¿Cómo Es Salvo El Hombre?

 

Roma dice:

La Biblia dice:

Concilio de Trento, sesión sexta:

“Si alguien dice que el hombre es formalmente justificado por la justicia de Cristo: Sea maldito” (canon 10).

 

 

“Si alguien dice que el hombre sólo es justificado por la imputación de la justicia de Cristo: Sea maldito” (canon 11).

 

“Si alguien dice que la fe, por la que somos justificados, no es otra cosa que el confiar en la misericordia de Dios, quien nos perdona nuestros pecados por medio de Cristo, o que somos justificados por una tal confianza: Sea maldito” (canon 12).

 

“Si alguien dice que el hombre RECIBE LA ABSOLUCIÓN DE LOS PECADOS y es justificado por el hecho de que él cree cierto que ha recibido la absolución y ha sido justificado, o que nadie es justificado, si no cree que es justificado por esta sola fe: Sea maldito” (canon 14).

 

“Si alguien dice que el hombre justificado por las buenas obras...no merece realmente...la vida eterna: Sea maldito” (canon 32).

“Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención” (1 Corintios 1:30).

 

 

“Mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe es contada por justicia” (Romanos 4:5).

 

“Los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iba tras ella no por fe, sino como por obras de la ley... (Romanos 9:30-33).

 

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro SeZor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:1-2).

 

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9). “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia” (Romanos 11:6).

 

Nos parecen suficientes estas comparaciones para ver la total diferencia que hay entre lo que predica la Iglesia Católica Romana, y lo que afirma la Sagrada Biblia. La doctrina apostólica plasmada por inspiración divina en la Biblia es opuesta a los dogmas de Roma. En temas tan esenciales para cada ser humano, como es su propia salvación, Roma contradice a la Biblia. Uno puede ser Católico Romano, pero si lo es, no puede ser “Apostólico”, porque “romano” y “apostólico” son conceptos mutuamente exclusivos. Y no olvidemos que Dios dice: “Si alguno quitare (o aZadiere) de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida” (Apocalipsis 22:18-19).

 

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