| |
Sesión Clínica de medicina
Interna del Hospital Universitario de Albacete (11-5-05)
Caso clínico cerrado
Varón de 29 años con infección por VIH, colestasis y condensación pulmonar
recurrente
Discusión:
Francisco
Medrano González. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario
de Albacete
Presentación:
Juan Carlos Segura Luque.
Servicio de Medicina Interna del Hospital Comarcal de Hellín (Albacete)
_________________________________________________________________________ |
|
|
- Caso clínico
- Resumen y guía para la exposición
- Dificultades del diagnóstico diferencial en
la infección por VIH
- ADVP con infección por VIH en fase avanzada de inmunodepresión
- Malnutrición
Conclusión 1
- Tratamiento deshabituador con metadona, quimioprofilaxis
con dapsona y TARGA
- Síndrome de reconstitución inmune
Conclusión 2
- Alteración de la función suprarrenal
- Coinfección VHC
- Hepatotoxicidad por fármacos
- Colestasis disociada
Conclusión 3
- Sinusitis
- Afectación pulmonar
- Neumonía recurrente
Neumonía bacteriana
Tuberculosis
Micobacterias atípicas
Neumonía Pj
Otros hongos
Virus
Protozoos
Conclusión 4
- Neumonía recurrente y síndrome de reconstitución
inmune
Conclusión final
Bibliografía
Diagnóstico definitivo
_________________________________________________________________________
|
|
|
Caso
clínico
Antiguo ADVP en
tratamiento deshabituador con metadona desde hacía 3 años, fumador de 20 cigarrillos/ día
y bebedor social. Diagnosticado en un control rutinario de infección por VIH
y coinfección VHC, genotipo 1, en Agosto de 2004.
En noviembre-04
acudió a consulta refiriendo tos con expectoración mucosa, y ocasionalmente
hemoptoica, de 2 -3 meses de evolución, sin fiebre, por lo que fue ingresado para estudio
diagnosticándose de NAC en base izquierda sin germen
conocido, con Mantoux y
baciloscopias negativas, CD4 18, CV 31.000 copias/ml, siendo
catalogado como en fase B3, con candidiasis orofaríngea. Realizó tratamiento con
levofloxacino
500 mg. al día durante 21 días con mejoría clínica (afebril y asintomático al tercer
día de tratamiento, aunque un mes después refería escasa expectoración
hemoptoica) y radiológica (RX tórax a las 6 sem prácticamente limpia). En
loa análisis se apreciaba colestasis disociada (GGT 410-432, FA 907-917, Bilirrubina total
0.7-0.9,
GPT 21), sin dilatación de vías
biliares
En diciembre de 2004, se inició tratamiento con
Tenofovir (ITIAN) + Emtricitabina (ITIAN) + Efavirenz (ITINAN) y
profilaxis con TMP/SMX con buena
cumplimentación, aunque
presentó reacción cutánea al cotrimoxazol, por lo que se reemplazó por
Dapsona.
En controles, seguía presentando colestasis disociada previa al inicio de
TARGA (GGT 472, FA 900).
En un control realizado en febrero-05 refería
astenia, anorexia, pérdida de peso desde hacía
dos meses (7 Kg), tos
muco-purulenta abundante y ocasionalmente hemoptoica, sin disnea o dolor torácico,
y fiebre de 38,5 ºC desde hacía una semana y dado que presentaba en un nuevo TAC
torácico y abdominal realizado en febrero de 2005 una condensación
pulmonar izquierda, ingresó de nuevo en el hospital.
En
la exploración presentaba mal estado general, impresionaba de enfermedad,
caquéctico con hiperpigmentación generalizada, consciente y orientado, peso
51 Kg, talla
178 cm, TA 87/68, Tª 38,5 ºC, FC 100 lpm. No
se palpaban adenopatías periféricas ni bocio.
Boca séptica con candidiasis orofaríngea. AC con tonos débiles, rítmicos,
sin soplos. AP con hipoventilación y crepitantes en
1/3 inferior de base izquierda. Abdomen con hepatomegalia no dolorosa de
tres traveses, sin esplenomegalia ni ascitis. Extremidades sin
edemas ni signos de TVP. Tatuajes en MSD y muñeca izquierda. Verrugas
planas en mano derecha. Ausencia de focalidad neurológica.
Exploraciones
complementarias:
-
Leucocitos 17790 (16600 N, 720 L), Hb 8.3, Hcto 26, VCM 82, HCM
26. Plaquetas 440000. VSG 105. Glucosa 121, urea 20, creatinina 0.67,
ácido úrico 1.9, proteínas totales 5.6, albúmina
1.7, colesterol 118, triglicéridos 124, Ca 8, Na 130, K 4.2, GPT 52, GGT 3008, FA 2368,
LDH 306, bilirrubina total 0.6, Fe 7, Ferritina 1547.
Elemental
de orina: Sin proteinuria ni glucosuria.
- Gasometría
arterial basal: pO2 65, pCO2 35, pH
7.48, HCO3 24, Sat O2 92%.
- ACTH 28 (0-52),
cortisol basal 38.9 (5-25).
- Serología
Leishmania, lúes y Rosa de Bengala negativas. Ag. criptocócico negativo.
Serología
CMV: IgG positiva; IgM negativa. Cultivo
de esputo: Cándida albicans. Baciloscopias
seriadas de esputo sin
observar BAAR.
Mantoux:
negativo.
Hemocultivos:
2/2 negativos.
Urocultivo:
negativo.
-
Rx
tórax: Condensación basal posterior izquierda sin imágenes de
cavitación o derrame pleural. No se observa cardiomegalia.
-
Rx
senos paranasales: Velamiento de ambos senos frontales.
-
TAC
torácico (con y sin cte): Parénquima pulmonar izquierdo con imagen
de condensación y broncograma aéreo que capta contraste de manera
heterogénea en topografía del segmento superior, lateral y posterior
basal. No se observa derrame pleural ni pericárdico ni imágenes de
abscesos.
-
Fibrobroncoscopia:
Tráquea, carina y árboles bronquiales normales. Gran cantidad de
moco “amarronado” que ocupa completamente los bronquios
segmentarios del lóbulo inferior izquierdo. BAS, BAL se aísla Cándida
spp con ausencia en las muestras de la visualización de P. carinii y
con baciloscopias negativas.
- Ecografía
abdominal: Hepato-esplenomegalia leve sin lesiones focales ni dilatación
de vías biliares intra o extrahepática. Resto de estructuras sin
alteraciones y no se observa ascitis
- Biopsia
hepática percutánea: Arquitectura conservada y sin observar
fibrosis. Espacio porta sin expansión fibrosa y con sólo mínimos
infiltrados linfocitarios. Trabéculas de los hepatocitos con escasos
linfocitos en torno a las células hepáticas sin observar esteatosis,
alteraciones en los conductos biliares, tapones biliares ni pigmentación
biliar intracitoplasmática. Cultivos aerobios, anaerobios, hongos y
baciloscopias negativas. PCR para CMV y PCR múltiple para enterovirus
negativa.
Inicialmente
se instauró tratamiento sintomático, antibioterapia empírica con levofloxacino y
transfusión de 2 concentrados de hematíes con escasa mejoría clínica
y permaneciendo con picos febriles vespertinos junto a quebrantamiento
generalizado. Al octavo día del ingreso, se recibió el resultado de una prueba diagnóstica que permitió
el tratamiento.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Resumen
del caso clínico y guía para la exposición:
1.
ADVP con infección por VIH diagnosticada recientemente y en
fase avanzada de inmunodepresión
(CD4 muy disminuidos, aunque debería cuestionarse su valor si se
realizaron en la fase aguda de la neumonía, ya que en estas disminuyen
los CD4 + malnutrición
+ candidiasis orofaríngea + neumonía recurrente).
2.
Tratamiento antirretroviral de alta eficacia (TARGA) con
respuesta sobre todo virológica,
quimioprofilaxis para Pj con dapsona (por intolerancia a cotrimoxazol) y
tratamiento deshabituador con metadona.
3.
Hiperpigmentación difusa con cortisol aumentado y ACTH normal.
4. Coinfección por
VHC, hepatomegalia, ferritina aumentada, colestasis disociada y biopsia
hepática inespecífica con estudio microbiológico negativo
(para bacterias aerobias, anaerobias, hongos, CMV
y enterovirus).
5. Veladura de ambos
senos frontales y neumonía recurrente que motiva el ingreso actual, con boca séptica, candidiasis
orofaríngea, moco amarronado en broncoscopia, estudios microbiológicos aportados negativos (salvo Ca albicans en
esputo y BAL), sin respuesta adecuada al tratamiento con levofloxacino y
del que finalmente se recibió una prueba diagnóstica.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Dificultades del diagnóstico
diferencial en este paciente
- Una dificultad de tipo general.
Ante un paciente con múltiples manifestaciones clínicas que afectan a
distintos órganos o sistemas siempre debemos intentar explicarlas por un
mismo proceso. Pero es especialmente complicado intentar hacerlo en un paciente con infección por VIH,
en el que es
característico que coexistan distintos procesos a la vez. La
mayoría de infecciones oportunistas que ocurren en el VIH resultan de la reactivación de un
microorganismo previamente adquirido y rara vez son únicas, siendo, con frecuencia,
coincidentes o consecutivas (Glatt,
N Eng J Med 1988).
- Y otra más particular:
Por otro lado, también influirá a la hora de descubrir diagnósticos en un
paciente con infección por VIH, la disponibilidad de técnicas
diagnósticas de cada centro y la exhaustividad de las peticiones (Bartlett,
Infect Dis Clin North Am 1996).
_________________________________________________________________________
|
|
|
ADVP con infección por VIH en fase avanzada de inmunodepresión
Drogadicción:
-
A pesar de haber disminuido notablemente, el uso de
drogas por vía parenteral continua siendo la vía de transmisión más
frecuente en España (García
de Olalla, Tratado Sida Internet, 2005)
-
Además, el antecedente de ADVP es
importante porque determinados procesos relacionados con la infección por
VIH son más frecuentes en estos pacientes (neumonía bacteriana y
tuberculosis), al margen de que pueden
presentar también patología relacionada con la propia drogadicción
(endocarditis derecha con infartos sépticos pulmonares y neumonías por
hongos, entre otras). Infección
VIH:
- La infección por VIH no solo
constituye un problema sanitario de extraordinaria importancia (aunque los
avances en el tratamiento la han convertido en muchos casos en los países
desarrollados en una enfermedad crónica, la pandemia sigue avanzando)
sino también un reto contínuo para los profesionales sanitarios que han
de enfrentarse a ella todos los días. Actualmente,
la incidencia de sida en España sigue siendo una de las más elevadas de
Europa Occidental. -
Dejada a su evolución natural, la infección por VIH, tiene tres fases
evolutivas:
Fase aguda: el virus se disemina rápidamente por todo el
organismo y aparecen diferentes tipos de Ac con escasa actividad
neutralizante y se pone en marcha la inmunidad celular específica que es
altamente eficaz y provoca descenso de la carga viral y aumento del
recuento de linfocitos CD4.
Fase intermedia o crónica: hay un equilibrio entre
la actividad replicativa viral y la capacidad regenerativa de los
linfocitos.
Fase final: se produce un incremento de la actividad replicativa del virus y
el sistema inmunológico ya es incapaz de reponer los CD4 y por tanto
disminuye la capacidad citotóxica antiVIH. apareciendo una grave alteración del estado general, infecciones oportunistas, neoplasias y
determinados cuadros generales o neurológicos característicos y una
supervivencia inferior al 30% a los 3 años. En esta fase es en la que se
encuentra el paciente problema.
- La clasificación de los CDC de
1993 utiliza categorías clínicas (A: primoinfección o asintomáticos
con o sin linfadenopatía generalizada persistente; B: enfermedades no
pertenecientes a la categoría C pero relacionadas con la infección VIH o
cuyo manejo o tratamiento se ve complicado por la presencia de la infección VIH; C: complicaciones incluidas en la
definición de SIDA de 1987 + neumonía recurrente, TB pulmonar y el síndrome
wasting) y el
recuento de CD4 (1: >500; 3: <199). Muchos de nosotros nunca vimos
la utilidad real de distinguir entre infección por VIH y SIDA, salvo por
lo que indicaba de mayor deterioro inmunológico en la última, por lo que
esta clasificación que no aportaba nada especialmente nuevo, tampoco
nos parece demasiado útil, sobre todo después de los nuevos tratamientos
antirretrovirales que pueden modificar la situación inmunológica y virológica sin que
cambie la
clasificación del paciente.
_________________________________________________________________________ |
|
|
Malnutrición Aunque no
conocemos la historia dietética del paciente, el aspecto caquéctico, las medidas
antropométricas (IMC= 17) y analíticas (hipoalbuminemia marcada, aunque hay que tener en cuenta que son reactantes de fase aguda
negativos-sus niveles descienden en situación de estrés catabólico por
infección) son sugestivas de malnutrición. También son manifestaciones
de malnutrición relacionada con el estrés la linfopenia y la
hipocolesterolemia, pero en este caso son de difícil interpretación, ya
que guardan relación seguramente con la infección VIH en el primer caso
y con la colestasis en el segundo. Es muy
frecuente y las
causas son múltiples, tanto por disminución de la disponibilidad de
nutrientes (disminución de ingesta, malabsorción intestinal) como por
alteraciones metabólicas (respuesta adaptativa al ayuno inadecuada que
provoca que ante un estrés metabólico-infección se produzca un balance
energético y proteico más negativo que en otras condiciones). Dos
patrones:
- Pérdida de peso aguda (caquexia),
rápida, pérdida desproporcionada de masa magra, generalmente asociada a IO no
gastrointestinales y que con frecuencia precede a otros síntomas de la IO
(es más frecuente en las micobacteriosis atípicas y en las parasitosis
intestinales),
y generalmente con recuperación hasta los niveles previos una vez
superada la infección (respuesta de tipo catabólica mediada por
citocinas no revertida por la simple realimentación). Sería como el
kwashiorkor clásico (malnutrición hipoalbuminémica o relacionada con el
estrés).
- Pérdida de peso crónica, lenta y progresiva (ayuno), asociada a
afectación gastrointestinal
(consecuencia de una malnutrición mantenida en el tiempo). Sería la
malnutrición tipo marasmo. Su máxima expresión es el síndrome de caquexia o wasting
syndrome (pérdida involuntaria de peso>10% peso habitual + astenia y
fiebre o diarrea crónica en ausencia de otra causa que la propia infección por VIH) que
aparece hasta en un 90% de los pacientes, aunque
en la actualidad es menos frecuente (<20%) desde el TARGA y está
relacionado con pacientes que no toleran o abandonan el tratamiento o se
hacen resistentes al mismo. Redefinición
del síndrome "wasting": Al menos uno de lo siguiente: -
Pérdida de >10% peso en 12 meses.
- Pérdida de >7.5% peso en 6 meses.
- Disminución de la masa corporal celular >5% en 6 meses.
- En varones: MCC <35% del peso total e IMC <27.
- En mujeres: MCC <23% del peso e IMC<27.
- IMC <20. Con los
datos disponibles podemos decir que el paciente tiene una pérdida de peso
aguda en relación con una malnutrición posiblemente relacionada con
algún proceso oportunísta (típico de las micobacteriosis pero puede
aparecer en cualquier otro), pero no disponemos de datos suficientes para
saber si, además, presenta una malnutrición crónica de tipo marasmo que
pudiera deberse a una infección gastrointestinal o al propio VIH, aunque
la gran alteración de los parámetros antropométricos y el tiempo de
evolución de la pérdida de peso pueda hacernos sospecharla..
_________________________________________________________________________
|
|
|
Conclusión 1:
Se trata de un paciente con ADVP e infección
por VIH en fase avanzada de inmunodepresión, con datos sugestivos de
malnutrición crónica a la que se ha añadido una desnutrición
hipoalbuminémica (aguda) secundaria a algún proceso infeccioso (si esta
fuera la única manifestación podría deberse a micobacteriosis atípica
o parásitos intestinales) o neoplasia relacionado con la infección por
VIH.
