|
| |
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
 |
|
|
|
| |
|
LEER LA ECONOMÍA
(*) |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
| |
 |
PRESENTACIÓN
Y JUSTIFICACIÓN |
 |
PROPUESTAS DE LECTURA |
 |
DECÁLOGO PARA EL ALUMNO LECTOR |
|
|
|
|
|
| |
|
|
| |
 |
|
| |
PRESENTACIÓN Y JUSTIFICACIÓN |
|
| |
| |
|
Libro
|
|
hermoso, |
|
libro, |
|
mínimo
bosque. |
|
Pablo
Neruda |
| |
|
|
Leer es
una actividad lúdica versus leer debe ser una obligación.
|
|
|
|
Sin
estar completamente de acuerdo con ninguna de las dos afirmaciones
anteriores sí es cierto que a determinadas edades la responsabilidad
de crear hábitos saludables en menores corresponde a los adultos que
asumen su educación. No es menos cierto además que los niños hacen lo
que ven a sus padres hacer. El ejemplo condiciona la voluntad.
|
|
| |
|
Somos
ante todo monos de imitación y es por medio de la imitación por lo que
llegamos a ser algo más que monos. |
|
Fernando Savater |
|
|
| |
Obligar
a los menores a cepillarse los dientes todas las noches nos parece
contribuir a crear una práctica sana, sólo cuando se alcanza cierta
madurez se comprende que nuestros padres han contribuido a educarnos
dentro de las más elementales normas higiénicas. Lo que con 4 o 5 años
nos parecía una penosa costumbre sin sentido, con 20 o 25 puede llegar
a ser un reconfortante placer. Todo consiste en conseguir que un
saludable hábito temprano se convierta en una necesidad futura.
Si cambiamos este razonamiento médico-cívico por otro basado en la
lectura, sustentado en los mismos principios, los resultados pueden
ser parecidos. Todo ensayo mínimamente serio concluye que si desde la
infancia acostumbramos a los niños a acercarse a los libros, a
dormirse entre palabras; ya sean auxiliados por sus padres al
principio o autónomamente por sí mismos después; estaremos incidiendo
decisivamente en sus costumbres y apetencias.
|
|
|
|
La
lectura frecuente es el mejor medio que tenemos para adueñarnos del
lenguaje y de sus creaciones. Es el gran instrumento, el obvio
instrumento. La riqueza léxica, la argumentación, la explicación, la
expresión de los propios sentimientos, la comprensión de los ajenos,
la libertad de pensamiento, se adquieren a través de la lectura. |
|
José
Antonio Marina |
|
|
| |
Si
viajar nos permite conocer otras costumbres y ampliar nuestra visión
del mundo, su epígono y complemento bien pudiera estar en la lectura,
incluso para los sedentarios más contumaces. La literatura ofrece así
una magnífica oportunidad para ayudar al alumno a fijar sus
aprendizajes económicos y a abrirse al mundo que le rodea, ítem más,
a descubrir aquellos conocimientos que en él sólo permanecen latentes.
Si ya de por sí leer es trascendente utilizado en nuestra disciplina
se asemeja a aquel cuadro que encuentra el marco perfecto que realza
sus virtudes.
Si miras la docencia como algo abierto,
perfeccionable y cambiante, buscar métodos o recursos que ayuden a
mejorar nuestra labor docente cabe dentro de la lógica más estricta.
Por eso hace tiempo que veníamos reflexionando sobre la necesidad de
buscar algún complemento para enseñar otra economía, lejos de la
economía de manual, de aquella que boletín oficial en mano debemos
impartir; esa otra economía que atañe más directamente al individuo y
que debería servirnos para reivindicar que si hay alguna disciplina
humana esa es la economía: dirigida, interpretada, disfrutada, sufrida
y analizada por hombres.
