El guardia de tráfico ateo
- Oiga Vd., señor guardia, ¿podría indicarme como se llega a la calle del Cielo?
- Lo siento muchísimo, señora, pero soy ateo.
El hijo holgazán
Un magnate de las finanzas se dirige a su hijo, que es un vago de alto calibre y cuya preocupación es divertirse, y le dice:
- Hijo mío, he tomado la decisión de retirarme y dejarte a tí al frente de todo mi imperio empresarial.
El hijo, al oir ésto, rápidamente le replica:
- Oye papá, ¿por qué tanta prisa en retirarte? ¡Espera dos o tres años más y luego nos podremos retirar los dos juntos!
Cambio de espejo
- Doctor, doctor,... no me veo bien.
- Muy fácil, señora, pruebe a verse en otro espejo.
Cambio de asiento
- Doctor, doctor,... no me siento bien.
- Facilísimo, señor, ¿por qué no cambia Vd. de asiento?
Camino del cementerio
- Doctor, doctor,... ¿cree Vd. que saldré de ésta?.
- Hombre, por lo menos para ir para el cementerio...
El hijo del deudor
- ¡Ring! ¡Ring! ¿Ya ha regresado su padre?
- ¡Por supuesto que no! y, le añadiré que es totalmente inútil que le siga esperando.
- ¿Por qué?
- Porque todavía no ha salido de casa.
El estafador
- Pero Juán, ¿cómo es posible que, después del fraude que has hecho, te hayan dejado salir de la cárcel?
- Pues, muy sencillo, ¡pagué mi condena con un cheque sin fondos!
El cumpleaños del mendigo
Un mendigo llama a la puerta de una casa y le dice a la señora:
- Por favor, ¿sería tan amable de darle a este hambriento pordiosero un trocito de tarta?.
- ¿Tarta? -exclama extrañada la señora-. ¿No le basta a Vd. con un trozo de pan?
- Normalmente, sí, señora, pero es que hoy es mi cumpleaños.
El pordiosero despistado
Un pordiosero está pidiendo limosna a la entrada de una iglesia y le dice a una señora que se encuentra cerca de él:
- Por favor, deme una limosnita, señora, ya que jamás me he visto así.
- Efectivamente, dice la señora; ayer era Vd. manco del otro brazo.
El mendigo y los zapatos
Llega un mendigo y le dice a la señora de la casa:
- ¿No podría Vd. darme unos zapatos viejos, por favor?
- ¡Pero si los que Vd. tiene puestos son casi nuevos!,
- le contesta la mujer.
- Ya lo sé, señora, le replica el pordiosero, pero, no sabe Vd. lo que esto perjudica a mi negocio.
El primero de la clase
Jaimito comenta a sus amigos:
- Por fin he conseguido situarme el primero en la clase de matemáticas.
- Y, ¿cómo lo has logrado?, le dice Pedrito.
- Fácilmente, responde Jaimito: Mi papá me ha puesto un profesor a domicilio para mí solo.
El acreedor
Llega todo enfadado un acreedor a casa de Jaimito y le dice:
- ¿Ya ha regresado tu padre de viaje?
- No -le responde Jaimito- y es totalmente inútil que siga Vd. esperando por él.
- ¿Por qué?, le replica el acreedor.
- Pues, muy fácil, porque todavía no ha salido de casa.
Tres borrachos
Tres borrachos llegan a la estación de ferrocarril cuando ya está
partiendo el último tren del día.
Comienzan a correr..., sube el primero, ayudado por un viajero, con
el tren en marcha, el segundo, con mucho esfuerzo, logra trepar
pero, el tercero no puede subirse al tren...
Una persona que ve ésto dice:
- Bueno de tres subieron dos, es un buen promedio
A lo que el borracho que se había queddo en tierra le responde:
- Si, pero el que tenia que irse era yo.... ellos vinieron a
despedirme.
El reloj
-Mira Manolo, me compré un reloj.
-¿Qué marca?
- ¡Pues...!,¿que va marcar...?,¡la hora, bruto!
Los 19 leperos
-¿Por qué van 19 leperos juntos al cine?
-Porque la película es prohibida para 18.
La temperatura
- Oye, Manolo... dime..., ¿cuántos grados marca el termómetro?
-Cero grados.
-¡Que bueno, hombre! ¡Ni frío, ni calor!
El ladrón y el loro
Entra un ladrón, linterna en mano, en una casa a robar y, cuando estaba
revolviendo toda la casa en busca de botín, oye una extraña voz que le decía:
"Jesús te está mirando".
El ladrón, todo sobresaltado, apagó la linterna y empezó a indagar sobre el origen de aquella
extraña voz.
De nuevo se oye: "Jesús te está mirando"
El ladrón enciende la linterna y observa que hay un loro dentro de una jaula que le repitió:
"Jesús te está mirando".
El ladrón, ya tranquilo, se sonrió y le respondió:¿Y tu quién eres?.
"Soy Moisés, contestó el loro.
