Quintanilla es un pueblo pequeño que apenas llega a los dos cetenares de habitantes enclavado en el extremo más occidental de Babia limitando con El Valle de Laciana al oeste, al este con Luna, con la comarca de Omaña al sur y con el Parque Natural de Somiedo, este último en Asturias, al norte.
Babia con sus costumbres tan arraigadas con sus gentes amables, dispuestas a ayudar a los visitantes, con su fascinante paisaje, llanuras y montañas, valles y cañadas, aguas cristalinas, el verdor de sus campos en primavera, el trinar de tantas aves diferentes en verano, el otoño colorido, el claro blanco y reluciente invierno.
Todos podemos saborear esta amalgama de realidades desde el Aposento de Babia. Y no te olvides "estarás en Babia" con todo lo que significa, sintiendo las sensaciones que alimentan los sentidos, ven y lo disfrutarás.
Las pequeñas dimensiones de los pueblos de la comarca y sobre todo su entrañable carácter rural han propiciado la conservación de las tradiciones, fiestas y leyendas y una cultura en sentido amplio que se manifiesta por doquier. Amables y hospitalarios, los babianos dan la bienvenida y le ofrecen cuanto tienen: la tierra y sus paisajes en la que los colores del cielo y de la tierra se funden en el horizonte de sus montañas