LOS LLAMADOS "TESTIGOS DE JEHOVÁ":
Profetas, Promesas y Problemas
¿De verdad vino Jesús a la tierra otra vez en Octubre de 1874? ¿Y su oficio real toma como fecha de comienzo la de Abril de 1874? ¿Y debía acontecer la batalla de Armagedón, la última guerra mundial, en Octubre de 1914? ¿O vino Jesús en 1914 y Armagedón tomó lugar en 1915? ¿O, lo de Armagedón iba a acontecer en 1916? ¿o en 1918? ¿o en 1925? ¿o en 1975?
Cada año de esos La Sociedad de la Atalaya de Biblias Y Tratados, mejor conocida como los Testigos de Jehová, preparaba a sus seguidores para un nuevo orden mundial que nunca se materializó.
Pero a pesar de esas manifiestas faltas de credibilidad, los Testigos de Jehová siguen creciendo, aumentando en número, y hoy alcanzan más de dos millones y medio de adherentes en 216 países alrededor del mundo. Desde su central en Brooklyn, Nueva York, conocida como “Bet El”, el gobierno interno de los Testigos emplea una autoridad absoluta sobre sus siervos, y populariza sus doctrinas mediante la distribución masiva de revistas como La Atalaya y ¡DESPERTAD!. Hoy son ellos la editorial privada más grande en el mundo, con más de mil millones de ejemplares de literatura impresas desde 1920.
UNA HISTORIA DE FRUSTRACIONES
Charles Taze Russell nació en Allegheny, Pennsylvania (EE.UU.) el 16 de Febrero de 1852. Molesto por algunas doctrinas de las iglesias, como por ejemplo la del infierno, se volvió escéptico con solo 17 años de edad.
En 1870 Russell escuchó las enseñanzas de William Miller, uno de los originadores del movimiento de los Adventistas. Miller había enseñado que Cristo volvería en Octubre de 1843. Cuando falló esta profecía, sus seguidores continuaban fijando fechas nuevas para la venida de Cristo sin acertar nunca en sus profecías sobre el porvenir. Pero los “Milleritas” proveyeron a Russell con (1) una negación “religiosa” del infierno y (2) unos estudios muy estimuladores de las profecías sobre los postreros tiempos y el fin de nuestra era.
Russell iba popularizando sus estudios sobre los postreros tiempos poco a poco, y fundó la Sociedad Internacional De Estudiantes De La Biblia. El 18 de diciembre de 1884, la Sociedad de Tratados de la Atalaya de Sion fue hecha la editorial subsidiaria (afiliada) de la Sociedad Internacional De Estudiantes De La Biblia. Eso extendió la influencia de Russell por medio de la publicación de obras suyas como El Alba Milenial y Estudios En Las Escrituras.
En 1886 Russell había lanzado al público su obra El Plan Divino De Las Edades, proyectando que 1914 sería el año de Armagedón y el alba del reino milenario de Cristo en la tierra. También enseñó que los “postreros tiempos” empezaron en 1799 y que Cristo había venido en 1874. Estas fechas fueron cambiadas luego cuando Armagedón no se materializó en 1914.
Después de separarse legalmente de su esposa en 1906 y de experimentar el fracaso de sus profecías acerca de los años 1914 y 1915, Russell murió el 31 de Octubre, 1916. José (“el juez”) Rutherford salió al frente de la organización como su nuevo jefe. Después de volver a tratar las cronologías de Russell y las fechas que profetizaba, Rutherford mismo profetizaba falsamente que Armagedón acontecería en 1918, luego en 1925.
Todavía esperando la resurrección de los santos del Antiguo Testamento para tomar cargo del nuevo orden mundial de Dios, la Sociedad erigió una casa en San Diego, California, en 1929. Esa casa, llamada Bet Sarim (“la casa de los príncipes”) debería alojar a estos “príncipes de la tierra”, entre los cuales se nombraban al rey David, Sansón, y José. Esta profecía fracasó al igual que las demás, siendo todas falsas.
Bajo Rutherford la organización editorial se fusionó con la iglesia de ellos y eso produjo la organización religiosa-comerciante de hoy. En 1931 el título “Los Testigos De Jehová” fue adoptado oficialmente.
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MUCHA PUBLICIDAD - POCA INTEGRIDAD
En 1942 Nathan H. Knorr asumió la posición y el oficio de Rutherford. Su hecho más destacable fue la supervisión de la Traducción De Nuevo Mundo de la BIblia que fue terminada en 1961. De los cuatro miembros del comité (Federico Franz, Knorr, Alberto Schroeder y George Gangas), Federico Franz fue el único que tenía algo de conocimiento de los lenguajes originales de la Biblia. El sólo había estudiado el griego dos años en la universidad de Cincinnati, y aprendió el hebreo por su propia cuenta. Este Franz, el director del comité, luego vino a tomar control de la organización en 1977.
