LA FIESTA DE JANO EN LA PORTADA
ROMÁNICA DE SAN PEDRO
AD VÍNCULA DE
ECHANO - OLÓRIZ (NAVARRA)
www.romanicoennavarra.info

INTRODUCCIÓN
Es difícil precisar los orígenes de esta iglesia navarra aislada en el valle de la Valdorba, entre Olóriz y el Señorío de Bariáin, rodeada de desolados en las estribaciones de la sierra de Alaiz, cuando autores de reconocido prestigio no se ponen de acuerdo sobre si, en su origen, pertenecía a un poblado, a un monasterio o a un palacio - castillo [1].
Construida con sillares bien escuadrados, lo
más probable es que hubiera estado adosada al palacio del Señorío como dice D.
Tomás Biurrun y Sotil (en mi opinión considerando el contenido de la arquivolta
central de su portada norte, ratifico esta idea); con menos posibilidades el
criterio de que perteneciera a un monasterio (según cuenta la tradición
popular, ver nota 1) y prácticamente descartado la conjetura de que fuera la
iglesia de un poblado (por la lejanía en que se encuentran las ruinas del
desolado de Echano)[2]. Además, en
su lado sur carece de ornamentación, hay solamente una pequeña y sencilla
puerta de medio punto; está el cauce del arroyo de Mairaga y restos de un
pequeño puente medieval. Como veremos más adelante, se conoce la existencia de,
al menos, un edificio adosado en el lado meridional, que parece era parte o
pertenecía a otro de mayores dimensiones.
El Catálogo Monumental de Navarra, Tomo
III VV.AA. 356-358, dice que, “... el
edificio, está construido íntegramente durante el último tercio del s. XII en
estilo románico con algunas influencias del Cister.” Y basándose en
textos de “Arte Medieval Navarro” de José Esteban Uranga Galdiano y Francisco
Íñiguez Almech, sigue diciendo “... con un planteamiento arquitectónico
semejante al grupo de expansión de Loarre y sus derivaciones en Navarra de
Azuelo, Olleta y Cataláin, aunque en Echano, a pesar de tener indicios de
preparación para recibir el cimborrio, por razones desconocidas no se elevó.”
La portada principal se sitúa atípicamente en
el lado norte, en un saliente del muro.


Como hemos comentado, en el lado norte, en el
primer tramo de la nave, se encuentra la gran portada que nos ocupa.
Abocinada, de medio punto, con seis
arquivoltas profusamente talladas, está protegida por un tejaroz sostenido por
canecillos.
Enumeradas las arquivoltas de dentro a fuera,
vemos en la interior, 16 dovelas con 22 aves. Curiosamente estas aves tienen la
siguiente distribución empezando por la izquierda del espectador: la
correspondiente a la primera dovela, mira a la izquierda y tiene las alas
desplegadas, en las tres siguientes se presentan, en cada una, dos que se dan
la espalda con las alas plegadas; en la 5 una ave mirando a la izquierda y en
la 6 una mirando a la derecha, ambas con alas desplegadas; en la 7, 8 y 9 que
se corresponden con la zona central, de nuevo, aves de espaldas con alas
plegadas; en las 7 restantes, un ave en cada una mirando a la izquierda, con
alas desplegadas. ¿Tendría algún significado simbólico?
En la segunda arquivolta un baquetón liso y
en el intradós bolas con cruces patadas. En la tercera, representaciones
geométricas. En la cuarta, personajes sentados a una mesa formada por el
baquetón. En la quinta, roleos con palmetas y en el intradós, nuevas
bolas aplastadas con un vástago que sujeta una flor interior. Por fin, en la
sexta filigranas curviformes y en el intradós bolas aplastadas como las
anteriores. Todo ello está protegido con un guardalluvias baquetonado.
Descansan alternativamente, en pilastras y en
tres columnas de basas circulares sobre plintos cúbicos, con capiteles que, en
la actualidad, lamentablemente se encuentran muy deteriorados y es
prácticamente imposible determinar el significado de las escenas istoriadas que
figuran en tres de ellos[3].
En el tímpano, hoy vacío, debió haber un Crismón.
Lo más interesante es, sin duda, la cuarta
arquivolta empezando desde el interior, por su originalidad y por no haber
encontrado ninguna otra que sirviera para establecer un interpretación
comparada por tener alguna similitud o parecido con ella.
Algunos autores la han querido relacionar con
la portada meridional de la iglesia de Santa María la Mayor de Uncastillo. En
mi opinión, no creo en absoluto que ésta se pueda asociar con el Maestro de
Echano. En primer lugar, por el estilo de la talla, aquélla con mucho más
volumen, movimiento, expresividad y detalle en los pliegues de las túnicas, lo
que hace suponer que el taller era de una calidad técnica muy superior y de
fecha posterior; y en segundo lugar, por las escenas allí representadas que,
aunque individualmente tienen un
significado, tal como dice Jaime Cobreros[4]
“...un mundo de hombres y bestias se mueve y agita, goza y sufre, contempla
o protagoniza mil escenas de la vida cotidiana del siglo XII.”, no forman
una unidad narrativa como en Echano.
En San Pedro ad Víncula se rompe con la
tradición del románico e insólitamente, no nos encontramos ante una portada
adornada con motivos religiosos del Antiguo o del Nuevo Testamento o en su
defecto, imágenes de vicios y virtudes o de las simples arquivoltas de
hojarascas y figuras geométricas, que son los temas habituales de decoración,
si no que, el tema principal, es una representación de personajes que, en su
concepción narrativa, celebran una fiesta totalmente profana adaptada al
cristianismo, como veremos más adelante.
La arquivolta en cuestión se compone de 25
dovelas, con 24 personajes y un mascarón (burda representación de cabeza
humana, sobre media esfera casi plana, que ocupa la parte superior de la
dovela; hay dos pequeñas semiesferas para representar los ojos, un triángulo
para la nariz y una hendidura horizontal para la boca, carece de otro tipo de
detalle y expresión).
Además del mascarón citado, que hace
la dovela número 11, (empezando por la izquierda del observador), hay otras dos
dovelas que llaman poderosamente la atención: la 10 y la 12. La 10 por tener un
personaje con dos cabezas y la 12, que coincide con la “Clave”, por ser
la única en la que, el personaje, tiene las manos apoyadas en las rodillas.