_________________________________________________________________________ |
|
|
Tratamiento deshabituador con metadona
Debemos
considerar el tratamiento deshabituador con metadona por la posible
interacción con los antirretrovirales:
- La metadona se metaboliza a través
del citocromo P450 (isoenzima CYP3A4), al igual que los antirretrovirales,
y la inducción o inhibión de la
isoenzima puede provocar un síndrome de abstinencia o toxicidad de la
metadona. Sobre todo efavirenz (ITINAN) e IP
(sobre todo ritonavir) que pueden producir síndrome de abstinencia al
disminuir la concentración plasmática de metadona.
- También inhibe la glucuronización, que es utilizada para el
metabolismo de los antirretrovirales, y así puede
provocar variaciones en los títulos plasmáticos de los antirretrovirales
(sobre todo toxicidad de los ITIAN)). (Pérez,
Med Clin 2002).
_________________________________________________________________________
|
|
|
Quimioprofilaxis con
dapsona
La profilaxis para Pj se debe realizar en
todos los pacientes con CD4 <200 o historia de candidiasis orofaríngea,
como le ocurría a nuestro paciente y el tratamiento de elección es el cotrimoxazol
(también efectivo en la profilaxis antitoxoplasma) y en casos de
reacciones adversas no graves puede intentarse la desensibilización. La
alternativa es dapsona, dapsona+pirimetamina (la idónea si también
serología positiva a toxoplasma) o pentamidina en aerosol. Todas las
alternativa son altamente eficaces.
-
Profilaxis antituberculosa. No estaba indicada en este paciente.
-
Profilaxis para infección diseminada por MAC. En EEUU se recomienda en
todos los que tienen CD4 <50 (claritromicina), pero no en España dada
la baja incidencia de esta infección.
- Profilaxis para criptococo. No rutinaria (considerar en CD4 >50) con
fluconazol.
-
Profilaxis para Histoplasma capsulatum. En CD4 <100 y procedencia de área
endémica con itraconazol.
- Inmunización para neumococo. Se recomienda si CD4 >200 (si <200, la
eficacia es menor, aunque puede administrarse).
- Inmunización para la gripe. Recomendada todos los años.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Tratamiento
antirretroviral de alta eficacia (TARGA) con
respuesta sobre todo virológica El paciente se encontraba en tratamiento con
tenofovir (ITINAN), emtricitabina (ITINAN) y efavirenz
(ITIAN).
- A finales de 1995 se demostró que un inhibidor de la proteasa y dos
inhibidores de la TI controlaban de forma sostenida la replicación del
VIH, consiguiendo así evitar o revertir el deterioro inmunológico y con
ello disminuir la morbilidad y mortalidad (Palella,
N Eng J Med 1998), observándose que el número de IO ha ido
disminuido al mismo tiempo que el uso de antirretrovirales ha ido
aumentado (Detels, AIDS 2001), que el espectro
de las mismas es diferente antes y después de estos tratamientos más
eficaces (DeSimone, Ann Intern Med. 2000) y
que esta disminución de IO está produciendo un cambio en el espectro de
mortalidad, con disminución de la
mortalidad en un 80%, disminución de la caquexia, encefalopatía e IO, y
aumentado la mortalidad debido a fallo de distintos órganos, s/t hepático
(Valdez, Clin Infect Dis 2001, Chowdhry,
Clin Infect Dis 2001). Por este motivo actualmente a este tratamiento se
le denomina tratamiento antirretroviral de alta
eficacia (TARGA).
- Estos logros son
especialmente significativos para aquellos médicos que asistimos en los años 80 al inicio de la epidemia,
y durante una década no dispusimos de apenas tratamiento eficaz, cuando el VIH se denominaba
HTLV-III.
-
En la epidemia de VIH/SIDA en España, se pueden distinguir
dos períodos bien definidos. El primero de ellos se caracteriza por una rápida
difusión del VIH en los años ochenta que afectó, principalmente, a los
usuarios de drogas intravenosas, y el segundo, tras la introducción del
TARGA en 1996, en el que se ha producido un descenso espectacular de los
casos y la mortalidad por sida ( García
de Olalla, Tratado Sida Internet, 2005).
-
Desde 1996, la
TB de cualquier
localización es la enfermedad diagnóstica de sida más frecuente en España
en mayores de 13 años, seguida de la neumonía por Pj (García
de Olalla, Tratado Sida Internet, 2005).
- Ha habido una disminución de la incidencia
de IO como Pj, MAC diseminada y CMV invasiva y también de la LMP,
criptosporidiasis, esofagitis por Ca y SK y ahora las IO ocurren en
pacientes que no reciben TARGA o en el período inmediatamente posterior
a su inicio por la reconstitución inmune o por fallo del tratamiento por
resistencia del virus, pero incluso en ausencia de respuesta virológica
existe disminución de las IO por aumento de los CD4 (Sax, Infectious
Disease Clinics of North America 2001).
- Incluso en la fase final de la infección por VIH, aunque es menos
eficaz que en fase iniciales, el TARGA es capaz
de modificar la historia natural de la enfermedad, reduciendo la
mortalidad y la incidencia de infecciones oportunistas y SK (PERO NO DE
LINFOMAS) y este efecto depende fundamentalmente del recuento de CD4 que
tenga el paciente en el momento de iniciarlo y menos de la carga viral
(solo influencia negativa con >100.000copias/ml) es independiente de la
carga viral del paciente en el momento de iniciarlo.
- Debido a la persistencia de reservorios latentes del VIH, incluso en
pacientes que el tratamiento ha conseguido una supresión completa y
prolongada de la replicación viral, no es posible erradicar el VIH del
organismo, por lo que el objetivo hoy día es conseguir una supresión
viral sostenida máxima que impida o revierta el deterioro inmunológico.
Esta supresión de la carga viral detectable se mide a los dos meses
(reducción de la carga viral de al menos 1 log10) y a los seis meses
(supresión viral completa; es el momento en el que se decide si existe
fracaso virológico) de iniciado el tratamiento, y se consigue en el 50%
de los tratados, y de estos, la respuesta se mantiene en el 80% a los dos
años. La supresión viral se acompaña de aumento de los CD4 aunque con
una gran variabilidad entre pacientes, aunque no aparece en todos los
pacientes (fracaso inmunológico) y a veces no se consigue una supresión
viral completa pero sí mejoran los CD4.
Cambios con el TARGA descritos en nuestro país:
- Descripción de los cambios en la morbimortalidad de la infección
VIH después de la introducción de TARGA en Alicante: disminución de los
ingresos y la mortalidad por enfermedades oportunistas definitorias de
SIDA (TB pulmonar y extrapulmonar, retinitis por CMV, encefalopatía por
VIH, toxoplasmosis cerebral, candidiasis esofágica, neumonía
recurrente), pero hay un aumento de las hospitalizaciones y
mortalidad por enfermedades no definitorias de SIDA (infección
respiratoria, enfermedad digestiva y hepática, otras enfermedades no
infecciosas). (Escolano, Med Clin 2004)
. Descripción de los cambios en
los motivos de ingreso de una cohorte de VIH de Madrid, en la era posTARGA:
los tres problemas más frecuentes que motivaron ingreo hospitalario de
forma global fueron la neumonía bacteriana, la TB y la Pj. Disminuyeron
los ingresos por TB, PC, toxoplasmosis, CMV y LMP y aumentaron los
provocados por neumonías, reacciones adversas al tratamiento, linfomas y
la hepatopatía descompensada. Disminuyó la mortalidad global (Valencia,
Med Clin 2002).
- Cohorte de
970 pacientes de la Comunidad Vasca, en los que se comprueba que
disminuye claramente la frecuencia de tuberculosis como enfermedad
definitoria de SIDA y también, aunque lentamente la de Pj hasta 1994
cayendo a la mitad desde entonces, y la candidiasis esofágica muestra un
patrón bimodal probablemente por la resistencia al fluconazol. (Collazos,
AIDS Patient Care STDS 1999)
- Descripción de los cambios en la forma de
presentación del sida desde 1997 en una cohorte de infectados por VIH de
Sevilla: sólo se ha modificado por una reducción en la frecuencia de
leishmaniasis visceral como primer episodio diagnóstico. La TB continuaba
siendo la forma más frecuente de inicio de sida. (Fernández-Rivera,
Med Clin 2002).
- Muchos procesos asociados al SIDA disminuyen
después del inicio del TARGA, pero esta disminución es más rápida para
unos procesos que para otros. Cohorte europea multicéntrica (no España)
de 12574 pacientes con TARGA. Durante 22958 pacientes/año, aparecieron
928 procesos (25% virus, 24% bacterias, 21% hongos, 8% protozoos y 21%
otros). La incidencia de cualquiera disminuyó de 129 por 1000
personas/año en los primeros 3 meses a 13 en el 3er. año después de
comenzar TARGA. La tasa de disminución de incidencia fue mayor para los
virus y menor para los hongos. El patrón de disminución es más
pronunciado para virus que para otras etiologías. (TATCC,
Arch Intern Med 2005)
________________________________________________________________________
|
|
|
Síndrome de
reconstitución inmune
- La población de CD4 se compone principalmente de dos
grupos fenotípicos:
células de memoria (CD45RO+) y células vírgenes (CD45RA+). Las primeras
ya han reconocido al antígeno y permanecen circulando a la espera de un
nuevo encuentro y las segundas, cuando son activadas por su antígeno
específico, modifican su fenotipo y pasan a ser células memoria. En la
progresión de VIH se produce una pérdida de ambos tipos, pero
principalmente de las células vírgenes.
- Tras iniciar el TARGA, la recuperación inmune ocurre en tres fases:
1. Rápido incremento de CD4 debido a un descenso de la apoptosis celular.
2. Aumento de CD4 fundamentalmente a expensas de células de memoria.
3. 2-3 meses tras el inicio. Aumento más lento de CD4 a expensas de
células vírgenes de origen tímico.
- Durante los primeros meses de TARGA (6 meses), que es donde se encontraba nuestro paciente,
pueden aparecer IO en el contexto de la recuperación inmune (4-12% en series españolas), sin que ello signifique
siempre un fracaso terapéutico (especialmente ocurre en los que tenían
CD4<50, es decir en los más inmunodepriimidos) (Lederberger, JAMA 1999, DeSimone,
Ann Intern Med. 2000; González-Castillo, Med Clin
2001).
- Este
síndrome agrupa tres
tipos de fenómenos diferentes:
Aparición de IO previamente silentes.
Agravamiento de enfermedades ya conocidas que estaban controladas o
estabilizadas.
Manifestaciones clínicas distintas o poco habituales de
algunas enfermedades.
La patogenia no está aclarada:
- La hipótesis de mayor peso es la que
postula la existencia de una infección previa, latente o en incubación,
que quedaría al descubierto por los cambios inmunológicos (infección
preexistente).
- Respuesta inflamatoria desproporcionada frente a determinados antígenos,
sin necesidad de la presencia de microorganismos viables (respuesta inmune
vigorosa, reacción de hipersensibilidad tipo IV frente a patógenos
latentes, demostrado para micobacterias y CMV), o en algunos casos quizá ambas cosas.
En pacientes con infección por VIH avanzada y no tratada, la escasa cifra
de linfocitos condiciona una pobre respuesta inmunológica, y por tanto la
infección no se manifiesta clínicamente. El rápido incremento en la
cifra de linfocitos se debe fundamentalmente al aumento de las células T
de memoria y su rápida movilización frente a Ag ya conocidos
desencadenaría una reacción citotóxica, que sería la responsable de
las manifestaciones clínicas.
Para su diagnóstico se requiere la presencia de las
siguientes condiciones:
1. Relación temporal con el inicio del TARGA (puede aparecer dentro de
los 6 primeros meses, pero gte en
las primeras 3-4 meses, períodos más cortos para las micobacterias y mayores para los
virus).
2. Inmunodepresión severa en el momento del inicio del TARGA.
3. Buena respuesta a TARGA (respuesta inmunológica con aumento de CD4 y
virológica con reducción de la carga viral).
Nuestro paciente cumple claramente todos los criterios excepto el de la
respuesta inmunológica, pues si bien ha aumentado al triple los CD4
iniciales, estos continúan siendo muy bajos (<50), por lo que como
mucho es dudosa la presencia de este síndrome.
En la práctica
lo encontramos relacionado con las infecciones por micobacterias y por
virus herpes (CMV, VV-Z), aunque también se ha descrito con la LMP,
toxoplasmosis, VHC, VHB, Pj, lepra, leishmaniasis, criptococo, molluscum,
Bartonella hensellae, etc, y también hay casos de asociación con tumores
(SK) o incluso con sarcoidosis, tirotoxicosis, tiroiditis autoinmune,
foliculitis eosinófila y enfermedad de Castleman.
El tratamiento con corticoides ha demostrado ser útil en algunos casos,
como la TB, la Pj y la MAC.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Conclusión 2:
Hasta aqui se trata de un paciente con ADVP e infección
por VIH en fase avanzada de inmunodepresión, con datos sugestivos de
malnutrición crónica a la que se ha añadido una desnutrición
hipoalbuminémica (aguda) secundaria a algún proceso infeccioso (si esta
fuera la única manifestación podría deberse a micobacteriosis atípica
o parásitos intestinales) o neoplasia relacionado con la infección por
VIH, que sigue quimioprofilaxis con dapsona (altamente improbable Pj) y
TARGA desde hace 3 meses con respuesta inmunológica y virológica, lo que
hace posible que el proceso que presenta relacionado con la infección por
VIH esté en el contexto de un síndrome de reconstitución inmune.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Alteraciones
de la función suprarrenal en la infección por VIH
En este paciente aparecen hiperpigmentación facial con cortisol y
ACTH normales, lo que sugiere más que alteración de la función adrenal,
toxicidad farmacológica. Casi todos los
cuadros de hiperpigmentación están provocados por zidovudina, manifestándose sobre todo por melanoniquia longitudinal, aunque
también
han sido descritos con otros antirretrovíricos, y afectan con menor
frecuencia a piel y mucosas.
Aunque las manifestaciones clínicas de la disfunción adrenal son
infrecuentes en los pacientes con infección VIH, alteraciones funcionales
subclínicas del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal son frecuentes.
Aunque la
reserva suprarrenal puede estar disminuida, la insuficiencia suprarrenal
clínicamente evidente es poco frecuente y cuando se presenta lo hace en
fases avanzadas de la infección (sin embargo si es un hallazgo frecuente
en autopsias, lo más frecuente por adrenalitis por CMV, aunque también
puede estar provocada por muchas otras IO y por hemorragias, infartos y
neoplasias o por fármacos como ketoconazol, rifampicina o acetato de
megestrol)). Hipercortisolemia
en ausencia de datos clínicos de Cushnig es frecuente y NO debe inducir a
realizar estudios específicos rutinarios. Es frecuente encontrar un cortisol
basal elevado y la DHA baja, y los niveles de ACTH están normales o
aumentados o con menos frecuencia disminuidos, encontraríamos una respuesta normal a la dexametasona.
Según algunos si está asociado a lipodistrofia se debe
realizar una supresión con dexametasona y medición del cortisol en
orina de 24h. Este hipercortisolismo puede ser debido a una respuesta
adaptativa al estrés, por alteraciones de las globulinas
transportadoras de cortisol o por estímulo de interleucinas procedentes
de células inmunes infectadas o por resistencia periférica al cortisol
por alteraciones en los receptores (estos últimos, cortisol aumentado
con datos de Addison) y efecto directo de los genes del VIH provocando un
mayor efecto del cortisol sobre sus células diana. o por efecto del TARGA,
ya que en los tratados con antirretrovirales (sobre
todo los que llevan ITIAN+IP, ITIAN+ITINAN y s/t ITIAN+ITINAN+IP, y
especialmente los que llevan efavirenz, como nuestro paciente) el cortisol
es mayor que en los que no están tratados ( efecto directo de los fármacos en las vías metabólicas
del cortisol (interaccionan con el citocromo P450 que cataliza la
betahidroxilación de los esteroides) (Mayo,
Arch Intern Med 2002)
_________________________________________________________________________ |
|
|
4.
Coinfección por
VHC
- La coinfección VIH-VHC es importante por su frecuencia y por las interacciones que ambos virus se
provocan mutuamente, situación que podría estar cambiando por la
existencia de tratamientos eficaces para el VHC y para el VIH.
