Otra Malagueña,... Escucha "Málaga, ciudad de los sueños"

 

Separadas de Pedregalejo sólo por el arroyo Jaboneros, las arenosas playas de El Palo presentan una continuidad geográfica de varios kilómetros, ofreciendo adecuadas instalaciones y óptimas condiciones para el baño. 

 

Playa de El Chanquete. Al fondo, en el cerro, la urbanización "El Candado".

La playa en otoño, con un aspecto muy distinto al bullicio veraniego.

Aunque de orígenes remotos, se tienen noticias de la formación del actual núcleo urbano desde finales del siglo XVIII, época en la que se asentaron en esta tierra algunas  familias procedentes de Motril y de Almería, dedicadas a la pesca en su mayoría. Esta actividad ha marcado la personalidad de El Palo.

Jardines de A. Suárez.

Una versión apunta a que el origen del nombre se debe a un tronco (palo) que arrastró una riada y que quedó clavado en el lugar ahora conocido como Las Cuatro Esquinas, por donde discurría un arroyo. La otra, que el palo fue un mástil de un barco naufragado arrastrado por las olas.

Monumento a los pescadores. Las figuras representan la extracción del copo (red con fondo en forma de saco).

En cualquier caso, consta que los pescadores, cuyo núcleo inicial estaba en Cuevas de Viñas al norte de la barriada, se daban cita al alba para salir a pescar en ese palo que con el tiempo daría nombre a todo el asentamiento.

Unas de las pocas casas tradicionales de pescadores que subsisten en el Paseo Marítimo.

Playa del "Deo" desde la autovía, dirección Rincón de la Victoria.

Aunque El Palo posee una completa oferta de servicios en su centro urbano, que sigue el trazado de la antigua carretera de Almería, son sus playas y su Paseo Marítimo lo que le otorgan personalidad  propia

Gracias a la bondad del clima, durante todo el año se pueden degustar los pescados y mariscos de la bahía junto a las barcas, en decenas de chiringuitos, restaurantes informales situados a muy pocos metros de la orilla.

Paseo Marítimo

 

Entre las especialidades de los chiringuitos destaca la fritura malagueña (boquerones, rosada, calamares, ...) y el delicioso espeto de sardinas (asadas, atravesadas por una caña) que, para que conserven todo su jugo y su sabor se exponen al calor del fuego, sin que este las alcance. 

 

Chiringuito a pie de playa

Barbacoa para preparar los espetos

 
 

La jábega, típica embarcación  malagueña, tiene 6 metros de eslora y  1,80 de manga. Su diseño y poco calado la hacen muy rápida. Suele llevar ocho remeros más un timonel con un remo guía. La red que utilizaba también se denomina jábega y era recogida por los pescadores (o jabegotes)  desde la orilla.

 

Jábega 

Jábega vista de frente

         

Barca de remos

Ojo pintado sobre la proa

Varadero

         

Los  ojos  en  la  proa  pretenden   orientar la navegación. De  origen egipcio -el ojo de Osiris- fueron adoptados y difundidos por los fenicios.También  se aprecian en embarcaciones de Malta, el norte de África y el sur de Italia y de Portugal.  A veces, aquí se han sustituido por imágenes de la Virgen del Carmen.

Torno para facilitar el arrastre de las barcas desde la orilla a la zona de varada

Embarcación a motor con cabina 

         

Varadero al atardecer

Paseo entre el cielo, el mar y la tierra. 

Se va la tarde en la Playa del Chanquete

Así se despide el sol de las playas de El Palo

Cae la tarde en el puerto deportivo de El Candado.

Otra puesta de sol en la Bahía de Málaga. En primer término, el Paseo Marítimo.

         

No es una playa del Pácífico, ni tampoco del Caribe. Es la del Chanquete en El Palo.

Vista de la ciudad desde un rompeolas En el centro, la torre de la catedral.

Paseo Marítimo desde una fuente de la Plaza del Padre Ciganda.

         
     
  Para las referencias a este apartado, citar:  
  Foj Candel, J. F. (2006): "El Palo y el Mar.", [en línea] <http://www.elpalo.es> [y añadir fecha consulta]  
     
 

 
 

 

 
             
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 www.elpalo.es

     F. Foj - El Palo - Málaga - España