Un Alubiero por esos mundos de Dios

 

Queridos Amigos Alubieros:

Nuestro amigo Pepino acaba de concluir su primera vuelta al mundo. ¡¡ Enhorabuena y Bienvenidos a casa !!. La Santa Alubia le acompañó, a él y a su esposa, en su propósito, habiendo llegado sanos y salvos.

Saben perfectamente que les hemos acompañado por cada rincón de su expedición y nos han hecho disfrutar de lo lindo, cosa a la que les estaremos agradecidos siempre, por ese detalle de hacernos partícipes de tan trascendentales momentos.

Podemos comprobar que, independientemente de lo maravilloso de un viaje de casi tres meses, o la envidia que pueda o no suscitar tal evento en nuestros anhelos, existe una capacidad de ver las cosas desde cualquier ángulo, y que no es necesario ni verlas como nos dicen que hay que verlas, ni estar presentes para contemplarlas. Es una capacidad mágica que los invidentes saben que existe. Una manera de mirar y de entender.

Pepe nos ofrece unas perspectivas nada desdeñables del mundo material en que vivimos y una panorámica de cómo disfrutar del compartir experiencias y sensaciones. ¿No es esto el espítitu Alubiero?.

Tanto si tenéis intención de viajar por el mundo, como si no, no os perdáis sus relatos.