Esta coinfección ha adquirido especial relevancia a partir de 1997 con la
generalización del TARGA y el aumento de la supervivencia que permite que
se desarrollen complicaciones relacionadas con la hepatopatía crónica
producida por el VHC. - Frecuencia
El VHC presenta bastantes similitudes con el VIH y comparte el mecanismo
de transmisión, por lo que no es de extrañar que en nuestro país en el
que la mayoría de los infectados por VIH, como nuestro paciente, son ADVP,
sea muy frecuente esta coinfección (30-50%). En España, el genotipo más
frecuente del VHC en los coinfectados es el 1 (51%), seguido del 3 (29%).
La clínica es inespecífica
hasta que aparece la cirrosis, la cifra de GPT es el parámetro más útil para
la actividad, pero existe poca relación entre su valor y la
gravedad de las alteraciones en la biopsia hepática. La biopsia hepática muestra un infiltrado inflamatorio
linfocítico, necrosis
hepatocelular y fibrosis de intensidad variable.
- Interacciones:.
-
Efecto del VIH sobre el VHC:
Incrementa la velocidad de progresión de la fibrosis
que provoca la infección por VHC y también la intensidad (mayor
frecuencia y más rápida progresión a la cirrosis y sus
complicaciones) y desde que se introduzco el TARGA hay un mayor número de
ingresos y más muertes relacionadas con la hepatitis crónica C, siendo ahora
una de las principales causas de muerte de
los pacientes con infección por VIH (Soto, J Hepatol
1997; Bica, Clin Infect Dis 2001 ). Los varones y los que han tenido una peor
situación de enfermedad por VIH-carga viral más alta y CD4 más bajos-
muestran peor evolución de la hepatitis crónica por VHC (Rubio, Med
Clin 2004). Si el TARGA va
a disminuir la progresión de la hepatopatía por VHC, lo cual es una
posibilidad apuntada por algunos autores, no se sabe todavía (Sánchez-Quijano, Med Clin
2003). Ni la viremia ni el genotipo están relacionados con
la gravedad de la lesión hepática, aunque sí tienen importancia en la
eficacia, dosis y duración del tratamiento. El tratamiento de la hepatitis
crónica por VHC en coinfectados no aporta resultados tan buenos como en no infectados por VIH (tasas
de respuesta bastante inferiores, guarda una relación inversa con el
grado de inmunodepresión y es muy pobre cuando CD4<200) y así, se
recomienda: si CD4 <100 no
tratamiento (solo TARGA), si CD4>100 tratamiento IFN+RV+vacunación VHB
y VHA. Pero en este paciente no existen datos histológicos de
hepatitis crónica. - Efecto
del VHC sobre el VIH
Aunque no está tan claro como lo anterior, la infección
por VHC también puede modificar la evolución de la infección por VIH,
aumentando la mortalidad por IO o neoplasias, por un lado por la
inmunoactivación que produce que aumenta la transcripción del VIH y por
tanto la destrucción de CD4 y por otro por provocar mayor hepatotoxicidad
de los antirretrovíricos e incluso una respuesta al tratamiento más
lenta y menos vigorosa, y así inducir una peor evolución de la infección por VIH.
En la era TARGA, si comparamos VIH con/sin VHC, encontramos mayor mortalidad en
coinfectados (Clin Infect Dis 2001; 33: 240-247).
_________________________________________________________________________ |
|
|
Hepatotoxicidad por
fármacos.
Cada vez más frecuente en VIH. En este caso nos interesa fundamentalmente la
producida por antirretrovirales.
Todos los grupos de antirretrovirales pueden causar hepatotoxicidad, y con
TARGA aparece en el 9%. La existencia de hepatopatía previa y coinfección por VHC y VHB aumenta el riesgo. Se puede producir por
efecto tóxico directo del fármaco (ITINAN, IP) o por reacciones de
hipersensibilidad (ITINAN, ITIAN, IP), en cuyo caso producirán aumento de
transaminasas (efavirenz) o por toxicidad mitocondrial (ITIAN), en cuyo
caso produce esteatosis hepática
y se puede acompañar de acidosis láctica, o por reconstitución inmune (IP),
donde aparece aumento de transaminasas después de comenzar tratamiento.
Aunque la gravedad de la toxicidad hepática se mide por el aumento de la
GPT/GOT, pero no de la GGT, existen tres patrones de daño hepático
posibles: hepatocelular (GOT/GPT +++; GGT/F.alcalina+), colestásico (GOT/GPT+;
GGT/F.alcalina+++) y mixto (GOT/GPT++; GGT/F.alcalina++).
Las características de las alteraciones hepáticas (exclusivamente
colestasis disociada) y sobre todo la existencia de dicha alteración
antes de comenzar tratamiento antirretroviral hacen que debamos considerar
esta poco probable.
_________________________________________________________________________ |
|
|
Aumento de ferritina
Es una proteína de depósito tisular de Fe cuyo nivel en
sangre se encuentra en equilibrio con el Fe de depósito y por tanto es un indicador de dicho
depósito. Sin embargo, las
concentraciones séricas pueden estar elevadas, independientemente de los
depósitos del metal, y así es un marcador inespecífico (reactante de
fase aguda inespecífico) de numerosos procesos como enfermedades hematológicas,
hepatopatías, insuficiencia renal crónica, neoplasias,
enfermedades inflamatorias sistémicas e infecciones sistémicas
incluyendo la infección por VIH (Ramírez, Med Clin
2004).
_________________________________________________________________________ |
|
|
Colestasis disociada o
colestasis anictérica Término que se utiliza en nuestro medio para referirnos al aumento de
las enzimas de colestasis sin que exista hiperbilirrubinemia o colestasis
sin aumento de bilirrubina (colestasis anictérica), con enzimas de citolisis
normales o
ligeramente elevadas. Causas de
colestasis anictérica (Cardellach, Med Clin
1981):
Estaría provocada por una obstrucción biliar
intermitente o incompleta u obstrucción
de un único conducto biliar o intrahepática parcial. - Infecciones
(causa más frecuente): neumonías (lo más frecuente), infección
urinaria, brucelosis, tuberculosis, tifoidea, e infecciones biliares
y hepáticas (abscesos hepáticos, granulomatosis hepática).
- Neoplasias: metástasis (cáncer de pulmón), linfomas, neoplasias de vías biliares y
páncreas.
- Insuficiencia cardíaca congestiva.
- Hepatopatías crónicas, sobre todo alcohólica
y cirrosis biliar primaria.
- Enfermedades biliares: colelitiasis, coledocolitiasis, colangitis
esclerosante, ampuloma.
- Miscelánea:
insuficiencia renal crónica, sarcoidosis. A mayor valor de fosfatasa
alcalina aumentan de frecuencia las neoplasias, hepatopatías y enfermedades biliares y disminuyen la ICC y las infecciones. Colestasis
en pacientes con infección por VIH (Liu, Am Surg 1997).
La colestasis es
frecuente en pacientes con infección por VIH y las causas pueden ser
debidas a procesos intrahepáticos, colecistitis, estenosis papilar o
colangitis esclerosante, aunque con frecuencia es de causa multifactorial.
Además es frecuente que la colestasis sea anictérica. Solo
ocasionalmente puede ser la primera manifestación de la infección por
VIH:
En mi conocimiento, en infectados por VIH en nuestro país, solamente se ha publicado una
serie con colestasis disociada (Macías, Rev
Clin Esp 1999), en pacientes del Hospital
Vírgen del Rocío de Sevilla, 119 ambulatorios y 66 hospitalizados. Los
criterios diagnósticos utilizados fueron aumento x2 de f. alcalina y GGT o x3 si solo
era
una de ellas + Bi normal, en dos determinaciones separadas al menos una
semana. Encontraron una prevalencia de 1,6% en ambulatorios y 30% en
hospitalizados, investigando bacterias, parásitos, hongos y neoplasias en
las muestras de biopsia hepaática, y las causas: tuberculosis (4),
leishmaniasis visceral (2), hepatitis crónica (3), CMV (3),
criptosporidiasis (1), peliosis hepática (19 y sin diagnóstico (1),
permitiendo diagnósticos no sospechados en 5 casos (2TB, 1LV, 1CMV,
1peliosis) y en 4 casos solo encontraron colangitis inespecífica (2CMV,
1criptosporidiasis, 1no diagnóstico). Poca ayuda de este artículo.
- Procesos intrahepáticos (Xian-Ming, Sem Liv Dis
2002)
Sintomatología y exploración física
inespecífica.
Ecografía suele mostrar patrón parenquimatoso
hiperecoico o hepatomegalia y con menos frecuencia lesiones ocupantes de
espacio.
En la mayoría de casos se encuentran alteraciones
inespecíficas en la biopsia hepática (infiltración portal linfocítica,
esteatosis, granulomas).
Una causa frecuente de hepatitis son la TB y micobacterias atípicas, pero su
diagnóstico se hace por tinción o cultivo
para micobacterias de la
pieza de biopsia, lo cual no sabemos en nuestro paciente. Otro proceso frecuente es CMV,
en cuyo caso podemos ver inclusiones intranucleares, lo que no ocurre en nuestro paciente, además de que
la PCR es negativa. También puede estar provocada por criptococo, pero la tinción es negativa y el Ag
criptocócico también. Histoplasma y coccidioides los descartamos porque
no son micosis endémicas, y otros, como Pj, toxoplasmosis, Ehrlichia chaffeensis y peliosis
bacilar, porque son raros y por los datos disponibles. Las
neoplasias también son posibles, lo más frecuente SK y linfoma, siendo
también posible las metástasis de otras neoplasias, pero se pueden
descartar por la biopsia.
En el 40% no se
encuentran las causas, en cuyo casos deben considerarse la hepatotoxicidad
por fármacos, que en este es muy poco probable por la presencia
exclusiva de colestasis disociada y porque ya presentaba la alteración
hepática antes de comenzar el tratamiento.
La colestasis disociada es más típica de los siguientes
procesos.
- Colecistitis (Xian-Ming, Sem Liv Dis 2002)
La más frecuente alitiásica, con clínica típica
en la mayoría.
Las transaminsas pueden estar elevadas, pero la
bilirrubina y las enzimas de colestasis son típicamente normales si no
existe colangitis asociada. En >75% se encuentran patógenos
oportunistas, los más frecuentes Criptosporidium y CMV.
Para el diagnóstico puede ser útil la ecografía abdominal y el TAC
abdominal, observándose distensión y aumento de la pared de la vesícula,
de lo que carecía nuestro paciente.
- Estenosis papilar y colangitis esclerosante (Xian-Ming, Sem Liv Dis
2002)
Es lo que se denomina colangiopatía relacionada con la infección por VIH (otros
también incluyen en la misma a la colecistitis alitiásica).
Su verdadera
incidencia no se conoce pues para su diagnóstico se precisa CPRE pero se
estima que puede llegar a ser del 45%. Es más frecuente en homosexuales
que ADVP.
Puede
afectar los conductos biliares intrahepáticos o también a los
extrahepáticos y dependiendo de su localización anatómica existen
cuatro grupos: colangitis
esclerosante y estenosis papilar (lo más frecuente), estenosis papilar
sola, colangitis esclerosante sin estenosis papilar y estrecheces largas de
los conductos biliares extrahepáticos.
Puede ser asintomática o provocar dolor, náuseas, vómitos
y fiebre leve y en los análisis suele aparecer colestasis disociada, que
debe hacer sospecharla.
El diagnóstico de la estenosis papilar se basa en los hallazgos
radiológicos (dilatación de la via biliar extrahepática >10 cm,
estrechamiento de la parte distal de 2-3 cm y ausencia de eliminación de contraste por el conducto biliar común después de 30
min de la inyección del mismo. La colangitis esclerosante afecta al árbol biliar
proximal a la ampolla de Vater, y puede ser focal o difuso y el hallazgo
predominante puede ser unas paredes irregulares de los conductos biliares.
Si se sospecha, se debe realizar ecografía (sirve sobre todo para
detectar las dilataciones y estrechamientos de los conductos biliares
extrahepáticos) y TAC (es superior para ver las anomalías
intrahepáticas). También la ecografía
endoscópica puede ser útil en detectar la estenosis papilar y también
es superior a la abdominal para ver la alteración del conducto biliar
común y excluir otros procesos. Pero un árbol biliar normal en ecografía y TAC no
descarta colangiopatía, por lo que debe realizarse CPRE si se sigue
sospechando, que es el método más informativo y sensible, ya que vamos a ver el
estado del árbol biliar y también podremos ver la papila, obtener
muestras y además
sirve para el tratamiento (esfinterotomía e inserción de una prótesis
si es preciso). En la CPRE encontraremos un árbol biliar irregular y
distorsionado, con dilataciones locales intra o extrahepáticas, o ambas,
como en la colangitis esclerosante primaria .
La biopsia hepática puede ser
diagnóstica pero raramente es de ayuda, aunque serviría sobre todo para descartar
otras causas de colestasis, como la CBP y la hepatitis crónica
colestásica, que se pueden diagnosticar con biopsia.
Patógenos a partir de la
bilis y heces pueden ser
aislados en el 75% de los pacientes y el más frecuente es Cryptosporidium,
aunque también puede deberse a otros (CMV y Microsporidia, MAC,
Candida albicans y Klebsiella pneumoniae, Isospora, Pseudomona aeruginosa,
Salmonella, Enterococcus cloacae, Campylobacter fetus) y en algunos pocos casos se debe a
compresión o invasión por SK o linfoma. En el 25% no se encuentran
causas y en estos casos se ha propuesto como etiología el estado de
inmunodeficiencia (tb se ha observado alteraciones similares en
transplantados y en inmunodeficiencias congénitas), pero no hay
evidencias que soporten un papel para la infección directa del epitelio
biliar por el VIH. Si se obtienen
gérmenes debemos administrar tratamiento específico si está disponible
(Criptosporidium), aunque generalmente el tratamiento no es efectivo.
Para muchos autores, esta colangiopatía está provocada por la
infección de los colangiocitos (células epiteliales que forman los
conductos biliares) por Cryptosporidium (Xian-Ming, N
Eng J Med 2002) /Microsporidium:
- Solo Cryptosporidium
parvum es patógeno para los humanos inmunocompetentes, pero en
inmunodeprimidos también pueden ser infectados por otras especies
distintas del parvum (C.felis, C.muris, C.meleagridis). Los humanso nos
infectamos por ingestión de ooquistes que liberan esporozoitos en el tubo
digestivo, los cuales se pegan al borde de las microvellosidades de las
células epiteliales intestinales y penetran en las mismas en una vacuola
parasitaria (parasitófora) donde resiste y se reproduce tanto de forma sexuada como
asexuada, formando nuevos ooquistes que son liberados de nuevo a la luz
intestinal desde el polo apical de las células, destruyendo a las mismas.
- El 25% de los que tienen criptosporidiasis intestinal tienen
colangiopatía y esta última solo aparece en fase avanzada de
inmunodepresión (CD4<200) por lo que probablemnete represente una
extensión de la misma.
- En inmunodeprimidos provoca una infección persistente intestinal que puede ser asintomática (lo menos frecuente), provocar una diarrea
transitoria de <2 meses, una diarrea >2 meses crónica (lo más
frecuente) o una infección fulminante (solo ocurre en CD4<50). La
criptosporidiasis también puede afectar a otros órganos
extraintestinales aparte del tracto biliar, como el pulmón (aspiración
de contenido digestivo o infección verdadera), páncreas y estómago y
esto ocurre con mayor probabilidad cuando el paciente está más
inmunodeprimido. En vías biliares puede producir colecistitis alitiásica
o colangitis, las cuales pueden ser asintomáticas o producir un cuadro
clásico de dolor abdominal, náuseas, vómitos y fiebre o febrícula,
aunque también puede ser asintomática.
- Hallazgos histológicos de la criptosporidiosis biliar:
En biopsia ampular: infiltrados submucosos agudos y crónicos, inflamación
periductal con edema intersticical, infiltrado neutrofílico e hiperplasia
y dilatación de las glándulas periductales.
En biopsia hepática:
cambios similares a la colangitis esclerosante, con afectación exclusiva
del epitelio biliar (respuesta periductal inflamatoria importante, con
edema intersticial e infiltrado celular moderado por linfocitos, células
plasmáticas y macrófagos, y también puede que neutrófilos formando
microabscesos) y necrosis mínima. En el polo apical de las células
ductales pueden identificarse estructuras morfológicamente compatibles
con vacuolas parasitóforas.
