EMILIO PRADOS
EMILIO PRADOS  Y EL PALO
         
             
     
 

Portada de Litoral (clic)

     
           
             
     

     
 

 
             

Ilustración de J. Gris  en Litoral

EMILIO PRADOS

Emilio Prados Such nace en Málaga el 4 de marzo de 1899. Tras los primeros años de formación en su ciudad, pasa a Madrid en 1914 para cursar estudios de bachillerato en las aulas de la Institución Libre de Enseñanza. Allí recibe el magisterio de Juan Ramón Jiménez y una esmerada educación intelectual. Instalado en la Residencia de Estudiantes mientras estudia Ciencias Naturales en la Universidad de Madrid, forma parte activa del círculo renovador en el que se mueven Moreno Villa, García Lorca, Salvador Dalí, Luis Buñuel, etc. En 1921 es ingresado en una clínica suiza aquejado de la enfermedad pulmonar que le acompañará toda su vida. Al año siguiente comienza a cursar estudios de filosofía en Friburgo (Alemania) y comienza a escribir en contacto con el agitado clima  artístico e intelectual que se respira en el país. En París, vista a Picasso y frecuenta los pintores de su círculo. El lenguaje de las vanguardias, el pensamiento de los románticos alemanes y su conocimiento de la obra de Freud, dejan una huella que actúa de manera permanente en su obra poética.

De regreso a España funda en Málaga la Imprenta Sur, donde comienza a publicar, con Manuel Altolaguirre y José María Hinojosa, la revista de poesía Litoral (1926-1929). En ella aparecen poemas, dibujos y composiciones musicales de todo su circulo artístico. Paralelamente sus cuidadas ediciones de libros constituyen la primera plataforma de lo que se conocerá como Generación del 27. Su obra inicia un rápido cambio que lo lleva a conectar con Breton y con los presupuestos del surrealismo, movimiento que contribuye a introducir en España.

Descontento con la situación en el país y radicalizado, ideológica y vitalmente, desarrolla en la Málaga de los años 30 una labor social que revierte en favor de las clases más pobres y desfavorecidas. Es por entonces cuando enseña a leer a los hijos de los pescadores de la barriada de El Palo. Su obra de este periodo traduce igualmente un ansia de libertad que afecta tanto a nivel político como a las necesidades de su mundo interior y durante la guerra civil participa activamente en la defensa de la República, colaborando en la organización del II Congreso Internacional de Escritores. En 1938 recibe el Premio Nacional de poesía por su libro Destino Fiel , recopilación de su poesía de guerra. Trasladado a Barcelona, colabora en la redacción de Hora de España  y entabla profunda amistad con María Zambrano y Antonio Machado, con quien sale hacia el destierro al terminar la contienda.
Tras pasar algún tiempo en París, embarca hacia México donde comienza un exilio que durará hasta su muerte. Allí inicia una nueva etapa creativa que se caracteriza por la vuelta a los valores de la naturaleza, por la búsqueda de la imagen esencial del hombre y por una marcada preocupación espiritual, filosófica y estética. Además de desarrollar una amplia labor pedagógica, colabora con Bergamín en la Editorial Séneca e interviene con Octavio Paz y otros escritores en la recopilación del libro Laurel. Antología de la poesía moderna en lengua española, publicada en 1954. A los contactos  y amistad con los literatos y pintores del destierro (Altolaguirre, Moreno Villa, Arturo Souto, Guillén, León Felipe, Rejano, etc.), une frecuentes colaboraciones con revistas mejicanas y  lazos con escritores de Cuba, Argentina, Nicaragua, Colombia, etc.

Prados, Moreno Villa y Cernuda en casa de Altolaguirre. México,
años  cincuenta.(De El Maquinista de la Generación, nº 12-clic)
Su pensamiento final queda envuelto en una mística universalista que remite al problema de los orígenes y a la búsqueda de una imagen del hombre inserta en el mundo natural. Muere en México en abril de 1962. El conjunto de su obra poética fue  publicado en aquél país por Aguilar en dos volúmenes (1975-1976).
Como en tantos otros casos, el reconocimiento oficial vendrá después de su muerte y entre otras distinciones públicas, sería nombrado “Hijo Predilecto de la Provincia de Málaga” en 1998. He aquí algunas de sus obras más representativas: Tiempo, Vuelta, El misterio del agua, Cuerpo perseguido, La voz cautiva, Llanto en la sangre, Cancionero menor para combatientes, Memoria del olvido; Jardín cerrado, Río natural, Circuncisión del sueño; la piedra escrita y Signos del ser.
 
Extraído de Emilio Prados. Antología esencial.
Francisco Chica. Algaida. Sevilla. 1999
 

Ilustración de Picasso en

Litoral  (clic-Hª Litoral)

Con Cernuda en 1934

Ilustración de Alberti 

en Litoral

Antología -Ed. Losada

Catálogo-Publ. Res.

Estud.(1999) (clic)
             
             
   

   
             
 
         
 

AGOSTO EN EL MAR (Fragmento)

Arde el sol sobre las playas.
Como una navaja abierta,
su verde cuchilla el mar
tiende brillante en la arena.
Tiembla la siesta en el agua.
Como  un ascua cada piedra,
encendida por agosto,
su boca de fuego enseña.
Medio desnudos, descalzos,
hambre tan sólo en su espera,
dolor sólo en sus caras,
sólo en sus sueños tristezas;
cuerpos, o sombras de cuerpos,
que del cuerpo ni aun les deja
la figura de su nombre
la carga de sus miserias,
silenciosos y encorvados
bajo las tirantes cuerdas
que, clavándose en el mar,
las amplias redes sujetan,
los pescadores repasan

las horas de su pobreza. (...)

