| ENFERMEDADES OSEAS Francisco Medrano, 2004 ________________________________________________________________________ |
||
|
-
Fisiopatología de las osteopatías metabólicas
Síndrome osteoporóticoSíndrome osteomalácicoEnfermedad de Paget del hueso - Manifestaciones clínicas de las enfermedades óseasDolor óseoFracturasDeformidades - Exploraciones complementarias en osteopatías metabólicas________________________________________________________________________ |
||
Fisiopatología de las osteopatías metabólicas
El hueso está formado por una matriz orgánica en la que se deposita mineral óseo (Ca y fosfato en forma de cristales de hidroxiapatita). La matriz orgánica está formada por fibras de colágeno y material interfibrilar. La disposición de las fibras de colágeno permite distinguir dos tipos de hueso: plexiforme (orientación irreglar) y laminar (estructura en láminas, con una capa orientadas en un sentido y en la otra en otro). El hueso adulto es de tipo laminar y se divide en:
cortical o compacto en la superficie (láminas dispuestas en paquetes cilíndricos
de láminas concéntricas, adosados unos a otros) y esponjoso o trabecular
en el interior (láminas con configuración aplanada y forman trabéculas
que se entrecruzan dejando huecos en los que asienta el tejido hematopoyético). El hueso está sometido contínuamente a un proceso de renovación (remodelación) mediante la sucesión de fenómenos de destrucción y de formación que se establecen en unidades microscópicas que se denominan unidades de remodelación. Las células que llevan a cabo la destrucción ósea son los osteoclastos y las encargadas de la formación, los osteoblastos. Acoplamiento es la adecuación témporoespacial en la acción de ambos se conoce como acoplamiento (los osteoblastos actúen inmediatamente después de los osteoclastos exactamente en el mismo). Cada vez que se activa una unidad de remodelación aparece una zona en la que se pierde hueso transitoriamente y el conjunto de todas las zonas que se encuentran en esta situación de pérdida transitoria de hueso se conoce como espacio óseo en remodelación. Balance óseo
de una unidad de remodelación
es la diferencia entre la cantidad de hueso destruido y la cantidad de
hueso formado. Para que no haya variaciones en la masa ósea total, el
balance óseo debe
ser de 0. Cuando la cantidad formada es inferior a la destruida se dice
que el balance es negativo. El aumento del número de unidades de remodelación
determina un incremento en la velocidad de renovación ósea, dando lugar
a una situación conocida como aumento del recambio óseo. Dicha
situación cursa con una
disminución de la masa ósea por dos mecanismos diferentes: El hueso nuevo formado en las unidades de remodelación no está mineralizado inicialmente, y recibe en esta fase el nombre de osteoide. Tras un período de maduración, de unos 10 días, comienza a mineralizarse, haciéndolo antes el osteoide que se depositó primero, de manera que la mineralización avanza de la profundidad a la superifice. Una mineralización correcta depende, entre otros factores, de la dotación de vitamina D del organismo (actúa sobre los osteoblastos y facilita la absorción intestinal de calcio y fosfato), de la disponibilidad de fosfato y de la disponibilidad de fosfatasa alcalina (destruye un inhibidor de la mineralización, el pirofosfato). La actuación de las unidades de remodelación está regulada por factores generales de carácter hormonal y locales de carácter humoral o físicos. Las hormonas principalmente implicadas en la regulación de la remodelación son las denominadas calciotropas: PTH (estimula la destrucción ósea y secundariamente la formación, por lo que aumenta el recambio óseo), vitamina D (favorece la mineralización) y CT (inhibe los osteoclastos). Además otras hormonas también intervienen, como los estrógenos (disminuyen el recambio óseo) y la hormona tiroidea (aumenta el recambio óseo). Los factores humorales son las citocinas (IL1, FNTalfa, IL6, que estimulan la destrucción; factor de crecimiento transformante beta, que estimula la formación) y los físicos son la carga mecánica, que facilita la formación ósea. La masa ósea aumenta durante el desarrollo,