- Para el diagnóstico de criptosporidiosis se requiere la detección
microscópica del parásito en heces (redondos,
teñidos de rojo en las heces mediante Ziehl-Neelsen modificada), bilis o muestra de tejido. La
tinción es BAAR modificada o con IFD con Ac monoclonales y se debe pedir
búsqueda específica ya que no se observan en las muestras que se procesan
para huevos y parásitos (PCR solo en investigación). La serología tiene
solo valor limitado porque muchas personas sanas la tienen positiva. La
endoscopia intestinal generalmente es normal. La observación por MO de las
biopsias de duodeno pueden detectar Cryptosporidium en células
epiteliales de la mucosa.
- Tratamiento con papilotomía endoscópica y colocación de un stent si
colangitis y colecistectomía si colecistitis, ya que el tratamiento con
paromomicina y letrazuril que controla la infección intestinal, no es
efectivo para la infección biliar.
Colangitis por CMV
Al contrario que la producida por Cryptosporidium, afecta tanto al epitelio como endotelio y produce una intensa necrosis
tisular. En nuestro caso, la ausencia de visualización del efecto
citopático en la biopsia hepática y la PCR negativa, la hacen muy
improbable. Colangitis por micobacterias atípicas
En nuestro caso las tinciones han sido negativas, pero es posible que el
cultivo de la biopsia hepática fuera positivo. Otras
infecciones bacterianas, hongos, peliosis hepática-Bartonella henselae,
linfomas y SK, se pueden descartar por su rareza y la ausencia de datos
microbiológicos e histológicos sugestivos.
_________________________________________________________________________ |
|
|
Conclusión 3
Paciente con ADVP e infección
por VIH en fase avanzada de inmunodepresión, coinfectado por VHC, con datos sugestivos de
malnutrición crónica a la que se ha añadido una desnutrición
hipoalbuminémica (aguda) secundaria a algún proceso infeccioso (si esta
fuera la única manifestación podría deberse a micobacteriosis atípica
o parásitos intestinales) o neoplasia relacionada con la infección por
VIH, que sigue quimioprofilaxis con dapsona (altamente improbable Pj) y
TARGA desde hace 3 meses con respuesta sobre todo virológica (¿síndrome de reconstitución
inmune?) y que
desde el diagnóstico presenta una colestasis disociada con biopsia
hepática inespecífica y estudios microbiológicos realizados negativos y
que podría guardar relación con un proceso intrahepático o una colangiopatía relacionada con el
VIH (TB o micobacteriosis atípica y Cryptosporidium).
_________________________________________________________________________ |
|
|
Sinusitis
Es uno de los problemas más
frecuentes del VIH (10-16%): (Tami, Ear, Nose &
Throat Journal 1995). Puede
aparecer con cualquier nivel de CD4 pero conforme estos disminuyen aumenta en
frecuencia y gravedad. - Con CD4<200, a menudo afecta a múltiples senos, responde incompletamente al tratamiento y tiende a
cronificarse, y aunque es frecuente que la sintomatología sea similar a
los pacientes no VIH, es más frecuente que sea inespecífica o que curse asintomática que en otras fases de la infección.
- Cuando CD4<150 considerar hongos como
- En la sinusitis
aguda se afectan con más frecuencia los senos maxilares, y con mayor
frecuencia se afectan los esfenoidales y etmoidales que en no VIH. Suelen estar producidas por los mismos
gérmenes que afectan a
inmunocompetentes: - Bacterias: neumococo, S.viridans, Moraxella catharralis,
H.influenzae, S.aureus, Ps.aeruginosa (cuando no responden a antibióticos, considerarla como una posibilidad real, aunque en no VIH es
una rareza, pero aquí en algunas series es la responsable hasta del 15% de
los casos, y se asocia con una alta tasa de recurrencias), Legionella
pneumophila, Actinomyces (rara), micobacterias (rara).
- Virus: CMV (rara).
- Hongos en infección avanzada (CD4>150), como nuestro paciente: Alternaria
alternata (rara), Aspergillus y mucormicosis
(esta última formas rinocerebrales más frecuentes que sinopulmonares,
con necrosis y masas de partes blandas, con alta mortalidad en ausencia de
tratamiento específico: del Rio, Rev Clin Esp 2001),
Pseudallescheria boydii (rara), Cryptococcus
neoformans, Candida sp.
- El diagnóstico se basa en la
clínica (es frecuente que sea muy poco sintomática o asintomática y sin
embargo exista afectación pansinusal extensa) y la RX de senos
paranasales (opacidad, nivel hidroaéreo o engrosamiento de la mucosa
>6 mm). En casos de duda diagnóstica, sospecha de complicaciones o
curso crónico puede ser útil el TAC coronal de senos, la rinoscopia para toma de
muestras (aspiración de pus de meato medio o mejor punción directa del seno) para cultivo y biopsia, que es
necesaria para el diagnóstico de infección por hongos.
- Algunos casos de
linfoma de Burkitt se han presentado como
sinusitis aguda, sin evolucionar de forma favorable después de
tratamiento antibiótico, con progresión en pruebas de imagen, obligando a exploración invasiva con toma de
biopsias que permiten el diagnóstico (Robinson,
AIDS Patient Care and STDs 2001).
_________________________________________________________________________ |
|
|
Afectación
pulmonar
Los procesos que pueden afectar al pulmón en la infección por VIH (Sax,
Infectious Disease Clinics of North America 2001, Rosen,
Clinics in Chest Medicine 1996): - Infecciones: Bacterias: Neumococo, H.influenzae, Otros
BGN, S.aureus, Streptococcus spp, Moraxella catarrhalis, Legionella,
Mycoplasma, Ps aeruginosa, Rhodoccoccus
equii, Nocardia asteroides, Actinomices, Mycobacterium tuberculosis, MAI
y otras micobacetrias.
Virus: CMV, ADNvirus, VHS,
Influenza.
Hongos: P.jiroveci, Aspergillus fumigatus, Candida, criptococo,
Blastomyces dermatitidis, Coccidioides immitis e Histoplasma capsulatum,
penicillium marneffei.
Protozoos: Strongyloides stercolaris, Toxoplasma
gondii, Criptosporidium, Microsporidium. - Neoplasias: SK,
LNH, carcinoma de pulmón. - Otras alteraciones: Insuficiencia
cardíaca, Neumonía intersticial linfocítica, Neumonitis
intersticial inespecífica, BO con NO, HPprimaria, infartos o émbolos
pulmonares, neumonitis por fármacos, hemorragia
alveolar. - (Neumonitis por
reconstitución inmune, añadirla en el listado pero posteriormente a la
exposición del mismo). En negrita: muy frecuentes, las causas más
frecuentes en España también desde el TARGA. En cursiva: raros. Desde
el TARGA, sin embargo, ha disminuido la incidencia de Pj, pero se
mantienen las neumonías bacterianas y la TB. - Neumonía
intersticial linfocítica (o neumonitis intersticial linfoide): Poco
frecuente.
Enfermedad linfoproliferativa pulmonar que ocurre fundamentalmente en
niños.
Además de a la infección por VIH, también se asocia a
enfermedades autoinmunes (en adultos) como el síndrome de Sjogren,
hepatitis crónica activa, LES, tiroiditis, miastenia gravis y anemia hemolítica
autoinmune.
Curso subagudo o crónico, insidioso, pero con
evolución muy variable (puede resolverse espontánamente o empeorar de
forma episódica o bien curso progresivo), cursando con disnea, tos y
fiebre, con auscultación normal o con crepitantes y aumento de las
glándulas salivares (sobre todo en niños) y linfadenopatía (sobre todo
en niños).
Casi siempre hipergammaglobulinemia pero esto es un dato
inespecífico que también ocurre en la infección por VIH sin NIL.
En Rx
tórax generalmente patrón bilateral y difuso reticulonodular (en TAC lo
típico son nódulos de 2-4 mm con distribución peribroncovascular o
patrón difuso en vidrio deslustrado), de predominio en bases. Pero
también pueden
ser focales, a veces con adenopatías mediastínicas o hiliares o cursar
solo con hiperinsuflación.
Se asocia también a infiltración de los
ganglios linfáticos periféricos, riñones, hígado, nasofaringe y
médula ósea.
En BAL predominan los linfocitos CD8.
Requiere A/P por biopsia transbronquial (positiva 30-50%, la
sensibilidad es baja porque se obtiene generalmente muy poco material) o
muchas veces por cirugía.
A/P: infiltración difusa con linfocitos
pequeños y células plasmáticas en los septos alveolares y entre los
vasos linfáticos.
Se trata con corticoides e Ig, con resultado
variable.
- Neumonitis intersticial inespecífica (o neumonitis intersticial
crónica): Más frecuente.
Los infiltrados linfoides en este caso se distribuyen de forma
peribronquiolar y perivascular pero también entre la pleura y los septos
interlobulares, sin afectación (o muy poca) del intersticio de los septos
alveolares.
Muchos están en avanzado estado de inmunodepresión.
Pueden
estar asintomáticos o tener síntomas leves, lo más frecuente tos no
productiva, con o sin fiebre. No
suele haber hipoxemia aunque la difusión está disminuida y se suelen
morir de alguna enfermedad no relacionada con esta.
La RX tórax es normal en la mitad de los
casos y en los otros aparecen infiltrados reticulares o nodulares difusos
que con frecuencia se aclaran espontáneamente a pocas semanas o meses.
El diagnóstico de
sospecha suele ser Pj, pero no se obtiene ningún gérmen y se confirma
con biopsia transbronquial o más frecuentemnete con biopsia
pulmonar. SK: Es la neoplasia más frecuente en la infección
VIH.
Generalmente aparece en pacientes que ya tienen afectación cutánea,
aunque se ha descrito como la forma de presentación.
Algunos cursan de forma asintomática, pero lo habitual es que produzca disnea,
tos, puede que fiebre y hemoptisis o dolor torácico (es decir lo mismo
que una IO).
RX tórax: los dos patrones más frecuentes y que sugieren el
diagnóstico son:
- Infiltrados intersticiales perihiliares focales o
difusos, o
- Infiltrados nodulares
Puede que adenopatías hiliares y con
frecuencia derrame
pleural en 40%.
En TAC pueden aparecer nódulos, masas, inflamación
broncovascular y derrames pleurales (pero no son frecunetes el vidrio
deslustrado ni las adenopatías).
Gammagrafía con Ga no capta pero sí
con Ta.
En la broncoscopia se pueden ver lesiones típicas en la
tráquea y bronquios, y esto es casi siempre indicador de enfermedad
parenquimatosa, pero puede haber enfermedad parenquimatosa sin afectación
bronquial y la biopsia
de las lesiones o transbronquial es solo diagnóstica en 20-30% (se
necesitan grandes piezas de tejido que habitualmente no pueden
obtenerse con broncoscopia). - LNH sistémicos: Son la segunda neoplasia
más frecuente tras el SK en la infección por VIH.
En la mayoría de los casos son linfomas
B de alto grado de malignidad, sobre todo linfomas tipo Burkitt (inmunidad
más preservada) y linfomas difusos de células grandes (mayor
inmunodepresión, generalmente CD4 <200).
Generalmente la afectación pulmonar aparece con otras localizaciones,
aunque a veces es el sitio inicial o único donde se encuentra. Se presentan de forma crónica, generalmente en estadios avanzados y con frecuente
afectación extraganglionar sobre todo medular, digestiva, hepatobiliar y
del SNC.
El patrón RX puede ser intersticial o nodular difuso, y alveolar
menos frecuente, y pueden aparecer cavitación, adenopatías hiliares o
mediastínicas y derrame pleural.
BAL y cepillado no suelen ser positivos. Requiere A/P a
través de biopsia transbronquial (en alguna serie perimitió el
diagnóstico en 50%) o biopsia a cielo abierto,
salvo cuando produce derrame pleural que se puede realizar por
toracocentesis y biopsia pleural. - LH. Incidencia entre 8 y
11 veces superior (pero no enfermedad definitoria de SIDA.
En pacientes con infección por VIH existe predominio en hombres, son más
frecuentes en ADVP.
Existe predominio de las variedades desfavorables como celularidad mixta y
deplección linfocítica. Suele manifestarse en estadios avanzados, con síntomas B, y frecuente
afectación extraganglionar, sobre todo médula ósea, higado y bazo, pero es
rara la afectación voluminosa del
mediastino y es excepcional la del SNC.
BAL y cepillado no suelen ser positivos.
La biopsia transbronquial
generalmente no es sensible para el diagnóstico porque se obtiene una
muestra muy pequeña. - Cáncer de pulmón: Aunque no tiene relación causal con el VIH parece que
es más frecuente y la mayoría relacionado con el tabaco y con mayor
frecuencia ADVP.
En cualquier fase de inmunodepresión. Tipo histológico más frecuente el
adenocarcinoma.
La mayoría periféricos y con más frecuencia en lóbulos superiores.
Enfermedad avanzada en muchos casos. Los linfomas y el cáncer de pulmón nunca se pueden descartar, ya que la
forma de presentación clínica es diversa (aunque no existen datos
sugestivos en las pruebas complementarias aportadas y el curso clínico de
nuestro paciente sugiere más una infección oportunista). -
Neumonía organizada criptogenética (antes BONO). Suele cursar como una
neumonía atípica con síntomas constitucionales.
•Cuadro
clínico podría ser compatible pero ausencia de manifestaciones
extrapulmonares (SK, linfoma), lesiones endobronquiales (SK), lesiones
radiológicas típicas (neumonitis, SK, linfoma) y ausencia de biopsia
transbronquial (neumonitis intersticiales, linfoma) o biopsia pulmonar
(SK).
•Podría
haber sido útil citología BAL, toracocentesis y biopsia
transbronquial.
Existen un
gran número de procesos y patógenos que pueden afectar al pulmón, pero
la mayoría de casos están provocados por unos pocos. Las tres
categorías mayores son: neumonía bacteriana, neumonía por Pj y "enigmatic
pneumonia" (Bartlett, Infect Dis Clin North
Am1996);
________________________________________________________________________ |
|
|
Neumonía
recurrente
-
Se define como 2 o más episodios de infección pulmonar separados por
aclaramiento radiológico completo del infiltrado previo o un período
asintomático de al menos 1 mes ((Kirtland,
Clinics in Chest Medicine 1991).
- Los procesos que pueden favorecer las recurrencias son torácicos (EPOC/asma, ICC, bronquiectasias, TB pulmonar previa,
cirugía torácica previa, cifoescoliosis, secuestro pulmonar y
obstrucción bronquial por lesiones endobronquiales (cáncer, quistes),
cuerpo extraño o compresión extrínseca) y extratorácicos (sinusitis
crónica, enfermedades neurológicas, inmunodepresión).
Siempre hay que descartar obstrucción bronquial de cualquier causa, lo
cual generalmente provoca recurrencias en el mismo sitio. Si no hay
alteraciones estructurales, la recurrencia es de cualquier sitio. -
Cualquier bacteria puede ser causa de neumonía recurrente, pero es más
frecuente que esté producida por algunas de ellas en determinadas
circunstancias (aspiración: anaerobios; cuerpo extraño: S.aureus; EPOC:
neumococo, H.influenzae), pero en cualquier caso el más frecuente es el
neumococo. El gérmen no influencia el patrón de recurrencia. - Aspectos importantes para el diagnóstico etiológico en
pacientes con infección por VIH: 1. Zona
geográfica en la que nos encontramos (en EEUU existen zonas endémicas
para ciertos hongos) y otros factores epidemiológicos (contacto con
animales: gatos-Toxoplasma, palomas-criptococo, caballos-Rhodococcus; contactos con enfermos con tuberculosis y estancia en
prisión-TB). 2. Grupo de riesgo al que pertenece el
paciente. En ADVP son
más frecuentes la neumonía bacteriana y la TB que en otros grupos, y
menos frecuente el SK que en homosexuales, y también es importante
conocer esta situación porque en
estos pacientes existen
complicaciones infecciosas características relacionadas fundamentalmente
con las condiciones de administración de la droga y las condiciones de
vida del paciente, algunas de las cuales podrían considerarse en este
caso (endocarditis infecciosa derecha o tromboflebitis séptica con
embolismos sépticos pulmonares, infecciones pleuropulmonares por granulomas por cuerpo
extraño o por aspiraciones por disminución del nivel de conciencia, infecciones por
hongos-Ca y también criptococo y Aspergillus y enfermedad
pulmonar intersticial por talcosis. 3. Grado de
inmunodepresión: La neumonía por Pj suele afectar a sujetos con CD4<200,
momento en el que también aparecen otros hongos como Aspergillus y
micobacterias atípicas, la TB puede aparecer en cualquier fase pero suele
aparecer cuando <500 (menos inmunodeprimidos), las neumonías bacterianas pueden
ocurrir desde etapas precoces pero son más frecuentes y más graves conforme avanza el
deterioro inmunológico, y
determinadas bacterias, como la Pseudomona aeruginosa o el R.equi afectan
básicamente a enfermos con CD4<50 (Hrschtick, N Engl J Med
1995, Jung,
J Gen Intern Med 1998 ). 4. Infecciones
oportunistas previas y quimioprofilaxis.