 De Calendario incompleto del pan y el pescado, 1933-34

 
 

EL CORAZÓN MÁGICO

 (Puerto de Málaga, 7 de enero)

 
NOCTURNO
 
Abrí la caja de los peces
y se cuajó el cielo
de luceros verdes...
 
¡Dadme mi doble aparejo,
con su compás de caña
 y con su doble anzuelo!...
 
(Abrí la caja de los peces,
y se cuajó el cielo
de luceros verdes.)
 
¡Dejadme dormir!...
           ¡Silencio!...
¡Dejadme dormir abierto!
 
  De Tiempo, 1925
 
 
         
         
         
 

SELECCIÓN DE POEMAS

 

MUESTRA EN  LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES

 
         
 
             
             

 
   

Monolito que recuerda al poeta  junto a la playa de El Palo

 

EMILIO PRADOS  Y  EL PALO

La relación de Prados con la barriada malagueña de El Palo se remonta a medidos de los años 20, fecha en que abandona Madrid y se instala en su ciudad natal. Destino de sus excursiones diarias, las playas de El Palo constituyen de hecho el telón de fondo al que remiten muchos de los poemas que escribe en su juventud. Buen nadador,  y atento espectador de la actividad que desarrollaban los pescadores, el escritor entabla amistad con ellos, a la vez que convierte el lugar en el centro sus reflexiones poéticas.

Fruto de esta simbiosis es El Misterio del agua (1926-1927), el libro más logrado quizás de los que escribe en su primera etapa. La obra universaliza y eleva a categoría simbólica la vida cotidiana de la gente del mar, un mundo que conservaba las raíces de las viejas culturas  mediterráneas y en cuyo faenar de jábegas y redes Prados cree encontrar el origen o la matriz de todas las cosas. La imagen cósmica que traducen sus versos proviene –según confesión propia– de ese  ámbito, y en particular del observatorio permanente que supone para él el Peñón del Cuervo, enclave mágico en el que se generan las ideas sobre el espacio y el tiempo que configuran la obra. Entre la transparente pureza  de sus aguas, Prados recuperaba la visión de un universo íntegro y en plena actividad creadora. (Ver más abajo).

Estas vivencias están en la base de la intensa labor humanitaria que desarrolla en la barriada, una tarea en solitario que se extiende tanto al terreno de la enseñanza (necesidad básica desatendida por la escuela pública), como a la ayuda material encaminada a la reparación de las barcas, o al apoyo que presta, ya en la República, en la creación del Sindicato de Pescadores de Málaga. Escritura poética y compromiso vital se entrecruzan en un episodio que Prados no olvidaría nunca. Poco antes de morir, y cuando preparaba en México la edición de sus Poesías completas, el escritor coloca la siguiente dedicatoria al frente del libro anteriormente citado: “A Juan Matías, José, Gabriel y Pedro de la Cruz, pescadores sin cielo, en mi memoria”. Según aclaré en otro lugar (prólogo al Misterio del agua, CEDMA, Diputación Provincial de Málaga, 2005), estos nombres formaron parte del círculo de jóvenes a los que enseñó a leer y escribir durante sus visitas a la barriada, un capítulo que recuerda hoy el monumento (bastante frágil por cierto) que se le dedicó en una de las explanadas próximas a la playa. Citemos para acabar, la frase -de claro sabor paleño- con la que Prados responde desde México a quienes le recordaban en la Málaga de final de los años 50: “Piénsame –escribe a uno de ellos- como cualquier reflejo mediterráneo: el salto de un pez, el salir de un remo, el hundirse lento de una red”. Alimento mismo de su poesía, ni el tiempo ni el destierro lograron borrar de su retina la fuerza primordial de estas imágenes.

Francisco Chica

(Nota redactada para esta página, mayo 2007)

 
 

La biblioteca pública de El Palo lleva el nombre del poeta

 
   
       

Tirando del copo

   

Repartiendo las capturas

       

Pescador en un torno

   

Niños en la playa

       
       
       
       
       
         
 
   
   
   
   
   
   
   
             
     

     
             
Transfiguración en el mar
¿El barco?...
¿La piedra?...
¿El sol?
(Silencio)
En la noche abierta
todo huele a corazón:
¡El barco!
¡La piedra!
¡El sol!

E. Prados. Poema escrito alrededor de 1928

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"¿Sabes nadar? ¿Sí? Pues vete un día a ese "Peñón del Cuervo" (que tal vez sea yo mismo) y nada hasta encontrarme frente al mar, en donde solamente se ve el mar. Allí hay una lengua de piedra que el agua va lamiendo ¡Súbete! ¡Tiéndete allí contra el sol más fuerte! Y escúchame, porque allí estoy: al fondo, herido en una cueva del costado; álzalo al cielo, ardiendo al sol y ausente"

(E. Prados, fragmento de carta enviada a un amigo de Málaga en los años 50)
 
             
             
   

   
             
     

     
             
  Para las referencias a este apartado, citar:  
     
  Chica, Francisco. (2007): " Emilio Prados ", [en línea]. Felipe Foj, editor <http://www.elpalo.es> [Consulta: indicar la  fecha]  
             
       
             
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   www.elpalo.es

 F. Foj - El Palo - Málaga - España