|
|
|
|
Todo
necio |
|
confunde
valor y precio. |
|
Antonio Machado |
|
|
|
Parecerse a veces a un centro social, a un polideportivo municipal o a
una guardería pública no debe encubrir lo que verdaderamente y
ante todo deben ser los centros de enseñanza. Dentro de ellos además
es el profesor el que sabe qué debe saber el alumno para
alcanzar cierto grado de sabiduría (saber, saber hacer, saber ser). No
dejemos que otros mensajes oculten la esencia de nuestra función. |
|
|
|
Cuelgo
un cuadro en la pared. Inmediatamente olvido que hay una pared. Ya no
sé lo que hay tras la pared, ya no sé que hay una pared, ya no sé que
esta pared es una pared, ya no sé lo que es una pared. Tampoco sé que
en mi apartamento hay paredes y que, si no las hubiera, tampoco habría
apartamento. La pared ya no es lo que delimita y define el lugar en el
que vivo, lo que lo separa de otros lugares en los que otros viven, ya
no es más que un soporte para el cuadro. Pero entonces olvido el
cuadro. Ya no lo contemplo, no sé contemplarlo. He colgado el cuadro
para olvidar que había una pared, pero al olvidar la pared he olvidado
también el cuadro. |
|
Georges
Perec |
|
|
|
Debemos
utilizar el recurso literario como cualquier otro, sin ninguna duda o
rubor, la propia Ley Orgánica de Educación lo enuncia entre sus
objetivos: “Afianzar los hábitos de lectura, estudio y disciplina,
como condiciones necesarias para el eficaz aprovechamiento del
aprendizaje, y como medio de desarrollo personal”. |
|
|
Después
de un largo proceso de reflexión la propuesta es la siguiente:
facilitar a los alumnos una lista de obras literarias sobre las cuales
haya que realizar un análisis desde nuestra disciplina pero con una
amplia visión de la realidad. Estos títulos deben tener una dimensión
apta para chavales con poco bagaje lector, ser amenos para evitar el
aburrimiento, pertinentes si en ellos se halla una trama
económica-social principal o subyacente y sobre todo: obras literarias
de calidad. |
|
|
|
Leer
porque ayuda a entender, leer porque hallazgos ofrece, leer porque
caminos descubre. |
|
|
|
Las novelas que se añaden a este texto han pasado el filtro de éste
quien escribe sin otra ambición que proponeos que cada alumno analice
una de las aquí reseñadas, siendo la ubicación de estas obras en cada
uno de los cursos de Bachillerato misión del profesor, después de
haber efectuado una lectura meditada de las mismas. Para ello se
acompaña una ficha-guión referente a cada libro que ayude al alumno en
una labor que quizá se salga de lo que tradicionalmente conocemos por
comentario de texto y una pequeña reseña de cada libro incidiendo en
aquellos aspectos sociales o económicos que en ellos se ven reflejados
y que pueden servir a nuestro fin. Utilizando el formato de
pregunta-respuesta o el de propuesta de reflexión se pretende que el
alumno además de un mero lector, cosa ya de por sí relevante,
participe en la lectura con sentido analítico y proceda a investigar
en su entorno. Ofrecemos también un decálogo con las recomendaciones
básicas para que el alumno encare su trabajo.
No os sorprendáis si algún alumno
quiere ir más allá y os pregunta si el trabajo sobre más de un libro
puede mejorar sus calificaciones. El colectivo de alumnos inquietos,
pero sobradamente dotados, aquellos a los
que
en algunos casos se les
denomina de altas capacidades intelectuales, os lo agradecerán. Muchos
de ellos permanecen silentes en nuestras aulas asfixiados por una
rutina diaria que ahoga cualquier espíritu creativo y que en
demasiadas ocasiones les aboca a un rendimiento escolar deficiente.