- Algunas neumonías, como la provocada por
Pj o R.equi, recidivan si no se administra profilaxis secundaria o tratamiento
mantenido.
- Pacientes en
profilaxis con agentes de segunda línea para Pj, como es nuestro
paciente, pueden tener alteraciones RX atípicas (infiltrados apicales,
quistes, derrame pleural, neumotórax o nódulos). 5. Manifestaciones clínicas: Datos que faltan:
Estudio de FO (manchas de Roth, endoftalmitis
por Ca, retinitis por CMV).
Existen datos más sugestivos de algunas causas que de
otras (curso agudo: bacterianas, o subagudo/crónico: Pj, TB), aunque el R.equi también es típico que
curse de forma subaguda. La TB en
infección por VIH suele tener un curso más acelerado, pero suele
manifestarse a lo largo de semanas, predominando los síntomas sistémicos
más que los respiratorios en los muy inmunodeprimidos.
En algunos
estudios se ha señalado la presencia de determinados datos clínico
radiológicos orientadores del diagnóstico diferencial etiológico de la
neumonía Pj, bacetriana o TB (Selwyn,
AIDS
1998):
Pj disnea
de esfuerzo+infiltrado intersticial (S 58%, E 92%), neumonía
bacteriana infiltrado lobar+fiebre de <7 días (S 48%, E
94%) y TB tos >7 días+sudoración nocturna (S 33%, E 86%); predictores independientes: infiltrado interstcicial (OR 10.2), disnea de
esfuerzo (OR 4.9) y muguet (OR, 2.9) para Pj; roncus (OR, 12.4),
aspecto tóxico (OR 9.1), fiebre < 7 días (OR 6.6) e infiltrado lobar
(OR, 5.8) para neumonía bacteriana; e infiltrado cavitado (OR 21.1),
fiebre > 7 días (OR, 3.9) y pérdida de peso (OR 3.6) para
tuberculosis.
6. Datos de laboratorio: Son muy
inespecíficos.
- Algunos estudios han
señalado que la PCR puede ayudar, ya que se encuentran valores más
elevados en la neumonía neumocócica que en la tuberculosa (Schleicher,
Eur Respir J 2005): PCR >246 era altamente predictiva de
neumonía neumocócica).
- También la LDH se ha utilizado para
distinguir entre neumonía bacteriana, Pj y TB (Quist,
Chest 1995),
observando que en pacientes con Pj y TB diseminada el aumento es más
pronunciado que en los que tienen TB pulmonar o neumonía bacteriana,
pero existe un importante mezcla entre grupos, lo que limita su
valor diagnóstico. Es decir, es muy sensible en Pj (100% en esta serie),
pero su especificidad es muy baja. 7. RX
tórax y TAC.
- ¿Es mejor
TAC que RX tórax? En dos estudios comparando el rendimiento de ambas
pruebas, encontraron que el rendimiento diagnóstico fue superior
para TAC que para RX tórax, tanto para detectar como para descartar
enfermedad intratorácica y para el diagnóstico diferencial de la misma,
aunque la mejoría para este último es modesta, y en general, en la
mayoría de los casos, la RX tórax aporta información adecuada y no es
necesario el TAC (Kang, AJR Am J Roentgenol
1996,
Syrjala, Clinical Infectious Diseases 1998). Aunque no
hay ningún patrón radiológico que sea patognomónico de ninguna
enfermedad, los hallazgos sí pueden sugerir la etiología:
- Pj suele presentarse como
infiltrados difusos perihiliares y patrón reticular o retículonodular
hiliofugaz que puede progresar a un patrón alveolar bilateral y es raro
que produzca infiltrados focales, cavitación, derrame pleural o adenopatías. En la TB los hallazgos son similares a los inmunocompetentes
en las fases iniciales de la infección, pero en los muy inmunodeprimidos
son más frecuentes las manifestaciones sugestivas de primoinfección. Las
neumonías bacterianas suelen tener un patrón alveolar y lobar , aunque con
mayor frecuencia que la población general presentan formas atípicas con
infiltrados intersticiales difusos. Un patrón cavitado debe sugerir Ps
aeruginosa, S.aureus, R.equi o micobacterias y una RX tórax normal no
excluye una infección pulmonar, ya que ocurre a veces en Pj y TB (Amin, Clin Radiol
1997).
Distintos
patrones aunando RX tórax y TAC: RX tórax normal:
Pj (en TAC infiltrados en vidrio deslustrado difusos o nódulos)
TB o micosis diseminada (en TAC infiltrados ocultos, cavidades o
enfermedad miliar) Infiltrados difusos:
Frecuente: PC y TB, criptococo (en TAC pueden aparecer infiltrados
difusoso en vidrio deslustrado con quistes y puede que linadenopatía),
histoplasma.
Poco frecuente: CMV, HSV, influenza, coccidioides, toxoplasma,
criptosporidiasis, MAC, insuficiencia cardíaca, NIL (en TAC infiltrados
peribronquiales y bronquiectasias), SK (en TAC infiltrados peribronquiales
y perivascualres o nódulos, puede que derrame). Nódulos o
masas:
Frecuente: TB, MAC, criptococo, histoplasma, aspergilosis, SK y linfoma
(en TAC pueden aparecer nódulos subpleurales peribronquiales y
perivasculares).
Poco frecunete: Otras micobacterias, toxoplasma, otras neoplasias de pulmón, Nocardia y
Pj. Infiltrados focales con o sin cavitación:
Frecuente: Neumonía bacteriana (en TAC puede aparecer cavitación oculta
y derrames pleurales no visualizados) y TB (en TAC pueden aparecer
adenopatías).
Poco frecuente: Rhodococcus, Nocardia, Legionella, MAC, Pj atípica y
aspergilosis. Adenopatías:
TB, critptococo e histoplasma (en TAC pueden aparecer nódulos de baja
densidad y pueden captar en anillo), SK, LNH y PC (en TAC en esta última
pueden aparecer nódulos calcificados por la pentamidina en aerosol). Derrame
pleural:
SK (en TAC pueden aparecer nódulos pleurales), TB, empiema., hongos. Neumotórax:
Pj
8. Otras pruebas radiológicas: Gammagrafía pulmonar con Ga
Puede aportar
un patrón característico de captación difusa e intensa en Pj; en TB y
linfoma es más frecuente encontrar un patrón de captación nodular; en
neumonía bacteriana, TB u hongos, captación parcheada o lobar; en NIL y
CMV captación difusa de bajo grado; en CMV puede haber captación de
órganos afectos-colon, esófago, suprarrenales-; SK no capta con Ga pero
si con Ta). No sería útil probablemente en nuestro paciente y
habitualmente se utiliza como prueba de cribado para pacientes con
síntomas pulmonares ligeros y RX tórax normal (captación difusa e
intensa sugiere Pj, captación nodular sugiere TB) o en pacientes con
alteraciones conocidas como el SK donde se quiere descartar que existan
procesos concurrentes. 9. Microbiología:
Técnicas de
diagnóstico microbiológico en las infecciones respiratorias:
-
Esputo: Gram, tinción
para PC (metenamina argéntica), tinción para hongos (calcofluor blanco y
otras), tinciones para observar efecto citopático de virus o R.equi (cuerpos de Michaelis
Gutmann), IFD (PC,
Legionella, Chlamydia y virus), IFD con Ac monoclonales (PC, Chlamydia,
virus), detección de Ag (neumococo, H.influenzae) cultivo (celular con
detección de Ag por IFD con Ac monoclonales para virus, para hongos,
micobacterias y Legionella), PCR para neumococo, gérmenes atípicos y
micobacterias.
-
Sangre: Hemocultivos, serología, detección de Ag (neumococo,
criptococo), PCR para neumococo
y micobacterias.
Serología VHB, Legionella, Chamlydia, Coxiella y Mycoplasma.
- Orina: Detección de
Ag (neumococo, H.influenzae, Legionella), BK.
-
Heces: Examen para
parásitos, BK y búsqueda específica de Cryptosporidium / Microsporidium.
Sangre oculta en heces.
-
Métodos invasivos (broncoscopia):
BAL (no protegido): Igual que esputo.
- Esputo: Mucha utilidad tanto en las
infecciones bacterianas como en Pj y TB.
- Con pruebas
microbiológicas no se obtiene el diagnóstico etiológico en las neumonías bacterianas en alrededor del 50%. En caso de no existir
respuesta al tratamiento, como en nuestro paciente, o sospecha de etiología no bacteriana o
evolución subaguda-crónica deben realizarse
pruebas invasivas (fundamentalmente broncoscopia con BAL y según muchos biopsia
transbronquial, biopsia pulmonar abierta) para obtener muestras adecuadas
y descartar otras patologías asociadas. BAL muy útil
en Pj y TB, y menos en hongos, pero en las neumonías bacterianas es mejor
hacerlo con catéter telecópico. La biopsia transbronquial mejora el
rendimiento diagnóstico del BAL en Pj (100%) y en TB y puede ser
imprescindible en las provocadas por hongos (la citología de muestras
respiratorias obtenidas por broncoscopia tiene mayor rendimiento que el
cultivo, ya que la obtención en cultivo puede solo reflejar
contaminación de la via aérea) y así algunos autores la
hacen de forma rutinaria, porque, además sirve para descartar otros
procesos no infecciosos.
- Comentario de Cunha sobre la biopsia transbronquial: "Patients with very low CD4 counts and focal pulmonary infiltrates with negative sputum smears and culture for mycobacteria should undergo transbronchial biopsy to isolate the infecting
pathogen. The differential diagnosis in this subset of patients is too wide to permit empiric
therapy. Transbronchial biopsy is the preferred diagnostic method, because systemic fungal
pathogens, viruses, and other microorganisms are intracellular, and BAL is inadequate to diagnose such
pathogens. Alternatively, percutaneous needle biopsy may be performed if bronchoscopy is not possible or if needle biopsy is preferred from a technical access
standpoint. Open lung biopsy is used only if other diagnostic methods are unsuccessful in establishing a putative diagnosis"
(Cunha, Infect Med 1999).
- La necesidad de biopsia transbronquial también está
planteada en un artículo reciente en el que se estudia el papel de la
broncoscopia en pacientes inmunodeprimidos con infiltrados pulmonares (Jain,
Chest 2004), encontrando un rendimiento diagnóstico del 56% y siendo más
probable establecer el diagnóstico con ella en el caso de enfermedades
infecciosas; el del BAL y la biopsia transbronquial fueron similares (38%)
y el del catéter protegido bajo (13%): BAL y biopsia transbronquial
mejoraban el rendimiento hasta el 70%; catéter protegido junto a BAL y
biopsia transbronquial era similar a BAL y biopsia transbronquial; basándose en estos resultados recomiendan hacer
biopsia transbronquial
siempre que sea posible.
- La biopsia a cielo
abierto (o mejor por toracoscopia) raramente se hace y se reserva prácticamente a dos grupos de
pacientes: aquellos que clínicamente se
deterioran a pesar del tratamiento con un diagnóstico establecido por
broncoscopia (con biopsia transbronquial) o bien en pacientes que después
de la broncoscopia (con biopsia transbronquial) no existe
diagnóstico.
10. Eficacia del
tratamiento. La elección del tratamiento antimicrobiano debe estar
condicionada por los hallazgos microbiológicos siempre que sea posible,
pero en ausencia de estos debe administrarse un tratamiento empírico en
base a los datos clínicos y radiológicos. Si el paciente tiene cuadro
sugestivo de infección bacteriana debe instaurarse tratamiento empírico
que cubra al neumococo, H.influenzae, S.aureus y otros BGN, y algunos
recomiendan una fluoroquinolona sola o cefa de 2ª o 3ªG con/sin
macrólido, pero si existe choque, cavitación, CD4<50, múltiples tratamientos
antibióticos, neutropenia o bronquiectasias, debe
cubrirse Ps. aeruginosa, y si existe insuficiencia respiratoria severa
debe cubrirse también Pj. Si el cuadro es subagudo o no sugestivo de
infección bacteriana el tratamiento debe estar dirigido por las pruebas
microbiológicas si es necesario invasivas, pero si hay insuficiencia
respiratoria debe cubrirse tanto infección bacteriana como PC.
_________________________________________________________________________ |
|
|
Neumonía
bacteriana
A
pesar del TARGA continúa siendo muy frecuente y la causa más frecuente
de hospitalización en los pacientes con infección por VIH. -
En un estudio reciente en Andalucía (Cordero,
Am J Respir Dis Crit
Care Med 2000), realizado en la era preTARGA, encuentran que
la etiología bacteriana es la más frecuente (lo más frecuente
neumococo, seguido BGN-Ps aeruginosa, K.pneumonia y E.coli, H.influenzae,
S.aureus,
Rhodococcus equi, Chlamydia pneumoniae, Mycoplasma paneumoniae, Coxiella
burnetti, Legionella pneumophila, Nocardia asteorides y polimicrobiana, seguida por
Mycobacterium tuberculosis y P.jiroveci, y con menor frecuencia otras
micobacterias (sobre todo MAC y
Mycobacterium kansasii), virus (CMV, varicela), hongos (candidiasis,
criptococosis, aspergilosis, criptosporidiasis) y protozoos (toxoplasma). -
Diferencias en la etiología en la era pre y posTARGA (E.Boumis, Eur J Clin Microbiol Infect Dis
2001): aumento de las neumonías bacterianas respecto a las no
bacterianas, pero los gérmenes productores de neumonías bacterianas
siguen igual.
-
Neumococo
Es el microorganismo más frecuentemente productor de neumonía en la
población general y en infectados por el VIH todavía es más frecuente
que en la población general (100 veces más) y su frecuencia se
incrementa cuanto mayor es la inmunodepresión. Ocurre en todos los
infectados por VIH pero especialmente frecuente en ADVP.
En la infección
por VIH, y especialmente en ADVP es más
probable que curse con bacteriemia (la bacteriemia neumocócica debe hacer
descartar la infección por VIH) y enfermedad recurrente (6-24% en los
seis meses siguientes), pero la forma
de presentación (aguda, síntomas de menos de 1 sem de duración) y la respuesta al tratamiento es similar que en no
VIH, aunque la mortalidad es mayor.
Suele producir una condensación lobar
o multilobar y la cavitación es poco frecuente.
Para cepas con alto nivel de resistencia o para el tratamiento de
pacientes graves en regiones con alto nivel de resistencia a penicilina,
el antibiótico más adecuado es una fluoroquinolona o vancomicina, y en
general la resistencia a penicilina se relaciona con resistencia a
cefalosporinas, tetraciclina, macrólidos, cotrimoxazol y cloranfenicol.
La vacuna neumocócica es recomendada para todos los pacientes tan pronto
como se haga el diagnóstico de infección por VIH, aunque es menos eficaz
cuando CD4<200, y revacunar cada 5 años.
