4.- PIÉ A TIERRA:

Una vez cogido el caballo y que éste nos acepte en su entorno, nos vamos a ejercitar en su manejo pié a tierra, para ello la primera lección va a ser conducirle con un ronzal (ramal).

4.1.- Ramalear

- Sobre como empezar a ramalear.

El 21 de octubre del 2002 Chico explicó a Elisabet el procedimiento para empezar a cabestrear (ramalear) como se inicia el procedimiento.

Hola Elisabet:
Bueno, en términos generales yo no hago, o procuro no hacer por error, algún tipo de manejo tradicional, entendiéndo como tal, cualquier cosa que el caballo no quiera hacer y yo lo realice por la fuerza, ya sea enseñarlo a cabestrear, acostarlo, etc. Sostengo firmemente que el caballo hará cualquier cosa que la SU LÍDER, con dos condiciones:
1.- Comprender lo que se le pide.
2.- No sufrir temor o dolor en el proceso.
Así que para enseñar a cabestrear sólo se requiere que tomes el ronzal (cabestro, ramal, etc.) y comiences a tensarlo hasta crear contacto con el caballo. Después incrementas MUY gradualmente la presión tirando a 45º, no de frente a su línea de movimiento. La mayoría de las personas quieren que el caballo camine de frente y no se dan cuenta que es mucho más fácil de obtener el movimiento si se le pide lateralmente, pues al mismo tiempo que obras sobre su equilibrio, desalineas la columna vertebral.
Es muy importante que te prepares correctamente antes de iniciar la lección pues al suspender la tracción le estarás diciendo al caballo que ya hizo lo correcto y si lo haces para acomodarte SIN que el caballo haya hecho el menor esfuerzo en el sentido esperado, sino más bien, cuando más se resiste a moverse, le estarás enseñando precisamente eso: a no moverse.
Así que comienzas por tirar muy suavemente y con intensidad creciente hasta que obtengas el mínimo movimiento de alguna de sus manos. En ese momento y con la mayor prontitud posible, debes soltar el rozal al suelo (y digo soltarlo porque no basta con disminuir la tensión sin suspenderla TOTAL e INMEDIATAMENTE. La primera vez basta con que el caballo flexione una rodilla para ofrecer la retribución pos su acierto con la suspeción de la tensión. Después de eso, debes esperar unos treinta segundos antes de repetir la lección y de ser posible, acariciarlo y hablarle agradablemente durante ese lapso. En el segundo intento seguramente obtendrás una mejor respuesta con el movimiento de cualquiera de las manos y deberás retribuirle nuevamente su acción. Después de tres repeticiones, si lo haces correctamente, el caballo comprende que quieres que camine hacia adelante y lo hará, en busca voluntaria de su retribución.
Estas lecciones pueden emplearse en cualquier caso, aún tratándose de un
caballo que se "azota" (que se jala hacia atrás cuando lo tienes sujeto y quieres que camina hacia adelante; o cuando se encuantra atado), en cuyo caso recomiendo que lo "llames" de manera más lateral para que flexione su cuello lo más posible, tal vez a 90º y que procedas con mayor gradualidad.
Salud!
Chico.

- Sobre como ramalear, cabestrear, caminar con el ronzal.

21 de septiembre del 2002, empezamos con la clase y a continuación respuestas a Valeria y a Silvia sobre procedimientos que surgieron durante la práctica.

Hola Francisco:
Gracias por recordarme en que nos quedamos, aunque como lo mencionas, esos temas son los que hay que tocar, lo tienes muy claro.

Titularé el tema como "MNC pié a tierra, lección 1".

El manejo del caballo desde el piso le da al equino una perspectiva de igualdad, tal cual la tiene cuando se relaciona con sus congéneres, sin embargo, generalmente el humano prefiere actuar desde el lomo, donde tal vez considera que se encuentra en una stuación de dominio y supremacía.
Para el caballo, va más allá de una relación de dominio por sentir al humano en su lomo, pues de la misma forma en que es montado de manera tradicional, con espuelas, monturas, petrales (cinchos y cuerdas para sujetarse), frenos y bozales de castigo, fuetes, cuartas y látigos, también es montado por los grandes felinos que lo atacan y que han sido, al igual que el hombre, sus enemigos naturales desde hace varias decenas de miles de años. Es por eso que su actitud se convierte en la reacción de defenza contra un depredador que se aferra a su lomo con uñas y colmillos.
El manejo desde el piso, le da al caballo la sensación de estar frente a alguien que lo puede respetar y es la única manera de demotrarle que no se le quiere dañar. Sin embargo, no basta con la relación de iguales al estar parados sobre la misma superficie, es necesario que mostremos una actitud inofensiva con la única pretención de entablar una comunmicación productiva, así que no debemos acudir a ningún recurrso que pretenda dominar al caballo por la fuerza pues estarémos asumiendo nuevamente la actitud del depredador.
Manejar al caballo restringiendo su posibilidad de moverse, como encajonarlo, atarlo a las cercas o a bramaderos, hacen reaccionar en el caballo su instinto de consevación que lo impele a huir, alejarse lo más pronto y lejos posible.
Emplear medios de debilitamiento, como dejarlo sin comer y beber durante días, colgarlo de las ramas de un arbol con las manos en el aire durante 24 horas, trabajarlo hasta el agotamiento en terrenos sueltos o arenosos y cualquier otra forma de reducir su fuerza física natural, solo conduce a envilecer su caracter y a enseñarlo a oponer resistencia cuando cuente con la energía suficiente.
Usar algunos de los miles de instrumentos diseñados para causar dolor (casi todos) y doblegar por temor al equino, en algunos casos le destruye su espíritu y lo hace insensible y sin iniciativa, mientras que en otros, lo hace rencoroso, agrsivo y peligroso de ser manejado.
El MNC postula, y demuestra, que cualquier caballo no resabiado puede ser manejado sin violencia, con sólo el empleo de una jáquima y un ronzal (ramal). Una sola persona, con tan solo estos instrumentos, puede conducir una comunicación productiva y establecer los divesros controles que se requieren para que el caballo acepte su liderazgo y se establezca esa sociedad que en teoría, todos los tratados de equitación mencionan.
Así que, con su flamante jáquima de MNC y un ronzal de tres metros, comenzarán por conducir al caballo tras de sí. Existen varias formas de conducir "de mano" a un caballo. La que se emplea generalmente es la de llevarlo al lado del manejador.
Mi padre me enseñó a tomar el ronzal muy corto, con el dedeo meñique casi pegado a su mandíbula inferior, con el brazo en posición horizontal y apoyando el codo en su cuello muy cerga de su garganta. De esta forma, se impide que se adelante, atrase, se eche sobre el manejador o trate de girar hacia el lado contrario.
Durante los concurso de conformación (morfología), se acostumbra que el caballo vaya en un costado del manejador. Sin embargo, desde el punto de vista del MNC, es conveniente que el equino siga al manejador guardando una prudente distancia. De manera natural, el subalterno sigue al caudillo, mientras no se de esta situación, noexiste respeto ni liderazgo hacia el humano.
El caballo se debe detener cuando el manejador se detiene, sin atropellarlo ni acercarse demasiado si no se le pide, en otras palabras, sin invadir su espacio vital.
Llamo espacio vital, al lugar que se ocupa, más una zona adyacente que puede variar su dimensión. Para dejar más claro este importante concepto, podemos imaginar al sujeto (humano, caballo, etc.) rodeado de una burbuja de jabón. La burbuja es el límite imaginario de un espacio personal que nadie puede transgredir sin autorización del propietario. Todos los seres vivos poseen una burbuja. Incluso los vegetales requieren de un área mínima donde crecer y realizar sus funciones vitales, como captar la luz, extender sus raices, etc.
Sin embargo, en el caso de la mayoría de los animales superiores, el espacio vital significa más que el simple espacio que se requiere para crecer y moverse, para adquirir un significado especial. Para el hombre, por ejemplo, los lugares tienen un simbolismo que se asocia con experiencias agradables o desagradables; , con la libertad o el confinamiento; con el poder o la falta de él. Buena parte de sus simbolos de poder son espacios, lugares específicos que sólo ocupan los poderosos, los que mandan, los líderes, como las residencias de los madatarios, los tronos de las monarquías, las sillas presidenciales, los palcos especiales, las zonas residenciales, la cabecera de la mesa, etc. Todo ello confiere al humano el "status" que requiere para sentir que manda, que domina.
La relación entre estos simbolismos y nuestra humilde burbuja de jabón, es que mientras más alto se encuentra en la escala jerárquica, de mayor tamaño es la burbuja que posee. Un alto mandatario, rodeado de guardaespaldas tiene una enorme burbuja que porta a todas partes que se desplaza y nadie puede trangredirla sin permiso a distancias menores de 50 o más metros.
Para el hombre de a caballo, el objetivo es establecer una burbuja de regular tamaño en su deredor y reducirla paulatinamente hasta eliminarla en el equino.
La situación que se busca, es que el humano pueda acercarse y entrar en contacto con el caballo en el momento en que lo decida sin inquietarlo, mientras que éste no puede transgredir la del primero sin permiso. Cuando esto ocurre sin existir tensión o temor en ninguno de los dos, se habrá establecido una relación caudillo-subalterno fincada en la confianza y el respeto mutuo, que allana el camino para emprender cualquier actividad como socios voluntarios.
No sólo bajo esta condición se pueden alcanzar los objetivos buscados, pero si es la única forma en que se obtendrán los mejores resultados, los que corresponden a un alto rendimiento.
Pero la burbuja que demarca el límite de tolerancia en los equinos normalmente no se forma por dominio, sino por temor, por lo que es indispensable manejarlos sin intimidarlos. Este caso se hace muy evidente en potros que no han sido manejados y huyen decididamente del humano. Por eso es necesario saber qué tipo de burbuja rodea al caballo, antes de, como mencioné anteriormente, tratar de reducirla y eliminarla.
En el caso de los caballos, el concepto de espacio vital está íntimamente ligado al de liderazgo. El caballo que puede desplazar a otro del lugar que ocupa está manifestando su superioridad jerárquica, mientras que, el que es desplazado, debe buscar un lugar desocupado o desplazar a otro que se ubique en una posición inferior.
También tiene como alternativa esperar a a que el caballo superior desocupe el lugar donde comen, beben o están parados.
En la sociedad equina, el desplazamiento físico de unos caballos por otros es uno de los mecanismos de asignación de jerarquías, en el que participan activamente desde etapas muy tempranas de su vida. Lo hacen en forma de juegos, los caballos no luchan para establecer su liderazgo, es un proceso inocuo que sirve para reconocer mutuamente las capacidades y temperamentos de los integrantes del grupo.
De hecho, la mayoría de los caballos no quieren ser líderes de nadie, pues en su concepto, el caudillo es un auténtico servidor público que lejos de obtener ventajas de su posición, esta lo compromete a procurar el bien común y del más débil, antes que el suyo propio. Esta sircunstancia es verdadera también para el humano, pero sólo mientras logra colocarse a la cabeza, después de eso, con sus honrosasy escazas excepciones, pasa de ser el líder carismático y responsable a ser el tirano calculador, egoísta y despiadado que comunmente conocemos. Pero regresando al caso del caballo, existe una característica más, digna de ser comentada dentro del tema que nos ocupa, y es que esa activa manifestación de dominio entre el grupo, es muy dinámica, manteniendo en continuo cambio la jerarquía de cada integrante.
En una sociedad equina, digamos de diez integrantes, no existe un individuo que juega el rol de líder y nueve que son los subalternos. La estratificación de posiciones son mucho más complejas que en los insectos por ejemplo, donde existen miles de individuos y un máximo de 4 o 5 niveles de dominio. En el caso de los equinos, generalmente, cada individuo ocupa un nivel, es decir, si el grupo es de 10, existen diez diferentes posiciones, pues incluso los integrantes de menor edad establecen relaciones de superioridad sobre otros.
Por desgracia el liderazgo no se obtiene generalmente con sólo desplazar al caballo del lugar que ocupa, sin embargo sí es uno de los controles más importantes en este aspecto.
Es de esperarse que mientras nosotros queremos desplazar al caballo de su lugar, él trata de hacer lo mismo con nosotros. Es el caso en que, cuando lo guiamos con el ronzal, ya sea a pié o montados, el caballo que se considera a sí mismo como dominante sobre nosotros constantemente nos atropella, nos empuja o por lo menos parece no importarle nuestra presencia.
Es aquí donde tiene que ver el primer ejercicio del trabajo pié a tierra y que consiste en explicarle al caballo que tenemos una burbuja que él no debe violar. Sólo podrá acercarse cuando se le pida que lo haga.
Algunos caballos resabiados pueden ser peligrosos si se les da la espalda, así que mientras no se sepa qué tipo estamos manejando, debemos mantenerlo bajo vigilancia constante, observando siempre su actitud cuando reclamamos respeto a nuestro espacio vital.
Esta acción consiste en caminar manteniendo al caballo tras nosotros centrado en nuestra espalda (repito que debemos probar primero si el caballo no tiene actitudes agresivas antes de realizar esta maniobra, sobre todo si es un caballo entero, en cuyo caso, NO SE DEBE REALIZAR ESTE EJERCICIO) cuandos lo considere pertinente, el manejador debe detenerse y permanecer inmovil para observar si el caballo nos empuja o se encima demasiado. Es posible que simplemente trate de pasar de largo junto al manejador sin detener su andar cuando él lo hace. Sea cual fuere su acción, si no se detiene de inmediato justo detrás del manejador, guardando la distancia con la que se le conducía, se le debe exigir que se retire caminando hacia atrás. Hay varias formas de hacerlo:
1.- separando repentinamente los codos del torax, al mismo tiempo que se le reprende con voz autoritaria. Recomiendo emplear la palabra "atrás", para que el caballo la reconozca como señal para recular.
2.- abrir los brazos sacudiéndolos de arriba hacia abajo mientras se está de espaldas al caballo.
3.- caminando hacia atrás mientras el caballo se aleja.
4.- dar tirones del ronzal en dirección a los cascos de sus manos.
5.- voltear nuestro cuerpo para colocarnos frente a él y amenazar con golpear su cara con la palmas de la mano.
6.- golpear su nariz con la palma de la mano.
Como se podrá notar, la acción es cada vez más enérgica y convincente para lograr que el caballo se desplace aunque sea un paso hacia atrás. Obviamente debemos comenzar con el número uno e ir implementando los siguientes estímulos conforme se requiera. No olvidar el principio del MNC de mostrarse tan suave como más se pueda, pero tan firme como sea necesario, comenzando siempre con el estímulo de menor intensidad.
En cuanto el caballo realice el menor movimiento para caminar hacia atrás, se debe suspender todo estímulo quedando inmovil el manejador, pero soltando cuerda para que pueda retroceder a la mayor distancia posible.
En este momento termina la acción y debemos esperar por lo menos 20 segundos antes de acercarnos para acariciarlo afectuosamente en la cara por su favorable respuesta.
Se debe repetir la acción las veces que se necesario (generalmente no más de 5 o 6) hasta lograr que el caballo se aleje por lo menos dos metros.
El siguiente paso es caminar de espaldas hacia el caballo después de detenerse.
Él debe caminar a la par que el manejador, manteniendo la distancia entre los dos.
Se advertirá entonces que cuando se le conduce con el ronzal, debe caminar detrás del lider, a por lo menos medio metro de él, atento a sus movimientos debe detenerse cuando este lo haga sin reducir la distancia en entre ellos y por lo tanto, sin llegar a tocar al manejador, mucho menos empujándolo.
Salud!
Chico.