Otra de las peculiaridades reside en la
presencia de cuatro músicos, dos de ellos, dovela 1 y 3, son cojos, con
el pie izquierdo amputado, se apoyan por debajo de la rodilla en prótesis de
madera y el pie derecho lo muestran descalzo; otro de los músicos, dovela 9, es
manco, faltándole la mano izquierda.




Los instrumentos que tocan son: los
personajes de las dovelas 1 y 9, cuerno de guerra o de caza; el de la dovela 3,
albogue (según el mayor número de expertos), aunque otros estudiosos dicen
puede ser un instrumento de la familia de la flauta recta o de pico[5];
el de la dovela 16, un instrumento que no se ha podido determinar por su
rareza, pero que pudiera ser una siringa, frestel o flauta de Pan[6].
Asimismo, podemos observar a otros cuatro
personajes que, según se aprecia en las siguientes fotos, están tocando las
tejoletas[7].
Tejoletas:



Con respecto a la indumentaria, se puede apreciar
que, diecisiete de los personajes llevan túnica, representada con sencillas
líneas horizontales paralelas, más o menos curvadas; tres llevan mantos con un
elegante pliegue y los cuatro restantes, se cubren con briales más elaborados.
Todos ellos llevan las piernas cubiertas con calzas y en ocho casos, sobre sus
rodillas, tienen colocados “perpuntes” (acolchados para gente de armas). El
personaje de la dovela 20, nos muestra anchas mangas, que el s. XII se
introdujeron en Occidente por influencia de las modas bizantinas [8].
DETALLE RESUMEN COMPOSICIÓN
FIGURAS:
IZDA a DCHA |
PECULIARIDAD |
MANOS OCUPADAS |
CARA |
PELO |
VESTIDO |
|
DOVELA 01 |
MÚSICO - COJO |
CUERNO
GUERRA y ESPADA |
AFEITADO |
RIZOS |
LÍNEA
HORIZONTAL - TÚNICA |
|
DOVELA 02 |
|
EN LA MESA |
AFEITADO |
RIZOS |
LÍNEAS
PARALELAS - TÚNICA |
|
DOVELA 03 |
MÚSICO
- COJO |
ALBOQUE |
AFEITADO |
RIZOS
EXAGERADOS |
LÍNEA
HORIZONTAL - TÚNICA |
|
DOVELA 04 |
|
LEVANTADAS |
BARBAS
BIFURCADAS |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS -TÚNICA |
|
DOVELA 05 |
|
LEVANTADAS |
AFEITADO |
ONDULADO |
LÍNEA
HORIZONTAL -TÚNICA |
|
DOVELA 06 |
|
LEVANTADAS
- TEJOLETAS |
BARBAS
LISAS |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS - TÚNICA Y PERPUNTE |
|
DOVELA 07 |
|
EN LA MESA |
BARBA FINA
RIZO |
ONDULADO |
LÍNEAS PARALELAS
- TÚNICA |
|
DOVELA 08 |
|
EN LA MESA |
BARBA
CORTA |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS -TÚNICA |
|
DOVELA 09 |
MÚSICO
- MANCO |
CUERNO
GUERRA-MANCO |
AFEITADO |
RIZOS
EXAGERADOS |
MANTO
PLEGADO – TÚNICA Y PERPUNTE |
|
DOVELA 10 |
DOS
CABEZAS |
EN LA MESA |
AFEITADOS |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS -TÚNICA |
|
DOVELA 11 |
MASCARÓN |
NADA |
NADA |
NADA |
NADA |
|
DOVELA 12 |
|
EN LAS
RODILLAS |
BARBAS
BIFURCADAS |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS - TÚNICA |
|
DOVELA 13 |
|
EN LA MESA |
BARBAS
LISAS |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS -TÚNICA |
|
DOVELA 14 |
|
LEVANTADAS
- TEJOLETAS |
BARBA
BIFURCADA |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS – TÚNICA Y PERPUNTE |
|
DOVELA 15 |
|
EN LA MESA |
BARBAS
LISAS |
FLEQUILLO |
LÍNEA
HORIZONTAL – TÚNICA Y PERPUNTE |
|
DOVELA 16 |
MÚSICO |
SIRINGA |
AFEITADO |
RIZOS
EXAGERADOS |
MANTO
PLEGADO Y PERPUNTE |
|
DOVELA 17 |
|
LEVANTADAS
- TEJOLETAS |
BARBA
TRIFURCADA |
ONDULADO |
LÍNEAS
PARALELAS – TÚNICA Y PERPUNTE |
|
DOVELA 18 |
|
LEVANTADAS |
AFEITADO |
ONDULADO |
LÍNEA HORIZONTAL
- TÚNICA |
|
DOVELA 19 |
|
EN LA MESA |
AFEITADO |
ONDULADO |
LÍNEAS EN
PICO -BRIAL |
|
DOVELA 20 |
|
LEVANTADAS |
BARBAS
LISAS |
ONDULADO |
BRIAL,
PARALELAS Y PERPUNTE |
|
DOVELA 21 |
|
LEVANTADAS
- TEJOLETAS |
BARBAS
LISAS |
ONDULADO |
MANTO
PLEGADO Y PERPUNTE |
|
DOVELA 22 |
|
EN LA MESA |
BARBA RIZO
FINA |
LISO |
LÍNEAS EN
PICO Y ADORNOS - BRIAL |
|
DOVELA 23 |
|
EN LA MESA |
AFEITADO |
LISO |
LÍNEAS EN
PICO - BRIAL |
|
DOVELA 24 |
|
LEVANTADAS |
BARBA
CORTA |
FLEQUILLO |
LÍNEA HORIZONTAL
-TÚNICA |
|
DOVELA 25 |
|
LEVANTADAS |
BARBA
BIFURCADA |
LISO |
LINEAS EN
PICO -BRIAL |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
04 MÚSICOS
MANOS OCUPADAS |
14
BARBAS
|
05
RIZOS |
17 TÚNICAS |
|
|
|
09 MANOS
EN LA MESA |
10
AFEITADOS |
02
FLEQUILLO |
03 MANTOS
PLEGADOS |
|
|
|
01 MANOS
EN LAS RODILLAS |
01
MASCARÓN |
14
ONDULADO |
04 BRIALES |
|
|
|
10 MANOS
LEVANTADAS |
|
03
LISO
|
01
MASCARÓN |
|
|
|
01
MASCARÓN |
|
01
MASCARÓN |
|
|
|
|
25 |
25 |
25 |
25 |
¿CUÁL ES EL SIGNIFICADO SIMBÓLICO DE ESTOS VEINTICUATRO PERSONAJES -UNO DE ELLOS CON DOS CABEZAS- Y EL MASCARÓN?
Veamos que comentan diversos autores
consultados.
D. Tomás Biurrun y Sotil, op. cit. p. 678,
“Es posible que, aquellos músicos que manejan la flauta cuadrada y otros diversos instrumentos, quieran representar
una fiesta celebrada por el Señor de Echano y de la Baldorba.”
En el Catálogo Monumental de Navarra, op.
cit. p. 357-358, “... se representa una especie de banquete donde,
detrás de una larga mesa corrida que simula el propio baquetón, se sientan
veintiséis personajes, cuyas piernas se dejan ver por debajo de la mesa;
algunos están sentados sobre sillas de altos respaldos y apoyan sus manos sobre
las rodillas; otros tienen las manos sobre la mesa, para Íñiguez son figuras
masculinas prensadas por el rollo de la propia arquivolta formando una orquesta
de cojos, según el modo de hacer del maestro de Uncastillo, todos ellos son de
factura esquemática y algo torpe.”
D. Francisco de Olcoz y Ojer, op. cit. p. 292, “En ella se ven
veintiséis personajes sentados a la mesa. Les sirve de mesa el grueso baquetón
de la archivolta. Cuatro de estos personajes tocan instrumentos músicos. En el
