VEN Y VERÁS

 

La persona que quiera conocer la voluntad de Dios respecto a su propia vida, sin duda lo primero que necesita es tiempo: un tiempo en que, por los medios que Dios quiera (la oración, la Palabra de Dios, el diálogo con otras personas, ...), Él manifieste su voluntad.
Pero, al igual que cuando estamos en un cruce de caminos, es necesario conocer entre qué posibilidades he de optar.
La vida de pareja es lo común y, más o menos, todos conocemos cómo funciona (tenemos una familia, nuestros padres, otras parejas no tan cercanas y experiencias personales).
Pero, ¿y la vida religiosa, la vida consagrada en general?
Para eso viene lo que he desarrollado para ti a continuación.
Pero antes de seguir:

 

Oh alto y glorioso Dios,
ilumina las tinieblas de mi corazón,
y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.

 

Así oró Francisco de Asís cuando se debatía entre sus sueños de caballero y su llamada a seguir al único Señor por la senda del Evangelio.
 

 

  Seguir a Jesús

  Para Pensar...