HISTORIA de la T.O.R.

 

        

       

Desde un principio, Francisco empieza a atraer a hombres y mujeres de distintas vocaciones eclesiales (solteros/as, viudos/as, casados/as,...). Todos ellos querían ponerse bajo su guía espiritual. Algunos se unieron a los frailes menores, otras a las damas pobres, pero otros muchos tenían ya vínculos matrimoniales o no se sentían llamados a abrazar la vida  religiosa tal y como existía entonces. Es así como, bajo su dirección espiritual, comenzó a formarse una Orden de Penitencia, que después se llamó Tercera Orden Franciscana

De entre los seglares no casados hubo quienes se congregaron en una casa: mantenían sus trabajos seculares, hacían obras de misericordia, oraban juntos... La semilla estaba echada y en 1289 Nicolás IV reconoce a los religiosos terciarios: sería los albores de la Tercera Orden Regular de San Francisco de Asís.

En 1521, León X aprueba la primera regla de la Tercera Orden Claustral (TOR), considerando religiosos y con votos solemnes a todos los terciarios regulares,  sin que sea obligatoria la profesión de la clausura para las mujeres. Fue en 1566 cuando Pío V impone la clausura a las comunidades femeninas, por lo que ésta se generaliza hasta los inicios del s. XIX. No obstante, fieles a su carisma, y en la medida de sus posibilidades, algunas comunidades mantienen en sus conventos las obras de misericordia: la atención a los más desfavorecidos de la sociedad.

Debido a diversas circunstancias históricas, a lo largo de los siglos desaparecieron unas comunidades o congregaciones, se fusionaron otras. La TOR masculina española desapareció con la supresión de las órdenes religiosas decretada por Mendizábal (1835), y fue restablecida en Mallorca en 1893, donde actualmente tienen 7 conventos. Desde allí se extendió a la Península y a América.

La TOR femenina no desapareció, pero, por diversas circunstancias, muchos conventos se pasaron a Clarisas y Concepcionistas; quedando en la actualidad solamente 11 en la Península y 1 en Baleares.

En el siglo XVII surgen nuevas fundaciones sin clausura; pero es en el siglo XIX, cuando se produce un florecimiento de congregaciones dedicadas a actividades educativas, hospitalarias, asistenciales.

Actualmente, esparcidas por todo el mundo,  hay unas 380 congregaciones de religiosas y unas 20 de frailes que siguen la regla de la Tercera Orden Regular, elaborada por la propia TOR y aprobada por Juan Pablo II en 1982.

Nuestro fundador es S. Francisco; y santa Isabel de Hungría y san Luis IX, rey de Francia, son venerados como los patronos (modelos y protectores) de las ramas seglar y regular  de la Tercera Orden Franciscana. 


 

Santa Isabel de Hungría