Colombia y los colombianos
Por Pepe Domenech
No hemos visto mucho, aunque he leído y oído que es uno de los países más bellos del mundo. Y lo creo.
Con una extensión de, casi, dos veces y media la de España y una población similar, con un indice de alfabetización superior al 98%, y una RPC de cerca de 10.000$, Colombia es una de la grandes potencias de Sudamérica y uno de los países con mayor clase media del continente. Desde que Uribe, un superfacha que cuenta con la aprobación de todo el mundo al que hemos preguntado, tomó las riendas del país con mano de hierro, poniendo orden con los narcos y debilitando a la guerrilla con “asesinatos selectivos”, el país ha salido de su larga crisis económica y social y hace frente a un futuro con bastante optimismo. Incluso muestran preocupación por la moderación del nuevo presidente, perteneciente al mismo partido que Uribe.
Los chollos en el mundo se han acabado. Colombia no es barato. Claro que si lo comparamos con los mundos de Yupi de la UE, o el reino Alauíta, pues algo más barato es. Pero ese enorme vaso comunicante llamado globalización hace que esas diferencias de precios se desvanezcan. Cuesta igual una casa en cualquier isla angloparlante caribeña que en Miami.
Los monumentos son, en gran medida obra de la época colonial. Aunque las calles y estatuas están dedicadas a los “libertadores”. Me encanta la palabra. En vez de utilizar independencia usan libertad. Como si tuviera algo que ver lo uno con lo otro. Como si cambiando la bandera hubiera cambiado algo más para los ciudadanos de a pie. Porque las estatuas no se corresponden a indígenas que recuperaron su territorio, ni a negros esclavos que lograron su libertad. Se trata, por el contrario, de blanquitos con cara de burgaleses o de vizcaínos, con apellidos que avalan su apariencia. Es decir, los mismos que gobernaban antes de la independencia pero sin pagar tributos, ahora, a la corona española. Los nietos de los que esclavizaron a los negros, los que liquidaron a los indios, se nombran libertadores y endosan los crímenes a los pobres españoles que se quedaron en casa intentando sacar adelante a sus familias, cuando no envueltos en guerras religiosas en centro Europa. Todavía hoy en día la diferencia racial se corresponde en buena medida con la clase. Más claro igual a mejor barrio, más educación... resumiendo, más pasta. Y los más oscuritos a los barrios marginales del extrarradio con empleos chungos y mucha birra barata para olvidar las penas.
Los colombianos son muy amables, educados y serviciales. Y bajitos. Y
lo menciono porque algunas cosas están adaptadas a su estatura y eso
crea algunos problemas. Los asientos de vuelos domésticos de Avianca
tienen un respaldo tan bajito que te clavas el reposacabezas en los omoplatos.
Lo curioso es que miras el avión y parece que no hay nadie, porque no
asoma ni un pelo por lo alto del respaldo. Algo parecido sucede en los autocares.
El servicio no esta mal. Son en exceso refitoleros, y no se matan a correr.
Pero viniendo de morilandia, uno está acostumbrado a esperar. Y en España,
a veces, preferiría un poco menos de eficacia a cambio de un poco de
simpatía.
Escuchándolos se puede saber su status social. Cuanto mejor se les entiende, más paliduchos...
Aquí un pequeño diccionario:
Colombiano .....................................Español
Chévere............................................De puta madre, cojonudo
A la orden.........................................Qué hostias quieres
con placer, con agrado...................De ná
que penita.........................................Perdona
Me regala una firma.........................Firma aquí coño.
Tener afán.........................................tener prisa
Pan....................................................Bollo de mierda con corteza
blanda.
Tinto...................................................Aguachirri que también
llaman café solo
Sumito...............................................Zumo
Suquita..............................................Azucar
Lechita..............................................Leche
Pericos.............................................Tortilla de cebolla y tomate
Como dije, las féminas son indudablemente más bellas que las panameñas, más por defecto de las segundas que por exceso de las primeras. Porque cuando ves alguna realmente maciza, resulta ser de fuera. Dice Begoña que están muy operadas. Y la que lo está lo está de todo. Pero el gusto por los culos no se corresponde ni con el estándar medinense, ni con el de Victoria's Secret por lo que la inversión en silicona no logra los resultados que desearíamos los menos salseros.
Comen sopas como el sancocho, con patatas o maíz o ambos y alguna
carne o pescado. Resultan un poco espesas pero no están más. También
comen carne “de res” con cortes muy diferentes a los nuestros. Y
cerdo en todas sus variedades: desde las chuletas asadas, pasando por morcillas
y chorizos, bastante parecidos a los nuestros, torreznos (allí chicharrones).
Y arroz con leche. Deseoso estoy de que versionen al perreo o al vallenato la
jota de mi pueblo...