estabilizándose a los 20 años. A partir de los 40 años se instaura un
balance negativo que hace que se pierda un 0,5-1% de masa ósea
anualmente. La menopausia todavía incrementa más el recambio óseo,
provocando una pérdida del 3-4% anual durante los años siguientes a la
misma. |
||
Osteopatías metabólicas más importantesSíndrome osteoporótico
- Es la enfermedad metabólica ósea más prevalente. Síndrome
osteomalácico
- Se debe a un enlentecimiento de la
mineralización
del osteoide, lo que da lugar a un aumento del mismo y que aparece en
adultos (si aparece en niños produce el raquitismo donde además de las
manifestaciones descritas a continuación aparecerá un desarrollo
inadecuado del esqueleto). El hueso está más blando y tiende a
deformarse. Enfermedad
de Paget del hueso
- Existe un aumento del recambio óseo junto a una
formación defectuosa, de causa no conocida (¿infección viral?), formándose
hueso plexiforme, no disponiéndose las trabéculas de forma adecuada y la
cortical es más gruesa de lo normal, con el consiguiente aumento de
fragilidad, aunque puede ser mas denso. Acumulación de hueso anómalo. Puede aparecer en zonas únicas
(enfermedad
de Paget monostótica) o múltiples (poliostótica). |
||
Manifestaciones
clínicas de las enfermedades óseas
Las enfermedades óseas con frecuencia son asintomáticas,
y muchas veces el diagnóstico se realiza a partir de un estudio realizado
por otras razones. Cuando presentan síntomas suelen manifestarse por dolor,
fracturas o deformaciones. Dolor
óseo
- Puede ser vivo y bien localizado
(fracturas), o bien sordo y difuso. -
En la osteoporosis, el dolor aparece si hay fracturas. Fracturas
- En las enfermedades óseas, por definición son
patológicas, ya que se deben a una disminución de la resistencia del
hueso. Esta disminución de resistencia puede deberse a causas evidentes
(disminución de la masa ósea, presencia de lesiones líticas), pero
otras veces es paradójica como ocurre en los casos de las osteopatías
que cursan con aumento de la densidad ósea (enfermedad de
Paget), debiéndose en estos casos a que el hueso, aunque hiperdenso, es
anormal. - En osteoporosis debido a las fracturas aparece dolor y deformidades (disminución de la talla y cifosis en las vertebrales). Las fracturas más frecuentes son las de cadera (más relacionadas con el componente senil de la enfermedad) y las vertebrales (más con el componenete posmenopausico). Deformidades
Debidas a las fracturas en
osteoporosis (cifosis, aproximación del tórax
a la pelvis-sin cintura), aumento del tamaño de los huesos (Paget) o por
deformación bajo la acción de una sobrecarga mecánica (incurvación de
los huesos largos en osteomalacia). |
||
Exploración
física ósea
Se centra fundamentalmente en la inspección,
orientada a detectar las deformidades de las extremidades o el tronco. La
palpación y percusión son útiles para establecer la existencia de zonas
dolorosas, fundamentalmente la columna y los huesos largos. En la
osteomalacia, la presión sobre la caja torácia puede ser dolorosa. |
||
Exploraciones
complementarias
-
Laboratorio:
Ca/P. Hormonas calciotropas. PTH y Vit D.
Marcadores del recambio óseo: - En osteoporosis no suele haber alteraciones de
laboratorio. -
Técnicas de imagen:
Radiología. Es de importancia primordial.
Permite poner de manifiesto fracturas, deformidades y algunas alteraciones
características en osteomalacia y enfermedad de Paget. - Biopsia ósea. Sólo interés en el diagnóstico
de la osteomalacia, ya que es el único procedimiento que permite
comprobar un aumento de la sustancia osteoide. Suele realizarse en el hueso ilíaco con una técnica
de trepanación. |
||
|
Bibliografía: -J.L. Hernández Hernández,J.C. García-Moncó y J.M.
Nolla. Manifestaciones clínicas del aparato locomotor. Patología
General, Semiología Clínica y Fisiopatología, J.García-Conde et al, 2ª
edición, 2003. |
||