- Sobre prácticas con caballos dominantes.

Hola Valeria:
La primera recomendación con caballos dominantes, ya sean garañones, yeguas o castrados, es tener cuidado. No puedes darle la espalda y de esa forma mostrarte exigente para que se retiren hacia atrás. Algunos de ellos pueden agredirte con mordidas o lo que es peor, a manotazos. Esta precaución no es gratuita, tengo la experiencia de varios casos en que el caballo se defiende de tu petición y puede ponerte en grave peligro. Así que hay que tratar de hacer el ejercicio, pero sin acosar con mucha determinación al principio y sin dejar de leer su reacción. En la medida en que te convenzas de que el caballo no reaccionará agresivamente, puedes exigir con más firmeza que respete tu espacio vital y tu jerarquía.
La reacción agresiva puede desencadenarse por varias razones:
1.- como reacción defensiva por sentirse agredido.
2.- porque en otra ocasión ya hayan agredido a alguien a mordidas o manotazos y aprendieron que de esa forma mantienen su supremacía sobre el humano.
3.- por que se da cuenta que hay una disputa por el liderazgo simbolizada en el espacio vital en juego.
4.- porque te encuentras en una posición de indefensión cuando le das la espalda y algunos caballos no tan nobles como otros aprovechan esa desventaja.
Sil hoy iba a realizar este ejercicio con Mimo, que es un garañón con antecedentes agresivos, espero que si lo hizo, no se haya descuidado. Esperemos su comunicado.
Salud!
Chico.

- Sobre control de movimientos y práctica con bolsa de plástico.

Hola Sil:
Qué bueno que no pasó nada grave. Me quedé muy preocupado desde anteanoche cuando leí el mensaje de tus planes del día siguiente. En él me enteré de más detalles de agresividad de Moro que no recuerdo haber leído antes.
En estos casos no me enorgullece tanto la predictibilidad que ofrece el MNC, aunque como pueden ver, permite anticipar increíblemente lo que puede pasar, tanto lo bueno, como lo malo. Me siento muy diferente cuando les digo que en diez minutos y cinco repeticiones los hará superar determinado problema y por la tarde encuentro sus mensajes comunicando el éxito de sus acciones.
Pero así son las cosas y por desgracia, la mayoría de las veces uno aprende hasta que experimenta directa y personalmente éxitos y reveses.
La recomendación que cabe aquí no sólo es difícil de explicar, sino difícil de ofrecer, sin conocer a fondo tus alcances y con claridad las actitudes de Moro.
Sin embargo lo voy a hacer pero te pido aplicar tu propio criterio sin hacerte la valiente y procurando no ponerte en riesgo innecesariamente.
Un hecho provechoso se desprende de tu reciente experiencia, y es el de conocer mejor a Moro y saber de lo que es capaz. Piensa que aún no lo conoces plenamente y que estás explorando su personalidad. Mantén en mente que una de las finalidades de conocer la "banda de nobleza" de Moro, es la de determinar si con tu propia eficiencia puedes hacerte cargo de él o si debe ser manejado por otra persona.
No sabes cómo me gustaría, como lo mencioné en uno de los recientes mensajes, poder manejarlo físicamente para desentrañar perfectamente su personalidad y sus alcances.
Bueno, al grano, como dicen las gallinas.
Con Moro, debes proceder en lo sucesivo con mucho cuidado, tratando de que tus movimientos y actitudes físicas no demuestren indecisión o torpeza que él pueda interpretar como temor. No te preocupes por la adrenalina, los caballos no la huelen, se dan cuenta de tu estado de ánimo por imperceptibles, para nosotros, titubeos y por la tensión de nuestro cuerpo cuando está en contacto con el de él. No debe darte vergüenza sentir temor, a mi me consume en muchas ocasiones con caballos sumamente agresivos que por fortuna muy ocasionalmente me presentan, lo importante es mantener tu estado de ánimo bajo control procediendo con mucha prudencia.
Coloca la jáquima ajustándola lo más arriba posible porque es nueva y los nudos al apretarse hacen que se alargue. Recuerda amarrar sobre la gasa (abajo), no sobre la parte que viene de la nuca. De hecho, después de usarla un poco debes volverla a ajustar.
Para no incrementar el riesgo, lo que harás es repetir el ejercicio que ya habías hecho hace algunos meses. Seguramente recuerdas cuando me preguntaste qué hacer cuando Moro sólo galopaba una vuelta cuando mucho al dar cuerda.
Así que vuelves a armarte con la bolsa de plástico que ya conoces (busca de las que crepitan y hacen mucho ruido al agitarlas al viento) en la punta de un fuete rígido o en la de un trozo de madera como el cabo de una escoba. debes atar una sola de las asas (con una banda elástica), para que la otra flote libre y permita inflar la bolsa al agitar el fuete. El tamaño ideal del fuete o palo es de 1 a 1.20 m. No debe ser muy pesado para que lo puedas manipular con facilidad y agilidad.
Pruébalo antes de estar frente al caballo y ejercita movimientos hacia arriba y abajo y hacia los lados, sobre todo con el fuete en la mano izquierda.
Recuerda presentarle la bolsa a Moro para que la huela y tocar todo su cuerpo con ella antes de empezar.
Ahora harás lo que ya hiciste con anterioridad, que es poner a Moro en movimiento al rededor de ti. En este momento, deja que vaya a la velocidad que él prefiera (paso, trote o galope), simplemente debe obedecer de girar al rededor de ti. No le permitas detenerse, regresarse ni mucho menos acercarse a ti. Usa la bolsa tras su grupa para arrearlo e interponla entre él y tu si quiere acercarse a ti. En primera instancia la puedes dirigir a su pecho y si no surte efecto puedes levantarla hacia su cara. Mientras su comportamiento sea más negativo, la bolsa debe agitarse más firmemente haciendo más ruido.
Refuerza estas acciones con el tono de tu voz. Si hace las cosas mal, repréndelo con la voz al mismo tiempo que agitas la bolsa. Si las hace bien, la bolsa se inmoviliza colocándola cerca del suelo pero siempre lista para entrar en acción. Entonces las palabras son de halago y aceptación. Cuando tengas mucha confianza en su actitud, coloca la bolsa tras de ti, cerca del suelo, en lugar de mantenerla entre Moro y tu.
Si pides el movimiento hacia la izquierda toma el ronzal de tres metros con la izquierda y el fuete con la derecha. Aunque al principio vas a permitirle al caballo ir a la velocidad que él quiera, trata de que el movimiento sea a la menor velocidad posible con estímulos suaves al principio. Recuerda que no queremos que Moro corra ni que gire muchas vueltas, no queremos cantidad de ejercicio sino calidad, queremos obediencia, aceptación y sometimiento, no vengarnos de lo que te hizo el domingo.
Así que cuando de dos o tres vueltas sin oponerse (no detenerse, no regresar al lado contrario y no corcovear agitando la cabeza) debes detenerlo, caminar despacio hacia atrás para que Moro vaya hacia ti a recibir su premio (descanso de por lo menos 30 segundos, con su orgullosa dueña acariciándolo y hablándole con cariño). La bolsa debe estar atrás de tu cuerpo, no interpuesta entre Moro y tu.
Antes de cambiar de dirección debes repetir CORRECTAMENTE este lado por lo menos cinco veces, a baja velocidad (máximo en trote) y sin sacudidas de cabeza ni saltos hacia el frente.
Cuando lo intentes hacia el otro lado (derecha), toma en cuenta que Moro no ha cambiado. Para este lado es como si no hubieras ejercitado el lado izquierdo.
Además, recuerda la discusión sobre la diferencia de los lados, por la derecha tratará de hacer valer más firmemente su liderazgo y tu tendrás la bolsa en la mano izquierda (seguramente menos hábil en ti).
Otra actitud que debes contrarrestar y para la cual espero te sirva la jáquima, es la de su intención de huir (alejarse, quitarte el ramal de las manos y correr a su caballeriza). Para tratar de evitar esto, puedes ayudarte dentro de un corral (redondo o no), que impida su huida. Si logras estos controles con buena actitud de Moro, significa que ha aceptado en gran medida tu liderazgo, así que ahora podrás probar si Moro retrocede ante la bolsa, colocada a la altura de su pecho, frente a su nariz (tu cuerpo debe estar como a dos metros de su nariz y de frente al caballo). Debes decir "atrás" repetidas veces mientras sacudes frente a él la bolsa. Debes comenzar muy suavemente, como cuando le presentaste la bolsa para que la oliera y después iniciar las señales para que retroceda. El ronzal debe dar libertad de caminar hacia atrás (cero tensión), pero también se debe activar en un movimiento ondulatorio horizontal para indicarle que retroceda. Cuida mucho su actitud, observa sus orejas, la altura de su cabeza y la curva de su cuello.
También tienes fácil de observar su mirada y la disposición a cargar su cuerpo sobre el posterior. Hace todo eso antes de avanzar sobre ti.
En cuanto logres el mínimo movimiento hacia atrás, que puede ser con uno solo de sus cascos (o tal vez el simple balanceo de su cuerpo hacia atrás aunque no mueva ni un casco del suelo), debes DE INMEDIATO suspender TODAS las señales (voz, bolsa, ronzal ondulante) y premiar con descanso, caricias y halagos. En cada repetición puedes pedir un pequeño movimiento más hacia atrás.
Cuando logres que Moro de tres pasos hacia atrás con relativamente baja intensidad de las señales, es decir, con obediencia satisfactoria, habrás revertido todo lo que perdiste el domingo.
Imprime todo el rollo que te estoy enviando y pide que alguien lo vaya leyendo mientras pones en práctica cada paso.
Pero antes de hacerlo, juzga con honestidad y cabeza fría si debes hacerlo o no, pues en eso desgraciadamente no puedo ayudarte desde aquí. Tu valoración es la única con la que contamos.
Si decides hacerlo, escribe de inmediato como te fué pues todos tus amigos
estaremos sin dormir mientras tanto.
La alternativa puede ser:
1.- Solicitar ayuda de otra persona (a quien le debes advertir detalladamente la situación).
2.- Cambiar de caballo.
3.- Esperar a que yo vaya a España (que espero sea pronto).
Salud!
Chico.

- Sobre ramaleo en caballerizas y distracción con otros caballos.

Hola Francisco:
Sobre las preguntas.
Efectivamente, primero le llamas la atención con una palabra, que puede ser su propio nombre. La expresas en tono suave e incrementas el tono una vez más, si no pone atención en ti dejando en paz a los otros caballos, das el tirón con el ronzal, pero también calculando la intensidad para que puedas después incrementarla otras dos veces.
Variar la intensidad de la voz y del tirón le permite al caballo, con las repeticiones del evento, responder cada vez a una intensidad menor del estímulo, cosa que conduce a la suavidad y mejor respuesta.
Cuando vayas caminando no debe haber tensión en el ronzal todo el tiempo, debe tener la libertad de cometer el error para corregirlo de inmediato (esta es una falla de John Lyons en su interpretación del Manejo Natural, aunque posiblemente sea una falla conceptual porque en la práctica generalmente no lo comete). Si el ronzal va con tensión todo el tiempo, aprende a cargarse más, porque piensa que eso es lo que quieres que haga. ¿Has visto esos perros que tiran y tiran de la correa cuando los sacan a pasear, que más bien parece que ellos sacan a pasear al dueño? Es la misma situación.
El caso de Aldebarán fue muy interesante pues en alguna ocasión que el caballo bronqueó con los otros, de la forma tal vez en que lo hace el tuyo, los "humanos" se asustaron y le metieron mucha presión para impedirlo. El caballo reaccionó a ese mal trato y se defendió. Entonces cayeron en el círculo vicioso del que les he hablado en otras ocasiones: Aldebarán terminó por comprender que cada vez que se le sacaría de la caballeriza se le castigaba, mientras que los "humanos" pensaron que cuando querían manejarlo él los atacaría. Entonces buscaron formas más severas de evitarlo y el caballo incrementó su reacción de defensa.
Incomprensiones como esa son el pan de cada día, teniendo la solución frente a los ojos y al alcance de la mano.
Sobre la otra pregunta, no me acuerdo haberla recibido, pero si se trata de saber si se debe pasear al potro amarrado a la perilla o debe ser de la mano.
No lo ates nunca de la perilla por dos razones:
1.- si no has enseñado al potro a que siga la sugerencia del ronzal y la jáquima y camine tras de ti, puede tirar tan fuerte que te altere al caballo en que vas montado y se salga de control. En una ocasión vi. a un potro fuerte tumbar de costado al caballo con todo y jinete. Si se alborota o se levanta sobre las patas, puede manotear a tu caballo o a ti, y si lo amarras largo te enreda con el ronzal.
2.- Aunque tu potro sea manso y sepa dejarse conducir con el ronzal, puede asustarse por cualquier razón y provocar involuntariamente una situación como las que te describí.
Aquí es donde cobra importancia una montura como la mexicana, que su cabeza (perilla) es de madera, al rededor de la cual le das al ronzal media, una o dos vueltas (según se requiera), para aguantar un tirón del potro. También puedes dejar correr la soga o ronzal sin soltar al potro, hasta controlar su tirón, pero lo más importante, es que puedes sacar el ronzal en un segundo desenrollándolo en sentido contrario.
Ahora bien, para conducirlo de mano (como decimos acá), primero enséñalo a seguir la presión del ronzal y la jáquima sin que estés montado y sólo cuando puedas conducirlo con suavidad en línea recta y en círculos sin que se jale o mantenga el ronzal bajo tensión, puedes hacerlo desde otro caballo. ¿ya les expliqué este procedimiento? Si no lo he hecho avísame para describirlo, no quiero enchincharlos con repeticiones, bastante tienen con los chorizos que les mando.
Salud!
Chico.