El aumento del número de los Testigos de Jehová fue grande cuando Franz, en 1966, en su obra Vida Eterna En La Libertad De Los Hijos De Dios, determinó y alegó que “el séptimo período de mil años de la historia humana empezará en el otoño de 1975 (La Era Cristiana)” (pág.29).
Esa intimación se convirtió en la anticipación de Armagedón y el establecimiento visible del reino de Cristo sobre la tierra. En 1974 muchos Testigos vendieron sus casas y propiedades, anticipando ese gran acontecimiento. Pero como todas las demás fechas fijadas por los Testigos de Jehová, 1975 vino y se fue sin cumplirse nada de lo profetizado.
A pesar de la desilusión subsiguiente de muchas personas, y una purgación interna de muchos “apóstatas” en la central en Brooklyn, los Testigos de Jehová aun continúan creciendo numéricamente. Indicativo de su crecimiento es la cifra de la circulación de la revista Atalaya, una publicación principal de ellos, que llegó a 11.630.000 ejemplares por cada número en Febrero de 1986.
El Vocabulario Especial De Los Testigos De Jehová
¡DESPERTAD! - Una revista editada por los Testigos y empleada para presentarles al público y estimular interés en las reuniones locales de la organización.
CABRAS - Con ese término los Testigos pretenden referirse a todos los que están fuera de su organización, y por lo tanto, según ellos, los que serán juzgados por Dios según Mateo 25:31-46.
LA GRAN MULTITUD - También “las ovejas”, se refiere a la mayoría de los Testigos de Jehová que no vivirán en el cielo, sino que habitarán en este planeta, que según ellos será el paraíso restaurado después de la venida de Cristo.
JEHOVÁ - Dicho ser el único nombre correcto para llamar a Dios.
LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ - Un término hecho con referencia a Isaías 43:10, que en 1931 vino a ser el título oficial de La Sociedad De Folletos De La Atalaya De Sion (The Zion Watch Tower Tract Society).
SALÓN DEL REINO - El local de reunión empleado por los Testigos de Jehová para la instrucción de sus miembros.
REBAÑO PEQUEÑO - También llamado “los 144.000" y “la clase ungida”, se refiere a ese grupo élite de Testigos de Jehová que según ellos vivirá en el cielo después de esta vida y reinará con Cristo.
MIGUEL - El arcángel que supuestamente fue la primera creación de Jehová y que después vino a ser el hombre Jesús.
LA TRADUCCIÓN DEL NUEVO MUNDO - La “Biblia” oficial de los Testigos, que tiene traducciones malas y a veces hechas así a propósito para apoyar la “teología” de los Testigos.
LA ATALAYA - Una publicación oficial de los Testigos de Jehová para la instrucción de sus miembros.
RECURSOS Y LIBROS DE REFERENCIA:
Libros:
Objeciones A Los Testigos De Jehová, por Antonio Sagau, Editorial CLIE
¿Testigos de Jehová o Testigos de Satanás?
Documentos Desenmascaran A Testigos De Jehová, por Antonio Carrera
Ocharcoaga 80-93-3º dcha
48004 Bilbao, telf. 94 11 90 06
en inglés:
How To Answer a Jehova's Witness, por Robert A. Morey, Bethany House Publishers, 1980
Organizaciones:
Personal Freedom Outreach, P.O.Box 26062, St. Louis, MO 63136, EE.UU.
Witness, Inc., Box 597, Clayton, CA 94517, EE.UU.
LA DOCTRINA DE DIOS SEGÚN LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ (Teología)
Los Testigos dicen que la doctrina de la trinidad es falsa y antibíblica y que fue originada por Satanás (Asegúrate de Todas Las Cosas, “Make Sure Of All Things”, 1953, pág. 386; Sea Dios Veráz, “Let God Be True”, pág. 101).
La Biblia afirma que solo hay un Dios (Dt. 6:4), pero que hay tres Personas distintas en la deidad, el Padre (Fil. 2:11), Jesucristo el Hijo (S. Jn. 5:18), y el Espíritu Santo (Hch. 5:3-4, 9).
Los Testigos dicen que Cristo el Hijo fue el primer ser creado por Jehová Dios (Sea Dios Veraz, pág. 32).
La Biblia dice que Cristo el Hijo es eterno, no un ser creado, sino Dios (S. Jn. 8:58; compárase con Ap. 1:17-18 e Is. 44:6).
