Presumir y no valer es mascar sin comer.
A puerta cerrada, el diablo se vuelve.
A quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga.
Barcelona es bona si la bolsa sona.
Barriga llena, a Dios alaba.
A pan duro, diente agudo.
A perro flaco, todas son pulgas.
Antes es la obligación que la devoción.
Primero es el altar mayor y luego los colaterales.
Media vida es la candela; pan y vino la otra media.
Para librarse de lazos, antes buena cabeza que buenos brazos
Caballo grande, ande o no ande.
A caballo regalado, no le mires el diente.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
No hay calvo que no haya tenido buen pelo.
A buen capellán, mejor sacristán.
A buen entendedor, pocas palabras.
¡A buenas horas, mangas verdes!
A burro muerto, cebada al rabo.
A cada puerco le llega su San Martín.
A camino largo, paso corto.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A enemigo que huye, puente de plata.
Más vale ser cornudo sin que lo sepa ninguno, que serlo y que lo sepa todo el mundo.
Ni vendas a tu amigo, ni compres a tu enemigo.
No hay carga más pesada que tener la conciencia cargada.
A boda ni bautizo no vayas sin ser llamado.
Fortuna, ¿a donde vas? - A donde hay más.
Más vale ser cabeza de ratón que cola de león.
No hay cosa escondida que al cabo de tiempo no sea bien conocida.
A buen pagador no le duelen prendas.
A donde el corazón se inclina, el pie camina.
A gran salto, gran quebranto.
A grandes males, grandes remedios.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A la cama no te irás sin saber una cosa más.
A la fea el caudal de su padre hemosea.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
No hay cuesta abajo sin cuesta arriba.
No hay atajo sin trabajo.
Parece que te ha hecho la boca un fraile.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Al que al cielo escupe en la cara le cae.
Cada mochuelo a su olivo.
Cada loco con su tema.
Más vale despedirse que ser despedido.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en su buscar.
Cada palo que aguante su vela.
A mala cabeza, buenos pies.
A mal tiempo, buena cara.
A lo hecho, pecho.
A las tres va la vencida.
A lo escrito me remito.
A la vejez viruelas.
Gato escaldado, del agua fría huye.
A la olla que hierve, ninguna mosca se atreve.
A la mujer barbuda, de lejos se la saluda.
Del uso viene el abuso.
Ventero a la puerta, venta vacía.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa de ver.
El que vende, bien vende; y el que compra que mire lo que compra.
Mucho gana quien no juega.
El que va pidiendo, no va corriendo.
Del mal, el menos.
Vender gato por liebre.
El amigo imprudente,con una piedra te mata el mosquito en la frente.
El amigo del mantel gasta su hacienda sobre él.
Al que mucho quiere saber, poquito y al revés.
Del dicho al hecho hay gran trecho.
Gracia pedida, velas encendidas; gracia lograda,ni velas ni nada.
Al que mal vive, el miedo le sigue.
Al caído todos se le atreven.
No hay mal que por bien no venga.
El que tiene padrinos se bautiza.
No hay mal que cien años dure, ni bien que los conserve.
Lo olvidado, ni agradecido ni pagado.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Gato que no caza, ¿para que lo queremos en casa?.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate tú para que me ponga yo.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Para verdades, el tiempo, para justicia Dios.
De buena casa, buena brasa.
Más vale ciencia que renta.
El que sirve y no medra, ¿qué espera?.
A buena hambre no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno.
Gato con guantes no caza ratones.
Más vale creerlo que ir a verlo.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Buscando un amigo mi vida pasé; muriendo estoy de viejo, y no lo encontré.
No hay mejor andar que el no parar.
No hay mejor desprecio que no hacer aprecio.
A donde te quieren mucho no vayas a menudo.
No hay más cera que la que arde.
A canas honradas no hay puertas cerradas.
De dineros y bondad la mitad de la mitad.
Al gallo que canta le aprieta la garganta.
No hay mayor mal que el descontento de cada cual.
Al freir será el reir, y al pagar sera el llorar.
A donde fueres haz lo que vieres.
No hay mayor dolor que venir a ser pobre despues de señor.
El saco vcío no puede mantenerse en pie.
No hay más amigo que Dios y un duro en la faltriquera.
A cada cual da Dios el frío como anda vestido.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
A otro perro con ese hueso.
A nadie le amarga un dulce.
A padre guardador, hijo gastador.
Barro y cal, encubre mucho mal.
