Recibido el 15 de septiembre de 2010
Un resumen para los que quieran alguna información,
poco objetiva, sobre Kenia
Por Pepe Domenech
El Clima.
Uno de los motivos por el que elegimos Kenia este año es por el clima. Aunque esta cruzada por el ecuador, debido a la altitud de gran parte del interior, las temperaturas son inferiores a lo que cabría esperar. Unido a que nuestro verano se corresponde con su estación seca y fría, da como resultado unas temperaturas que raramente han superado los 25 grados y que bajan, por la noche hasta los 9 ó 10. Solo decir que la primera noche, en la tienda de campaña del Masai Mara, me vi sorprendido por una temperatura ciertamente elevada en el interior de la cama. Y no es que a los de Medina nos falte experiencia calentando camas, pero teniendo en cuenta los gallumbos que llevaba puestos y las 36 horas sin dormir, no creí que esta vez el calentón fuera por mi sexapil. Y efectivamente; se trataba de un par de esas anacrónicas bolsas de agua caliente. La misma bienvenida tuvimos las 7 primeras noches y he de decir que se agradecían una barbaridad. Ni en la costa pasamos calor. Acostumbrados al tremendo calor tropical del sureste asiático, el clima de la costa keniata me ha parecido muy llevadero.
Conducir.
No creo que haya otra manera de recorrer un país, el que sea, mejor que conduciendo. Por supuesto, para los muy jóvenes y muy hippies esta el autostop, los autocares, etc. que permiten una relación más “auténtica y cercana”. Es el viajero de infantería, a pie, tocando el terreno. Yo me conformo con ser de caballería, alejándome todo lo posible de los de aviación de los viajes organizados, que sobrevuelan el país bombardeando solo los puntos indicados por el guía y que no pueden saltarse ni un mm. el plan de vuelo…
En Kenia se conduce por la izquierda en las carreteras, por la derecha en las “autopistas” y por donde se te ponga o por donde puedas por los caminos. Y reseño los caminos porque de los 3000 km que hemos metido en sus viejas tripas al Pajero, unos 800 han sido por estas vías. Como en todas partes, según te acercas a las grandes ciudades, la cosa se complica; no solo por la densidad sino por el salvajismo característico del conductor urbano. Par resumir el tema, conducir aquí es chungo. Chungo de verdad. Si no tienes práctica conduciendo en el tercer mundo y tampoco costumbre de conducir por la izquierda, la cosa puede estar jodida.
Los Matatus
En estos tiempos de neomarxismo, donde los rencorosos y envidiosos, seguidores de la doctrina “que se joda todo el mundo” se relamen ante el supuesto fracaso del capitalismo causante de la crisis y todos los males, les invito a que hagan un estudio sobre los matatus, que son el medio de transporte principal en Kenia. Se trata de unas furgonetas con 15 asientos, que llevan, además del conductor, un tío que va gritando destinos por la ventanilla y realiza los cobros. Son la demostración de que la iniciativa privada llega donde el estado no puede ni soñar. El sistema, sin paradas prefijadas, asegura que llegaras hasta muy cerca de tu destino desde, prácticamente tu punto de origen, sean ambos los que sean. Pero nadie ha dicho que el capitalismo sea perfecto y, claro, los conductores de los matatus son unos hijos de la gran puta que matarían por un milímetro de carretera. Un par de días me costó demostrarles que me importaba menos el pajero que a ellos su furgoneta tuneada de los cojones.
Gastronomía.
No he hablado mucho de este tema. Y es que no hay mucho de qué hablar. No hay gastronomía Keniana (esto de los gentilicios me tiene jodido, ahora que había aprendido a decir frinlandes, los llaman flineses…). Así que han adoptado como propia una parte de la India. E indios hay de cojones por estos lares. Eso sí, la han descafeinado, como si fuera para el día del orgullo que organiza Gallardón. Solo reseñar un sushi de atún, que realmente se trataba de un carpacio, cubierto de ajo picado y muy frito, fantástico. Y una cena india en Nairobi que es lo más parecido que he visto a la realidad fuera del subcontinente. El resto con más pena que gloria.
Tampoco he hablado casi de macizas. Pues anotaros lo del papeo. El problema fundamental es que tienen unos culos difícilmente encajables en un asiento. Creo que solo en la playa de Bolonia puede verse algo parecido. En la vuelta de Lamu había unas modelos medio anoréxicas que tenían menos morbo que una peli porno con la Pajín y la Soraya de protagonistas.
