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EL
SECTOR PRIMARIO |
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Dentro del sector primario regional hay un
predominio absoluto del subsector agrícola, en el que destacan tres
acontecimientos: una fallida reforma agraria, la aplicación de la PAC y
el desarrollo de una nueva agricultura extensiva.
La
heterogeneidad de espacios agrícolas y del tamaño de las explotaciones,
el elevado desempleo, la vinculación con la industria y la orientación
exportadora, son otras características del sector primario, que alcanza
en la región elevadas producciones de hortalizas, aceite, remolacha y
algodón. La provincia de Almería
(cultivos de invernadero) aporta la cuarta parte de la producción
total agraria.
La
ausencia de pastos y otros condicionantes naturales hacen que la ganadería
andaluza tenga poca importancia económica, limitándose, en general, a
satisfacer la demanda del entorno.
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Pese
al aumento del consumo, el subsector pesquero no ha dejado de perder peso
dentro de nuestra economía. El agotamiento de los recursos, la Política
Pesquera Comunitaria, la reducción de caladeros internacionales y la
antigüedad de la flota, hacían imprescindible el Plan de Modernización
del Sector Pesquero que, entre diversas medidas de mejora, incluye el
apoyo a la acuicultura.
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Con
total ausencia de minerales estratégicos y de hidrocarburos, los recursos
mineros, que en la antigüedad dieron máximo protagonismo a la región,
apenas si revisten trascendencia en nuestros días, siendo sólo
destacables las rocas industriales (mármol de Macael). |
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LA
INDUSTRIA, LA ENERGÍA Y LA CONSTRUCCIÓN
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La
escasa especialización industrial es una de las características más
relevantes de la economía andaluza, al representar solamente el 13% de la
producción y del empleo regional, cifra muy inferior a la media española.
A lo largo de las últimas décadas la industria ha ido perdiendo
importancia relativa, significando en la actualidad a penas el 8,5% de la
industria nacional.
El
desarrollo industrial de los años sesenta generó en Andalucía una
industria de alto consumo energético, poco generadora de empleo y
escasamente articulada en el territorio. Las ramas básicas y las
vinculadas a la transformación de los recursos naturales, son las
predominantes en la región en el tránsito del milenio. La dimensión
inadecuada, con predominio de pequeñas empresas poco innovadoras y con
bajos niveles de productividad, son aspectos negativos característicos de
nuestra estructura industrial.
La
escasa industria se localiza fundamentalmente en la zona occidental de
Andalucía, en las provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla. En el resto de
la región existen enclaves aislados cercanos a la franja costera y a los
principales núcleos de población. |
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La
industria agroalimentaria es sin lugar a dudas la rama más importante,
tanto en lo que se refiere a la generación de empleo y valor añadido,
como a su presencia en el comercio exterior, convirtiéndose en
protagonista de las exportaciones industriales andaluzas. |
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Vital
para la marcha de la economía es la industria energética, que en Andalucía
cuenta con grandes empresas en el refino de petróleo y en la
electricidad, presentando un gran futuro el tratamiento de recursos de
baja o nula contaminación, como son el gas y las energías renovables.
Por
su parte la construcción, en su doble vertiente, obras públicas y
vivienda, tras superar unos años de dura crisis, atraviesa desde finales
de los noventa un elevado crecimiento.
La
inversión residencial no deja de crecer, principalmente en la franja
costera, auspiciada por la política de vivienda y la mejor accesibilidad
que han supuesto la reducción
de los tipos de interés hipotecarios.
Es
fundamental el papel desempeñado por la construcción en el crecimiento
económico y en la generación de empleo, tanto directo como indirecto, al
arrastrar a un buen número de sectores económicos estrechamente
relacionados con su actividad. Este hecho, y el compromiso de las
Administraciones Públicas con la vivienda y el desarrollo de las
infraestructuras se plasma en sucesivos planes de actuación nacionales y
regionales. |
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EL
SECTOR
SERVICIOS |
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Por
la riqueza que produce y la población que mantiene empleada, el sector
terciario es el más importante de Andalucía, predominando las
actividades comerciales y otras, como las de la Función Pública, económicamente
menos productivas.
El
turismo es de gran trascendencia para la región, la primera de España en
ingresos por este concepto. El 75 % de la oferta hotelera se concentra en
el litoral
(Costa del Sol, sobre todo) y en las ciudades de Sevilla y Granada.
Casi la mitad del total de visitantes (20,7
millones) son extranjeros,
en buena parte procedentes de la Unión Europea (Reino Unido,
Alemania, Francia,...).
La
regulación del subsector pretende mejorar la calidad y
comercialización del producto turístico, con los siguientes objetivos:
romper la estacionalización y la subordinación a los factores de sol y
playa, promover el turismo interior, controlar el crecimiento desordenado
de los municipios turísticos y ampliar el tamaño de las empresas
hosteleras para hacerlas más competitivas. |
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Consecuencia de la baja capacidad ahorradora
de los andaluces, la banca mantiene en la región sólo el 11,7 % de
oficinas del conjunto nacional y las cajas de ahorro el 14,6 %. Ambos
modelos de intermediación financiera compiten duramente y
ofrecen idénticos servicios, rivalidad a la que se suman las cajas
rurales, especialmente en las zonas de agricultura intensiva.
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Por
su papel corrector de los desequilibrios internos y su función de
aproximación a los mercados exteriores, el transporte es un subsector
especialmente estratégico para nuestra economía. A pesar de ello, las
deficientes infraestructuras sólo han sido mejoradas apreciablemente tras
la consecución de la autonomía regional.
En
cuanto a la distribución modal de los tráficos, existe un predominio
absoluto de la carretera, tanto para el transporte de viajeros, como de
mercancías, con un 90 % y un 80 % respectivamente. El transporte
marítimo sólo es significativo para las mercancías: 15 %,
y el aéreo, muy vinculado al turismo, sólo lo es para el
transporte de viajeros: 5 % . El tren, pese a sus ventajas económicas y
ecológicas, sólo aporta el 4 % de los viajeros y el 3 % de
las mercancías.
El
subsector comercial en Andalucía se caracteriza por la superior presencia
de los negocios minoristas y por la concentración de empresas
en las provincias de Sevilla y Málaga. Si bien, en función de la
densidad de población, esta última junto con las de Almería y Huelva
resultan mejor dotadas. En todos los casos, predominan los pequeños
comercios de alimentación, seguidos
de los textiles y
de electrodomésticos.
La
competencia de las multinacionales de la distribución y su implantación
en grandes superficies y centros comerciales, exigen una regulación
especial y una adaptación del comercio tradicional cuyo elemento clave es
la Ley de Comercio de Andalucía.
En
el comercio exterior regional juegan un importante papel los productos
hortofrutícolas y, si se
excluyen las compras de petróleo, son los países de la UE como
principal origen y destino de las transacciones. |
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ECONOMÍA
ANDALUCÍA I |
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ECONOMÍA
ANDALUCÍA III |
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