La ruta de las Fiestas de los Pueblos de Castilla-León
EN CONSTRUCCIÓN Esta página tiene como misión principal dar a conocer las fiestas de los pueblos Castellano Leoneses que compartan con sus forasteros degustaciones de carácter masivo (paelladas, alubiadas, cangrejadas, sopas, tortilla, vinos, dulces ...), así como su amistad, buen humor y hospitalidad, nuestros valores más importantes. .../.. LA LEY DEL DERROCHE En Ciudad Rodrigo se funden dos tradiciones. La primera, la fiesta en cuanto tal, el derroche. Y llegado el día de la fiesta el hombre debe tirar la casa por la ventana. Si los días cuaresmales son tantos y tales, por lo menos que un día al año, esto es, una semana, el hombre llegue al derroche, "hasta que nos reventemos, dice el poeta salmantino, que mañana ayunaremos". Un gran pensador francés, Georges Bataille, da esta espléndida teoría sobre el universo; dice: Se han dado mil explicaciones en torno al origen de ese misterio en que estamos envueltos, que es aterrorizante, el Cosmos, del que nosotros somos íntima parte, pero somos parte. ¿Cómo surgió esto que podemos llamar el gran asombro? ¿De dónde vino? ¿Qué ley lo rige? Dice Bataille: Muchas han sido las teorías que se han aportado o querido aportar, de orden geológico, de orden cosmológico, de orden geográfico o de orden físico, pero ninguna satisface. Sin embargo, hay una ley que no ha sido especialmente atendida y que posiblemente es la clave de la marcha del mundo. ¿Saben cuál es esa ley? La ley del derroche:
La fiesta en España pronto encarnó en cosa concreta, en festividad constante y sonante, porque estas tierras son del barroco; y el barroco, el espíritu del barroco, no es más que una exaltación de lo inútil, del despilfarro, del derroche. Tierra de fiestas es España y hoy, si las fiestas han estado a punto, ya que de no desaparecer, que ello es imposible, sí de menguarse, se ha debido a que el omnipotente mundo de la producción quiere intervenir en ella y controlarla. Hasta hace no mucho, siendo lo fundamental de la fiesta la imposibilidad de recuperar, como ocurre en la gran fiesta del Cosmos con la energía entregada, siendo esta la esencia, en los calendarios laborales aparecían fiestas recuperables. Si la fiesta tiene algo que es consustancial a ella es su incapacidad de recuperación. Pues si hay una fiesta arquetípica por encima de todas las fiestas en su esencia misma, es la fiesta de los toros; porque junto al derroche de luz, de sombra, al derroche de musicalías, al derroche de charangas, al derroche de aficiones, está el derroche supremo: el derroche de la vida. Tomado del Pregón del Carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo en 1988. Dado por Santiago Amón.
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