|
|
|
|
... |
Con
timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano. |
Y todo
un coro infantil
va cantando la lección:
“mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón”. |
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales. |
|
Antonio
Machado
|
|
|
|
Pueden gustar o no las obras aquí
mencionadas, las fichas propuestas o incluso el método empleado, pero
no olvidéis nunca el poder transformador de la lectura; a aquellos que
la utilicéis os anticipo agradables sorpresas. Si aún así alguien
duda, un mensaje: sólo contribuir al pensamiento, la cultura y la
reflexión crítica justificaría su empleo, aunque no aprendieran
economía. |
|
|
|
Poco
importa en último extremo lo que se enseñe, con tal de que se
despierten la curiosidad y el gusto de aprender. ¿Cómo hacer entrar a
los lobbies de las asignaturas en tal lógica? . ¿Cómo hacerles
comprender que el objetivo a que se apunta es general y no
especializado, que lo importante no es lo que se aprende sino la forma
de aprenderlo, pues de nada sirve probar, que en abstracto, tal o cual
ciencia es formadora si además no se prueba que la forma de enseñarla
asegura bien ese desarrollo intelectual, lo cual depende tanto de la
manera como de la materia? |
|
François
de Closets |
|
|
| |
 |
|
| |
 |
|
| |
|
|
| |
|
PROPUESTAS DE LECTURA
|
|
 |
 |
 |
 |
|
MISERICORDIA |
MIAU |
EL CORAZÓN DE LA TIERRA |
DIARIO DE UN
EMIGRANTE |
|
B. Pérez
Galdós |
B. Pérez
Galdós |
Juan Cobos
Wilkins |
Miguel
Delibes |
|
SINOPSIS |
SINOPSIS |
SINOPSIS |
SINOPSIS |
|
FICHA-GUIÓN |
FICHA-GUIÓN |
FICHA-GUIÓN |
FICHA-GUIÓN |
(Pinchando en
se accede a los documentos que se
ofrecen en PDF) |
|
|
| |
|
|
| |
 |
|
| |
|
ADDENDA |
|
a. Sólo
se puede exigir lo que se sabe. No se puede exigir lo que se
desconoce. No pidas lo que no hagas. No prescribas lo que no estimas. |
|
b.
Aunque haya conceptos intrínsecamente vinculados a esta experiencia su
sola enunciación nos produce alergia: cosmovisión, transversalidad,
currículum, etc.; quedan fuera del lenguaje que estamos dispuestos a
emplear. ¡Arrinconemos el cursi-progresismo¡. No dejemos que nos
convenzan de que lo simple tiene que ser trivial. |
|
c. La
persona que lee es más ágil, esta más sana, tiene más recursos, es más
reflexiva y normalmente es más razonable. |
|
d. El
libro no consume energía, no se formatea, no se queda obsoleto, no
alberga virus y con el paso del tiempo además gana valor, incluso
puede llegar a ser objeto de culto. |
|
e.
Aquí todo es “software libre”. Coger lo que os interese y disfrutarlo.
Si tenéis algo que aportar seréis bien recibidos. El e-mail está
permanentemente a vuestra disposición. |
|
|
| |
 |
|
|
|
BIBLIOGRAFÍA
|
|
● Guía
para la redacción y el comentario de texto. Ángel Cervera. Edit. Espasa |
|
●
La
magia de leer. José Antonio Marina. Editorial Plaza Janés
|
|
●
La
magia de escribir. José Antonio Marina. Editorial Plaza Janés
|
|
●
El
valor de educar. Fernando Savater. Editorial Ariel
|
|
|
|
|
|
Autor:
Emilio Balbuena Urbano
(ebues@yahoo.es) |
|
P.E.S.
de Economía.
I.E.S.
Isbilya.
Sevilla. |
| |
|
Revisión
técnica:
Emilio Fontanilla Debesa. |
|
Catedrático de Lengua Castellana y Literatura.
|
|
Coordinador de la Colección Clásicos a Medida
de la
Editorial Anaya
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
© Para las referencias a este
apartado, citar: |
|
|
|
Balbuena
Urbano, E.
(2007): "Leer
la economía".
Felipe Foj,
editor
[en línea] <http://www.econoaula.com>
[y añadir fecha consulta] |
|
|
|

|
|
|
|
ARRIBA |
|
 |
|
MAS REC. DIDÁCTICOS |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|