La profilaxis para PC con cotrimoxazol y para MAC con azitromiciona o
claritromicina, se asocia con disminución de la frecuencia de neumonía
bacteriana, incluyendo la neumocócica. Se puede determinar el
antígeno en muestras respiratorias, en sangre y en orina. En esta última
tiene gran especificidad (A Payeras, B Llado, F Ramis et al. Utilidad de
una nueva técnica rápida para la detcción de antígeno neumocócico en
el diagnóstico de la neumonía comunitaria. Rev Clin Esp 2003; 203 (11):
521-5) H.influenzae
Es la segunda causa más frecuente de neumonía bacteriana en la
infección por VIH, y su frecuencia también está aumentada x100
respecto a la población general.
La forma de presentación es variable,
aunque generalmente curso agudo con tos y expectoración purulenta y
la bacteriemia es mucho menos frecuente que en la neumocócica.
En la RX
tórax también suele haber una condensación lobar o multilobar, aunque
también puede que un patrón intersticial bilateral.
Las
fluoroquinolonas son eficaces, la vacuna no se recomienda rutinariamente
porque muchos casos se deben a cepas no tipables.
La profilaxis con
cotrimoxazol (PC) y macrólidos (MAI) reducen la frecuencia también de
esta neumonía. S.aureus
Poco frecuente excepto cuando ADVP y
endocarditis tricuspídea con émbolos sépticos.
Curso agudo, subagudo o crónico, con frecuencia recurrencias.
La mayoría presentan un
infiltrado lobar sobre todo en lóbulos inferiores, pero también puede
que bronconeumonía, enfermedad cavitada, émbolos sépticos con cavidades y
puede que derrame pleural.
El gérmen puede crecer en esputo (sensible,
pero poco específico) y cuando hay endocarditis los hemocultivos casi
siempre son positivos. Otros BGN. Ps.
aeruginosa
Ocurre con CD4<50 (severa inmunodepresión), a menudo en
pacientes con ausencia de factores de riesgo tradicionales para infección
por Ps (neutropenia, catéter venosos central, corticoides), con
frecuencia con bacteriemia y de curso recurrente, se puede presentar con infiltrados
lobares, a veces cavitados (pero también con RX tórax normal-forma de
bronquitis o enfermedad difusa intersticial bilateral) y provoca con frecuencia
recaídas después de suspender el tratamiento. La mortalidad es elevada
(30-40%, para otros no, pero porque incluyen la bronquitis). Se ha
sugerido que la sinusitis puede actuar de nido de la infección , pero en
las series publicadas, solo un porcentaje pequeño de pacientes tenían
sinusitis.
Con frecuencia se tiende a sustituir con una fluoroquinolona vo
para acortar el tratamiento iv (se recomienda que sea más al menos de 14
días), pero esto favorece las recaídas porque la
aparición de resistencia a las mismas es frecuente según la experiencia
de algunos autores.
Legionella, Chlamydia y Mycoplasma
Son poco frecuentes. Diagnóstico por serología y en Legionalle estudio de esputo o muestras
respiratorias de BAL por IFD,
cultivo o Ag de Legionella pneumophila serogrupo 1 en orina. Otras
bacterias (Moraxella cataharralis, Salmonella no thyphi, Corynebacterium pseudodiphtericum,
Lactobacillus casei, S.agalactiae) anecdóticas, suelen aparecer también
en gravemente inmunodeprimidos. Aunque son las primeras a
considerar, fundamentalmente por un cuadro clínico-radiológico
sugestivo, la existencia de datos clínicos no explicables, la ausencia de
datos microbiológicos positivos y, sobre todo, el hecho
de que nuestro paciente en cuestión no respondiera de forma adecuada al
tratamiento con levofloxacino, las hace muy improbables. No ocurre
así con infecciones bacterianas menos habituales, como las producidas por
R.equi y Nocardia, que podrían justificar el curso recurrente por
ausencia de un tratamiento antibiótico adecuado y con tiempo suficiente. En el caso de R.equi se
recomiendan dos fármacos con
buena penetración intracelular incluyendo un macrólido después de 14 días con imipenem y
vancomicina. En el caso de Nocardia, cotrimoxazol varios meses. Rhodoccus
equi
- Infección oportunista poco frecuente, que ocurre en fase avanzada de
inmunodepresión, que aparece generalmente como una neumonía subaguda,
con frecuencia bacteriémica y cavitada.
- Coco
GP, actinomiceto nocardiforme, intracelular y capaz de resistir la acción
de los macrófagos e incluso destruirlos, crece bien en cultivos y en la
histología produce granulomas necrotizantes ricos en macrófagos que
tienen citoplasma PAS+, y que ocasionalmente produce una lesión típica
en los mismos, con inclusiones citoplasmáticas laminadas con Fe y Ca
(cuerpos de Michaelis Gutmann). Es un productor frecuente de neumonía en
potros y otros mamíferos y en humanos afecta predominantemente a
inmunodeprimidos, especialmente con infección por VIH.
- La serie
más amplia publicada en pacientes con VIH es española.(Torres,
Chest 2003):
Estudio observacional de 29 hospitales españoles (no está el nuestro)
desde inicio VIH hasta 1998. De 19.000 casos de infección por VIH, se
diagnosticaron 67 pacientes (infrecuente), en el momento del diagnóstico
tenían una media de CD4 de 35 (1-183), y en estadio s/t C3, seguido de B3
(avanzado estado de inmunodepresión). Se aisló en esputo y hemocultivos
en la mitad de los casos y en muestras por broncoscopia en 31%, prácticamente en todos
había anormalidades en la RX tórax, y cavitación en el 70%, con más
frecuencia afectando a lóbulos superiores (neumonía grave de curso
subagudo, con bacteremia y cavitación), ciprofloxacino estaba entre los antibióticos más activos
frente al germen (aunque se recomienda administrar al menos dos fármacos-imipenem+vancomicina-
activos durante un período de >90 días), la mortalidad se relacionaba
de forma independiente con la ausencia de TARGA (TARGA puede mejorar el
pronóstico). Tenían exposición previa 10 pacientes, la clínica
habitual era fiebre, tos/expectoración y con menos frecuencia dolor torácico; el tiempo de
evolución hasta la hospitalización de 45 días
(4-223 días), afectación multilobar en 13 pacientes, derrame pleural en
11 y adenopatías mediastínicas solo en 2, localización en lóbulos
superiores o inferiores similar, mortalidad relacionada con la infección
30% y todas las muertes ocurrieron en pacientes sin TARGA. Nocardiosis
- Bacteria GP aerobia de distribución mundial que se encuentra en la tierra
y en la materia orgánica. Las infecciones humanas son raras y se
adquieren fundamentalmente por inhalación, apareciendo fundamentalmente
en pacientes inmunodeprimidos celular (corticoides, quimioterapia,
transplantados), enfermedades pulmonares crónicas (TB, proteinosis
alveolar, EPOC), DM y alcoholismo.
- En la infección por VIH, a pesar de la profunda inmunodepresión, la
infección es muy rara.
- En una serie de 18 pacientes atendidos en hospitales andaluces (Santos,
Rev Clin Esp 2002),
que suponen una incidencia de menos de 1 caso por cada 100 casos de SIDA/año, en el 40% fue la primera infección oportunista diagnosticada.
La mayoría de casos en VIH están descritos en ADVP. Cuatro pacientes
tomaban profilaxis para Pj con cotrimoxazol (esto va en contra de lo que
se dice que esta infección es poco frecuente en VIH porque la profilaxis
para Pj también es efectiva para Nocardia), la duración media de síntomas fue de 1 mes y la fiebre el
síntoma más frecuente (curso
crónico y clínica inespecífica). La mayoría (89%) tenían <200 CD4 (media 66) y
más
de la mitad <50 (infección de fase avanzada de inmunodepresión).
Formas clínicas: afectación pulmonar en 10 pacientes (exclusivamente
pulmonar en 4 pacientes, en el resto afectación diseminada), diseminada
en 8 pacientes (aislamiento en sangre, médula ósea o afectación de dos
o más órganos, con frecuencia afectación pulmonar y cutánea), en 5
afectación linfocutánea o de partes blandas y en 1 pericarditis. En los
que cursaron con afectación pulmonar, la alteración RX predominante era
alveolar, aunque también podía ser intersticial o mixta, en 4 con
cavitación y en 7 afectación bilateral (RX inespecífica). 9
pacientes tenían infecciones concomitantes (TB, LV, candidiasis esofágica,
bacteriemia, Pj, funguemia). El aislamiento se realizó
fundamentalmente en abscesos subcutáneos. Buena respuesta al cotrimoxazol,
pero 2 pacientes fallecieron por la infección inicialmente y dos más
posteriormente y en 3 pacientes que abandonaron la profilaxis
recayeron.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Tuberculosis
- En la infección por VIH el riesgo aumenta >100 veces. En nuestro
medio es la IO más frecuentemente diagnosticada en pacientes con infección VIH y se calcula que
más de la mitad de los pacientes desarrollarán TB a lo largo del tiempo.
-
Tiende a ocurrir con cualquier nivel de inmunosupresión, aunque es más
frecuente desde CD4<500 y no está claro si aumenta la incidencia
conforme disminuyen los CD4 (literatura anglosajona), aunque esto no es
cierto necesariamente en nuestro medio, donde la TB es endémica.
- Las
manifestaciones clínicas dependen del grado de inmunodepresión.
Con
CD4>200, presentación típica con manifestaciones compatibles con
reactivación. Curso subagudo o crónico, tos
productiva, fiebre, sudoración nocturna y puede que hemoptisis, pérdida
de peso, infiltrados en lóbulos superiores, cavitación, predominio en
vértices y derrame pleural,
diseminación broncógena y granulomas.
Con
CD4<200 presentación como primoinfección. Con más frecuencia produce infiltrados en campos medios o
inferiores sin cavitación, patrón miliar, adenopatías mediastínicas, patrón miliar, derrame pleural
o incluso RX tórax normal, a menudo con hemocultivos positivos y con peor
formación de granulomas y enfermedad extrapulmonar (sobre
todo la linfadenopatía) y
anergia (especialmente esta última si CD4<200), pero los hallazgos clínicos son similares a los pacientes inmunocompetentes (excepto la TB
abdominal, que en la infección por VIH se caracteriza por lesiones
viscerales y adenopatías abdominales con necrosis, mientras que en los no
VIH se caracteriza por ascitis y engrosamiento mesentérico). (Barnes, Infectious Disease
Clinics of North America 2002).
- El estudio de muestras respiratorias
con BK y cultivo en medios para micobacterias es obligado. El BK
de esputo tiene una sensibilidad baja (22-78%) y siempre requiere
confirmación por cultivo (requiere incubación entre 3-8 sem en medios
convencionales pero solamente de 1-4 sem en Bactec) o uso de
PCR para Mycobacterium tuberculosis complex (si BK+ S96% y E100%; si BK-
S50% y E98%; por eso solo se recomienda en BK+) (Woods, Infectious
Disease Clinics of Notrh America 2002). La presencia de
cuadro compatible con infección respiratoria de >7 días sin respuesta
a tratamiento empírico, RX patológica aunque no sea típica, fiebre y
colestasis disociada son datos que deben hacer sospechar TB en pacientes con
infección por VIH, pero los estudios microbiológicos
(aunque falta cultivo de micobacterias) van repetidamente en contra.
Una
pregunta que se plantea: ¿QF de TB en este paciente?, ¿estaba indicado
realizar multitest y si anergia QF?, no todo el mundo está de acuerdo en
estos casos, solamente cuando contacto reciente o prisión. Pueden
presentarse reacciones paradójicas con TARGA a pesar del tratamiento
tuberculostático (2-40 días después de iniciar TARGA, fiebre, aumento
de los infiltrados y adenopatías periféricas y mediastínicas, puede
positivizarse el Mantoux y se autolimita en 10-40 días, precisando
tratamiento solo con AINE o en casos más intensos con corticoides). Si
el BK es negativo y la sospecha clínica alta, debe administrarse
tratamiento tuberculostático.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Micobacterias atípicas
-
Se encuentran ampliamente distribuidas en el medio ambiente y su
reservorio principal, para la mayoría de ellas, es el agua. El mecanismo
de transmisión más aceptado es por aerosoles desde su reservorio
(mecanismo persona-persona es muy raro) o no está claro el debido a
ingestión de agua o comida contaminada. En EEUU, es una de las IO más frecuentes,
pero en nuestro país son muy infrecuentes, aunque típicamente
también pueden causar una colestasis intrahepática y por
tanto las debemos considerar.
- Las seis especies aisladas con
mayor frecuencia en España son: M.gordonae, M.xenopi, MAC, M.fortuitum,
M.kansasii (la que produce enfermedad pulmonar con más frecuencia) y M.chelonae. En infectados por VIH el más
frecuente MAC (en no VIH es M.kansasii) seguido de M.kansasii y otras
anecdóticas (M.genavense, M.xenopi, M.haemophilum, M.fortuitum,
M.chelonei, M.gordonae, M.simiae, M.scrofulaceum, M.terrae,
M.marinum).
- Aparecen en fase
avanzada de inmunodepresión, con muy pocos CD4.
- Es más frecuente la enfermedad diseminada (manifestaciones
inespecíficas predominando los síntomas generales y los síntomas
abdominales) y menos frecuente
la enfermedad localizada exclusivamente en el pulmón, que puede ser
asintomática o de curso crónico.
Suele cursar con un cuadro febril prolongado, con hepatoesplenomegalia,
adenopatías y
pancitopenia y colestasis con frecuencia disociada. Cuando afecta al pulmón puede producir tos escasamente
productiva y pueden aparecer
infilrados focales o con más frecuencia difusos y la cavitación y el
derrame pleural son raros e incluso puede ser normal (lo típico: infiltrados intersticiales difusos
con opacidades nodulares). En TAC pueden existir algunas lesiones típicas
que son criterios diagnósticos (nódulos en la vecindad de
bronquiectasias=bronquiectasias nodulares).
- Pero en los que toman TARGA, a enfermedad tiende a
ser más localizada, pudiendo formar parte del síndrome de
reconstitución inmunitaria.
En el caso concreto de la infección por MAC, este síndrome se caracteriza por un cuadro de linfadenitis focal (cervical, torácica o abdominal) con gran respuesta inflamatoria, fiebre y leucocitosis.
En otros casos, la afectación predominante es hepática, esplénica, de médula ósea o pulmonar. El síndrome de reconstitución inmunológica también se ha descrito con otras micobacterias atípicas como M.
xenopi.
- Las micobacterias suelen aislarse de muestras
respiratorias en las formas exclusivamente pulmonares y en las diseminadas
tanto de muestras respiratorias como de no respiratorias (sangre, médula
ósea, ganglios linfáticos). (Martínez, Arch Bronconeumol
2001). Los cultivos requieren 1-2 sem para crecer en sistemas Bactec. Los
hemocultivos identifican al 98% de los pacientes con bacteriemia por MAC y
pueden ser positivos a partir de 6-12 días si se utilizan métodos
radiométricos de identificación y posteriormente PCR para la
identificación de la especie. Los estudios histológicos no permiten
distinguir entre TB y otras micobacteriosis, auqnue la formación de
granulomas es más frecuente en TB.
- Pero el material definitivo para el diagnóstico es el tejido pulmonar ya
que la interpretación de resultados en
muestras respiratorias es complicado, entre otras razones porque los
cultivos pueden ser positivos en ausencia de enfermedad. Por eso existen
unos
Criterios diagnósticos de la ATS de 1997 (Griffith, Infectious Disease Clinics of North America
2002):
- Cuadro clínico y radiológico (RX tórax: infltrados pulmonares con o
sin nódulos, cavitación o nódulos pulmonares múltiples; o TACAR:
micronódulos pulmonares múltples o bronquiectasias multifocales) compatible con micobacteriosis no TB pulmonar y
exclusión
de otros diagnósticos.
- Criterios bacteriológicos: Al menos 3 esputos o muestras respiratorias
positivas en un año y con 1 cultivo de esputo o muestras respiratorias altamente + con BK
altamente +.
- Presentaciones RX inusuales o esputo no diagnóstico precisan biopsia
pulmonar (transbronquial) emostrando inflamación granulomatosa o cultivo
+.
- En casos dudosos, obtener la opinión de un experto.
El
tratamiento con levofloxacino de la MAC es eficaz, por lo que eso pudo
justificar la evolución.