- Sobre que hacer si te adelanta ramaleando y tiempo de espera para reflexión, con cachondeito incluido.

Hola Mayca:
Respondiendo la pregunta de Murfi encontre tu mensaje No. 1932 que no recuerdo haber visto antes. Te pido una disculpa por no responderlo, debo haberte parecido muy poco atento y descortés.
Creo que cuando el cursor se estaciona más de tres segundos sobre un mensaje no leído, se borra el resalte pareciendo que ya se leyó. No se cuentas veces me haya pasado esto, así que de antemano les pido disculpas a todos por los casos en que esto haya ocurrido.
Jeje Mayca, paso a responderte con algún tiempo de retraso.
1.- Sí, son los golpecitos de llamado de atención, que puedes convertir en reforzamientos negativos incrementando su intensidad gradualmente, hasta lograr que Pipo respete tu decisión.
2.- No, no sólo me refiero a caminar hacia atrás contigo pié a tierra, sino desde la posición de montada.
3.- Si Pipo se echa hacia un lado cuando lo conduces tras de tí, significa que quiere adelantarse a tu paso. Es falta de atención o respeto y por lo tanto, de liderazgo. Para evitarlo toma el ramal con tus dos manos tras tu espalda, con un metro de longitud más o menos. Comienza a caminar y cuando Pipo se desplace hacia cualquier lado, debes tomar el ronzal en la mano contraria y extender el brazo a la altura del hombro sin doblar el codo para aprovechar toda su extensión. Pipo se deberá centrar nuevamente tras tu espalda. Tu cuerpo bloqueará su paso y no podrá adelantarse, pero es posible que se junte mucho a tí y tal vez hasta te empuje con su cara o pase su cabeza sobre uno de tus hombros. Cualquiera de esas actitudes son las que debes evitar con energía. No golpeando, sino simplemente mostrándote muy enojada rechazándolo hacia atrás de la forma ya descrita en otros mensajes, hasta que Pipo camina hacia atrás aumentando la distancia entre él y tu espalda. Cuando haga eso te detienes, dejas de acosarlo y lo dejas recular hasta donde él lo decida. Si la distancia no satisface tu exigencia y quieres que se retire más, debes ser más enérgica y amenazadora, así como lo serás con Mr. Jones cuando se reunan a cenar --jajajajaja--, hasta que se quede a una distancia prudente. En el caso de Pipo debe ser de por lo menos medio metro. En el otro caso tu decides --jajajajaja--.
Cuando él recule debes permitirle que medite en tu exigencia y su acción, me refiero a Pipo --jajajajaja--, esperando por lo menos 20 o treinta segundos. En el otro caso, por lo menos veinte o treinta días --jajajajaja--. Recuerda que deben (CUALQUIERA) transgredir tu burbuja cuando tu lo decidas --JIARJIARJIARJIARJIAR--.
Salud!
Chico.

- Sobre acciones a tener en cuenta si se manifiesta agresividad.

Hola Celso:
Bienvenido a la actividad de nuevo.
Estás sobre el camino correcto, solo advierto un poco de impaciencia de tu parte. Recuerden que no hay magia en el MNC solo constancia y persistencia apropiada en el lugar correcto.
Caminar tras de ti a medio metro indica un principio de respeto, pero masticar el ronzal y distraerse con la actividad y cercanía de otros caballos indica que no se ha concretado la captura sicológica de su mente.
Sin embargo, la peor imagen me la transmites cuando al dar cuerda y mandar el cambio de dirección el caballo se levanta sobre las patas y carga contra ti. Esta manifestación no sólo es muestra de tu falta de liderazgo, sino del efectivo liderazgo que ejerce sobre ti. Debes rechazarlo enérgicamente ondeando el ronzal frente a su cara, levantando los brazos hacia su cara, incluso usando un sombrero en una de tus manos o de plano, empleando el fuete con la bolsa de plástico o el "esteban" de Lucy, agitándolo frente a su cara para repeler su carga (ver mensaje 1719 y relacionados). En ningún caso es necesario tocarlo para exigir la no intromisión en tu espacio vital. En casos graves, llego a plantar la pajuela del extremo del ronzal en la nariz del caballo (ver foto 8), http://www.chicoramirez.com/ALDEBARAN.html pero no recomiendo que lo hagan si no tienen la habilidad para colocarla en el lugar preciso pues pueden golpear un ojo. Generalmente la bolsa plástica en la punta del fuete es suficiente (ver foto 5 y 6).
http://www.chicoramirez.com/ALDEBARAN.html
El caballo debe respetar cada vez más fácilmente tu control y la bolsa debe colocarse en el suelo o arrojarla lejos cuando no la requieras. Si no dejas que se alinee (que te presente ángulo de tiro), con la jáquima será difícil que te quite el ronzal de las manos.
Cuando hayas avanzado en el establecimiento del liderazgo, tu caballo dejará de distraerse, mordisquear y atropellarte. Estas serán las actitudes que te servirán de prueba para saber cuando puedes dejar de realizar estos controles.
Salud!
Chico.

- Sobre 'tan suave como mas puedas, pero tan firme como sea necesario'.

Hola Celso:
Me encuentro tu segundo mensaje con el mismo tema. Perdón por el retraso pero estuve fuera y aunque logré sentarme ante un ordenador durante un rato, no pude contestar todos los mensajes.
Creo que debo esperar que pongas en práctica lo que mencioné en el mensaje de hace un par de horas, aunque ahora mencionas el problema de la proximidad de Anemo cuando te detienes. Si juzga que tienes menor posibilidad para rechazarlo cuando se coloca demasiado cerca de tu hombro, es porque no ha sentido lo que es un ligero tortazo en su boca o una sonora palmada en su pecho para repelerlo, debes dársela.
Salud!
Chico.

- Sobre inconvenientes de salir 'encolado'.

Hola Paco:
Jajajajajaja... vete acostumbrando, si no es la encolada es que lo manejaron ellos antes... o es que la sangre del potro es noble, el manejo no tuvo nada que ver...jajajajaja.
Salir encolado (si es lo que me imagino: ¿amarrarlo de la cola de otro?) es muy peligroso. Cualquier manera de sujetar a un potro bronco o en etapas iniciales es contraproducente y hasta riesgoso, pues si uno de los dos caballos se asusta o sale de control por cualquier razón, provocará el pánico en el otro caballo.
Ya te podrás imaginar la danza.
Por allí les pondré en mi página un número de la revista Lienzo Charro, que atiende un problema de una yegua que era cabresteada ( "cabestreada", "poniada", "estirada" o tal vez debe decirse "ramaleada"... conducida pues) mediante el ronzal a la cabeza (¿pomo?) de la silla. Desde luego, desde la versátil silla mexicana que permite sujetar con firmeza, soltar suavemente cuerda ("chorrear") o bien soltar de inmediato si es necesario desenrollando las vueltas colocadas al rededor del "cogote" de la "cabeza" de la silla.
Jajajajaja mucho trabajo para los encargados del glosario.
Salud!
Chico.

- Sobre distintos tipos de maneas para enseñar a ramalear a un potro y sus inconvenientes.

Hola Alejandro:
Logré ver los diagramas.
Lo importante al enseñar a un potro a ramalear es que se pueda eliminar total y rápidamente la tensión que se le pone al ronzal cuando le pides que camine.
Si las formas dos y tres tienen muchos puntos de fricción de la cuerda y no se suspende de inmediato y totalmente la señal, no debe ser empleada.
Recuerden que no se trata de arrastrar al potrillo sino de indicarle que se mueva y cuando lo hace, suspender la señal para que sepa de qué se trata.
Salud!
Chico.


5.- CONTROL DE MOVIMIENTOS ("DAR CUERDA"):

Uno de los temas que más han sido abordados desde que comenzó este foro ha sido el de 'dar cuerda', ya desde los mensajes 102, 107 en abril del 2002 se daban instrucciones sobre como hacerlo por el método natural, la recopilación de los mismos está a continuación como respuesta a las distinitas preguntas de Miguel, Javier, Silvia, etc. En cada uno de ellos podremos asimilar conceptos (jáquimas, tensión, tiempo, etc). Leerlos todos ellos con atención..

5.1.- En el corral redondo

- Sobre como enseñar a dar cuerda según el MNC.

Hola Miguel:
Es muy fácil enseñar al caballo a dar cuerda para los dos lados, aunque cuando un caballo es dominante y trata de ubicarse por encima de ti jerárquicamente, tratará de negarse por lo menos para un lado.
Es poco frecuente que la negativa sea hacia la izquierda (contra las manecillas del reloj) pues generalmente ese es su lado diestro (al contrario nuestro).
Debes hacer lo que estás haciendo, de colocarte un poco detrás de él mientras lo arreas con un fuete o una cuerda. El Esteban de Lucy sirve muy bien, como la bandera de Hunt y la bolsa de Parelli (todos son implementos tales como fuetes o varas de un metro o poco más con una bandera o bolsa de plástico en la punta que hace un poco de ruido si la sacudes y sirve para arrear al caballo alcanzando cerca de su cola si es necesario).
El fuete te permite estar más cerca del centro del picadero de tal manera que no tengas que desplazarte mucho para acercarte al caballo. Recuerda que el subordinado es quien se mueve, mientras que el que manda trata de estar inmóvil. Cuando comiences a arrearlo, el se moverá hacia donde tu elijas y en cuanto lo haga, debes quedar inmóvil y bajar la bolsa o bandera al suelo para dejar de estimular al caballo. La suspensión del estímulo será la primera forma de retribuir al caballo por su buena acción. Al principio pide sólo caminar, después trotar y finalmente le pedirás que galope.
Verás que cuando dejas de arrearlo él se detendrá y posiblemente trate de invertir el sentido del picadero. Tu debes impedirlo de inmediato volviendo a sacudir la bolsa detrás de él. Tienes que ser muy oportuno y no dejar que él progrese en su negativa, algo así como tratando de adivinar sus intenciones. En cuanto él vuelva a tratar de detenerse, debes volver a arrearlo de inmediato. Si lo haces bien, arreándolo en cuanto quiera detenerse y quedando inmóvil cuando se ponga en movimiento, te tomará unos 10 minutos enseñarlo a que gire sin detenerse hasta que tu lo llames a descansar junto a ti.
Es muy importante que mientras él se está moviendo, tu no sigas arreándolo, SOLO cuando quiera detenerse o cambiar el paso que tu le has pedido.
Cuando hayas logrado lo que buscamos, no abuses de él haciéndolo galopar más de 2 minutos. después lo podrás repetir una o dos veces. No más.
Suerte Miguel, infórmame de tus progresos.
Salud!
Marcelino

- Sobre experiencias de manejos de caballos y dificultades por el lado derecho e inmovilidad dando cuerda.

Hola Mirjam:
De acuerdo a mi experiencia con potros que nunca habían sido manejados (la suma asciende a miles, en una época yo iniciaba un caballo por día en promedio), es que tienen mayor habilidad por su lado izquierdo, mientras que el lado que apartan del manejador es el derecho. Cuando manejo caballos que muestran cierta resistencia por dominancia, la mayoría defienden más su hombro derecho tratando de impedir que se les desplace de su espacio vital (así le llamo yo) desde ese lado. Me da la impresión que consideran que si controlamos también su lado derecho y más precisamente su hombro y cuello derechos, pierden su nivel jerárquico. Seguramente por eso, también es más difícil flexibilizar el cuello hacia el lado derecho. Un dato más, es que cuando dos caballos juegan empujándose parados sobre las patas, generalmente lo hacen apoyándose sobre sus respectivos hombros derechos. Sin embargo, tú tienes razón en que nosotros acentuamos la destreza de un caballo hacia el lado izquierdo al realizar la mayoría de nuestras acciones por ese lado.

En cuanto a porqué tratar de estar inmóvil cuando manejas al caballo desde el piso, puedo decirte que para los caballos, como para muchas otras especies, entre ellas el animal humano, se dan cuenta que los individuos superiores se mueven menos (gastan menos energía) que los que están desempeñando un trabajo (seguidores). Este es un concepto inconsciente que opera en el nivel de los instintos, pero que tiene un significado claro en la organización social de muchas especies.
Por eso, para establecer el liderazgo sobre el caballo, me gusta más el corral redondo de 12 metros de diámetro que el de 18 metros (como el de Monty Roberts), pues en él, aunque lo hagas en un círculo reducido, te tienes que mover junto con el caballo y no queda suficientemente claro quién domina a quién.
El otro aspecto de porqué es importante estar inmóvil en un momento determinado, es que la inmovilidad es la ausencia total de estímulo (presión).
No sólo importa dejar de arrear con el fuete, Esteban, voz, brazo, ángulo, mirada, etc. cuando el caballo se pone en movimiento en la dirección deseada y al paso deseado, sino que es muy importante suspender toda acción, y nuestro propio desplazamiento también es una acción que está influyendo en el movimiento del caballo. Yo les explico a mis estudiantes que piensen en esta idea de inmovilidad, como si desaparecieran o se convirtieran en una piedra en el centro del movimiento del caballo, pues ese sí es un reforzamiento positivo completo, que conduce al animal a comprender fácilmente cuando hizo lo correcto, mientras que por otro lado, le queda claro quien es el líder.

