EL DRAMA Y EL TEATRO
Comentarios
de A.W. Tozer
“El
actor no viene de los hebreos, y no es parte del plan divino. La Biblia lo
menciona1, pero no lo aprueba.
El drama, tal como ha descendido a nosotros, tuvo su origen en Grecia, es
decir, el teatro helénico. Originalmente era parte de la adoración del dios
Dionisio y fue acompaZado
de juergas y borracheras”.
“El
teatro litúrgico comenzó durante la Edad Media. Se trataba de representaciones
dramáticas de los Evangelios u otros temas religiosos, hechas para divertir al
populacho. Como mucho eran esfuerzos equivocados para enseZar verdades espirituales mediante el teatro. Pero más bien eran asombrosamente
irreverentes y totalmente reprensibles. ¡En algunas se le representaba a Dios
como un hombre viejo vestido de blanco y con una peluca de pelo blanco o de
color plata! Además, para darle comedia vulgar a la gente introdujeron al
diablo en la plataforma dejándole recrearse delante de los espectadores para
divertirles. Usaban de temas bíblicos, como en la película moderna, pero esto
no salvó al teatro de volverse tan corrupto que al final aun la misma Iglesia
romana prohibió que sus sacerdotes tornasen parte en ella... El teatro litúrgico
coincidió con el periodo de más dejadez y corrupción que jamás ha conocido la
Iglesia”.
“...El
instrumento que Dios usó para sacar a la Iglesia de las tinieblas no fue el
drama; sino la práctica bíblica de la predicación por hombres ungidos del Espíritu
Santo”.
“Ciertamente
la historia demuestra que ningún avance espiritual, ningún avivamiento, ningún
surgimiento de vida espiritual se ha asociado con cualquier forma de drama o
teatro. El Espíritu Santo nunca honra la pretensión”.
“Dónde
está la autoridad bíblica para introducir en la Iglesia el arte pagano del
teatro? Que los promotores citen tan sólo un versículo
de cualquier libro de la Biblia, en cualquiera versión, para justificar su uso.
Esto no lo pueden hacer. Lo mejor que pueden hacer es apelar a la psicología
del mundo, o repetir livianamente el dicho: ‘tiempos modernos requieren métodos
modernos’”.
Págs. 196-197,
Tozer: On Worship and Entertainment
(“Tozer: Sobre La Adoración Y La Diversión”)
Christian Publicatioins,
Harrisburg, PA., EE.UU.
Cuando
el apóstol Pablo advirtió a Timoteo que vendrían tiempos cuando no soportarían
la sana doctrina, no le aconsejó adaptarse a los tiempos ni cambiar de método
de presentar la verdad, sino que le mando así: “que prediques la palabra”,
y “pero tú sé sobrio en todo” (2 Timoteo 4:1-5).