_________________________________________________________________________ |
|
|
Neumonía por Pneymocystis jirovecii
(Thomas, N Eng J
Med 2004)
- A pesar de que ha
disminuido de frecuencia desde el TARGA, sigue siendo la IO más frecuente y nunca se puede descartar,
pero el encontrarse en tratamiento profiláctico con dapsona, ya que todas las recomendaciones de profilaxis son altamente
efectivas, lo hacen poco
probable.
- Reclasificado como hongo desde 1988.
Estudios recientes parecen demostrar que la mayoría de los casos se deben
a una infección adquirida reciente por via aérea más que a la
reactivación de una infección latente
-
Factores de riesgo para su desarrollo son CD4<200 (raramente ocurre con
CD4 >250), neumonía por PC anterior y candidiasis faríngea.
-
El cuadro clínico típico en VIH es
disnea progresiva, fiebre y tos no productiva de evolución subaguda
(varias semanas, media de 30 días) y con AP que suele ser normal. La afectación extrapulmonar es poco frecuente, pero
puede aparecer en cualquier órgano, incluido el hígado, y se puede
manifestar desde una linfadenopatía sintomática hasta severa disfución
orgánica y muerte.
- Es típico que curse con LDH muy
aumentada.
-
El cuadro radiológico típico es una neumonía intersticial o alveolointersticiales bilateral hiliofugal o
bibasal (aunque a veces es segmentaria hasta en el 30%, se cavita, se
acompaña de adenopatías o llega a producir derrame pleural o neumotórax;
puede ser normal). En TAC, que es más sensible que la RX
tórax lo más típico es
un patrón en vidrio deslustrado parcheado o lesiones quísticas. El TAC
también puede ser de ayuda para evaluar si existe
enfermedad extrapulmonar (lesiones focales de baja atenuación que
progresivamente se calcifican, calcificaciones múltiples puntiformes en
ganglios u órganos, derrame pleural o peritoneal con pequeñas
calcificaciones en la serosa).
-
El diagnóstico se hace por visualización del gérmen en muestras
respiratorias (esputo, BAL- S>95%)
teñidas con metenamina, Wright-Giemsa, Calcofluor, IF con Ac monoclonales,
o tejido pulmonar (raramente necesaria la biopsia transbronquial o la
biopsia pulmonar) con Papanicolau modificado, Wright-Giemsa o Gram-Weigert,
ya que no se puede cultivar. Se puede hacer PCR en esputo, BAL y sangre, pero no es una prueba que se haga
rutinariamente.
_________________________________________________________________________ |
|
|
Otros hongos Dos tipos
de hongos según la patogenia: - Patogénicos (Criptococo, micosis
endémicas, Penicillium marneffei, esporotricosis, candidiasis mucosa). Resistentes a la fagocitosis por los neutrófilos y para combatirlos es
precisa una buena inmunidad celular (ahora mejor denominados células
T-oportunistas) - Oportunístas (Aspergillus, Mucor,
candidiasis diseminada). Son destruidos por los neutrófilos y están
distribuidos ampliamente en el ambiente (ahora mejor denominados
fagocito-oportunistas). - La candidiasis se superpone entre las dos,
influyen las células T en la infección de mucosas y los fagocitos para
la infección profunda. Es paradójico que en la infección por VIH, los
más inmunodeprimidos son de alto riesgo de hacer infecciones por hongos
patogénicos pero son relativamente resistentes a los oportunistas porque
no está tan alterada la función de los fagocitos como la de las células
T (raramente se infectan por Aspergillus o Mucor).
La neumonía por hongos ocurre en fase
avanzada de inmunodepresión, cursando generalmente con curso indolente
(semanas, meses) y síntomas inespecíficos (fiebre, astenia, pérdida de
peso, tos y disnea). Hongos células T-oportunista
Criptococosis
-
Es la infección micótica profunda más frecuente en la infección por
VIH.
- Aparece en fase avanzada de inmunodepresión.
- Casi siempre es diseminada, puede afectar al pulmón (infrecuente
solo), pero con mayor frecuencia produce meningitis (si se sospecha debe
realizarse punción lumbar y TAC cerebral).
- Curso asintomático o síntomas inespecíficos (fiebre, disnea
y tos con expectoración), subagudo o crónico,
- Puede
producir infiltrados intersticiales bilaterales y difusos, o localizados,
focales alveolares o cavitados, adenopatías a veces y a veces RX tórax
normal.
- La tinción y cultivo de esputo pueden ser positivos
y el Ag criptocócico en sangre generalmente es positivo (también se
puede realizar en muestras respiratorias y no se sabe si esto mejora el
rendimiento diagnóstico, en orina y en LCR) (específico y altamente
sensible, un resultado negativo según algunos excluye la meningitis
criptocócica, pero ¿también la neumonía?). Los cultivos de LCR y
sangre también son con frecuencia positivos. El BAL con frecuencia
muestra el hongo en la tinción directa (tinción de Wright: pequeños
quistes dentro de los macrófagos con un gran espacio claro alrededor
sugiriendo una cápsula, que es característica de criptococo y no de
otros hongos; tinción de mucicarmina tiñe las cápsulas y confirma que
se trata de un criptococo) y en cultivo (crece rápidamente en una semana
en medios bacterianos o fúngicos), y aunque también se puede hacer
el ag aquí, el ag en sangre suele ser también positivo. Histoplasmosis
Aparece en el sureste de EEUU, en pacientes con CD4 <50, con clínica y RX
similar a TB, curso subagudo o crónico, generalmente en el curso de histoplasmosis
progresiva diseminada, con afectación también de hígado, médula ósea
y ganglios linfáticos. Infiltrados difusos o nodulares o infiltrados focales, cavitados
o con adenopatías hiliares que no son frecuentes, o a veces RX tórax
normal. Tinción y cultivo de muestras respiratorias,
antígenos en sangre u orina (mejor, alta sensibilidad y especificidad,
por lo que un resultado negativo en orina excluye la enfermedad), serología,
tinción y cultivo médula ósea y a veces se ve el hongo en muestras de
sangre periférica dentro de los fagocitos (tinción de Wright: imágenes
similares a criptococo pero rodeadas de un espacio claro mucho más
pequeño que en criptococosis) y puede crecer en hemocultivos. En BAL con
frecuencia se ven hongos dentro de los fagocitos en la tinción directa y
crecen en cultivo y puede determinarse también el antígeno del
histoplasma. En zonas no endémicas, como la nuestra, puede tener valor la
intradermorreacción con histoplasmina. Coccidioidomicosis
Ocurre con mayor frecuencia en el Sudoeste de EEUU, en
CD4<150, curso subagudo o crónico, aunque puede ser rápidamente
progresivo en días o semanas, con síntomas inespecíficos, con
frecuencia asociado a meningitis y a veces lesiones cutáneas, pudiendo
afectar a todos los órganos. En RX tórax infiltrados nodulares difusos
(lo más típico) o intersticiales o focales, puede que cavitación y adenopatías
hiliares.
No hay detección de Ag, esputo raramente
positivo, BAL tinción + en 40%, cultivo esputo o BAL generalmente
positivos pero tardan y no es útil,
serología positiva en 70%, hemocultivos positivos en 10%, visualización
directa en muestras de tejido (a veces en broncoscopia se observan
úlceras endobronquiales en cuya biopsia se puede teñir el hongo; biopsia
transbronquial también debe hacerse si es posible). Algunos pacientes
requieren biopsia pulmonar.
Blastomicosis y paracoccidioidomicosis
EEUU el primero y América Central y Sudamérica el segundo. Mucho menos
frecuente que las anteriores. Rara en infección por VIH.Con frecuencia
curso rápidemente progresivo, con frecuencia con enfermedad diseminada y
meningitis. En RX tórax infiltrados alveolares únicos o múltiples, a
veces como una neumonía bacteriana y otras como una neumonía por Pj. No
hay Ag, hay serología pero es poco útil. El diagnóstico generalmente se
hace por visualización del hongo en esputo o BAL (KOH o PAS o Papanicolau:
morfología característica de las levaduras) o por cultivo, aunque este
es poco útil porque tarda mucho.
Penicillium marneffei
Sudeste asiático.
Esporotricosis
Suele producir una úlcera distal con nódulos en el trayecto linfático,
siendo rara la afectación pulmonar aislada (subaguda o crónica, lóbulos
superiores, cavitación).
Micosis fagocito-oportunístas
Aspergillosis - En pacientes con infección por VIH, la forma invasora
más frecuente de aspergilosis es la pulmonar, seguida por la sinusitis.,
que puede cursar o no con afectación pulmonar concomitante.
-
Distribución mundial. Muchos casos afectan al pulmón con curso agudo o
subagudo, con fiebre, tos, disnea y dolor torácico, y cuando produce
cavidades o afectación endobronquial, hemoptisis (que es más rara en
otras infecciones pulmonares del VIH). Rara y ocurre con CD4 <50 (factores de riesgo:
neutropenia, corticoides y enfermedad pulmonar previa). Provoca
infiltrados focales (como neumonía bacteriana) o difusos o intersticiales
o parcheados, con frecuencia cavitados (cavidades grandes), más
frecuentes en lóbulos superiores y con poca frecuencia engrosamiento
pleural, aunque puede producir neumotórax.
- La aspergilosis bronquial
obstructiva ocurre con relativamente frecuente en SIDA y es rara en otros
inmunodeprimidos, produciendo moldes bronquiales conteniendo hongos que a
veces son expectorados. Es frecuente que produzca lesiones endobronquiales
en SIDA.
- A veces puede afectar también a SNC, piel, riñones o corazón.
- El
cultivo de esputo da falsos positivos y negativos con frecuencia, aunque
un cultivo positivo de muestras respiratorias en paciente con una
enfermedad pulmonar compatible y sin otra causa reconocible, debe hacer
que se sospeche y solicitar pruebas para confirmarlo. La mejor prueba para
la Aspergilosis obstructiva es la broncoscopia. También puede aislarse en
hemocultivos y en urocultivo en la infección diseminada, y también puede
detecatrse el Ag de Aspergillus por PCR. Para el
diagnóstico de la aspergilosis invasiva es
preciso encontrar contexto clínico adecuado o encontrar evidencia en la
biopsia de invasión tisular (biopsia transbronquial o punción
transtorácica con aguja fina, y a veces biopsia pulmonar). Mucormicosis
Extremadamente raro que afecte el pulmón Infecciones aspergillus-like
(Pseudoallescheria boydii, Fusarium, Trichosporum beigelli, Scizophyllum
communae, Prototheca wickerhami), mucho más rara y sin datos específicos
desde el punto de vista clínico.
Candida -
La candidiasis orofaríngea es la
micosis que con mayor frecuencia aparece en los pacientes infectados por
VIH (en la mayoría de los casos es Ca albicans).
Diagnóstico por clínica y observación de hifas en el frotis del exudado
faríngeo.
- Puede afectar a la vía aérea superior (tráquea y bronquios proximales),
pero la neumonía es muy rara y
cuando ocurre suele aparecer en el curso de una candidiasis diseminada,
que también es muy rara incluso con profunda inmunodepresión y con
factores clásicos de riesgo de candidemia (neutropenia, antibióticos,
catéter venoso, neoplasia). Fase avanzada de inmunodepresión y curso subagudo o
crónico. Pueden aparecer hemocultivos positivos,
visualizarse lesiones de endoftalmitis por Ca y se debe disponer, para el diagnóstico, de
cultivo positivo y evidencia histológica de invasión en material de biopsia.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Virus
Las neumonías virales son raras en los infectados por VIH. Los más
frecuentes son los virus herpes, que tienen en común que producen una
infección en la infancia, quedando posteriormente en fase latente debido
a la inmunidad celular; si esta disminuye favorece la reactivación y
replicación del virus, provocando enfermedad clínicamente aparente. La
más frecuente es la producida por CMV, pero otros virus también pueden
afectar al pulmón. CMV
-
Existen problemas para interpretar su papel patógeno a pesar de su
aislamiento o visualización en muestras o tejido pulmonar. Desde el TARGA,
la incidencia de infección diseminada por CMV ha disminuido de forma muy
importante.
- Raro como causa de enfermedad pulmonar, aunque
es frecuente que exista afectación en autopsias. Aparece
en fases avanzadas de inmunodepresión. Curso subagudo o crónico, pudiendo ser asintomática o provocar fiebre, tos no
productiva y disnea. Un curso rápido y fulminante como a veces se ve en
transplantados de médula ósea, aqui no se ve. En infección avanzada por
VIH es frecuente que ocurra simultáneamente con otros procesos como Pj y
SK, por lo que su papel es dificil de determinar (hay muy pocos casos en
los que haya sido el único agente aislado). El síndrome CMV
típicamente cursa con afectación hepática y colangitis, pero no es
frecuente la afectación pulmonar clínica.
- Radiológicamente provoca infiltrados intersticiales.
-
La inmunotinción de muestras respiratorias obtenidas por BAL es muy útil
para detectarlo y el cultivo de muestras
respiratorias requiere más
de una semana (pero no indica infección) pero el diagnóstico requiere ver el efecto citopático
en muestras respiratorias obtenidas por esputo inducido o BAL o
biopsia (Giemsa o hematoxilina-eosina: células infectadas por CMV
en la citología: cuerpos de inclusión intracitoplasmáticos o
intranucleares, mejor si son células epiteliales alveolares o macrófagos
alveolares. Altamente específicas, pero poco sensibles). El uso de
inmunofluorescencia con Ac monoclonales mejora la sensibilidad tanto en tejidos como en muestras de
BAL. El antígeno de CMV en BAL, biopsias y en sangre se puede detectar de
forma temprana (antes que el efecto citopático) y el resultado se puede
tener en varios días. La PCR en BAL, biopsias o sangre, es muy sensible
pero poco específica, es actualmente el indicador más temprano de
infección por CMV. La serología no sirve para el
diagnóstico (la presencia de IgM o aumento al cuádruple del título de
IgG es sugestivo pero no concluyente de infección activa). Con los
datos disponibles, sobre todo porque faltan datos microbiológicos (Ag
CMV) no se puede descartar la infección por CMV, aunque parece poco
probable y no parece guardar relación con la colestasis (PCR en biopsia
hepática negativa), pero si así fuera posiblemente estuvieran implicados
otros patógenos. VHS
Raro.
Curso agudo. Enfermedad avanzada. Puede cursar con neumonía
necrotizante focal (en este caso suele cursar con traqueobronquitis
necrotizante y la afectación pulmonar es debida a extensión por
contiguidad) o intersticial y difusa (afectación pulmonar por
diseminación hematógena). El diagnóstico debe basarse en la demostración del VHS en las muestras respiratorias por cultivo y A/P,
observando el efecto citopático en las células (típicas células
gigantes mononcucleadas o con menos frecuencia inclusiones intranucleares
que también pueden ser vistas en CMV y VVZ)). Influenza
Rara.
Curso agudo. Cualquier fase de la infección. Aparece
como bronconeumonía o con infiltrados intersticiales. Su diagnóstico se
basa mucho en la epidemiología. Las sobreinfecciones bacterianas por
neumococo, S.aureus y H.influenzae son frecuentes. Adenovirus
Rara, aparece en general como parte de una afectación diseminada, con fiebre alta,
tos y dificultad respiratoria, con curso variable, desde fulminante a
recuperación progresiva espontánea, con infiltrados pulmonares
bilaterales y difusos aunque a veces han sido focales, con la
característica de que tiende a producir una extensa bronquitis a veces
necrotizante y bronquiolitis y también a veces evolución a una
neumonitis intersticial con formación de membranas hialinas y fibrosis
intersticial. La presencia de adenovirus en el tejido pulmonar a veces se
manifiesta por células manchadas conteniendo núcleos recubiertos de
material basófilo que oscurece la membrana nuclear, y por células con
inclusiones intranucleares eosinofílicas.
_________________________________________________________________________
|
|
|
Protozoos
Toxoplasmosis. Frecuente en necropsias, pero no es frecuente la
afectación pulmonar, provocando una neumonitis intersticial. Puede
detectarse por tinción de Giemsa, PCR o cultivos celulares.
Criptosporidiasis.