Salud!
Marcelino

- Sobre manejos del caballo por los dos lados y diferencia entre control de movimientos y control de espacio vital. También sobre irracionalidad en el modelo tradicional de dar cuerda.

Efectivamente, Mirjam. Esa observación que haces de que a algunos caballos les molesta cuando estás a su lado derecho es correcta, pero si es un caballo que ya ha recibido manejado, puede estar ocurriendo lo que indicaste en tu mensaje anterior, de que ya se acostumbró a ser manejado por la izquierda y se siente incómodo por la derecha. Por eso, para definir si los caballos tienen más hábil el lado izquierdo, es necesario observar animales sin manejo previo (broncos).
La otra conclusión que haces sobre manejarlos por los dos lados, también es correcta, siempre es bueno que el caballo esté equilibrado en sus habilidades. Como norma, yo recomiendo ejercitar más el lado torpe, que el apto, para que al final tengas un caballo equilibrado con el que puedas hacer cualquier cosa por los dos lados. Y no me refiero sólo a ensillarlo, montarlo o ponerle el freno, sino que pueda moverse con la misma eficiencia para lazar, saltar, girar, picar, etc. por los dos lados.

Cuando hablo de "empujar" al caballo no me refiero a irlo arreando con nuestro andar para que se mueva en un círculo mayor al nuestro, sino a desplazarlo del lugar en que está parado. Son controles diferentes, el CONTROL DE MOVIMIENTOS, que es hacer que se mueva en el picadero o en el corral redondo, y el control de su ESPACIO VITAL (desplazarlo del lugar en que está parado). Los dos controles (con otros más) son imprescindibles para establecer el VERDADERO LIDERAZGO (no el tiránico). En el caso de Mimo, Miguel no ha logrado controlar el sentido de su movimiento, hasta hoy el caballo ha decidido si se mueve o no, si lo hace a un paso o a otro y el sentido de su movimiento. ¿Quien es el líder en este caso?

Hablando del picadero, tienes razón en que generalmente se le da cuerda al caballo sin sentido, en un ejercicio irracional que cuando se realiza en exceso (más de 2 minutos galopando o 5 trotando), es más perjudicial que benéfico. Desgraciadamente, en todos lo hípicos que conozco le dan cuerda a los caballos para quitarles lo "sobrado" (así le decimos acá a lo que se interpreta, erróneamente, como exceso de energía), para que cuando se le monten no repare ni haga cualquier otra cosa que interpretamos también como tener "gusto" (estar muy feliz) cuando en realidad estos pobres animales no tienen muchas razones para ser felices y corcovear de "gusto".
Lo que en realidad ocurre, es que el caballo muestra su inconformidad con el trato que recibe y para impedirlo se le manda disminuir su energía galopándolo en círculos una y otra vez hasta que se encuentra agotado. Es absurdo, además de irracional, darle de comer en abundancia para desperdiciar su energía de esa forma, en lugar de aprovecharla en la actividad física a que lo dedicamos, como es el salto, el dressage, la doma vaquera o la charrería.
Lo peor del caso es que el caballo se opone al abuso de un ejercicio desgastante y tedioso (dar cuerda) y se revela de la forma en que sabe hacerlo, que es detenerse e invertir la dirección del movimiento. Por eso ves gente que arrea continuamente al caballo caminando junto con él o disponiendo de un ayudante que vaya detrás con un látigo azuzándolo. Después vendrán las paradas de manos (sobre las patas) y tal vez llegue a manotear al manejador o a tratar de controlar su ESPACIO VITAL echándose encima a empujones y atropellando al humano. Todo ello manifestando su superioridad jerárquica sobre el manejador.
Muchos picaderos tiene un "bramadero" (poste de madera en el centro), donde se le da vuelta a la cuerda para que el caballo no huya hacia afuera del círculo y que también le sirve al manejador para esconderse tras él si el caballo trata de atropellarlo. Todo lo que ocurre al dar cuerda, pasa también en el corral redondo, La cerca sustituye a la cuerda para impedir que el caballo se aleje. Resulta también una cámara de tortura de la cual el animal no puede salir ni impedir que se le siga ejercitando hasta agotarlo. Por desgracia, como todo en el manejo tradicional, se establece un CÍRCULOVICIOSO en el que al abusar de la cuerda o del corral redondo el caballo se resiste, por lo que en una manera muy humana de pensar (lineal, directa), le damos más cuerda para agotarlo e impedir que se resista. El incremento del maltrato trae como consecuencia una mayor resistencia, que requiere de un maltrato mayor para romperla... y así, hasta que no podemos darle cuerda al animal y algunas veces no podamos acercarlo siquiera al corral o al sitio donde lo martirizamos.
La actividad de dar cuerda (o corral redondo) que realizamos nosotros, la llevamos a cabo sin que el caballo galope o que lo haga muy poco (un minuto o menos). La diferencia es que en el picadero TRADICIONAL, lo que se pretende es dominar su fuerza física y agotar al caballo, mientras que en el NATURAL, el objetivo es dominar su mente y su voluntad. Como no se abusa del caballo, siempre estará dispuesto a complacernos, se moverá hacia donde se le pida y entrará al corral cuando lo quiera el manejador. Es lógico suponer que en este caso lo que se forma es un CÍRCULO VIRTUOSO, en el que el caballo hace lo que se le pide porque no hay maltrato; entonces utilizamos menor presión para que haga lo que queremos y él lo hará mejor y más rápidamente... cada vez se requiere menor presión y él cada vez lo hará mejor. De esta forma, llegamos a montar nuestros caballos sin usar espuelas, acicates, fuetes e incluso riendas o frenos, manteniéndolos siempre bajo control... bajo control mental y emocional.
Bueno, creo que ya me extendí mucho y tal vez los aburro.
Salud!
Marcelino

- Sobre irracionalidad del método tradicional de dar cuerda (desgaste físico).

Hola Javier:
Bienvenido al foro. Tu experiencia hace falta aquí.
Me agrada la mayoría de tus opiniones, salvo el considerar que los caballos deben mostrarse impacientes y demasiado inquietos cuando los vas a montar por primera vez en el día. En mi tierra se dice que tienen gusto o que están sobrados. Esta opinión la encuentro generalizada, sobre todo en hípicos de salto. Se considera que el caballo debe eliminar una energía que se considera inútil y más bien inconveniente. Nada más errado. Es verdad que los caballos se tranquilizan después de 45 minutos de trote u otro ejercicio que los cansa, como el nocivo ejercicio de darle cuerda hasta eliminar sus deseos de tomar decisiones o de resistirse a las señales. Es el típico trabajo físico aburrido e incomprensible (para el caballo) al que recurre el cazador de manera directa y diligente, con el mismo razonamiento del que coloca un bajador, martingalas etc., para IMPEDIR físicamente que el caballo exprese su opinión sobre lo que se está haciendo con él.
Por desgracia, estos recursos dan resultados medianamente satisfactorios por lo menos durante ese día, mientras el caballo no descansa y repite su comportamiento al día siguiente.
Es como estar tomando aspirinas cuando se tiene pulmonía.
Lo que debe hacerse no es ejercitar su cuerpo hasta que por cansancio prefiera no molestarnos, sino controlar su mente y sobre todo su voluntad para que esté de cuerdo con nuestros planes y ponga todo su empeño en favor, no en contra de nuestras sugerencias.
No encuentro el propósito de alimentar a los caballos con un sinfín de piensos, concentrados, vitaminas y metabólicos, si vamos a gastar su energía en tratar de tranquilizarlo antes de montarlo. Lo que queremos es un caballo con todo su potencial físico, mental y emocional para saltar, charrear, pasear, hacer adiestramiento, rejonear, etc. sin estar peleando con él todo el tiempo para que no vaya a una velocidad que no deseamos, que no decida en que dirección debemos ir o que no intente tumbarnos, mordernos o atropellarnos cuando se le venga en gana.

Salud!
Marcelino

- Sobre estímulos para dar cuerda según el MNC.

Silvia:
La recomendación de Miguel es la correcta, debes arrearlo cuando quiera parar, pero cuando esté galopando no des indicaciones de algún tipo, quédate quieta hasta que de nuevo veas que quiere parar.
De todas maneras, es importante tratar de saber porqué no quiere galopar cuando tu lo mandas. Mencionas que no eres muy blanda, así que ese factor lo desechamos.
Resta el que no te obedezca en el piso porque no te comprende o porque no eres su líder.
Si el primero fuera el caso, debes tratar de ser muy clara, calmada y firme si es necesario. Párate en un lugar determinado y trata de no desplazarte mientras el caballo da cuerda. Si tienes un corral redondo es mejor, pues así no tienes que preocuparte por la huida (que el caballo tire hacia afuera del círculo).
Si consideras que el animal no te hace mucho caso, usa una bolsa de plástico, de esas que hacen mucho ruido cuando la sacudes en el aire y átala a un fuete de 70 a 120 cm. Si es rígido es mejor pues la bolsa se sacudirá más fuerte haciendo un ruido mayor. Si la bolsa tiene asas, amarra solo una asa, para que la otra esté libre para abrir la bolsa y llenarla de aire al sacudirla. Este artefacto es muy útil para arrear al caballo "sicológicamente" sin tocarlo, basta con dar una sacudida atrás de él, para que se sienta acosado y se ponga en movimiento.
Antes de poner la bolsa en acción, debes estar conciente de que nuestros movimientos la pueden poner en funcionamiento involuntariamente, con lo que estaríamos dando ordenes que no queremos, así que practica un poco con ella sin que tu caballo esté presente, hasta que estés segura de que la puedes controlar perfectamente dejándola quieta cuando lo decidas.
Otra consideración pertinente es tomar en cuenta que a algunos caballos los intimida más que a otros, así que prueba con el tuyo acercándole la bolsa sin moverla hasta que la inspeccione con sus ojos, olfato y la toque con sus belfos. Después de eso, trata de tocarlo con la bolsa primero en el hombro. Acariciando con ella, pásala por su lomo y grupa. Si adviertes muy sensible a tu caballo, pliégala en el fuete amarrándola con tu mano y de esa forma acércala al caballo ata tocarlo en su hombro, cruz, lomo y grupa.
Ahora sí estás lista para arrearlo con ella. Inicia a darle cuerda al trote y cuando esté en la posición apropiada, pídele que galope agitando la bolsa tras él. en cuanto galope baja la bolsa al suelo para impedir que siga dando ordenes por nuestros movimientos o con el viento. En cuanto el caballo pretenda parar o pasar al trote, levantas la bolsa y vuelves a sacudir, para pasar a la posición de total inactividad cuando él esté haciendo lo que quieres. Evita arrear de cualquier forma si el caballo está galopando. Te menciono esto porque es un error muy frecuente seguir arreando a pesar de que el caballo está galopando.
No le pidas muchas vueltas pues tal vez por eso no quiere galopar. Es probable que haya sido objeto de abuso en el ejercicio de la cuerda y ahora en cuanto comienzas el se resiste, así que pide dos o tres vueltas y detenlo cuando vaya galopando mejor, no cuando él esté deteniéndose solo. La idea es que se de cuenta que las decisiones las tomas tú y que son contrarias a las que el está esperando.
Cuando logres "explicarle" claramente de que se trata, comenzará a considerarte como su líder (este sólo control no será suficiente para establecer el liderazgo sobre él, pero si es un buen comienzo).
Salud!
Chico

- Sobre el uso de corrales cuadrados.

El día 21 de enero de 2003 se abrió polémica sobre el uso del picadero cuadrado con esquinas redondeadas

Hola Lau:
Debe ser Ferdinand, si mal no recuerdo.
No ocurre tal, al menos después de un rato. Los caballos no son tontos y en la segunda o tercera vuelta en que no se le permite "arrinconarse", sigue dando vuelta en círculo sin dirigirse a la esquina. Saben perfectamente cómo recorren menor distancia (y eso que no son agrimensores).
Salud! Chico.

- Sobre el tamaño de los corrales redondos.

Hola Alex:
El tamaño del corral depende de los propósitos.
Cuando inicio un potro bronco o trabajo un caballo "difícil" por ser dominante o resabiado prefiero los de 12 metros de diámetro. Para el trabajo regular me gustan los de 18 y para montar con más personas al mismo tiempo, el de 40.
Es posible que algunas personas se desorienten en los corrales redondos, no he sentido nunca que al caballo le pase eso, por el contrario, siempre saben donde se encuentra la puerta o el lugar donde repite una acción determinada, como pararse, darse vuelta, la ubicación de restos de excremento, etc.
Sin embargo, un corral rectangular sirve perfectamente aunque si no tienes aún buen control del caballo y te falla ser "oportuno", encontrarás un poco de dificultad para enseñar al caballo que no debe arrinconarse.
Salud! Chico.

5.2.- Con jáquima y ronzal.

- Sobre el concepto de dar cuerda del modo tradicional.