Los Testigos dicen que Jesucristo fue en realidad la encarnación de Miguel arcángel; que Cristo volvió a tomar el nombre Miguel cuando ascendió al cielo (Hágase Tu Voluntad En La Tierra, “Your Will Be Done On Earth”, págs. 316-317; Nuevos Cielos Y Nueva Tierra, “New Heavens and a New Earth”, pág. 30).
La Biblia nunca dice que Miguel vino a ser el Cristo, ni viceversa. Al contrario, la Biblia distingue con claridad entre los ángeles y el oficio exaltado y sublime de Cristo (He. 1:1-14).
Los Testigos dicen que Jesucristo subió de la tumba como un espíritu, como una persona espiritual, y que Jehová le permitió materializarse en un cuerpo distinto delante de sus discípulos (Hágase Tu Voluntad En La Tierra, pág. 143; Asegúrate De Todas Las Cosas, edición de 1953, pág. 314).
La Biblia afirma que Jesucristo resucitó en el mismo cuerpo que fue enterrado, lo cual explica las marcas en Sus manos, la tumba vacía, y las vendas abandonadas y halladas intactas pero sin el cuerpo en ellas en el sepulcro (S. Lc. 24:39; S. Jn. 20:20, 25, 27; 20:1-9).
Los Testigos dicen que el Espíritu Santo no es una Persona divina y eterna, sino una fuerza impersonal de Dios (Sea Dios Veráz, 2ª edición, pág. 108; La Atalaya, 1 de Junio, 1952, pág. 24).
La Biblia enseña que el Espíritu Santo es una Persona eterna y divina, poseyendo toda la esencia de Dios (S. Jn. 14:16-17, 26; Hch. 5:3-4).
LA DOCTRINA DEL HOMBRE SEGÚN LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ (Antropología)
Los Testigos dicen que el alma del hombre es una parte inseparable de su cuerpo, con que cuando uno muere no continúa existiendo su alma (Asegúrate De Todas Las Cosas, edición de 1953, págs. 349, 352).
La Biblia muestra que Cristo enseñaba que hay vida después de la muerte (S. Lc. 16:19-31), y Cristo prometió una vida a continuación de la muerte y en el mismo día que ella (S. Lc. 23:39-43). Pablo enseñó que hay una existencia independiente y aparte del cuerpo después de la muerte (2 Co. 5:5-8; Fil. 1:19-24).
Los Testigos dicen que la doctrina de la inmortalidad del alma tiene su origen con Satanás (Sea Dios Veráz, 2ª edición, págs. 74-75).
La Biblia afirma que la inmortalidad del alma es una verdad inspirada por Dios (Ecl. 12:7; 2 Co. 5:1, 6-8).
Los Testigos dicen que como no sigue existiendo el alma después de la muerte, los Testigos de Jehová que mueren, Dios los volverá a crear de Su memoria para habitar en su reino (Asegúrate De Todas Las Cosas, edición de 1953, pág. 311).
La Biblia enseña que la resurrección es la vuelta del alma a su cuerpo de antes (1 R. 17:17-24; S. Lc. 7:11-17), y que esto acontecerá cuando Cristo venga (S. Lc. 24:36-43; Fil. 3:20-21; 1 Co. 15:39-54).
LA DOCTRINA DE LA SALVACIÓN SEGÚN LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ (Soteriología)
Los Testigos dicen que la muerte de Cristo sólo compró para la humanidad la vida y las bendiciones terrenales que fueron perdidos cuando Adán pecó (Estudios En Las Escrituras, “Studies In The Scriptures”, Tomo 5, pág. 145).
La Biblia insiste que la muerte de Cristo compró el perdón de todos los pecados, el cual es experimentado ahora en esta vida, y también bendiciones en la vida venidera más allá de esta vida terrenal (Ef. 1:3-14).
Los Testigos dicen que la muerte de Cristo nos da la oportunidad para que uno pueda obtener la vida eterna mediante su propia obediencia a las leyes de Dios. No hay certidumbre de vida eterna (Estudios En Las Escrituras, Tomo 1, págs. 150, 152).
La Biblia dice que la muerte de Cristo provee salvación del pecado para todos los que aceptan por fe Su sacrificio hecho por ellos (1 P. 3:18; Ef. 2:8-9). La vida eterna que Dios da por Su gracia a los creyentes es también preservada por Dios (1 Jn. 5:11-13; S. Jn. 6:39; 10:28-29).
Los Testigos alegan que la sangre de Cristo derramada en el calvario solo se aplicará a los 144.000, la élite de los Testigos de Jehová (el “Israel de Dios”) y no a los de “la gran multitud” restante de los Testigos (Ayuda Para Entender La Biblia, “Aid To Bible Understanding”, pág. 389).