lado izquierdo y próximo a la imposta aparece uno de ellos con un cuerno; sobre
él sopla fuertemente y parece llamar al banquete. Otro músico no distante del
primero, toca otro instrumento musical. Otros personajes, con sus manos
levantadas hasta la cabeza, parece se agarran sus largos tufos formados en sus
largas cabelleras, mientras que otros dejan caer sus brazos sobre el baquetón
en actitud de satisfacción y tranquilidad.”
D. José María Yarnoz Orcoyen, Restauración de
la Iglesia de San Pedro de Echano,
Prícipe de Viana, 39, n.º 152-153 (1978), 479-481 p. 480, “...
se aprecian veintiséis personajes sentados a una mesa que se encuentra formada
por el propio baquetón y unos músicos tocando diversos instrumentos.”
D. Luis María de Lojendio, OSB, Rutas
Románicas en Navarra, Guías Ediciones Encuentro, p. 117, “...
veintiséis personajes en una especie de banquete. Sirve de mesa el baquetón del
arco, por encima surgen las cabezas de los comensales y por debajo aparecen
piernas y pies. Algunos con sus manos agarran el bocel, otros tocan
instrumentos músicos.”
Por último y como más curioso, leemos el
trabajo de: D. Agustín Gómez Gómez, Cojos y miserables en la portada románica
de Echano (Navarra), Revista Príncipe de Viana, 54 n.º 198 (1993), 9-27. Se
trata de un análisis del simbolismo de los personajes representados en
la portada partiendo de las siguientes
premisas: “La principal peculiaridad iconográfica la constituye el primer
y tercer personaje de la izquierda, que tienen amputado el pie izquierdo y
apoyan la pierna en una pata de palo.” “Los cojos tocan instrumentos
musicales de viento, una tuba y flauta, instrumentos que se vuelven a repetir
en otros dos personajes de la arquivolta. Además el primero de los cojos, el
que sopla la tuba, lleva en la mano un
cuchillo. Muchos de los personajes tienen el pelo largo y suelto,
algunos levantan las manos para mesarse los cabellos, y trece tienen curiosas y
alborotadas barbas. Además uno de ellos tiene la camisa rota en la costura de
las mangas.” “A grandes rasgos, estas escasas pero resaltadas características
–pelos y barbas alborotadas, cuatro músicos, un personaje con el traje roto y,
sobre todo, dos cojos- son lo suficientemente explícitas para que los
identifiquemos como un grupo de pobres marginados.” Concluye el trabajo con un resumen en el que
dice: “...están representados veintiséis personajes de condición marginal.
... poseen las características iconográficas de los personajes que se
identificaban en la Edad Media como los pobres, miserables o marginados. La
presencia de los dos cojos con prótesis no dejan lugar a dudas. ... En
cualquier caso, la forma que adoptan en Echano los convierte en un grupo de los
“otros”, sin otro referente narrativo que ellos mismos.”
Es evidente, que todos estos autores siguen el mismo patrón erróneo de los veintiséis personajes, cuando claramente hay veinticuatro, y omiten lo que, en mi criterio, es lo más relevante para determinar el contenido de esta arquivolta: uno de los personajes tiene dos cabezas, hay un mascarón sin cuerpo y el de la dovela “Clave” difiere en su postura de los demás. ¿A qué es debido este error? ¿Se produce por una falta de observación de las dovelas centrales? ¿Se omite comentarlas para no darle importancia a la presencia de unas imágenes que se salen del contexto general? ¿Por no encontrar un significado razonable?
En el Catálogo Monumental de Navarra dicen dos inexactitudes. La primera “... se representa una especie de banquete...”, a la vista está y es claro que no hay ningún símbolo de que se quisiera representar un banquete, pues no vemos ningún plato, ni vaso, copa o utensilio sobre la mesa. La segunda, es confundir los brazos y manos levantadas de los personajes y los perpuntes de las rodillas con “... algunos están sentados sobre sillas de altos respaldos y apoyan sus manos sobre las rodillas...”; en el caso de que esto fuera así, habría personajes que no tienen manos (dovelas 4, 5, 18, 24 y 25) o que las tienen en las rodillas y en la mesa a la vez (dovelas 9 y 15).
Tanto D. Francisco de Olcoz y Ojer, como Agustín Gómez Gómez, el primero como posibilidad y el segundo aseverándolo, dicen respectivamente que: “Otros personajes, con sus manos levantadas hasta la cabeza, parece se agarran sus largos tufos formados en sus largas cabelleras...” y “... algunos levantan las manos para mesarse los cabellos...”. Me pregunto ¿Porqué motivo iban a agarrar de sus largos tufos o iban a mesarse los cabellos (acto de arrancar los cabellos o barbas con las manos, DRAE) cuando están acompañados de los músicos tocando sus instrumentos? ¿No es más posible que unos tocaran las tejoletas y otros llevaran el ritmo de la música, tal como dice D. Tomás Biurrun y Sotil: “Es posible que, aquellos músicos que manejan la flauta cuadrada y otros diversos instrumentos, quieran representar una fiesta celebrada por el Señor de Echano y de la Baldorba.” ?
D. Agustín Gómez Gómez, además
del comentario arriba citado de “... mesarse los cabellos...”, hace
otros también discutibles: “...tienen curiosas y alborotadas barbas...” Las barbas podíamos considerarlas “curiosas” en su peinados, pero
nada de “alborotadas”, pues el escultor se ocupó de dejarlas bien repeinadas,
rizadas o lisas apoyadas en la mesa.
Tenemos por otra parte lo que es un hecho
evidente: el maestro que esculpió esta portada sabía su oficio y pudo haber
estado en Leyre, debido a la similitud de algunos personajes en las dovelas.
(Ver las señaladas con una flecha de las tercera arquivolta de la Porta
Speciosa del Monasterio de Leyre).