Hola José:
El ejercicio de dar cuerda es aburrido, cansado y destructivo de la buena actitud del caballo.
En el manejo tradicional se emplea con todos los caballos, en todas las disciplinas ecuestres de todos los países del mundo, pocos ejercicios son tan "universales". Lo emplean para "modificar" el comportamiento del caballo... dicen que para quitarle lo "sobrado" o el "gusto"... la "alegría", dicen en otras partes. Y vaya que se la quitan, así como también el gusto por el trabajo y la participación voluntaria.
Otros, más técnicos, dicen que lo emplean para muscular y "aposturar" al caballo. Con este fin, incluso emplean aparatos de tortura llmados riendas alemanas, riendas Biron, Gogue, chambón, Riendas Colbert, martingalas, gamarras, bajadores... y tal vez haya otros 10 aparatos que no conozco... ni quiero conocer.
La verdad es que efectívamente, el caballo incrementa su masa muscular, sobre todo la dorsal, que es la que les interesa, pero a costa del enflaquecimiento del cerebro y el deterioro emocional.
El caballo interpreta este trabajo, los arreos que se emplean, los lugares donde se practica y las personas que lo hacen, como una verdadera tortura y trata de evitarlo a toda costa. Por supuesto que no hablo de todos los caballos, por desgracia hay muchísimos que, ratificando esa nobleza (capacidad de perdonar) que los caracteriza, toleran estoicamente esta barbarie y no protestan o apenas lo hacen. Pero hay muchos otros que en determinada medida se revelan y oponen a esta depurada y enmascarada forma de maltrato.
Casi todos los caballos agresivos -pero agresivos en serio- que conozco, desencadenaban este peligroso comportamiento cuando les pedía que se pusieran en movimiento al rededor de mí. Es obvio que emplearon a fondo este recurso para tratar de "desbravarlos".
Este hecho puede darte idea de que efectívamente se modifica el comportamneinto del caballo, pero se modifica empeorándolo, pues es posible que el caballo no repare o haga otras acciones consideradas negativas (para el caballo no lo son) porque finalmente está cansado y sin ánimos de luchar (no todos), pero cada día agregará un motivo más para temer y hasta odiar al humano.
La mayoría de la gente no se da cuenta del efecto negativo de este ejercicio, de la misma forma que no se da cuenta de tantas otras cosas que afectan emocionalmente al caballo, pero esta es otra de las características típicas del manejo tradicional, hay que entenderlo.
Salud!
Chico

- Sobre la importancia de la jáquima. Inicio del procedimiento de dar cuerda con jáquima y ronzal.

Hola Mayca:
Bien venida.
Dile a Francisco que te haga una jáquima de Manejo Natural, verás que no necesitas serreta y en cambio es posible que controles apropiadamente la huida.
Cuando ya la tengas, se la colocas y le das cuerda. Pero no lo hagas al galope al principio, pues es más difícil contenerlo.
Comienza caminando y en cuanto sospeches que el caballo quiere "hacer cuello" y tirar del ronzal, debes jalar tu primero. La acción es un tirón para que el caballo oriente la cabeza hacia el lado del giro. Basta que el caballo apunte su nariz hacia afuera, para que des el tirón correctivo. Inmediatamente debes volver a aflojar dejando que el ronzal cuelgue. Es muy importante que no vayas haciendo presión todo el tiempo. El caballo debe estar libre para poder "cometer el error", que debes corregir de inmediato por medio del tirón. La fuerza del tirón debe ser proporcional a su intención de huir.
Cuando puedas mantener al caballo al paso con su cuerpo en arco hacia el sentido del giro, con la nariz iniciando el arco, entonces puedes probar al trote. No le toleres distracciones de voltear a ver hacia afuera del círculo, aunque el pretexto sea una linda potranca PRE que le haga ojitos. Desde luego que cuando te sientas bien en el trote, será el momento de probar al galope.
Esos caballos están acostumbrados a que los manejen con serreta y cuando sienten que no la portan hacen de las suyas, sin embargo, cuando se dé cuenta que controlaste sus intentos de huida en todo momento, dejará de intentarlo pues reconocerá la jáquima y también a ti. Cuando lo intente otra persona, será "otro cantar María".
Salud!
Chico

- Sobre diferencias entre la jáquima y la cabezada de cuadra (cabestro).

Mayca:
Es que la cabezada de cuadra es muy ancha en sus correas y la presión que puedes hacer es tan reducida que el caballo se ríe de ti. La jáquima, como es de cuerda delgada ( 8 mm) hace una mejor señal en la nuca y en la ternilla y el caballo la respeta más. Esa fuerza, generalmente es suficiente para controlar la huida del caballo, sin llegar al extremo de la serreta.
Por otra parte, si el caballo no quiere moverse al paso, debes manejarlo recortando tu ronzal hasta un metro tal vez. De esa forma, el caballo no puede moverse a velocidad alta (trote y galope). Debe girar al rededor de ti pero en un círculo muy cerrado para que reduzca la velocidad. Cuando lo haga, debes soltar unas vueltas del ronzal para que el círculo vuelva a hacerse grande (sin que el caballo se detenga). Posiblemente volverá a acelerar. Entonces debes volver a recortar ronzal sin detener al caballo, hasta que de nuevo reduzca su velocidad. Desde luego que otra vez debes soltar ronzal para hacer cómodo el nuevo círculo. Pronto comprenderá que si reduce su velocidad el círculo se amplía y que si se acelera, el círculo se reduce incomodándolo.
Cuando hayas logrado que reduzca velocidad, debes reforzar aún más su buena actitud deteniéndolo después de una vuelta o dos en velocidad baja. Después puedes repetir el ejercicio algunas veces más pero sin abusar.
Pero antes que todo, debes asegurarte de que el caballo no trate de patearte o atropellarte al colocarse tan cerca de ti en el giro pues puedes quedar tan dentro de su terreno, que tal vez puedas tocarlo con la mano.
El ejercicio de dar cuerda en tu hípica debe ser una tortura para todos los caballos no sólo por el uso de la serreta, sino porque seguramente se abusa del ejercicio. La reacción de huir y de hacerlo sólo al galope es una señal clara para mí. No me extrañaría que algunos caballos se levanten de manos y traten de atropellar al manejador o que yendo al galope traten de invertir la dirección del giro y que sea necesaria la existencia de un bramadero (poste en el centro) y la ayuda de otra persona arreando al caballo con un látigo.
El ejercicio de dar cuerda es diferente en el manejo tradicional y en el natural. En el primero, el objetivo es cansar al caballo y reducir sus capacidades físicas, mientras que en el natural, es un ejercicio sicológico y emocional y el objetivo es el de controlar los movimientos del caballo, su velocidad y su estado de reposo y su obediencia, acciones que ligan la mente del caballo con la del humano logrando un sometimiento voluntario que se debe retribuir con buen trato y cero abuso. Este control es uno de los que te dan liderazgo sobre el animal. Liderazgo entendido por los equinos, no por los humanos (nuestro concepto de liderazgo es otro por eso los manejadores tradicionales no lo pueden comprender).
Salud!
Chico

 

- Sobre controles y señales en el ejercicio de movimientos según el MNC.

Hola Tita:
Binvenida al foro. Me da gusto tu entusiasmo y que estés obteniendo cosas útiles del MNC.
En el caso del potro, es un común problema de respeto, por eso no voltea hacia el centro del círculo y les lanza patadas. Seguramente también cambia de velocidad y aires y de sentido del giro. Este problema generalmente se resuelve sin hacerle mucho caso, simplemente manteniéndolo en movimiento, de preferencia al paso o al trote (a menos que él solo se acelere). Es importante que al mantenerlo en movimiento no le permitan girar hacia el lado contrario y cuando realice cualquier acción que ustedes crean inconveniente, le den un pequeño tirón mediante el ramal. aquí es donde la jáquima tiene una de sus aplicaciones más importantes. Si el tirón es ignorado, significa que deben aumentar la fuerza muy gradualmente, por eso es importante que las primeras veces no sea muy enérgico. Si su actitud al sacar la cabeza del círculo y amenazar con el posterior es muy agresiva, deben preparar la punta del ronzal (que idealmente para este trabajo debe tener tres metros), de manera que agarrado con la mano derecha y colocando el puño a la altura de la cintura(si el movimiento será a la izquierda), la punta apenas llegue al suelo y con ella, batiéndolo de abajo hacia arriba y de atrás hacia adelante, hacer contacto con su grupa. Ver foto que aparece a la izquierda en el gráfico anterior.
Para esta corrección, que es un reforzamiento negativo a su amenaza, es muy útil la pajuela (piesa de cuero trenzada en la punta del ronzal) para dar la señal con sonoridad pero no con severidad.
Si s les dificulta el uso del ronzal en esa forma, pueden usar la bolsa de plástico en la vara de un metro. Alguinos mensajes recientes describen el artefacto y su uso. si no los encuentran, vuelvan a preguntar, que Paco o yo les indicaremos el número exacto del mensaje.
El otro problema del potro, de correr a su box, debe ser un simple problema de preferencia, en el que se manifiesta fuertemente su gusto por ese lugar. creo que al ir resolviendo los problemas de respeto se debe minimizar este caso pues la idea de obtener el respeto del caballo, es que antes de tomar decisiones propias, "consulte" a su líder. Si no ocurre así, pregunta de nuevo.
Salud!
Chico.

- Sobre especificaciones del ejercicio de dar cuerda, empezar al paso, etc.

Hola Rafa:
Me da gusto escuchar otro estado de ánimo, estoy seguro que el apoyo de los amigos del foro ha surtido efecto.
Revisé las respuestas y te felicito por el "currículum" que tienes, ahora tengo una mejor idea de tus alcances y del problema, pues tu caballo no es una "perita en dulce", sin embargo, creo que siguiendo los ejercicios de control correctamente podrás cambiar la actitud de tu caballo. Me gustaría que reflexionaras sobre la caída, me refiero a si consideras que se resbaló o se cayó accidentalmente. Te lo menciono porque hay caballos que se dejan caer a propósito para deshacerse del jinete --en ese aspecto, fue muy bueno que te levantaras sobre él--. El hecho de que se restriegue en bardas y/o cercas para aplastar tu pierna es un principio de separación del jinete, que muchas veces termina en la actitud de azotarse.
No estoy seguro que el ejercicio de dar cuerda lo estés haciendo de acuerdo al MNC, es muy fácil terminar dando cuerda a galope y sin controlar la dirección y la velocidad, así que me gustaría que comenzaras con este ejercicio pero realizándolo al paso, haciendo que el caballo salga a la señal número uno o dos cuando mucho hacia los dos lados. Cuando haga eso bien, por ahora, sólo pide que haga cambio de dirección, es decir, que si va caminando a la derecha, recoges el ronzal con la mano izquierda y le pides que de vuelta para continuar caminando a la izquierda. Es importante que no determine él la dirección en que camina, la velocidad a la que debe ir ni el momento de parar o hacer el cambio.
No recuerdo si te di la dirección de la página de Paco donde está este ejercicio, así que te la pongo a continuación:
NO ESTÁ!!!!!!!
¿Pacooooooo, no he desarrollado el ejercicio de dar cuerda de manera natural? Espérame un rato Rafa a ver si Paco me refresca la memoria. Si no he descritoese ejercicio al rato lo hago, pues es uno de los fundamentales del MNC.
Salud!
Chico.

- Sobre explicación de como efectuar el ejercicio de control de movimientos con jáquima y ronzal.

El 28 de noviembre Chico nos explica el procedimiento para tener un control de los movimientos del caballo usando jáquima y ronzal.

Hola a todos:

CONTROL DE MOVIMIENTOS CON JÁQUIMA Y RONZAL

ANTECEDENTES
El control de movimientos del caballo es uno de los fundamentales para establecer el liderazgo.
En esta ocasión, después de haber omitido tan importante tema durante algún tiempo, les describo de qué se trata.
Muchas personas confunden el tradicional ejercicio de dar cuerda al caballo con el control de movimientos. La diferencia es abismal.
Mientras que en el primero se ejercita físicamente al caballo, el segundo sirve para acondicionarlo mental y emocionalmente. Dicho en otra forma, el control del estado de reposo o movimiento del caballo es un procedimiento sicológico que lo prepara para responder voluntariamente a nuestros estímulos y consolida la relación hombre-caballo con extraordinaria eficiencia.

ADVERTENCIA
Es particularmente importante que no pasemos de un ejercicio de MNC, al tedioso, nocivo y contraproducente ejercicio de dar cuerda (recomiendo la lectura del trabajo "La Banda de la Nobleza", sección El Relinchido, página www.chicoramirez.com ) y algunos mensajes del cibercurso donde se ha tratado el tema.
Quiero también aclarar que el control de movimientos con el ronzal equivale al ejercicio similar que se realiza en el corral redondo, con algunas diferencias entre uno y otro, sobre todo en el aspecto del efecto sicológico que producen y la correspondiente consecuencia en su comportamiento.
Es importante saber cuándo es conveniente manejar al caballo con ronzal, cuándo en el corral redondo y cuándo es conveniente recurrir a las dos acciones. Esta particularidad del manejador determina su eficacia y por lo tanto, incrementa el acervo de recursos con los que cuenta para alcanzar el propósito superior, que es lograr la mejor comunicación con el animal equino.

DESCRIPCIÓN
El ejercicio es muy simple en su objetivo concreto, no así en la forma apropiada de realizarlo, acción que requiere reunir todas las características indispensables que hacen diferente a un manejador "natural" de uno "tradicional": inofensivo, gradual, específico, consistente, gradual y retributivo.

1.- OBJETIVO: lograr que el caballo se ponga en movimiento circular al rededor del manejador, con un radio establecido por la longitud libre del ronzal.

2.- CONTROLES.- los controles que se deben instaurar son:
2.1.- dirección (derecha o izquierda)
2.2.- velocidad (paso, trote y galope) y sus transiciones
2.3.- cambios de dirección sin detener el movimiento
2.4.- venir y dejar al manejador
2.5.- detención del movimiento (parada)
2.6.- estado de reposo (inmovilidad)
3.- BENEFICIO.- el beneficio del ejercicio son:
3.1.- enseñar a obedecer
3.2.- enseñar a ceder a los estímulos (suavidad)
3.3.- establecimiento del liderazgo

REQUISITOS
El único requisito físico del manejador es la habilidad de poder ondear el extremo del ronzal de atrás hacia adelante y de arriba hacia abajo. Es un movimiento realmente fácil para un charro, acostumbrado a "florear" la reata.

EJERCICIO DE PREPARACIÓN
Para las personas no acostumbradas a manejar una cuerda de esta manera, les sugiero amarrar el ronzal de tres metros en una cerca o árbol que simulará al caballo.

