
1099. Estando sitiada
nuevamente Valencia, Rodrigo resulta herido por una flecha.
El Cid no puede recuperarse de esta herida y muere el 10
de julio.
Según la
leyenda, hace prometer a su esposa que cabalgará una última vez a lomos de su
caballo Babieca.
Hecho esto y atado su cadáver a su grupa, hace huir
despavoridas a las tropas musulmanas.
1101. Babieca no será montado
por nadie más, muriendo en este año.
1102. Su esposa Jimena, mantiene el sitio durante tres
años.
No pudiendo resistir el empuje almorávide solicita la
ayuda de Alfonso VI, quien no
puede hacer otra cosa que evacuar la ciudad llevándose consigo el cadáver de Rodrigo, en dirección al Monasterio de San Pedro de Cardeña,
donde recibe sepultura.