A la izquierda, detalle de una dovela de Leyre[9]:
No cabe duda, que el maestro de Echano es del mismo taller de Leyre. Seguramente un alumno muy aventajado, pues la parte superior de la dovela 15 de Echano (derecha), es una réplica de la que vemos a la izquierda.

Otras dovelas de la Speciosa
tienen unas cabezas humanas de cuyas bocas abiertas salen cintas o imitación a
regueros de agua (izquierda), que parece fue lo que hizo concebir al maestro de
Echano las curiosas barbas que presentan los personajes de su portada
(derecha).
En Leyre, según algunos autores estuvo un
maestro activo de Aragón, poniendo en relación con los capiteles de la cripta
de Sos del Rey Católico, como menciona Melero[10].
(Vemos se repiten los temas de las aves picándose la patas –capiteles- y las
mujeres en cuclillas recogiendo con sus manos sus largos cabellos -cuarta
arquivolta-. Por otra parte, la talla de Sos -capiteles de la cripta de la
iglesia de San Esteban-, es atribuida al Maestro Esteban por Máximo Garcés
Abadía[11]).
Cronológicamente es posible, San Pedro ad
Víncula, como hemos visto, está fechada por el Catálogo Monumental de Navarra
en el último tercio del s. XII, lo que es evidente por el apuntamiento de la
bóveda y arcos fajones, así como el estilo cisterciense de cuatro de los
capiteles interiores y dos exteriores, es decir posterior a la Porta Speciosa
de Leyre, que data de mediados del s. XII.
EL ESTADO DE
LA CUESTIÓN:
Tenemos una dovela “clave”, la 12, con
un personaje que “preside”sin ningún lugar a dudas la mesa. Investido de
gran dignidad, observa y asiente patriarcalmente con las manos en las rodillas,
otorgando su beneplácito a la fiesta que se está celebrando. Esto nos induce a
creer que se trata del Sr. de Echano o de Orba (ver nota 1 Biurrun y Sotil).

Para que no queden dudas de la importancia de
este personaje que “preside” la arquivolta, aparece nuevamente
representado en el tercer capitel de la derecha, donde como hemos visto en la
nota 2, Olcoz y Ojer dice “lleva tres personajes con indumentaria románica.
Uno de ellos se ve arrodillado, como impetrando la bendición”. En efecto,
en el lado izquierdo del capitel hay un personaje, genuflexo, que parece
efectuar la presentación de otro, que también con una rodilla en tierra rinde
pleitesía al señor de Echano, a la derecha. Este último personaje lo hemos
visto en la dovela “clave, presidiendo” y se distingue por sus largas barbas
con dos grandes rizos hacia el exterior. En este caso viste una túnica decorada
a todo lo largo de la abertura con puntas de diamante.

Siguiendo con las dovelas, el que “preside”
tiene a su derecha, izquierda del espectador, el mascarón y, a
continuación, el hombre de dos cabezas.