FORMA DE TOMAR EL RONZAL
Comenzaremos por tomar el ronzal con la mano izquierda a unos 50 cm. del mosquetón cuidando que el dedo meñique quede hacia la jáquima y el pulgar hacia nosotros. El extremo libre se toma de tal forma que agarrando el ronzal con la mano derecha y colocando el puño a la altura de la cintura, la punta del ronzal toque el suelo. Podremos darnos cuenta que de esta forma, no es necesario hacer vueltas del ronzal en la parte media para que no estorbe en los movimientos, es decir, está diseñado para que el manejador tenga eficiencia al utilizarlo.

EJECUCIÓN DEL EJERCICIO DE PREPARACIÓN
(ver foto 1 y 2)

Se debe hacer girar el extremo libre del ronzal describiendo un círculo vertical que se orienta hacia la grupa imaginaria del caballo, simulado por la cerca. Se debe manejar eficientemente el extremo del ronzal dándole vueltas en señal de amenaza pero sin hacer contacto.
Cuando se logre esto, tocaremos con la pajuela del ronzal cualquier parte de la cerca frente a nosotros en vueltas alternativas (una sí y una no).
El siguiente paso es hacer contacto con la cerca en cada vuelta del extremo del ronzal. Este contacto simula el contacto que en algunas ocasiones es necesario hacer con el caballo cuando se le arrea.
Describiré el ejercicio sólo con el control del movimiento del caballo hacia la izquierda, a sabiendas que para realizarlo hacia el otro lado, simplemente se deben invertir las acciones.
Recordar que ser inofensivo es movernos suavemente, sin aspavientos cuando estamos cerca del caballo. Es muy fácil asustarlo cuando estamos acomodando las vueltas del ronzal pues abrimos y levantamos los brazos sin tener plena conciencia de que el caballo puede pensar que lo queremos golpear.

SECUENCIA DE ESTÍMULOS
Obedeciendo a una acción gradual, la serie de señales debe ser como sigue:

1.- SEÑAL VISUAL.- Se realiza con el brazo levantado a la altura del hombro y estirado totalmente (sin flexión del codo en NINGÚN MOMENTO del ejercicio). (ver foto 3).
2.- SEÑAL SONORA.- Un chasquido de la lengua.
3.- SEÑAL TÁCTIL.- tensar el ronzal (no dar tirones, simplemente mantener una presión constante). (foto 4)
4.- SEÑAL DE AMENAZA.- batir el extremo del ronzal amenazando con hacer contacto con la grupa del caballo (sin hacer contacto). (foto 5)
5.- SEÑAL TÁCTIL (REFORZAMIENTO NEGATIVO).- Hacer contacto con la pajuela del ronzal en la grupa del caballo (suavemente al principio).
6.- SEÑAL TÁCTIL (REFORZAMIENTO NEGATIVO).- Contacto incrementando su intensidad progresivamente.

EJECUCIÓN DEL EJERCICIO
Se debe comenzar con la señal visual, a la que desde luego, generalmente el caballo no hará caso pues no la conoce. SIN suspender la señal 1, se emite la señal 2, chasquear la lengua. Si no hay respuesta favorable por mínima que sea, se realiza la señal 3, tensar el ronzal. La siguiente señal (4) es amenazar con hacer contacto, haciendo girar la punta del ronzal como se aprecia en las fotos. En la mayoría de los casos no es necesario continuar con las señales siguientes pues bastan las anteriores para poner en movimiento al caballo, sin embargo, si no es así, se debe tocar la grupa con la pajuela. Suavemente las primeras veces y con rigor creciente hasta que el caballo haga el movimiento deseado aunque sea con una sola extremidad.
La gradualidad se pone de manifiesto en la secuencia de señales que deben irse acumulando hasta obtener la respuesta deseada. "Tan suave como más puedas, pero tan firme como sea necesario".

RETRIBUCIÓN
Tan pronto como haya la más leve respuesta favorable, el manejador debe retribuir el esfuerzo del caballo con las siguientes tres acciones:
1.- SUSPENSIÓN.- cancelación inmediata y total de todos los estímulos.
Inclusive se deben bajar los brazos y plegarlos hacia el cuerpo para que sea evidente. Generalmente la vista, que causa efectos de acoso en potros que nunca han sido manejados de modo alguno, no tiene efectos dignos de ser tomados en cuenta en caballos acostumbrados a la presencia del humano. Este es el caso, por supuesto, de caballos criados en caballerizas y en los que tienen iniciado el proceso de adiestramiento.
2.- DESCANSO.- inmovilidad absoluta de por lo menos 20 segundos.
3.- ACEPTACIÓN SOCIAL.- caricias friccionantes no percutivas (palmadas) y palabras en tono agradable y suave.

RESULTADO
Si se realiza correctamente este ejercicio, el caballo comprenderá con dos o tres repeticiones lo que se le pide y después de cinco minutos y ocho o diez repeticiones responderá a la señal visual (1). Esta condición es la prueba de que ha comprendido perfectamente lo que se le pide y está dispuesto a responder favorablemente.

PARTE FINAL DEL EJERCICIO
Una vez que el caballo da por lo menos dos vueltas sin exhibir actitud alguna de resistencia, se debe pronunciar suave pero audible para el caballo la palabra "oh". Es importante no hacerlo en tono severo pues nos conviene que el caballo reconozca este estímulo sonoro como una palabra agradable que significa retribución. DESPUÉS de un segundo, se le pide voltear la cabeza hacia el manejador por medio de un suave tirón del ronza. El tercer paso es caminar hacia atrás tirando nuevamente del ronzal, pero dando tiempo al caballo de que camine hacia nosotros y al avanzar elimine la tensión del ronzal (esta tensión no debe ser continua pero debe ser el caballo en su andar hacia nosotros quien la suspenda alternativamente). Mientras caminamos hacia atrás le pedimos al caballo que camine más aprisa que nosotros para que gradualmente disminuya la distancia entre él y nosotros. Al mismo tiempo que caminamos hacia atrás vamos enrollando el ronzal sin aspavientos hasta que el caballo llegue a nosotros.
Sin que se acerque tanto como para empujarnos o colocar la cabeza por encima de nuestro hombro violando nuestro espacio vital, debemos detenernos y acariciar al caballo en la cara mientras descansa por lo menos 20 segundos. Al principio es importante dejarlo descansar más tiempo para que desee y busque caminar hacia nosotros para estar junto al manejador. Este simple ejercicio hará que quiera estar cerca y disfrutar de las ventajas de tener un líder justo, cariñoso y preocupado de su bienestar.

CAMBIO DE VELOCIDAD
Para lograr que el caballo cambie su velocidad bastará con realizar la señal visual (1), chasquear la lengua (señal dos) y tal vez llegar a realizar la señal 4 de amenazar con la punta del ronzal. En casos raros se requiere hacer contacto con su grupa.
En el caso de reducir la velocidad pero sin detener el movimiento, por ejemplo pasar del galope al trote, se debe reducir el radio del círculo recogiendo el ronzal MUY suavemente y sin mover notablemente las manos. La reducción del círculo dificulta tranquear a alta velocidad, por lo que el caballo tiene que cambiar del galope al trote. En cuanto lo haga, debemos retribuir su acción soltando ronzal de inmediato para que su movimiento en un círculo más amplio le resulte más cómodo. Generalmente al soltar ronzal el caballo vuelve a cambiar al galope, en cuyo caso se repite la acción de reducir el círculo. Después de pocas repeticiones el caballo comprende lo que queremos, gracias a ese otro gran principio de hacer agradable y fácil lo que queremos y desagradable y difícil lo que él quiere.

CAMBIO DE DIRECCIÓN

El cambio de sentido en su movimiento circular es un control más que debemos hacer.
Se debe practicar cuando el caballo ya realice correctamente sus movimientos hacia los dos lados.
Se parte del momento en el que el caballo viene caminando hacia nosotros mientras avanzamos hacia atrás.
Aprovechamos la acción de recortar ronzal al caminar hacia atrás, para preparar el ramal para mandar al caballo hacia el lado contrario. Cuando la preparación ha culminado, nos paramos e iniciamos de inmediato la secuencia de señales que ya conoce para avanzar hacia el lado contrario. Con muy pocas repeticiones el caballo comprende la maniobra y la realizará solo en cuento caminamos hacia atrás.

RESISTENCIAS
Sin embargo encontraremos con mucha frecuencia, tal vez la mayoría de las veces, caballos que a pesar de comprender lo que se les pide no están dispuestos a obedecer. Estos caballos no consideran que el animal humano que tiene enfrente sea su líder y en consecuencia deba hacer lo que le pide. Juega importante papel entonces la efectividad del manejador, pues el caballo lo pone a prueba a cada paso.
El caballo puede manifestar su oposición de distintas formas e intensidades.
Siendo, como el hombre, un animal de hábitos, es de esperar que siempre haga lo mismo en el mismo lugar. Esta actitud representa una ventaja para el manejador, pues después de una acción, puede prever que la repita en la misma forma y en el mismo lugar, sobre todo si le da resultado para evitar el ejercicio.
Dependiendo de la personalidad del caballo, las actitudes de resistencia pueden ser las siguientes:
1.- sacude la cabeza mientras se mueve al rededor del jinete (foto 6).
2.- salta y corcovea mientras se mueve al rededor del jinete (foto 7).
3.- patea hacia el manejador mientras se mueve al rededor del jinete.
4.- inicia el movimiento pero se detiene cuando quiere.
5.- inicia el movimiento pero se detiene e invierte el sentido del movimiento.
6.- se levanta sobre las patas encarando al manejador (foto 8).
7.- se levanta sobre las patas y manotea mientras encara al jinete (foto 9).
8.- arremete contra el manejador empujándolo con el pecho o el hombro.
9.- se levanta sobre las patas y arremete con el pecho o el hombro al jinete.
10.- se levanta sobre las patas y manotea mientras arremete contra el jinete (foto 10)
11.- se levanta sobre las patas, manotea y trata de morder mientras arremete contra el jinete
Incluyo a propósito la lista de actitudes que por experiencia propia he encontrado en caballos que muestran temperamento dominante en diferente grado, con la finalidad de que hagan las cosas con cuidado pues aunque el porcentaje de caballos que se encuentran en los casos 7 al 11 es bajo (tal vez un 5%), es un hecho que muchas personas que recurren al MNC, es porque tienen caballos de este tipo y el manejo tradicional no ha hecho otra cosa que exacerbar su comportamiento negativo. De tal manera que en caso de encontrarse frente a un caballo con actitudes del número 7 en adelante, suspendan el ejercicio y pónganse en contacto para recurrir al plan B.
Puffff.
Salud!
Chico.

- Sobre aclaración de velocidad y aires en el ejercicio de control de movimientos en MNC.

Hola Paco:
Respuestas:
1.- Efectivamente, si el radio se reduce al caballo le cuesta más trabajo galopar, así que si quieres que galope dale toda la longitud del ronzal y además puedes extender tu brazo. Con eso tienes 3.5 m. de radio y cualquier caballo puede galopar en ese círculo.
2.- En el ejercicio de Control de Movimientos no es necesario hacerlo galopar, recuerda que lo importante es la disposición y obediencia, no la velocidad ni mucho menos el tiempo de trabajo. Aquí quiero agregar que muchos caballos, sobre todo los que están acostumbrados al irracional ejercicio de "dar cuerda", se arrancan desde el principio al galope. En este caso es especialmente importante que el "Control de Movimientos" no se haga al galope, sino al trote y mejor aún, al paso. En cambio cuando tenemos un caballo holgazán, que le cuesta galopar, es conveniente pedirle por lo menos unas dos o tres vueltas de galope sin oponer resistencia tratando de detenerse o bajar al trote. Al principio debemos conformarnos con un cuarto de vuelta galopando pero después debemos indicarle que no debe perder ese paso. La manera de hacerlo es:
1.- iniciar al paso, cosa que el caballo hará sin problema. Se le debe pedir un par de vueltas SIN que se detenga o invierta la dirección del movimiento. Desde luego que ese par de vueltas debe darlas SIN que tengamos que arrearlo, sino en la posición neutral de cero señales.
Si después de unos trancos se quiere detener, de INMEDIATO (pero sin anticiparnos, es decir, sin arrearlo antes de que se detenga) repetimos la serie de señales que utilizamos para ponerlo en movimiento, comenzando, desde luego, con la señal No. uno, el chasquido, la amenaza y todo lo que sigue si se requiere. Tan luego como vuelva a activarse, se suspenden TODAS las señales.
2.- Cuando el caballo da una o dos vueltas sin intentar detenerse, se le pedirá pasar al trote. Para ello, se procede exactamente igual que cuando se le pidió que se pusiera en movimiento o cuando se impidió que se detuviera. El caballo pasará al trote y de inmediato se suspenden las señales. Obviamente, si el caballo, después de algunos trancos pasa al paso o de plano se detiene, debemos proceder otra vez de la MISMA forma para impedir que pierda el trote.
3.- Cuando da un par de vueltas al trote (SIN arrearlo), reiniciamos la secuencia de señales que conocemos y le pedimos que pase el galope. En cuanto lo haga suspendemos las señales y cuidamos que tenga toda la extensión del ronzal para que su movimiento se haga fácilmente. En cuanto quiera abandonar el galope y pasar al trote, paso o detenerse, se reinician TODOS las señales para exigirle el galope. Cuando de un par de vueltas SIN que lo tengamos que arrear, lo premiamos siguiendo la secuencia de señales para detenerlo. Ni en el caso de caballos acostumbrados a galopar todo el tiempo, ni en el de los holgazanes que no quieren hacerlo, se les debe pedir más de tres o cuatro vueltas al galope porque de inmediato se imaginan que quieres abusar de ellos y te identifican con el manejo tradicional de vueltas sin sentido de dar cuerda. En cambio, cuando les pides un esfuerzo adicional, pero encuentran pronto tu comprensión y el reforzamiento negativo de la suspensión del ejercicio, en lugar de perder el liderazgo lo preservas y aún lo incrementas, pues el caballo confía cada vez más en tus acciones a sabiendas de que no abusarás de él. Es oportuno mencionar que los caballos interpretan el abuso en el ejercicio físico como un castigo, del cual no se explican la causa (ni yo tampoco... bueno sí, pero no la justifico).
Como ustedes pueden ver, este simple ejercicio de "Control de Movimientos" tiene muchos detalles que, si no se cuidan, pasa a ser un ejercicio típico tradicional, que desde luego, no conduce al liderazgo. Sin embargo, muchas personas piensan que si el caballo se pone en movimiento y galopa durante 100 vueltas o el equivalente a 20 o 30 minutos de tortura, significa que ya establecieron el liderazgo. Creen que la prueba es que el caballo no se niega a hacerlo sin tomar en cuenta que requieren del palenque, un arreador como ayudante o por lo menos un látigo de tres metros de longitud. El Control de Movimientos es mucho más que eso. Es que el caballo vaya en el paso y a la velocidad que ustedes quieran sin tener que arrearlo o sostenerlo con el ronzal (sin señal alguna); es hacer los cambios de dirección a una señal mínima, con eficiencia y sin alterarse; es parar y venir al manejador a la señal verbal (cosa de la cual presumen los tradicionales pues dicen: mi caballo se para en cuento le digo la palabra "oh". Cómo no va a hacerlo, después de media hora de galope); es mantener el estado de reposo o de movimiento hasta que se le indique lo contrario.       
No comprendo bien el problema del espacio que requieres en la computadora y la manera de cedértelo, pero en mi página hay memoria de sobra y está a tu disposición si lo requieres.
Salud!
Chico.