Ja,ja, ja, y, ¿quién fué el imbécil que te puso ese nombre?.
El mismo imbécil que le puso Jesús a ese perrazo que tienes detrás de tí..¡idiota!.
Juicio salomónico
En un pueblecito del Sur, dos mujeres discuten acaloradamente sobre la maternidad de un niño.
¡El niño es mío!.
¡No, es mío!.
En plena discusión llega el alcalde que, con voz fuerte dice:
¡Que llamen al carnicero!
Llega el carnicero y, el alcalde, emulando un pasaje bíblico, le da instrucciones de cortar al niño en dos trozos, a lo que el
carnicero le replica:
No hombre, no, eso es una barbaridad y... ¡me niego hacerlo!.
A lo que el alcalde responde:¡El niño es del carnirero!.
El andarín
Cuando mi tío Manuel tenía 65 años, el médico le recomendó que andubiese 6 Kl. diarios...
ahora tiene 9, y no sabemos donde está.
El pobre
Estoy harto de sacrificarme con la comida y la bebida.
¿Deportist?.
No, ¡que va!. ¡Pobre y solo pobre!.
El carpintero
Yo de un solo golpe rompo una tabla.
¿Karateca?.
No, ¡que va!, carpintero y solo carpintero.
El elector
Yo no voto personas, ¡voto ideas!
¿Y si te doy un millón de euros?.
Pues, sin pensármelo mas, voto a quien sea, ya que la idea no es nada despreciable.
El tratamiento
¡Mire, señora!. Ayer D. Luís me estuvo hablando toda la tarde de usted.
¿Y que le dijo de mi?.
Nada. me habló de usted porque no le he dado la suficiente confianza para tutearme.
El aspirante a marinero
En la Comandancia de Marina: Buenos días, deseo alistarme a la marina.
¿Sabe usted nadar?
¿Que pasa, es que ahora en la marina no ponen barco?.
El número de la casa
¡Gran Via, diez y doce!
¡Pues... claro! ¿No lo ve usted?
Sí, hombre, pero este es el número veintidos.
El lepero, un poco enfadado, exclama:
Oiga usted, indocumentado: ¿y diez y doce no son veintidos?
¡A ver si a estas alturas me quiere usted enseñar a sumar!
El tacaño
Había una vez un hombre tan tacaño, tan tacaño, que una noche soñaba que se tomaba
una cerveza, y se despertó para no pagarla.
El despistado
Doctor, doctor, ¿qué me ha dicho que tengo...Aries, Tauro, Sagitrio?
Cáncer, ¡animal!
El saltador de trampolín
Yo, con el trampolín, me he llevado muchísimos disgustos hasta que me
dí cuenta de que los demás saltaban con la piscina llena de agua.
Ahorrar con las curvas
¡Manolo! ¡Manolo! Coge las curvas un poco más cerradas, que gastamos mucho en gasolina.
Comentario entre empleadas de hogar
¡Oye, María! Mi señora es muy puntual en casi todo. Solamente se retrasa a la hora de pagarme
el sueldo.
Le cocinera
- Oye, Luísa. ¡Tengo una cocinera que es un sol!
- ¿Cuál es su especialidad?
- Quemarlo todo.
En la consulta del Doctor
- ¡Doctor! ¡Doctor! ¿Puedo comer carne con la diarrea?.
- Mire, me parece una porquería, pero si es su deseo...
Sentirse mal
- ¡Ay, Doctor! Me siento muy mal.
- Pues pruebe usted a sentarse en el sofá.
El paciente deudor
- El médico le dice enérgicamente a su paciente: En los próximos meses nada de fumar, nada de beber,
nada de comilonas en buenos restaurantes...y, por supuesto, nada de viajes ni vacaciones...
- Doctor, ¿hasta que me recupere?.
- ¡No!. ¡Hasta que me pague todo lo que me adeuda!.
El olfato
- ¡Doctor!. ¡Doctor!. La boca me huele muy mal.
- Y, ¿por qué no prueba usted a oler con la nariz?.
La botella vacía
- ¿Por qué los de Lepe tienen una botella vacía en la nevera?
- Por si llega alguien a casa, de esos que dicen que no toman nada.
El hueso
Llega un paciente al médico y le dice: - ¡Doctor! ¡Doctor! Tengo un hueso afuera.
- El doctor le contesta: hágalo pasar, por favor.
El miope
Un viejecito va al médico que le pregunta. - ¿Cuánto pesa usted?. - 75 Kg. con los lentes puestos.
- Y..., ¿sin los lentes?. - No lo se, no veo la báscula...
El cheque sin fondos
Está un equipo médico operando a un paciente de los riñones, cuando el jefe de equipo empieza a gritar:
¡Detengan la operación!. ¡Detengan la operación!...¡Ha habido un rechazo!.
- ¿Un rechazo?...¿De qué, doctor?...¿Del riñón transplantado, o de los injertos?...