Podemos interpretar que, el personaje de doble cabeza, es una representación del dios Jano[12], cuyo atributo es la doble cabeza o cara (bifronte).
Clave
del Claustro de la Catedral de Pamplona
En las claves del claustro de la Catedral de Pamplona están representados los meses del año y en la primera, Jano, simboliza según indica el texto que tiene alrededor, el “mensis januaris”[13]
No podemos descartar que en
Navarra, con topónimos como Janako en el Baztán, Janáriz en Lizoáin, Alto de
Jandúa en Eslava, etc., sucediera como en Cantabria, donde aún se conservan
muchos lugares con toponimia o quizás teonimia de Jano[14]
y en donde, desde tiempos ancestrales, al comienzo del año, se ha celebrado la
fiesta, ritual y conmemoración de la “Vijanera”, cuya raíz viene de January -
Jano (actualmente sólo se celebra en Silió). “Esta celebración es una
mascarada de invierno, dentro de un tiempo festivo que abarca desde Nochevieja
al domingo siguiente a la Epifanía y se remonta a primer siglo de nuestra era,
antes de que tuviese lugar la adaptación al calendario cristiano. La fiesta consiste, entre otras
muchas cosas, en despedir como se merece el año Viejo y dar la bienvenida al
Nuevo, siempre con la intención de saldar cuentas con el pasado y disponerse a
bien con el futuro, lo cual se realiza mediante el disfraz de gran arte de la
comunidad, a través de los cuales se representan numerosos elementos, todos
ellos de gran interés, aunque quizá sean los de contenido natural los más
impactantes, al encontrarnos en una tierra en la que estar en comunión con la
Madre Tierra es fundamental”.[15]
Jano es el dios romano que preside la celebración, el dios de las entradas y salidas... Junto a la partícula “vi” (bi) “Vijanera” puede querer significar “puerta entre dos años”.[16]
Es
evidente la similitud de la fiesta “Vijanera”, en la que el personaje principal es el Zarramaco
-ataviado de pieles y portando grandes y sonoros cencerros- que se
celebra en Silió, carnaval que tiene su tiempo entre el año
nuevo y el domingo siguiente a la Epifanía. (izquierda), con los joaldunak de Ituren y Zubieta, pueblos del
Pre-Pirineo Navarro. Éste es también un rito carnavalesco que se lleva a
cabo durante dos días de finales de enero (derecha). El desfile adquiere un
aspecto ritual ligado íntimamente a la naturaleza. Don Julio Caro Baroja en
entrevista efectuada por Manuel Garrido Palacios[17],
a la pregunta que éste le efectúa: “Don Julio, en Zubieta, se visten de
pieles, se colocan unos gorros, llevan en las manos unos latiguillos y se
amarran a la espalda unos cencerros. En Ituren pasa igual. Lo hacen el último
domingo de enero y lunes y martes siguientes.” Don Julio le responde: “Las
fiestas estas que empiezan después de Reyes y llegan más o menos hasta el
Miércoles de Ceniza, suelen estar vinculadas en parte con el Carnaval, pero,
por otro lado, tienen una raíz mucho más antigua que las fiestas de
Carnestolendas y el Carnaval. Ya los primeros Padres de la Iglesia, latinos y
griegos, se encontraron que en todo el ámbito del Imperio Romano, desde
comienzo de año, es decir, desde enero, hasta avanzada la estación, hasta la
Primavera, solían salir máscaras, sobre todo en las barriadas rurales en los
pueblos, precisamente con cencerros, con cucuruchos, con trajes estrambóticos,
y hay una cantidad considerable de sermones y de cánones penitenciarios y de
disposiciones religiosas cristianas contra estas prácticas.” ¿Se está
refiriendo Don Julio a la fiesta romana de Jano? No cabe duda que el progreso y
el paso del tiempo ha hecho que se pierda o se desconozca el auténtico símbolo
de esta fiesta, por lo que, dada su similitud, no sería imposible que los joaldunak (desde 1960 se
le llama el zanpantzar) nacieran de la misma celebración de época romana de la
fiesta de Jano, lo que pudiera justificar en Navarra, como en Cantabria, el
culto pagano a esa divinidad romana asimilado al carnaval cristiano.
“El artista románico recibe de
culturas y religiones no cristianas el “qué”, numerosos temas, de su obra, pero
deja impresa la huella de su concepción cristiana en el “cómo” lo interpreta,
en el modo de erigirlo en símbolo de una intención religioso-moral cristiana.
Por eso resalta o ensombrece unos detalles, pormenoriza otros”.[18]
Sabemos que en el románico fueron absorbidos y cristianizados muchos elementos que, en lo cultural y en lo religioso, provenían de pueblos paganos: dioses celtas, romanos o helénicos; símbolos y escatología oriental y musulmana, etc., presentes en un sin número de capiteles, portadas y canecillos de las iglesias románicas. Por consiguiente, no podemos descartar que Jano como símbolo, haya sido representado en esta portada, pues en un principio procede de las culturas indoeuropeas de la voz Fanum, “lugar sagrado” y que en latín es Ianus, dios protector de las puertas y de su tránsito, así como de todos los comienzos, al que los romanos le consagraron el mes de ianuarius, enero, inicio.
Por otra parte, representaba los solsticios, Janua Coelli (solsticio de invierno) y Janua Gentis (solsticio de verano). La religión cristiana, adopcionista de símbolos paganos, sustituyó al mencionado Jano debido a su dualidad, por San Juan Evangelista, que representa el Solsticio de Invierno y San Juan Bautista, que representa el Solsticio de Verano.[19]
Todos
conocemos que la celebración del Solsticio de Verano es tan antigua como la
misma humanidad, en la que se pretende rendir un homenaje al Sol. Clara
simbología en el cristianismo de Jesús[20].
El sentido primitivo de la fiesta de San Juan radicaba en la ejecución de una
serie de ritos relacionados con el tiempo, la caza o las divinidades a las que
se honraba como protectoras de las cosechas, las familias y la prosperidad de
las comunidades. De esta forma, en el esfuerzo por calmar las indómitas fuerzas
de la naturaleza aparecieron ceremonias que incluían música, se bailaba y se
saltaba sobre el fuego de las hogueras.
Jano también era el “patrón” del Collegia fabrorum[21], corporación romana de artesanos de la construcción, que en la Edad Media adoptó el San Juan de los cristianos a tal fin.
Por último, nos queda el símbolo del mascarón, significante en este caso, de la luna o de la noche, cuyo significado lo podemos centrar en la alternancia día-noche, luz-tinieblas, buenas-malas obras, etc.
Como hemos visto, a principios de año, en Cantabria se celebra la “Vijanera” y no sería imposible que en Navarra, en la que tuvieron fuerte presencia los asentamientos romanos, se celebrara alguna fiesta similar. Por otra parte, desde épocas ancestrales, en el Solsticio de Verano se encienden fogatas, se salta y baila alrededor del fuego para purificarse y protegerse de las influencias demoníacas, y para ahuyentar a la luna y ayudarle a renovar la energía al sol.
Un curioso aspecto más: considerando de antemano que puede parecer descabellada esta teoría, hay que resaltar la presencia en los capiteles de los mismos personajes que se hallan en las dovelas. Como veremos más adelante, en el primer capitel de la izquierda, uno de los personajes se puede identificar con el de la dovela 8; y como hemos comentado anteriormente, el capitel de la derecha, con el de la dovela 12, el que “preside”. Nuevamente en el tercer capitel de la izquierda, el personaje de la derecha, coincide plenamente con el de la dovela 19.