- Sobre las dificultades de obtener el liderazgo en el ejercicio de control de movimientos y resistencias.

Hola Oscar:
¿Es nuestro buen amigo Faraón el que hace eso?. Bueno, comienzan a surgir los relatos que nos indican que no hemos alcanzado el liderazgo. Si el caballo no acepta el Control de Movimientos puede ser por dos razones:
1.- No comprende lo que le pedimos. Siempre debemos darle el beneficio de la duda, antes de pensar que el caballo no quiere hacer lo que le pedimos, así que la primera recomendación es revisar muy bien y con honestidad personal, si estamos haciendo las cosas correctamente. Lo más importante es poner en tela de juicio si somos graduales, oportunos y retributivos.
Si caemos en cuenta que, de acuerdo a lo descrito en el mensaje sobre el tema, estamos fallando en alguno de estos aspectos, hay que comentarlo para superar el problema.
2.- Muchos caballos emprenden acciones de resistencia porque no aceptan el liderazgo del humano. Algunas de ellas las describí anteriormente, sin embargo ahora surgen otras que omití involuntariamente, en forma de manifestaciones de desagrado y falta de disposición, como las siguientes:
2.1.- Algunos lo hacen apartando el posterior como siguiendo un movimiento a dos pistas y terminan por recular. En este caso, no debemos tratar de impedir que camine hacia atrás jalando el ronzal, pues lo que lograremos es que lo haga con más fuerza o que llegue a levantarse de manos y azotarse de lomo. Lo indicado es mantener nuestras señales 1,2 y 4, y avanzar paralelamente hacia su posterior. Nuestra acción tiene varios efectos:
a) mantenemos una indicación que debe cumplirse (seguir la señal de nuestro brazo y salir hacia adelante).
b) despejar el camino hacia adelante, al mismo tiempo que se arrea por atrás (en el posterior).
c) al caminar hacia atrás él es quien tiene la situación incómoda, pues nosotros caminamos de frente. Así que debemos sostener nuestras señales mientras caminamos junto con él hasta que llegue a la cerca del corral y se vea forzado a avanzar hacia adelante. Romper esta resistencia, que también puede presentarse porque no comprende lo que queremos, requiere de mucha calma y preexistencia. Sin acelerarnos u ofuscarnos, debemos simplemente mantener nuestras señales en espera que venga la respuesta apropiada. Cuando ocurra, procedemos de inmediato a retribuir su buena acción.
2.2.- Otros voltean la cabeza hacia afuera del círculo tirando del ronzal. Es en casos como este, que la jáquima tiene una función muy importante, pues si la desviación de la cabeza es severa y la presión que el caballo pone en el ronzal nos arrastra y trata de quitarnos el ronzal de la mano, estamos en la mejor posición para impedirlo sin permitirle alinearse con su cuerpo. En el caso de que su apoyo contra el ronzal no sea severo pero suficiente para permitirle mantener la nariz apuntando hacia afuera del círculo, simplemente debemos dar de uno a tres tironcitos del ronzal (con energía creciente pero comenzando con suavidad), sólo suficientes para que la nariz del caballo se alinea a la dirección del círculo. Si el caballo vuelve a desviar su nariz hacia afuera, volvemos a repetir el tratamiento. Generalmente bastan tres repeticiones para alinear correctamente al caballo.
2.3.- El caballo no acepta alejarse del manejador para seguir la línea del círculo, sino que gira casi sólo con el posterior pero manteniendo la cabeza cerca de uno. Dependiendo de su insistencia, se deben hacer señales de "sombra" sobre su cara y más específicamente hacia el ojo del lado de adentro del círculo (sin tocarlo), como rechazándolo de nuestro lado.
Por el momento no se me ocurren nuevas formas de resistencia, así que si surgen otras hay que comunicarlas.
La forma correcta de realizar este ejercicio, es caminar, trotar o galopar (según lo que se le pida), alineado al círculo y manteniendo una actitud de relajamiento y aceptación completa.
Salud!
Chico.

- Sobre oportunidad en el ejercicio.

Hola Mayca:

En cuanto galope deja de arrear, pero debes estar lista para arrear con más energía (con el ronzal en su grupa) en cuanto se pare. Si logra dejar el galope un segundo, lo considera suficiente para intentarlo nuevamente. Debe ser una corrección de: "ni lo pienses".
Salud!
Chico.

- Sobre dificultades en la práctica del ejercicio.

Para Alejandro:
En cuanto a la negativa del caballo para hacer los movimientos en rededor de ti, puede tener dos motivos:
1.- No comprende lo que le pides y camina hacia atrás para librarse de la presión. Si este es el caso, es posible que esté incrementando muy rápidamente la presión y además, que encuentra alivio cuando recula. En otra palabras, ha aprendido que caminando hacia atrás se suspende tu presión. La solución es que no trates de detenerlo, si él camina hacia atrás, mantén tus señales y acompáñalo en su viaje hacia atrás sin sostenerlo con el ronzal. Realiza el ejercicio en un lugar libre de obstáculos para que el caballo pueda recular hasta donde quiera. Llegará a la cerca y no le quedará otro remedio que salir hacia adelante. Será el momento de suspender de inmediato todas las señales para que le quede clara la solución a su problema: salir hacia adelante.
2.- No quiere hacer lo que le pides porque sabe que si controlas sus movimientos establecerás tu liderazgo sobre él. Aunque en menor porcentaje, pero hay muchos casos de este tipo, en los que el caballo se opone concientemente por su temperamento dominante. La levantada de manos, así como iniciar el movimiento y detenerse unos metros adelante (invirtiendo a veces la dirección del movimiento) son características inequívoca de su actitud de dominio. Debes, en este caso, superar su resistencia sin suspender las señales y de ser posible avanzar hacia él hasta que se coloque perpendicular a ti en lugar de hacerlo de frente (actitud de reto) y salga hacia adelante. Esta maniobra puede revestir peligro dependiendo del grado de dominancia y resolución que tenga el caballo. Yo he encontrado algunos (muy pocos) realmente peligrosos. Desde luego que en el momento que el caballo opte por ponerse en movimiento hacia donde le pides, debes suspender señales y acariciarlo durante un buen rato. Tengo dos videoclips que ilustran este control (uno de ellos de Paco) que trataré de subir a mi página.
Salud! Chico.


6.- ESPACIO VITAL:

6.1.- Control de anteriores

- Sobre explicación del control de anteriores.

El 6 de noviembre de 2002, Marcelino a una pregunta de Celso nos indicó como se controlaban los anteriores pié a tierra.

Hola Celso:
Seguramente es el cambio hacia la derecha cuando Anemo te trata de sacar de tu espacio vital (no tiene importancia, sólo para confirmar la tendencia).
Seguramente estás solicitando el cambio de dirección al galope o por lo menos al trote. Debes comenzar por impedir que se te eche encima al paso, luego al trote y por último al galope. Sin embargo, para lograr la solución definitiva y eliminar esa tendencia, debes practicar y perfeccionar el control del espacio vital de Anemo en su tercio delantero (para ambos lados).
Como estamos en respuestasmultiples-mensajesúnicos, le mando este segmento a Pacooooooooooooo: revisé en "espacio vital" la parte de control del tren delantero y no lo hemos tocado, así que lo voy a desarrollar aquí para Celso, pero hay que tomarlo para el resumen ¿vale? Parado del lado izquierdo, frente a su garganta, se toma el ronzal enrollado, a unos 50 cm. del destorcedor con la mano izquierda y se elevan suavemente ambas manos con las palmas vueltas hacia el caballo hasta colocarlas frente a su ojo izquierdo.
Ahora se agitan lentamente las palmas hacia su ojo repetidas veces pero sin tocarlo, como si le amenazáramos con golpear su cara. El caballo elevará su cabeza y cerrará los ojos mientras se incrementa la energía del movimiento de las manos.
El siguiente paso es tocar suavemente con la base de la palma de la mano izquierda, su cara debajo del ojo; y con la mano derecha, el área comprendida entre la parte superior de la mejilla, la garganta, la base de la oreja y/o la parte superior del cuello. Gradualmente se debe incrementar la fuerza del contacto pero muy lentamente.
En algún momento del proceso descrito, el caballo pasará de levantar su cabeza, cerrar los ojos y doblar el cuello hacia la derecha y moverá una de sus manos (seguramente la derecha si está bien parado). En ese momento y sin importar la distancia del desplazamiento de la mano, se deben suspender de inmediato las señales bajando las manos pero sólo hasta la altura nuestro pecho.
Se le deja descansar unos 20 segundos mientras se le acaricia y habla suave, antes de comenzar nuevamente desde el principio.
Es muy importante que no seamos repentinos en nuestros movimientos (excepto en la suspensión de los estímulos), tratando de adquirir una cadencia, un ritmo que debemos repetir de la misma manera siempre.
Después de tres repeticiones nos daremos cuenta que el caballo comienza a mover la mano cada vez más pronto y por lo tanto, los estímulos llegan cada vez a una intensidad menor.
Cuando estemos seguros que el caballo ya comprende lo que queremos (lo sabremos porque mueve la mano en cuanto las palmas se dirigen a su cara), se pueden encadenar pasos.
Esto se logra bajando las palmas a la altura de los hombros en cuanto se mueve y volviendo a subirlas cuando planta su mano nuevamente en el suelo. De esta forma, subiendo y bajando las palmas mientras avanzamos al compás del desplazamiento alternado de sus manos, el caballo caminará lateralmente con las extremidades delanteras, mientras sus patas hacen eje para el giro. Un desplazamiento correcto del tren frontal, se realiza cuando las patas no se desplazan del centro y su mano de afuera cruza sobre la interior, mientras que nosotros, con los brazos caídos verticalmente en toda su extensión (sin actuar), solo presionamos al caballo con nuestra "burbuja", sin tener que hacer ninguna otra señal.
Hay que tomar en cuenta que, como cualquier otro de MNC, este es un ejercicios de acondicionamiento sicológico, no físico y que no importa la velocidad ni el número de vueltas, sino la comprensión y voluntad de cooperar del caballo, así que bastarán tres o cuatro pasos correctamente ejecutados, para que el manejador se de por satisfecho totalmente.
Con frecuencia el caballo camina hacia adelante o hacia atrás en lugar de realizar el movimiento de abrir el brazo lateralmente y es necesario no premiarlo con la suspensión de las señales. Además, si camina hacia adelante o hacia atrás, es porque su cuello no está suficientemente flexionado, por lo que se debe completar esta flexión, sosteniéndola con nuestro cuerpo caminando hacia adelante conforme dobla su cuello, hasta quedar frente al eje longitudinal del caballo.
Otra posible resistencia es pasar la cabeza sobre nuestras manos hacia la izquierda, en cuyo caso, debemos elevar aún más las palmas para impedirlo. Si esto fuera imposible por nuestra baja estatura o por que se trata de un gran caballo, debemos adquirir más alcance con un sombrero por ejemplo. Una vez que el ejercicio se realice satisfactoriamente, se procede con el otro lado.
Por medio de este ejercicio se logra que el caballo acepte el control de su tercio delantero y el espacio que ocupa, de tal manera que cuando se le pide un cambio de dirección mientras se le mueve con el ramal, dejará de intentar empujar al manejador de su lugar y si lo hace, bastará con dirigir las palmas de las manos hacia su cara como se puede apreciar en la última foto del conjunto. En el caso de encontrarnos con un caballo perteneciente a un porcentaje ínfimo con los que este control no basta, se debe proceder con el plan B.
Ver fotos de esta respuesta:
Salud!
Chico.

- Sobre algo de morder el ronzal y al ejecutar el control de anteriores.

Hola Celso:
Déjame ordenar un poco las ideas tratando tocar todos los temas por orden. Morder el ronzal es una actitud aprendida que comienza por el simple deseo de coger cosas con los dientes. Cuando se establece como un patrón de comportamiento, se debe restringir mediante un reforzamiento negativo muy censillo: simplemente dar un tirón suficientemente fuerte para que lo suelte.
Mejor aún es que lo vigiles y cuando intente agarrarlo le des un pequeño tirón. Si pudieras ondear el ronzal de manera que golpee suavemente su boca sería una mejor señal, o golpear suavemente con la mano. No es necesario impregnar de algo el ronzal.
Cuando trata de morderte al hacer control de posterior debes hacer una cosa similar. Cuando intenta morderte o agarrar tu ropa, debes dar un pequeño golpe con tu codo o dorso de la mano, lo que tengas más próximo. Algunas veces ni siquiera es necesario tocarlo y otras, es tan persistente que debes hacerlo unas tres veces.
Las dos actitudes anteriores deben ser consideradas como mala conducta, así que debes corregirlas con persistencia.
Otro tema: Trata de revisar tu proceder al tratar de controlar el espacio vital de su tren delantero, pues en algún lugar está el fallo. Este ejercicio, realizado correctamente también es infalible con cualquier caballo. Es posible que no seas gradual o que no llegas a la intensidad suficiente para vencer su resistencia. Esta resistencia puede darse con terquedad por parte del caballo porque, generalmente, es decisiva en el establecimiento del liderazgo. Equivale a los empujones con el hombro o con el pecho, con elevadas de mucha o poca altura. Normalmente la resistencia es mayor en el lado derecho.
Me gustaría conocer detalles menores de este ejercicio.
Recuerda iniciar en su cara y hacer que flexione el cuello lo más posible, entonces avanzas frente a él continuando el ejercicio. De esta manera (con el cuello muy doblado), no caminará hacia atrás y tampoco lo hará hacia adelante pues estás parado frente a la línea de desplazamiento.
Salud!
Chico.
PD. Como me temo poca gradualidad (movimientos muy repentinos tuyos), no quisiera recomendarte el uso de la bolsa de plástico. Primero hay que descartar la incorrecta ejecución del ejercicio.

