar infinidad de resistencias
en lugar de facilitar su participación voluntaria en las tareas
a que lo destina su propietario.
Es verdad que muchos caballos toleran este manejo y otros peores
aún, pero si nos referimos a resultados en términos
estadísticos, los propietarios mantienen porcentajes bajos de
caballos realmente útiles y voluntarios en su participación
deportiva o laboral, pues queriendo "reunirlo"
adecuadamente, se envilece y desarrolla infinidad y diferentes
formas de "mala conducta" muchas veces ni siquiera
relacionadas con la posición de la cabeza. Desde el punto de
vista cualitativo, a los caballos de temperamento poco tolerante
y propensos a revelarse al trato humano, de los cuales tenemos
ejemplos en grandes cantidades, les da el motivo perfecto para
luchar contra los deseos del jinete/manejador y constituye una
enorme fuente de problemas que después tenemos que estar
remediando.
Y finalmente, debo decir que si fuera necesario recurrir a este
tipo de artilugios para "colocar" al caballo de manera
conveniente, seguramente yo mismo los emplearía y recomendaría
su uso, pero resulta que estos recursos, como cualquier otro con
el que se pretenda "posicionar" al caballo son
absolutamente innecesarios, pues basta con que le
"expliquemos" cómo queremos que lleve su cabeza,
cuello, dorso, tren posterior, etc., para que el caballo lo haga
sin ningún problema, sólo hay que dedicarle unos minutos de
comunicación apropiada mediante MNC y cualquier caballo lo
hará, sin más ayuda que un bridón y unas riendas simples.
Salud! Chico.
- Sobre el cambio de jáquima a bridón:
Hola Silvia:
Lo que ocurre es que le enseñaron colocar la cabeza con una
señal en la ternilla, al cambiarla a la boca no sabe lo que le
piden. Es fácil trasladar un aprendizaje obtenido a otra señal
o ayuda, lo único que deben hacer es repetir el procedimiento
con el freno, pero sin olvidar que hay que ceder en la rienda en
cuanto el caballo haga lo correcto. Deben mantener operantes
todas las demás señales y retribuciones que emplearon con el
bozal de la jáquima, para que el caballo relacione una cosa con
otra y se de cuenta que lo único que está cambiando es el sitio
de la señal principal.
Salud! Chico.