Ratifico, lamentablemente, el estado de gran deterioro de los capiteles, que nos impide obtener valiosa información. Apenas se pueden descifrar, solamente intuir su significado.
Pero a todas luces, lo que se quiso representar fueron escenas acontecidas durante la vida del Sr. de Echano, ya que, como hemos visto, se representaron en los capiteles los mismo personajes que en las dovelas.
En el primero de la izquierda, dos personajes, situados a los lados, parecen que portan unas hojas de palma de grandes dimensiones. (Ver foto en página 21).
En el siguiente, dos aves se contorsionan tocándose las cabezas (son del mismo diseño que las que hemos visto en la primera arquivolta, pero de mayor tamaño).
En el tercero, la parte central la ocupa un personaje sentado y, a ambos lados, otros dos que apoyan una de sus manos en él como en señal de respeto. (Ver foto superior).
A la derecha, de los tres capiteles sólo hay uno historiado, en el que como hemos visto se le rinde pleitesía al Sr. de Echano, comentado en la página 14.
Estamos, como hemos documentado, ante la iglesia más importante del valle de la Valdorba[22], tanto en su plan constructivo, con preparación para levantar un cimborrio, como en la calidad de sus sillares, y con una decoración escultórica muy rica y superior a todas las demás.
Por otra parte, la
“orquesta” no está tocando una melodía, sino más bien está haciendo estruendo o
bullicio, pues los cuernos que aparecen no emiten notas musicales, sino como
sabemos, se utilizaban como bocina o trompeta para llamar o convocar. Asimismo,
unos cuantos personajes más, levantan las manos tocando las tejoletas, otros
posiblemente lleven el ritmo con los brazos levantados o pegan golpes en la
mesa, todo ello significativo de que se está celebrando una fiesta o ritual en
la que participan todos los asistentes.
Tras estas dos afirmaciones, no es difícil que interpretemos el significante de los personajes de la portada, bien asistiendo a la fiesta de fin-comienzo del año (Noche Vieja – Año Nuevo) o bien celebrando la noche de San Juan, a la luz de la luna. Presidiendo la fiesta el Señor de Echano o de Orba, a cuyo lado se sientan sus súbditos o vasallos junto a los músicos que tocan los instrumentos.
El “mecenas” manda incorporar, para justificar el significado de la fiesta, los símbolos del personaje de las dos cabezas, (Jano) y el mascarón (luna).
Además, es posible que no sea una idea absurda, dado todo lo comentado hasta ahora, que los personajes reproducidos pudieran tener una equivalencia en personas reales conocidos por el “mecenas”, como si hubiera mandado "retratar" a personas familiares de su entorno con sus características, incluso los posibles lisiados que vemos.
Por otra parte, los lisiados y ropajes que visten los personajes, no dejan ninguna duda de que se quiso representar la sociedad que le rodeaba y se procuró que quedara bien claro que los músicos no eran juglares o menesterosos, pues los mantos que llevan no corresponden a esa clase social baja y denigrada en la Edad Media, si no a una más alta (vemos el mismo tipo de manto plegado en los capiteles interiores de la iglesia).


Los lisiados podrían ser militares heridos en alguna batalla o en alguna cacería (como recordarán, significativamente, el cojo de la primera dovela lleva en la mano una espada).
En la escultura y pintura románica, a finales del s. XII ya se empezaba a representar escenas profanas, próximas al Gótico, tenemos entre otros muchos, ejemplo de la primera, en el claustro de la Colegiata de Santa Juliana de Santillana del Mar que, datado a finales del siglo XII, entre otras destaca este tipo de temática, como el regreso del Caballero, el pastor ahuyentando a los lobos y las escenas cortesanas, con doncellas lectoras y saltimbanquis; o en el caso de la pintura, la de la iglesia del s. XIII en Alaiza – Álava, en la que el pintor dejó plasmadas toda clase de escenas de sus vivencias cotidianas (peregrinos, caza, guerreros, batallas, muerte, ofrendas, etc.).
RESUMEN
En la portada de San Pedro ad Víncula de Echano, el maestro siguiendo las instrucciones del mecenas –Señor de Echano o de Orba-, representó la celebración de una fiesta popular. En la arquivolta central, bajo la presidencia del señor del castillo, rodeado de los personajes de su entorno, utilizó el significante de un hombre con dos cabezas –Jano- y un mascarón –luna-, para determinar el significado de la misma, que bien pudiera ser, como en la Vijanera, la conmemoración de Noche Vieja y Año Nuevo, es decir Janua – Ianuaris, Enero, o bien la popular noche de San Juan, es decir Janua Gentis (solsticio de verano).
Sobre la base argumental de Agustín Gómez Gómez que hemos visto, dice:

“...uno de ellos tiene la camisa rota en la costura de las
mangas.”, se refiere al único que tiene las mangas
anchas? Su apreciación no es válida, pues las mangas que nos enseña son las
típicas acampanadas que se utilizaban en el s. XII (ver nota 7).
Para corroborar esta teoría, en el primer
capitel de la izquierda, el personaje que ocupa la parte izquierda del mismo,
luce un manto con este mismo estilo de mangas.

Por otra parte, como hemos visto con otras figuras anteriormente, no es muy
difícil identificar este último personaje, a pesar del deterioro en que se
encuentra el capitel, sus rasgos coinciden con el personaje de la dovela 8.
Sigue el Sr. Gómez Gómez, “–pelos y barbas alborotadas,
cuatro músicos, un personaje con el traje roto y, sobre todo, dos cojos-” para pasar a justificar que no
hay otro referente narrativo en la portada, que los “otros”, creo que ha
quedado demostrado que nada más lejos de pelos ni barbas alborotadas, más bien
al contrario, bien peinadas; no hay personaje con traje roto, sino elegantes
mantos, briales y túnicas; y que, el que aparezcan dos personajes cojos, con
pata de palo, teniendo en cuenta además que el primero de ellos tiene una
espada en la mano, no es por que sean juglares, sino que indica su procedencia
militar o incorporado a oficios productivos, como los que hemos visto de las
mismas características en un capitel de la Abbaye aux Dames de Saintes, armado
con una maza y en el famoso mosaico de Lescar, con un arco y un cuerno colgado
a la espalda.
|
|
|
Como añadido documental aporto foto[23] en la que se corrobora la suposición de que en el lado sur de la iglesia hubo una edificación. Aunque en ruinas, en el año 1936 quedaban vestigios de lo que en un inventario de 1761 definían como “... cuarto con sus arcos de piedra y además sus paredes de buena hechura...” Aún se puede ver en la foto que estas ruinas eran parte de un edificio mayor.
Inventariados el 22 de Junio de
1761[24]
los bienes de la Iglesia de Echano. Dice: “En el lugar de Solchaga a
veintidós de Junio de 1761, ante mi el esnº. Real infrascrito parecio presente
el Sr. D. Juan Joseph de Lacarra, abad de la iglesia parroquial de aquel lugar.
I dijo que para recibir el inbentario de las tierras pertenecientes a la
basílica de San Pedro de Echano sita en los términos del lugar desolado
de Echano y a la Cofradía o Hermandad que se halla fundada en la dicha basílica
en ejecución y cumplimiento de los que se le manda por el Sr. Provisor y
Vicario General deste Obispado, por su decreto del día veinte de Noviembre del
año último pasado ante Juan de Irisarri, notario y oficial del secretario
Miguel Ignacio de Ollo, que se halla al pie de las quentas que dicho abad ante
el mismo oficial el mismo día, de los efectos pertenecer a la dicha basílica y
cofradía, que se hallan en el libro único que hay, sin que se sepa a’a otro, aunque no se duda lo
abido, por ser muy antigua dicha Confradía según lo demuestra la fábrica de
dicha basílica y quarto donde comían los hermanos cofrades de mucha
asistencia con sus arcos de piedra, y demás sus paredes de buena echura, a
pasado con mí el esnº. a la dicha basílica, y habiendo echo comparecer a ella a
Juan Marín de Unzué, vecino del lugar de Olóriz y a Miguel de Leoz, casero en
el dicho señorío de Variáin, personas ancianas y que al parecer según a sido
informado dicho abad, se hallan enteradas y sabedores de las tierra que
pertencen a la dicha basílica de San Pedro de Echano y su Cofradía, y con
asistencia dellos recibí el inventario que se alla mandado, por testimonio de
mí el dicho esnº. en la forma y manera siguiente: ....”