En ocasiones puede afectar al
parénquima pulmonar, aunque, al igual que con CMV, es difícil precisar su
responsabilidad en las manifestaciones, ya que en un porcentaje elevado de
pacientes se aislan coincidentemente otros gérmenes. Es frecuente que a
los síntomas respiratorios se asocie diarrea, pero se han descrito casos
con afectación predominantemente pulmonar y en otras los síntomas
respiratorios han aparecido antes que los intestinales. Diagnóstico por
visualización de ooquistes en esputo, BAL o en heces con tinciones acidorresistentes.
_________________________________________________________________________
|
|
Conclusión 4
Paciente con ADVP e infección
por VIH en fase avanzada de inmunodepresión, coinfectado por VHC, con datos sugestivos de
malnutrición crónica a la que se ha añadido una desnutrición aguda secundaria a algún proceso infeccioso o neoplasia relacionada con la infección por
VIH, que sigue quimioprofilaxis con dapsona y
TARGA desde hace 3 meses con respuesta sobre todo virológica, lo que
hace posible que el proceso que presenta relacionado con la infección por
VIH esté relacionado con un síndrome de reconstitución inmune, que
desde el diagnóstico presenta una colestasis disociada con biopsia
hepática inespecífica y estudios microbiológicos realizados (no sabemos
si completos) negativos y
que podría guardar relación con una colangiopatía relacionada con el
VIH por TB, micobacteriosis atípicas o Cryptosporidium (CMV
poco probable por la presencia de una PCR negativa en la biopsia
hepática), y que además presenta una sinusitis frontal dudosa (además
de las bacterias habituales debemos considerar Pseudomona, Aspergillus,
Criptococo) y finalmente una neumonía recurrente sin respuesta favorable
a levofloxacino, cuya etiología más probable sería la tuberculosis
pulmonar (¿diseminada? por la colestasis disociada), o bien una
"neumonía enigmática" ( bacterias no habituales como
Rhodococcus, Nocardia o micobacterias atípicas y hongos como Aspergillus).
_________________________________________________________________________
|
|
Neumonía recurrente y síndrome
de reconstitución inmune
Los síndromes de reconstitución más descritos:
- SRI que sigue a neumonía Pj sin que se obtengan gérmenes en estudios
citológicos y cultivos para bacterias, micobacterias, hongos y virus en
muestras respiratorias obtenidas por BAL. La ausencia de identificación
de gérmenes junto con un aumento de los CD4 y la aparición de nuevas
manifestaciones respiratorias son sugestivos de una enfermedad por
reconstitución inmune (Barry, HIV Medicine 2002).
- Respuesta paradójica de la TB: empeoramiento de los síntomas de la TB
ya diagnosticada y en tratamiento correcto (s/t fiebre sin foco, adenopatías, infiltrados
pulmonares, SDRA, tuberculomas o abscesos; típico observar bacilos en muestras con cultivos negativos y a veces se
positiviza el mantoux).
- Infecciones por micobacterias atípicas (linfadenitis por MAC).
- SRI por CMV: Retinitis por CMV con CD4 no tan bajos como habitualmente o
uveítis en los ojos previamente infectados por CMV por una intensa
respuesta inflamatoria.
- Candidiasis esofágica y criptococosis.
- Toxoplasmosis cerebral.
- Empeoramiento de la LMP
- SRI en pacientes con hepatopatía crónica por VHC y VHB. Difícil de
distinguir de la hepatotoxicidad por el tratamiento.
- SK y LNH.
_________________________________________________________________________
|
|
Conclusión:
- Infección por VIH en fase avanzada de
inmunodepresión
- Desnutrición aguda hipoalbuminémica.
- Colangiopatía del VIH por Cryptosporidium o micobacterias
- Neumonía recurrente por M.tuberculosis o
"neumonía enigmática" por bacterias
no habituales como Rhodococcus, Nocardia o micobacterias atípicas o
hongos como Aspergillus). -
Síndrome de reconstitución inmune por micobacterias?
- Aspectos complementarios a discutir:
-
Estudio citológico (malignidad) y recuento celular del BAL
- Biopsia transbronquial.¿Deberíamos hacer biopsia transbronquial
siempre que se pueda cuando se necesitan muestras
respiratorias por métodos invasivos?.
- ¿Deberíamos realizar en este enfermo una CPRE con toma de muestras de
bilis para estudio microbiológico si no desapareciera la colestasis después de
tratar el proceso actual?
_________________________________________________________________________
|
|
Bibliografía
Textos generales:
- J.Pachón, E.Pujol y A.Rivero. La infección por el VIH. Guía Práctica.
2ª edición. Sociedad Andaluza de Enfermedades
Infecciosas, 2003.
- P.Miralles y B.Padilla. Infecciones oportunistas y copatógenos en
pacientes con infección por VIH. Avances en el manejo del paciente
infectado por VIH. Merck, Sharp&Dohme, 2001.
- Luis Aliaga. Atlas básico de la infección por VIH/SIDA.
Manifestaciones clínicas en adultos. Merk, Sharp &Dohme, 2000.
- Distintos autores. Tratado de Sida en Internet. Timely Topics in
Medicine.
Artículos:
1- FJ Palella, KM Delaney, AC
Moorman et al. Declining morbidity and moratlity among patients with
avenced human immnunodeficiency virus infection. N Engl J Med 1998; 338:
853-860.
2- R. Detels, P.Tarwater, JP Phair et al. Multicenter AIDS Cohort
Study. Effectiveness of potent antiretroviral therapies on the incidence of opportunistic infections before and after AIDS diagnosis. AIDS 2001; 15:
347-355.
3- H. Valdez, TK Chowdhry, R. Asaad et al. Changing spectrum of mortality due to human immunodeficiency virus: analysis of 260 deaths during
1995-999. Clin Infect Dis 2001; 32(10):1487-93.
4- TK Chowdhry, R. Asaad et al. Changing spectrum of mortality due to human immunodeficiency virus: analysis of 260 deaths during
1995-999. Clin Infect Dis 2001; 32(10):1487-93.
6- DeSimone JA, Pomerantz RJ, Babinchak TJ.
Inflammatory reactions in HIV-1-infected persons after initiation of highly active antiretroviral
therapy. Ann Intern Med. 2000 Sep 19;133(6):447-54.
7- P.
García de Olalla. Epidemia española. Tratado de SIDA en Internet, 2005.Timely
Topics in Medicine.
8- Paul E. Sax.
Opportunistic infections in HIV disease: down but not out. Infectious
Disease Clinics of North America 2001; 15 (2): 433-450).
9- CM. Escolano, JM Ramos, F.Gutierrez et al. Cambios en el espectro de la
morbilidad y la mortalidad de los ingresos hospitalarios de los pacientes
con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana durante la era
del tratamiento antirretroviral de gran actividad. Med Clin 2004; 122 (1):
1-5.
10- M.Eulalia Valencia, L.Martín-Carbonero, M.López et al. Motivo de
ingreso hospitalario en pacientes con infección por el virus de la
inmunodeficiencia humana en la era del tratamiento antirretroviral de gran
actividad. Med Clin 2002; 119 (8): 293-5.
11- J Collazos, J Mayo, E Martínez. Changing
spectrum of HIV infection and its associated conditions in Spain: the end
of the beginning? AIDS Patient Care STDS 1999; 13 (6): 347-53.
12-
J.Fernández-Rivera, J.Macías, JA García-García et al. Efecto del
tratamiento antirretroviral de gran actividad sobre la forma de
presentación del sida definido por episodiso clínicos. Med Clin 2002;
118 818): 686-8.
13- The
Antiretroviral Therapy Cohort Collaboration. The
Changing Incidence of AIDS Events in Patients Receiving
Highly Active Antiretroviral Therapy. Arch
Intern Med. 2005;165:416-423.
14- B
Lederberger, M Egger, V Evard et al. AIDS-related opportunistic illnesses
occurring after initiation of potent antirretroviral therapy: the Swiss
HIV Cohort Study. JAMA 1999; 282: 2220-6.
15- J. González-Castillo, F. Blanco, V.
Soriano et al. Episodios oportunistas en pacientes infectados por el virus
de la inmunodeficiencia humana durante los primeros 6 meses de la
terapia antirretroviral de gran actividad. Med Clin 2001; 117:
87-84.
16- J.
Mayo, J. Collazos, E. Martínez et al. Adrenal function in the human
immunodeficiency virus-infected patient. Arch Intern Med 2002; 162:
1095-8.
17- B Soto, A
Sánchez-Quijano, L
Rodrigo et al. Human immunodeficeincy virus infection modifies the natural
history of chronic parenterally-acquired hepatitis C with an unusually
rapid progression to cirrhosis. J Hepatol 1997; 26: 1-5.
18- I. Bica, B.McGovern, R.Dhar R et al. Increasing mortality due to
end-stage liver disease in patients with human immunodeficiency virus
infection. Clin Infect Dis 2001; 32(3): 492-7.
19- M.Rubio, C.Rubio, R.Egido et al. Hepatitis
crónica por el virus de
la hepatitis C en pacientes infectados por el virus de la
inmunodeficiencia humana. Estudio de 55 casos con biopsia hepática. Med
Clin 2004; 123 (12): 441-444.
20- A. Sánchez-Quijano, E. Lissen.
Coinfección por el virus de la
inmunodeficiencia humana y el virus de la hepaitis C. ¿Se conoce su
historia natural en la era del TARGA? Med Clin 2003; 121 (11): 410-1.
21- F.Cardellach, J.Sierra, A.Coca et al. Significado
clínico de la colestasis
disociada como síndrome biológico.
Med Clin 1981; 77 (6): 225-9.
22- J. Macías Sánchez, A. Sánchez Quijano,
J. Delgado de la Cuesta et al. Colestasis disociada en pacientes infectados
por VIH-1. Prevalencia y valor diagnóstico de la biopsia hepática. Rev
Clin Esp 1999; 199: 81-83.
23- J.M.K. Liu, M.J. Atten. Cholestasis in patients with acquired
immunodeficiency syndrome. Am Surg 1997; 63 (6): 519-24.
24- Xian-Ming Chen, N.F. Larusso. Cryptosporidiosis and the pathogenesis of
AIDS-Cholangiopathy. Sem Liv Dis 2002; 22 (3): 277-289.
25- Xian-Ming Chen, J.S. Janet, C.V. Paya, N.F. LaRusso. Cryptosporidiosis. N
Eng J Med 2002; 346(22): 1723-173.
26- C.Ramírez, C.Rubio, R.A. Fernández
de la Puebla et al. Significado clínico de los valores elevados de
ferritina sérica. Med Clin 2004; 122: 532-4.
27- A.T. Tami. The management of sinusitis in
patients infected with teh human immunodeficiency virus (HIV). Ear, Nose
& Throat Journal 1995: 74 (5).
28- Q
del Rio, M. Santín, M. Mañós et al. Mucormicosis: una infección
clásica con una alta mortalidad. preentación de 5 casos. Rev Clin Esp
2001: 184-187.
29- MR
Robinson, RB Salit, PK Bryant-Greenwood et al. Burkitt's/Burkitt's-like
lymphoma presenting as bacterial sinusitis in two HIV-infected children.
AIDS Patient CAre and STDs.
2001: 15 (9): 453-8.
30- J.G. Bartlett. Pneumonia in the Patient with HIV
infection. Infectious Disease Clinics of North America 1996.
31-
Mark J. Rosen. Overview of pulmonary complications. Pulmonary
Complications on HIV infection. Clinics in Chest Medicine 1996; 17 (4):
621-630.
32- A.E. Glatt. Treatment of infections associated with human immunodefeficiency
virus. N Eng J Med 1988; 318: 1439-48.
33- SH
Kirtland, RH Winterbauer. Recurrent pneumonia. Atypical pneumonia
syndromes. Clinics in Chest Medicine 1991;
12 (2): 303-18.
34- E. Cordero, J.Pachón A.Rivero et al.
Community-acquired bacterial pneumonia in HIV
infected patients: validation of severity criteria. Am J Respir Dis Crit
Care Med 2000; 162: 2063-8.
35- E.Boumis, N.Petrosillo, E.Girardi et al. Changing patterns
in the etiology of HIV-associated bacterial pneumonia in the era of highly
active antiretroviral therapy. Eur J Clin Microbiol Infect Dis 2001; 20:
71-3.
36- RE Hirschtick, J Glassroth, MC Jordan et al.
Bacterial pneumonia in persons infected with the human
inmunodeficiencyvirus. N Engl J Med 1995; 333: 845-51.
37- PA
Selwyn, AS Pumerantz,
A Durante. Clinical
predictors of Pneumocystis carinii pneumonia, bacterial pneumonia and
tuberculosis in HIV-infected patients.AIDS 1998; 12 (8): 885-93.
38-
GK Schleicher,
V Herbert, A Brink et al. Procalcitonin and C.reactive protein in HIV-positive
subjets with tuberculosis and pneumonia. Eur Respir J 2005; 25 (4): 688-92.
39- J Quist, AR Hill. Serum
lactate dehydrogenase (LDH) in Pneumocystis carinii pneumonia,
tuberculosis, and bacetrail pneumonia. Chest 1995; 108 (2): 415-8.
40- Z Amin, F Miller, PJ Shaw. Lobar or segmental consolidation on chest radiographs of
patients with HIV infection. Clin Radiol 1997; 52: 541-5.
41- EY Kang, CA Staples, G McGuinness et al. Detection
and differential diagnosis of pulmonary infections and tumors in patients
with AIDS: value of chest radiography versus CT. AJR Am J Roentgenol 1996;
166 (1): 15-9.
42-
Hannu Syrja¨la¨, Markku Broas, Ilkka Suramo et al.
High-Resolution Computed Tomography for the Diagnosis of Community-Acquired
Pneumonia. Clinical Infectious Diseases 1998;27:358–63.
43- B.A.
Cunha. Clinical approach to the HIV patient with community-acquired
pneumonia. Infect Med 1999; 16 (812): 798-800.
44- P Jain, S. Sandur, AC Arroliga et al. Role of flexible bronchoscopy in
immunocompromised patients with lung infiltrates. Chest 2004; 125 (2):
712-22.
45- PF Barnes,
DL Lakey, WJ Burman. TB in patients with HIV infection. Infectious Disease
Clinics of North America 2002; 16 (1): 107-126).
46- GL Woods. The
Mycobacteriology laboratory and new diagnostic techniques. Infectious
Disease Clinics of Notrh America 2002; 16 (1): 127-144.
47- E.Martínez-Moragón, R.Menéndez, P.Palas et al. Enfermedades por micobacterias ambientales en pacientes
con y sin infección por el VIH: características epidemiológicas, clínicas y curso evolutivo. Arch Bronconeumol 2001; 37 (6):
281-286.
48- DE Griffith,
BA Brown-Elliot, RJ Wallace. Diagnosing nontuberculous mycobacterial lung
disease. Infectious Disease Clinics of North America 2002; 16 (1): 235-249.
49- Manuel
Torres-Tortosa, Julio Arrizabalaga, José L. Villanueva, et al. Grupo
Andaluz para el estudio de las Enfermedades Infecciosas, and Grupo de estudio
de SIDA of the Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología
Clínica. Prognosis and
Clinical Evaluation of Infection
Caused by Rhodococcus equi in HIV-Infected Patients. A
Multicenter Study of 67 Cases.CHEST
2003; 123:1970-1976
50- J.Santos,
R.Palacios, M.A. García-Ordóñez et al. Nocardiosis
en pacientes con infección por VIH. Rev Clin Esp 2002; 202 (7): 375-8
51- F. Thomas, AH Limper.
Pneumocystis Pneumonia. N Eng J Med 2004; 350 (24): 2487-98.
52- SM Barry, MCL.Lipman, AR Deery et al. Immune
reconstitution pneumonitis following Pneumocystis carinii pneumonia in HIV-infectd
subjets. HIV Medicine 2002; 3: 207-211.
53- JC Pérez
Pons, S
Jornet Montaña y A BonetEsteve. Interacciones farmacocinéticas entre
metaona y antirretrovirales en pacientes infectados por el virus de la
inmunodeficiencia humana. Med Clin 2002; 119 (6): 224-9
_________________________________________________________________________
|
|
Diagnóstico definitivo:
Nocardiosis pulmonar (tinción y cultivo de esputo)
Infección por VIH en fase avanzada de
inmunodepresión
Desnutrición aguda hipoalbuminémica.
Colangiopatía del VIH
Coinfección por VHC:
_________________________________________________________________________
|