FUMATA
BLANCA: HABEMUS PAPAM
Vamos a ver. ¿No tenías padre? ¿Tenías que votar y escoger a un padre? ¿Qué familia hace esto? Oh, perdón. Quería decir, ¿OTROS votaron y decidieron quién será tu padre? Alguien me explicaba que sí, ha tenido varios padres, todos elejidos por otros, y ahora este último ha muerto, así que tenía que votar y escoger a otro. ¡Qué extraño! ¿En qué sentido es "padre"? Nunca ha engendrado hijos, ¡se supone! En la tierra todos tenemos un padre físico, humano, nuestro progenitor biológico. Pero no tenemos a otro padre, sino Él que está en los cielos: "Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre".
¿Por qué entonces la gente llama a un hombre en el Vaticano su "padre"? ¿Qué pasa? ¿Nadie sabe o no se acuerda nadie de lo que dijo el Señor Jesucristo cuando estuvo en el mundo? Está escrito en el Santo Evangelio según San Mateo, 23:9,"Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos".
¿No
se acuerda nadie de que "Papa" significa "Padre"? ¿O no
importa lo que haya dicho el
Señor Jesucristo? Yo diría que sí, importa mucho,
porque el cristianismo es SUYO, no es de Roma ni de otros.
Doy gracias a Dios que tengo un Padre celestial que vive para siempre, que es omnisciente, omnipotente y omnipresente, y que no necesita que salga humo blanco de un tubo de escape vertical para que sea reconocido. El Padre se ha dado a conocer en el HIJO. Jesucristo dijo: "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre", y "Yo y el Padre, uno somos". ¿Qué más Padre necesito? ¡El que tengo es perfecto!
Los que nos somos verdaderos creyentes en el Señor Jesucristo, nacidos de nuevo por la fe en Él, estamos contentos de tener al Padre celestial que no es elegido por hombres, y al Salvador Todopoderoso que no necesita la ayuda ni los ceremonios de nadie para salvarnos y darnos vida eterna. Si quieres saber acerca del sucedaneo, el "Padre elegido" del Vaticano, no te podemos ayudar. Pero si quieres conocer más al verdadero PADRE y saber cómo ser miembro de Su familia, lee la Biblia, especialmente el Nuevo Testamento. O escríbenos, y nos encantaría contestarte y explicartelo. ¡NUESTRO PADRE NO CAMBIA!