Foto: tomada del libro El arte románico en
Navarra de D. Tomás Biurrun y Sotil, Editorial Aramburu, Pamplona 1936
Vista aérea de situación:

Escala 1 : 4.572
[1]
OLCOZ y OJER, Francisco de, Monasterios, basílicas y ermitas Baldorbesas, Príncipe de Viana, 17, n.º 64 (1956), 247-328
Capítulo V. Monasterio de Echano. “...
este monasterio, reducido hoy a una ermita perdida y solitaria, no lo fue así
en la antigüedad; se encuentra en las angosturas de las ramificaciones de la
sierra de Alaiz. Antiguamente en su rededor se levantó el caserío del lugar de
Echano, hoy uno más de los despoblados de la geografía Navarra.” “... en los
roldes de fuegos de la Edad Media, que se guardan en el archivo general de
Navarra, Echano aparece con ocho fuegos en el s. XIV. En el año 1451, el Rey de
Navarra, D. Juan II, lo donó a su Trinchant D. Fernando de Olóriz” “... pero ya
en el s. XVI, aparece como desolado, viviendo solamente una familia que cuidaba
de la iglesia y cultivaba las tierras.”
BIURRUN y SOTIL, Tomás, El arte románico en Navarra, Pamplona 1936, 655-678 “... son pueblos en que por ningún lado consta haberse establecido comunidad religiosa de ninguna de las órdenes que existían en el s. XII y a las que pudiera atribuirse la erección de templos que después hayan servido para parroquias.” “... Es muy posible que allí viviese el Señor de Orba, y a eso obedezca la perfección y gusto de aquél templo, que aventaja a los propios románicos de la comarca...”
[2]
YARNOZ ORCOYEN, José María, Restauración de la iglesia de San Pedro de
Echano, Príncipe de Viana, 39, Nº 152-153 (1978), 479-481. “Es curioso
que la restauración exterior se reduce a la fachada norte –donde se encuentra
la espléndida portada- y al ábside, quedando totalmente lisos la fachada sur y
el muro de imafronte. Esto puede tener su explicación en que, en esta zona sur,
se encontrare ubicada la primitiva Abadía o el palacio que al ocultar la
fachada dejaba sin objeto la decoración.”
[3]
OLCOZ Y OJER, Francisco de, op. cit. p. 292, Dice que “... el primer capitel derecho entrando a la iglesia,
está adornado con hojas de acanto y pequeñas volutas. El segundo, también
adornado de hojas dobles de acanto y volutas. El tercero, lleva tres personajes
con indumentaria románica. Uno de ellos se ve arrodillado, como impetrando la
bendición. En el lado izquierdo, en el primero, dos hombres, cruzándose las
manos sujetan a un animal. En el segundo, dos aves de bello plumaje unen sus
cabezas en la arista y pican el fruto de un árbol; por encima de los cuellos de
las aves, dos rostros humanos, miran al pasajero. En el tercero, dos hombres
sujetan a un tercero.”
[4] Cobreros, Jaime, El Románico en España, Guías Periplo, pág. 232
[5] MORENO MORENO, Berta, Contribución al estudio de la iconografía musical en Navarra: la ermita de San Pedro de Echano, publicado en CD-Rom en el III Congreso General de Historia de Navarra, Pamplona, 1994, Área 2, Ponencia 2.
[6]PAYNO, Luis Ángel., Construcción de instrumentos tradicionales,
http://www.es-aqui.com/payno/pral.htm
TRANCHEFORT, François-René, Los instrumentos musicales en el mundo, Ed. Alianza Música.
BARRENECHEA, José Mariano, La alboka, Ed. Archivo Padre Donosita.
ANDRÉS, Ramón, Diccionario de Instrumentos musicales – Desde la antigüedad a J.S. Bach.
LIONEL DIEU, Cors et trompes en terre au Moyen Âge, dans Archéologia, mars 1999, 18 Illustrations, dans Pastel, la revue du concervatoire occitan de Toulouse.
[7] Tablillas de madera, entrechocantes entre sí, antecedentes de nuestras arquetípicas castañuelas. Parece que proceden de oriente medio, por lo que pudieron llegar a través de los árabes, o anteriormente con los fenicios. Se usan para acompañar determinadas manifestaciones de nuestro folclore. Documentadas en el Codees Princeps de las cantigas. (Cantiga 330 – miniatura en la que una dama toca las tejoletas acompañando a un personaje coronado que toca un albogue o chirimía)
[8]
PERDOMO, Marianne, Sociedad para el
anacronismo creativo (SCA),
http://www.historiaviva.org/~alcazar/indice.html
BERNÍS MADRAZO, Carmen, Indumentaria Medieval Española, CSIC, Madrid 1956, 14-18 y varias láminas.
PUIGGARI, José, Estudios de Indumentaria Española concreta y comparada, Asociación artístico – arqueológica barcelonesa, 1890, 28-63
DAVENPORT, M., The Book of Costume, Crown
Publishers, Volumen 1, Nueva YORK 1956
[9] VVAA, Catálogo Monumental de Navarra, Merindad de Sangüesa – Jaurrieta, Yesa, Tomo IV**, Monasterio de Leyre, pág. 642 , “...La arquivolta interior presenta racimo de frutas, brotes vegetales y garras situadas en disposición radial; las dos arquivoltas siguientes, se ilustran con temas grotescos como cabezas de monstruos, pájaros de grandes picos y detallado plumaje, leones de recortada musculatura, una redoma, una bota, figuras humanas en cuclillas, una por dovela...”
[10] Melero Moneo, María Luisa, La escultura románica en Navarra, Cuadernos de Arte Español, Nº. 31 1992, Historia 16, pág. 14