- Sobre otra forma de practicar el control de anteriores.

Hola Paco:
Efectivamente, la otra forma de controlar el tren delantero es con "dedos de fuego". Yo empleo los de una mano en el cachete y el pulgar la otra en la punta del hombro. Puedes usarlos también en la "tabla del pescuezo" (vale p'al glosario), aunque el caballo no lo relacionará con la rienda contraria o de apoyo pues la sensación es diferente. Tampoco lo necesita, pues la respuesta a rienda contraria lo enseñas en 10 minutos partiendo de cero.
Adelante con la apertura del camino, aunque tengáis que abrir cráneos.
Salud!
Chico.

- Sobre el error de suspender las señales sin obtener la respuesta adecuada.

Hola Oscar:
Con lo que me dices creo identificar un error: Le pides que mueva su tren delantero y no lo hace, sin embargo suspendes las señales. Conclusión: Faraón se salió con la suya. No sería extraño que escucharas un jejejejeje socarrón.
Recuerda que cuando inicias una serie de estímulos encaminados a obtener una respuesta, esta se debe dar aunque sea en mínima forma, de lo contrario el caballo estará reafirmando SU liderazgo sobre ti. Debes prepararte muy bien desde el principio. Planea tu posición, espacio para el movimiento, instrumentos que debes usar (ronzal, bolsa, sombrero, etc.), tener en la mano y en su lugar el instrumento que empleas. Debes comenzar cuando TODO esté preparado y en su lugar para no tener que interrumpir las acciones para reacomodar tu posición o para agarrar de otra forma las cosas. Esa suspensión es interpretada por el caballo como un triunfo para su resistencia, aunque sea momentánea.
Hay una razón por la cual SÍ se debe suspender el ejercicio aunque el caballo no haya hecho lo que debe: LA SEGURIDAD. Por favor, hay que poner mucha atención a este factor y no ponerse en riesgo, ya sea con MNC o con el tradicional.
A pesar del error, es posible que Faraón no esté oponiéndose al movimiento de las manos por defender su liderazgo, puede ser que simplemente no sepa que eso es lo que quieres. Al suspender las señales de las palmas cuando voltea la cabeza, le indicaste que SOLO eso es lo que quieres y lo está haciendo muy bien, así que lo que procede ahora es que le expliques que quieres que también mueva las manos y se aparte de ese lugar.
Lo que se requiere para ello es incrementar gradualmente la señal en lugar de suspenderla cuando gira la cabeza. La mejor forma de hacerlo suavemente es mantener las manos más tiempo, golpeteando con la parte baja de la palma en su cachete y en el cuello justamente abajo y atrás de la oreja. Los golpecitos debe ir incrementando su fuerza muy gradualmente, pero sin suspenderse. Cuando esto no me da resultado o el caballo puede regresar la cabeza pasándola sobre mis manos, sin suspender la señal con una mano me quito el sombrero (tomándolo por la copa, generalmente es la forma más fácil de sacarlo de mi cabeza con rapidez y sin que se me suelte) y hago "sombra" con él sobre su cara, directamente hacia el ojo (sacudiéndolo suavemente al principio como si le fuera a pegar con él). Generalmente es suficiente para que el caballo mueva aunque sea un milímetro una mano, cosa que debes vigilar muy estrechamente para poder retribuir su respuesta inmediatamente. En algunos casos (con el sombrero ) le llego a golpetear con él en la cara (después de hacer "sombra" en repetidas ocasiones). Cuido que el ojo quede en el hueco del sombrero donde va la cabeza para no tocarlo. También esta acción debe comenzar suavemente e irse incrementando muy gradual y lentamente para lograr el desplazamiento de sus manos. Recuerda que la intención es acumular cada vez más estímulos, incrementando también su intensidad. La base es "tan suave como más puedas, pero tan firme como sea necesario"
Insisto mucho en este control, porque es precisamente el tren delantero (el hombro) lo que Faraón ha empleado para controlarte a ti.
Si esto no funciona pasaremos al plan C, pero estoy seguro que no será necesario.
Salud!
Chico.

En control del tren delantero por el lado derecho, limítate a presionar sobre la cabeza pero logrando primero que doble mucho el cuello antes de que se ponga en movimiento. Al comenzar la flexión del cuello debes caminar para colocar tu cuerpo completamente frente a su pecho. Si su cuello se flexiona mucho, no puede caminar hacia atrás, sólo lateralmente.

Nota (ver ejercicio de roll back)

6.2.- Control de posteriores

- Sobre explicación del control de espacio vital (posteriores).

El día 4 de julio de 2002 Marcelino respondió a una consulta de Mayca sobre control del Espacio Vital.

Mayca:
Su actitud no es de un caballo demasiado dominante, así que no será difícil que impidas que te empuje. Algunos caballos se van sobre ti de frente atropellándote. Por ahí tengo algunas fotos y videos que algún día les puedo mostrar.
Lo que debes hacer es impedir que te empuje. Para ello, puedes darle palmadas con la base de las palmas de las manos comenzando suavemente e incrementando la intensidad hasta el momento en que se aparte de ti en lugar de empujarte. Si no estás agachada (manejando sus cascos), puedes dar los golpecitos en los hombros, cuello o mejilla.
Eso es para evitar que él te empuje, pero no estaría mal que él sintiera tu superioridad, es decir, debes darle una "sopa de su propio chocolate" controlando tú su Espacio Vital.
Te describo uno de varios ejercicios que logran ese control:
Objetivo.- Lograr que el caballo aparte su posterior de ti, girando sobre sus manos y permitiendo que avances hacia su grupa ocupando el lugar donde él estaba parado.
Debes colocarle un almartigón o jáquima y pararte de frente junto a su hombro izquierdo. Toma en tu mano izquierda todo el ronzal enrollado de tal manera que tu puño quede muy cerca de su mandíbula inferior (asiendo muy corto) y con el dedo meñique hacia el caballo. Comienzas con acariciar la cruz, lomo y costillar de Pipo con tu mano derecha, deteniéndola finalmente en la parte baja y posterior de su tórax, mas o menos donde termina su última costilla (en este lugar se aplica la espuela cuando estás montada). Tu mano debe quedar quieta (absolutamente) durante unos tres segundos y después debes comenzar a aplicar presión MUY GRADUAL con la yema de tus dedos, al mismo tiempo que comienzas a tirar del ronzal pasando tu puño por detrás de tu espalda.
Paulatinamente, pero sin interrupción, el caballo doblará su cuello hacia ti, al mismo tiempo que recibe un estímulo incómodo mediante tus "dedos de fuego" que se clavan cada vez más firmemente en su flanco. Llegará el momento en que Pipo mueva su pata derecha hacia ese mismo lado, o que mueva las dos dando un paso o dos apartando su posterior de ti en busca de una posición más cómoda y librarse de tu acción. Cuando esto ocurra, debes suspender INMEDIATAMENTE todos los estímulos (ronzal y dedos). Después de suspender las señales, déjalo descansar 20 segundos mientras lo acaricias y le hablas suavemente.
Si suspendes o disminuyes la presión SIN que Pipo mueva sus patas hacia el lugar correcto o sin que se mueva, le estarás enseñando a hacer otra cosa o a resistirse a tus indicaciones, lo cual es contraproducente.
Pero si lo haces bien, después de dos o tres repeticiones sentirás que el caballo cede ante presiones cada vez más leves, lo que significa que está comprendiendo la sugerencia que estás haciendo. Cuando esto pase, puedes suspender las señales pero esta vez no lo dejes descansar ni lo acaricies, sino que repites el estímulo de inmediato. De esta forma, el caballo encadenará sus pasos hasta realizar un giro completo. La meta final, es que el caballo desplace su posterior y gire cuando tu le flexionas el cuello detrás de tu espalda y puedas caminar sobre el rastro que dejan sus patas traseras dando una o dos vueltas (no más). Cuando ya hagas esto, puedes dar una nalgada a Pipo al mismo tiempo que jalas su cabeza para ponerlo en movimiento o en el momento en que él decida pararse, cosa que no debes permitir. El caballo debe moverse cuando TÚ se lo indicas, hacia el lugar que TÚ deseas y hasta el momento en que TÚ decidas.
Salud!
Chico

Nota, ver ejercicio de control de posteriores. (Es el mismo pero montado)

- Sobre el lugar preciso para ejecutar la presión de dedos de fuego.

Hola Celso:
Otra vez perdí mensajes ¿o qué? Hablan del mejor lugar donde aplicar la presión en el ijar y no recuerdo haber visto ese mensaje tuyo. Yo recibo los mensajes en mi buzón, espero no estarlos perdiendo.
El lugar preciso para las presiones de los dedos de fuego fueron para mi un tema de mucha preocupación durante años. Tenía la impresión de que si no se presiona el lugar adecuado (ese nervio mágico que conecta con el cerebro) no se obtienen los resultados adecuados. No me gustaría que pasaran por lo mismo, así que no se preocupen mucho por el lugar, sólo busquen el que le sirve mejo a cada caballo. Otro tanto ocurre con estímulos diferentes que sirven para lo mismo, con algunos caballos unos dan mejor resultado que con otros, así que hay que probar varios y utilizar el que da mejor resultado.
Salud!
Chico.

6.3.- Plan B.

- Sobre el plan a seguir en casos de dificultad al control de espacio vital.

Hola Oscar:
Plan B:
Evidentemente Faraón no ha aceptado tu liderazgo. Algunas acciones las acepta pero otras no, así que hay que trabajar mucho en los controles que no has logrado y que en cambio, Faraón utiliza para demostrar que él es el que domina: El control de tren delantero.
Debes enfocarte a lograr que se desplace hacia el lado contrario del que actúas. No debe NUNCA empujarte con el hombro, esa es la acción que debes contrarrestar. Cuando lo logres habrás avanzado mucho, aunque debo decirte que seguramente recurrirá a otra resistencia, pero irá perdiendo terreno.
El problema es el tipo de personalidad de Faraón, como ya lo habrás catalogado si leíste "La Banda de la Nobleza", así que debes ir cortando sus salidas paulatinamente.
Otro rasgo de su temperamento es que es flojo y listo...puffff. por eso te decía que te había tocado bailar con la más fea. Pero como Dios ya te puso en ese camino, no queda más remedio que echarle ganas. No es un caballo en el que puedas confiar ciegamente, así que ten cuidado pues puede buscar acciones peligrosas cuando sienta que avanzas en la conquista del liderazgo.
Identifica el lugar que más le agrade dentro del área de caballerizas, donde se refugia para no salir al campo. En ese lugar realiza los ejercicios que haces en el picadero por 20 minutos. Pero incrementa el tiempo de trabajo y la intensidad de los ejercicio. Cuando te tire una patada debes sacudir la bolsa con energía tras su grupa y regañarlo fuertemente con la voz. Todo esto hará desagradable el lugar que él prefería y tratará de buscar un nuevo lugar para descansar y pasarla bien. Ese nuevo lugar debes seleccionarlo tú a unos 40 metros fuera de las instalaciones, en el camino que tomas para los paseos. En ese lugar debes dejarlo descansar, apapacharlo e incluso darle un poco de alimento del que más le guste.
Después de hacer esto por lo menos cinco veces durante unos dos o tres días, puedes montarlo y hacer ejercicios de control de posterior y de tren delantero en el lugar que él prefería anteriormente. Cuando veas que no quiere hacer más giros de un lado para otro, lo enfilas hacia la salida rumbo al lugar donde lo has dejado descansar los últimos tres días. No debes talonearlo ni arrearlo para que se dirija a ese lugar, si no lo hace voluntariamente significa que requiere un poco más de "medicina natural" en el lugar escogido por él. Si como esperamos pierde el interés en ese lugar, pero selecciona otro que no es el que queremos, repites la acción de movimiento incómodo y desagradable en ese nuevo lugar, hasta que acepte el que tú le estás indicando.
Cuando se dirija al lugar seleccionado por ti y pase un poco más adelante, lo dejas descansar unos minutos antes de regresar a donde le das nuevamente su "medicina natural" y vuelves a dirigirte a la salida. En cada repetición ( no más de unas cinco o seis por día) lo llevas un poco más adelante para uno o dos minutos de descanso.
Recuerda que la base de los ejercicios montado es la flexión lateral. Realizado con cierto rigor, este ejercicio de girar debe ser incómodo y molesto para el caballo y debe identificarlo por el regaño verbal. Ese regaño es la diferencia entre girar porque hay que regresar y girar como parte de un reforzamiento negativo. Si al encaminarse a cualquier lugar decide detenerse y no seguir, debes de INMEDIATO realizar los giros a manera de reprimenda y dejarlo salir suavemente hacia adelante después de enfilarlo hacia el rumbo deseado. Mientras camina hacia donde quieres, debes estimularlo favorablemente con reforzamientos positivos (voz suave y complaciente y caricias en el cuello mientras avanza).
Empleando los reforzamientos positivos y negativos le estarás indicando a Faraón lo que está bien y lo que está mal en su comportamiento.
Salud!
Chico.