|
c
|
|
|
|
|
:: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| |
|
| .: |
|
| .: |
|
|
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| .: |
|
| c
c
c
c
c
c
c
c
c
c
c
cc
c
|
| |
|
Alemania
a la deriva
El gobierno rojo
se pone verde
Berlín
Si
el enfermo tose arréale un bofetón. Eso es lo que ha debido pensar el
canciller Schröder y su ministro de Finanzas Eichel esta última semana
al decidir que el mejor remedio contra la crisis es una buena subida de
impuestos. A fin de cuentas si el estado se gasta lo que no tiene de
algún sitio habrá que sacarlo, y como los malditos eurócratas de
Bruselas apóstoles del déficit cero no permiten que sea de los bancos,
ahí está el sufrido y currante alemán de a pie para cubrir esos
centimillos de más que el gabinete se deja en mejorar las condiciones de
vida de los parados alemanes, los parados turcos, los parados serbios y
los burócratas de la administración que viven bajo el paraguas protector
de la hacienda pública.
Y no es por
hacer sangre de la comprometida situación alemana, que a los redactores
de El Liberal les duele en carne propia, pero es que los números cantan.
Casi cinco millones de parados, un déficit que supera por casi un punto
lo permitido por la Unión Europea, un consumo interno por los suelos y
millares de pequeñas y medianas empresas, los glóbulos rojos de la
economía, echando el cierre por falta de clientes, por exceso de deuda o
simplemente porque entre los impuestos y el coste de los empleados más
les vale a sus dueños declarar la quiebra y darse el piro a una masía
mallorquina a vivir de los ahorros.
Este es el resultado de cuatro años y pico de gobierno de progreso,
de otros tantos de intervencionismo sin medida y de una población que
empieza a creer más en los cheques del estado que en la nómina de su
empresa. Si a la dilapidación sistemática de la herencia de cuarenta
años de prosperidad le sumamos el marasmo verde, o ecocaos, patrocinado
por el singular vicetodo Fischer pues he aquí la Alemania triste y
desesperanzada de 2003. El Banco de Alemania, el famoso Buba o Bundesbank,
dio esta última semana su veredicto inapelable. Contratar un empleado en
Alemania es misión imposible y no porque falte mano de obra sino porque
ésta es más cara que un Porsche carrozado por Pininfarina. Además los
equilibrios en el alambre de Schröder con la crisis iraquí han
acobardado aun más a los empresarios alemanes, que puestos a invertir
prefieren hacerlo en la República Checa o en Hungría países ambos que
dan muchos menos quebraderos de cabeza. El consumidor para colmo deja de
comprar como lo hacía, y en Alemania era mucho, y el comercio minorista
se constipa. Schröder, el padre de la patria, entretanto se preocupa más
de los periodistas que le acusan de teñirse el pelo, que se lo tiñe (Gerhard
denúncianos por favor) y de los problemas que tiene en su desigual
matrimonio con una rubia que está muy bien pero que es tonta del bote. En
definitiva, una ruina, de progreso y respetuosa con el medio ambiente pero
una ruina.
Erhard,
te recordamos.
|
cc
|