La Biblia enseña que Cristo murió por todos los hombres (1 Ti. 2:5-6, 1 Jn. 2:2; 2 Co. 5:15; He. 2:9).
Los Testigos dicen que uno puede vivir en el paraíso de Dios solo mediante (1) el estudio de la Biblia, (2) el asociarse con los Testigos de Jehová, (3) el cambiar su forma de vivir del camino de antes al camino de Dios (lo cual requiere que uno sea bautizado por los Testigos), y (4) el ser un predicador y un testigo del reino de Dios (Del Paraíso Perdido Al Paraíso Hallado, “From Paradise Lost To Paradise Regained”, págs. 242-249).
La Biblia ofrece la salvación solo por medio de la fe en Jesucristo como Señor y Salvador (Hch. 4:10-12; 10:42-43; Ro. 3:21-24).
Los Testigos dicen que la doctrina de un infierno ardiendo con fuego y azufre donde los malos serán atormentados eternamente es falsa (Asegúrate De Todas Las Cosas, edición de 1953, págs.154-155).
La Biblia dice que el infierno es un lugar de tormento eterno para los malos no arrepentidos (Ap. 20:11-15; S. Mt. 13:41-42, 49-50; S. Mr. 9:47-48).
CONSEJOS PARA TESTIFICAR A LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ
Principio Nº1: Reconoce que el verdadero problema en testificar a los Testigos es una cuestión de autoridad religiosa.
Para un Testigo de Jehová, la Biblia según es interpretada por La Atalaya tiene autoridad, y él es enseñado a no confiar en sí mismo ni en otros para interpretar la Biblia. Aun si logras darle a un Testigo unos argumentos que él no puede contestar, él simplemente contactará La Atalaya y ellos le darán las respuestas.
Principio Nº2: Para destruir la obediencia ciega de un Testigo a su organización, tienes que demostrar que la organización no es fiable. Debes probar que la organización no es “La organización visible de Dios en la tierra”.
De otra manera, un Testigo no querrá poner su confianza solamente en la Palabra de Dios.
Principio Nº3: La manera más eficaz de destruir la lealtad que un Testigo tiene hacia la Atalaya es demostrarle desde las Escrituras y la literatura oficial de la Atalaya que la Atalaya es un falso profeta. Siendo que es un falso profeta, no es digno de confianza ni respeto.
Durante tu discusión con el Testigo, siempre has de ponerle a tu lado en tu forma de hablar, enfatizando que la Atalaya está intentando decepcionaros a vosotros dos. Coge el rumbo de “tú y yo contra ellos” en tu conversación.
Paso Nº1: Establece desde las Escrituras que un verdadero profeta de Dios siempre será infalible en sus profecías (Dt. 18:20-22; Mt. 7:15-20). La Atalaya ha profesado ser el profeta inspirado de Dios, quien le da profecías bajo dirección angélica, y que como resultado ella habla en nombre de Jehová (La Atalaya, 1 de Abril, 1972, pág. 197).
Paso Nº2: Demuestra que después de 100 años de profetizar, la Atalaya tiene un promedio de fracasos de 100% (Véase el libro del Dr. Morey que aparece en la lista de Recursos y Libros para una documentación completa de este asunto.)
Paso Nº3: Según Deuteronomio 18 y Mateo 7, la Atalaya es un falso profeta y no habla por Dios ni en Su nombre. Como tal, las Escrituras nos mandan no temer, respetar, creer ni confiar en lo que dice la Atalaya. No te engañes. “Errores” no son del mismo género que las falsas profecías. Todos nos equivocamos, pero la Sociedad profesó predecir esas fechas por la autoridad de Dios como Su profeta.
Paso Nº4: Como la Atalaya ha prevaricado en sus profecías, así también es falso en sus doctrinas.
Principio Nº4: No discutas sobre sus doctrinas o acerca de pasajes de la Biblia hasta que hayas conseguido que el Testigo reconozca y admita que la Atalaya es un falso profeta.
Principio Nº5: Después de poner en tela de juicio la autoridad de la Atalaya, cuenta el testimonio de tu conversión, señalando claramente los versículos claves del evangelio para que vea cómo ser salvo, o déjalo con un buen folleto evangelístico (vea la lista de RECURSOS para unas sugerencias)
*Adaptado con permiso de Cómo Contestar A Un Testigo De Jehová (How To Answer A Jehovah's Witness), consulte la lista de libros en la página sobre RECURSOS Y LIBROS.
*NOTA: Las páginas citadas en las obras de los Testigos de Jehová son de sus publicaciones en inglés, y por lo tanto puede que no coincidan los números de las páginas. Traducido por Carlos Tomás Knott.