El servicio.
Lo dividiré en tres grupos; Los serios de poco palique y razonablemente eficaces (de la escuela de Medina); Los simpáticos, de sonrisa encantadora que suponen un 10%; Los plomos, lameculos, de baja eficacia y muchísimo palique: “qué tal han dormido los señores”, “la habitación, del agrado de los señores, “han visto muchos animales los señores”, “le mancan los calzoncillos los huevos al señor”… pero vamos a ver, he venido de vacaciones o a un puto interrogatorio de la Gestapo…
Los precios.
Pero que listo es este Pepe, él todo lo encuentra barato. Vamos hombre, mira que decir que Japón es barato… Pues esta vez me la tengo que envainar. Esto no es caro, es horrible. Dormir aquí cuesta un pastizal. Tal vez los hippies de autostop lo hagan más barato pero nosotros nos estamos gastando lo que no está escrito. Creo que van a poner a Ibercaja en la lista de bancos de mierda, poco fiables, como la caixa y los otros catalanes… El promedio de pernocta ronda los 220$. Teniendo en cuenta que Nairobi y Mombasa, los hoteles rondan los 70 euros imaginad lo que cuesta dormir en los parques de los cojones. A eso sumad los 120$ diarios de entrada y veréis que con lo que te pegas aquí 15 días te pasas un mes en Japón y te traes el último Vaio.
Actividades
Los muy salidos y con ganas de aventura heavy, pueden irse de putas. Eso sí, aparte de tirarse un callo, tienen pocas posibilidades de volver sin SIDA. Para los amantes de emociones menos fuertes ahí va:
A parte de los consabidos safaris fotográficos, se puede sobrevolar el Mara en avioneta o en globo. En la costa de puede alquilar un barco de pesca deportiva y salir a pillar peces gordos. Nosotros lo intentamos sin éxito. Una barracuda bastante grande estuvo a punto de ser mi primera experiencia de este tipo de pesca, pero en el momento que íbamos a sacarla con un gancho pego una última dentellada y me dejo con una cara de tonto del copón (y sin 180 euros que me clavaron por la media jornada de “pesca”). En Lamu se pueden alquilar unos preciosos barcos de vela mozambiqueños, de unos 12 metros de eslora y sin poleas, que navegan de cine por esas aguas y cuya sensación de estar en un barco, con unas artes de otro tiempo es una auténtica gozada. Y los 15 euros por 2 horas de vela con todo el barco solo para ti, son una auténtica ganga. También hay museos, como en todas partes, pero son un timo y no recomendaría ni a los de Barca ir a verlos. Se puede montar a caballo, en camello, en burro… Vamos, que no hace falta que te aburras.
Peligros.
Dicen que Nairobi es peligrosísima. Y si te das una vuelta en taxi y ves las alambradas de espino militar que rodean todos los edificios y como los taxistas de apresuran en echar los seguros en cuanto montas, y como te prohíben salir del hotel para ir a cenar a 300 metros, si no pillas un taxi… pues terminas pensando que debe ser chungo de verdad. El resto del país parece más tranquilo y aunque las guías hablan de asaltos nocturnos a los coches, no debe ser muy normal, y de serlo lo es más en el norte del país, cerca de Etiopia, Sudan y Somalia. En cualquier caso no se debe conducir por la noche bajo NINGUNA circunstancia. Yo lo hice los 30 km de vuelta desde la playa de Diani hasta Mombasa y … se me acaba de quedar el paquete más hueco que el cerebro de Mesi, solo de pensarlo. Ni se os ocurra.
La agüita del grifo no debe ser muy recomendable, así que agua mineral para todo. Debe haber malaria, sobre todo en la costa. Aunque en todas partes aseguran que allí no hay malaria. Pero encontraréis habitualmente, camas con mosquiteras. Y hay que pegarse unos frotes bien dados de algún producto con DEEP, que son los únicos de los que no se descojonan los mosquitos. También podéis ir al Coronel Tapioca y comprar pulseras, llaveros de ultrasonidos y otras inutilidades con las que seréis el hazmerreir de bichos y locales, lo digo por experiencia. Pero he de decir que no hemos tenido muchos problemas ni de insectos ni de picaduras.
Agradecimientos
Gracias Curro por toda la información y contactos que nos has pasado.
También a todos los que nos habéis escrito comentado y apoyando.
Y a los que seguís leyendo mis historias, por vuestra paciencia.
A los que no las leen no les agradezco nada, principalmente porque no se
van a enterar…