¡Ojo, El Neo-Evangelicalismo Es Peligroso!

 

En cada época hay aquellos que profesan el nombre de Cristo, pero que no quieren llevar el reproche de la Cruz. No soportan que los sabios del mundo les miran con desprecio. Les preocupa más el hacer “respetable” al Evangelio que declarar todo el consejo de Dios. Hay construido un sistema complicado de “marchas” para adaptar el Evangelio a los jóvenes, los atletas, los políticos, las estrellas del cine, etc. Todo el programa es engañosamente peligroso porque apela a la carne en nombre del Espíritu. Invariablemente se gloría en los números, y no lucha a favor de la fidelidad a la Verdad. Algunos de los síntomas de la peste del neo-evangelicalismo son:

 


1.                  Ponen al amor por encima de la sana doctrina como base de comunión cristiana. No puede haber verdadero amor sin la sana doctrina (1 Jn. 5:2-3; Ro. 16:17; Jn. 14:23).

 

2.                  Les gustan las novedades filosóficas, el re-investigar, y el mantener “una menta abierta” acerca de los fundamentales de la Fe, incluso la inspiración de las Sagradas Escrituras y su estado inerrante. Fe en la Palabra de Dios y en el Hijo de Dios son asuntos de revelación divina, no de investigación humana (2 Ti. 2:15; 1 Co. 2:14).

 

3.                  Practican de “infiltración” en lugar de la separación bíblica, con respeto a las iglesias que han claudicado y las denominaciones apóstatas. Siempre es la voluntad de Dios que el creyente fiel se aparte de cualquier congregación que se ha apartado de la sana doctrina y práctica (2 Ts. 3:6,1 4; Ro. 16:17; 2 Co. 6:14-18).

 

4.                  Tuercen las Escrituras con intención de acomodar a los descubrimientos y las teorías llamadas “científicas”, incluso toda clase de evolución. Si el hombre sabe más que el Creador, entonces ¡Dios ha muerto! (Gn. 1:1; Jn. 1:1-3; 1 Co. 1:20).

 

5.                  Buscan desarrollar modos de pensar y razonar que puedan “cristianizar” a las ideas paganas y los sistemas fundados sobre la incredulidad (la glorificación de la psicología, la psiquiatría, la astrología, etc.).

 

6.                  Predican solamente un mensaje “positivo”, y a menudo se disculpan diciendo: “Dios me llamó a ganar almas, no criticar a los demás”. Dios llama a cada creyente a ganar almas, pero Él también manda a cada creyente a contender fervientemente por la fe (Jud. 3-4; Hch. 20:24-31).

 

7.                  Se encuentran más a gusto y tienen más comunión con los que desobedecen a la Palabra, y con los apóstatas declarados, que con los cristianos que creen los fundamentales de la Biblia. Esto al diablo le parece bien, porque confunde la gente acerca de la verdad (Ef. 5:11; 1 Co. 15:33).

 

8.                  Hacen de la iglesia más y más un instrumento de cambios sociales a través de programas humanitarios, en lugar de enfatizar nuestra responsabilidad a la Gran Comisión y al bienestar eterno del hombre. Cooperación con los apóstatas normalmente comienza con estas cuestiones de colaborar en obras sociales, luego en misión y evangelización. Dios ha dado al creyente instrucciones específicas acerca de su responsabilidad a identificar y separarse de todo falso maestro (2 Co. 6:14-18; 2 P. 2:1-3; 2 Jn. 10-11).

 

El  neo-evangelicalismo está en error porque no es bíblico, y por lo tanto, debemos guardarnos de cualquier forma de ello. Esta obligación no disminuye en absoluto simplemente porque hoy en día  algunos pastores o líderes de renombre abracen y promueven sus estrategias peligrosas.¡No te engañes!

 

Traducido por Carlos Tomás Knott

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