- ¡Del cheque!, que no tiene fondos.
El sueño
Una madre pregunta a su pequeño: -¿Por qué lloras tanto, hijo mío?
-Porque esta noche he soñado que el colegio se había quemado, le responde.
-Vamos niño, ¡no llores más! ¿No ves que no ha sido verdad?.
-¡Pues por éso llorro, mamá...!
El préstamo
Cierto día Manolo se encuentra con Pepe y le dice: -Oye, préstame diez euros.
-Pepe no le contesta. Manolo insiste: -Oye, préstame diez euros. - Pepe sigue sin contestarle. Se repite la escena un par
de veces más, hasta que Manolo ya encolerizado, le dice a Pepe:
-Oye, ¿por qué no me contestas?...
A lo que Pepe responde: -Porque prefiero deberte una respuesta a que tu me debas diez euros.
El juicio
Cierto día, los miembros de una asociación benéfica realizaban una visita a los internos de un psiquiátrico.
El director del centro les iba explicando las circunstancias de cada uno de los internos.
De repente, señalando a uno, les dice: -Miren. este se encuentra aquí por culpa del abogado de la parte
contraria.
-¿Cómo...? -Sí, le ha hecho perder el juicio...
El complejo
El señor López regresa de disfrutar sus vaciones y se encuentra a su amigo y socio en los negocios Manolo, internado en un psiquiátrico.
El director de la clínica le informa que no hay grandes progresos. Manolo ha dejado de beber, pero sigue viendo grandes manadas de liebres corretear por todas partes.
-Doctor, ¿me permite hacer un ensayo? -dice el señor López-.Ya sabe usted que el paciente es mi socio y que lo conozco bastante bien.
Asiente el médico y se queda a la espera del resultado. Minutos más tarde sale radiante el señor López de la habitación del enfermo y dice:
-¡Ya está...! ¡Curado...! ¡Está libre de su complejo!.
El médico no sale de su asombre. -Pero..., pero..., ¿cómo...?
_¡Muy fácil! ¡Le he comprado todas las liebres!.
Inocente o culpable.
El asunto tiene lugar en una Comisaría de Policía.
-El comisario pregunta al sospechoso, ¿es usted culpable o inocente?.
-¡Inocente...! -responde con fuerza el detenido.
-¿Tiene usted antecedentes penales?, ¿ha sido arrrestado alguna otra vez?
-¡Jamás...! ¡Nunca...! Es la primera vez que robo...
En la farmacia
Entra un cliente en la farmacia, bastante enfadado, por cierto, y le dice al mancebo:
-¡Ha tenido usted una equivocación fatal...!
¡Le he pedido aspirinas y usted me ha dado estricnina...!
El mozo, sin inmutarse lo más mínimo, le replica:
-¡Pués..., me debe usted un euro!.
La factura del restaurante
Un señor acaba de comer en un restaurante y, cuando recibe la cuenta, exclama:
-¡Camarero! ¡Camarero! ¡Esto es un robo!
¿Cómo se atreven a cobrarme 20 euros por unos entremeses, un filete, media botella de vino, pan y postre?
Al oir ésto, el camarero le replica:
-¡Ah...! ¿Así que también usted tenía postre?...
Curación rápida.
Un amigo se encuentra en la calle con otro que había sido operado de una pierna.
-¡Caramba! ¡Que bien te veo! ¿Ya estas totalmente recuperado?.
-El médico me había prometido que antes de un mes ya estaría andando.
-Evidentemente, parece que lo ha conseguido...
-¡Claro que lo ha conseguido! No he tenido mas remedio que vender el coche para poder pagar los gastos de la operación.
Aceitunas con sabor a anchoa.
Se encuentran dos amigos en la calle y le pregunta uno al otro:
-¿Tu sabes por qué están plantando olivos en las playas?
-No, ¿por qué?
-Pues...¡para que las aceitunas salgan con sabor a anchoa!.
Deshinchar las ruedas.
Un autobús lleno de excursionistas se encuentra parado a la entrada de un túnel. Llega otro autobús y el conductor, diligentemente, le pregunta:
-¿Por qué estás parado? ¿Qué ha ocurrido?.
-Un grave problema, compañero. ¡El autobús no cabe por el túnel!
-Y...,¿deshinchando las ruedas?.
-¡Calla hombre, calla!, ¡lo que pega en el túnel es la parte de arriba del autobús!.
Vestido de sport
Un funcionario, intrigado por el comportamiento de su compañero de trabajo, le pregunta:
-¿Por qué siempre que tienes que coger un avión te vistes de sport?.
-¡Hombre!, ¿por qué va a ser?, ¡porque en los aviones hay un letrero que dice:
-No smoking!.
Muestras de amor
-Amor mío, ¿me quieres mucho?.
-¡Sí, cariño!
-¿Y si alguien ahora me pegase un tiro?. ¿Lo sentirías...?
-¡Claro que sí, mi vida! ¿Qué te has creído? ¿Que soy sorda?.