[11]
Garcés Abadía, Máximo, La villa de Sos del Rey Católico, Zaragoza 1992, pág.
53, “En 1094 llega a Sos el Obispo
de Compostela, don Diego Peláez, con el Maestro Esteban, expulsado por Alfonso
VI de Castilla. La obra del Maestro Esteban parece identificarse en los
capiteles de la Cripta y en la portada de la Iglesia Parroquial.”
[12]Diccionario de Mitología Griega y Romana, .Grimal, Pierre. Ed Paidós. Barcelona, 1994.
Diccionario de Símbolos, Juan Eduardo Cirlot. Ediciones Siruela, pgs. 265-267
[13]
VVAA, Catálogo Monumental de Navarra, Tomo V*** Pamplona, Catedral de Santa
María, págs. 41-43. “En la cubrición del claustro se emplean bóvedas de
crucería simple de nervios baquetonados, en cuya intersección se dispone de
claves de gran tamaño... ...completándole discurso cronológico de las tareas
del año que ilustraban el calendario, que ocupa toda la galería norte y se
completa en la galería oeste, Enero ofrece la imagen de un hombre de dos
cabezas, una de anciano y otra de joven...”
[14] González Rodríguez, Alberto, Toponimia Mayor en Cantabria. Ed. Estudio, Santander 1999
[15] Cabria, Juan Carlos, La Vijanera. Adiós y Bienvenido, Otra Realidad, Semanario Cántabro Independiente. www.otrarealidad.net
[16] Irizabal Esperanza y Marín, Raquel, La Vijanera: un ritual de expulsión del año viejo en Cantabria, EOI, Escuela Oficial de Idiomas, proyecto Comenius, Tradiciones y Costumbres.
http://personal.telefonica.terra.es/web/eoi/index.htm
[17] Garrido Palacios, Manuel, Itzea 1976. Conversaciones con Don Julio Caro Baroja al hilo de los carnavales de Zubieta, Ituren y Lanz (Navarra), Revista de Folklore Nº. 181, Valladolid 1996, pág. 19-23.
[18] Manuel Guerra, Simbología románica, Fundación universitaria española, Madrid 93, 40
[19] René Guénon, Símbolos fundamentales de la ciencia sagrada, Edit.Paidos. pág 107 (Not.16)
[20]
El cuarto evangelio,
llama a Jesús "la luz verdadera, que ilumina a todo hombre" (Juan,
1,9) y lo hace decir, antes de curar a un ciego de nacimiento,
"Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo" (Juan, 9,5).
Jesús es el sol de la verdad, el sol invicto, o, como dice Hesiquio
de Batos (siglos VII y VIII d. C. ), "sol que irradia la justicia”. Cristo,
como el sol y como la candela, es a la vez fuego que purifica y luz que
alumbra. (Ap. 1:12-16) “Y me volví para ver el que hablaba conmigo; (13) y
vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los candeleros a uno
semejante a un hijo de hombre, vestido de una túnica talar y ceñidos los pechos
con un cinturón de oro. (14) Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana
blanca, como la nieve; sus ojos como llamas de fuego; (15) sus pies, semejantes
al azófar incandescente en el horno, y su voz, como la voz de muchas aguas.
(16) Tenía en su diestra siete estrellas, y de su boca salía una espada aguda,
de dos filos, y su aspecto era como el sol cuando resplandece en toda su
fuerza.”
[21] Paul Zanker, Augusto y el poder de las imágenes, Alianza Forma, 1987
[22]Biurrun
y Sotil, Tomás, op. cit. p. 665 Cabezas
de señorío – Sus iglesias románicas. “En algunas comarcas de Navarra
destacan, con mayor gallardía e interés, algunas construcciones románicas, que
desde luego indican alguna procedencia especial: entre las diversas iglesias,
que ya por sí solas, ya formando parte del conjunto de parroquias rurales,
integran la notabilísima colección de fábricas levantadas en pleno imperio del arte
románico, hay otras que todavía despiertan mayores emociones. El que contemple
las iglesias de Gazólaz, Eusa, Arce, Artáiz, Echano, Learza y algunas
otras netamente románicas, no puede menos de inquirir la causa de hallarse en
pueblos tan pequeños, monumentos tan notables. Son pueblos en que por ningún
lado consta haberse establecido comunidad religiosa de ninguna de las órdenes
que existían en el siglo XII, y a las que pudiera atribuirse la erección de
templos que después hayan servido para parroquias. Los pueblos por otra parte,
tampoco pudieron levantar a sus expensas esos edificios... La explicación es
clara: en cada uno de esos valles, donde se levanta una iglesia, hermoseada con
los caracteres singulares, con que aventaja a las restantes, había un señor, y
su nombre aparece con frecuencia, firmando las diversas cartas o diplomas de
los Reyes, principalmente en el s. XII.”
[23] BIURRUN y SOTIL, Tomás, op. cit. p. 676
[24] Archivo Notarial de Tafalla. Sección. Orba. Protocolo de D. Juan Antonio de Iriarte. Año 1761. Escr.: nº 79. lib. D. Pág 63
[25] Para ver con más detalle la Iglesia de San Pedro ad Víncula de Echano, las dovelas de los personajes de su extraordinaria portada en fotos individuales de gran tamaño, así como detalle de los canecillos de su fachada norte, visite el sitio Web del autor: www.romanicoennavarra.info, Echano está dentro de la página destinada a Olóriz, que la podrá encontrar bien en la lista por orden alfabético, o bien el Recorrido I