Gerardito
el fantástico justo antes de echarse a reír. No sabemos si de las cifras
de paro o de los alemanes que le votaron en septiembre
|
|
|
|
Gibraltar
se rebota y reivindica su identidad
¡semo
hibrartareños, arsa!
Gibraltar
Ciento ochenta y siete gibraltareños han votado a favor de la
cosoberanía hispanobritánica en el peñón. ¡Ciento y ochenta y siete!.
No hay tantos monos en la roca por lo que presos de una inquietud solo
comparable a nuestra sorpresa desplazamos de urgencia a nuestro
corresponsal en Beirut hasta Gibraltar para, en la medida de los posible,
se infiltrase entre los rebeldes que la pasada semana se fumaron un puro y
después de limpiarse el trasero con la Union Jack fueron a votar al
gabinete del Doctor Caruana.
Nuestro corresponsal no solo consiguió su objetivo de entrar en esa
misteriosa red de hispanófilos sino que además logró hacer una
entrevista a Braulio Cotopaxi, su líder, de la que reproducimos en
exclusiva un extracto:
El Liberal.-
¿Porque votó votó usted por la cosoberanía?
B.C.-
Bueno, yo en realidad me equivoqué, puse No donde quería decir Si, ¿o
fue al revés?, la verdad es que no lo recuerdo. El hecho es que cuando me
di cuenta que mi voto formaba parte de la inmensa minoría de la que
hablaba Juan Ramón tomé conciencia y aquí me tiene, estrechando lazos
con los de La Línea donde, por cierto, viven mis cuñados Lola y Carmelo,
un encanto de pareja.
El Liberal.-
Respecto al resto del grupo, ¿Ha sufrido represalias por su
comportamiento?
B.C.- Los
vecinos no lo saben, alguno se lo huele eso si pero aquí en Gibraltar
somos muy liberales y si uno quiere ser español pues hale se le deja paz.
Ya se le pasará.
Escalofriante. Gibraltar es definitivamente una olla a presión a punto de
estallar y Peter Caruana es de esos caudillos de los que forjan naciones.
Como Ibarretxe, que ni siquiera desayunó de lo desvelado que andaba con
el referéndum y lo primero que hizo fue llamar al jefe de informativos de
la ETB para que cubriese el evento como si se estuviese eligiendo al
inquilino de la Casa Blanca. Para el Mister Spock de Ajuria Enea se
trataba de demostrar al mundo que los referéndum de autodeterminación,
aunque sean un puro sainete también salen en la tele. Caruana en cambio
es consciente de la responsabilidad histórica que tiene sobre sus
hombros. Hacer "respetar los sentimientos" de los
gibraltareños. Suponemos que ese "respeto" pasará
ineluctablemente por las lanchas cargaditas de tabaco y otras picaduras,
por la banca y por los apaños a la orilla de la bahía que conforman la
identidad gibraltareña. Nuestro corresponsal, que ya está de regreso en
Beirut, nos seguirá informando.
|
cc
|

Gibraltar
Una
nueva nación alumbrando el III milenio
|
|
|
|
La
liberación del Teatro trae cola
Vázquez
Montalbán se emputina sin remedio
Moscú
Manuel Vázquez
Montalbán, el judío de Praga que escribe en alemán, el muecín
charnego y complaciente de la mordaza pujolesca, el autor de “Y Dios
entró en La Habana” no es precisamente santo de nuestra devoción pero
en su Última
de El País del lunes nos ha reconvencido que, a pesar de los años, de la
calva y de la cara de melón que se le quedado sigue siendo quien era y
sigue mereciendo estar donde le corresponde; al frente del batallón de
los serviles.
Este neologismo que MVM ha inventado para
mayor gloria de la lengua universal (suponemos que en catalán será putinació
y en inglés Putination) viene a significar en la lógica
montalbanera lo que un presidente hace cuando le secuestran un teatro con
mil rehenes, una suerte de “holocausto de rehenes (sic)” solo al
alcance de los dirigentes occidentales pero que, curiosamente, se vuelve
en su contra al perder los secuestradores la vida pero ganar publicidad
para la causa y bienes celestiales para si mismos. Lo confesamos, MVM casi
nos convence pero al revés. Lo suyo es que Putin se hubiera quedado
cruzadito de brazos esperando ver como los rehenes, esta vez todos, caían
como chinches y el teatro volaba por el cielo moscovita. Aunque, quizá,
MVM, que comparte periódico con Haro, esté también por la negociación.
No lo dice pero se lo suponemos, total, si uno está por la negociación,
por la chanza y el cambalache siempre queda bien, equidistante entre
verdugos y víctimas que es donde MVM tradicionalmente se ha sentido
confortable.
Montalbán no se queda ahí, nos invita a hacer un
“calculo ético y estético” antes de ir al fútbol o al teatro por si
Putin nos putina por razón de estado. Será mentecato este
hombre, será corto de entendederas. Será posible que del
nacionalsocialismo pasado por la turmix cebrianita solo salga este tipo de
purés agrios con regusto a cheka. La culpa Manuel, lo sabemos, fue de los
rehenes, y sino que se hubiesen quedado en su casa. El verdadero criminal
es el estado ruso que no se aviene a negociaciones con los liberadores de
la patria chechena. Si es que no hay derecho, cuidado que el Kremlin ha
ocultado cosas pero en El País se han enterado de todo, del número
exacto de muertos, del tipo de gas utilizado, del modo y manera en que se
produjo el asalto. Menos mal que tenemos los servicios de información y
opinión de Polanco sino ayunos estaríamos en Las Batuecas de conocer La
Verdad. Así, con mayúsculas.
|
cc
|

Nos ahorramos el comentario. La portada
lo dice todo
|
|
Los homenajes de suceden por las
víctimas.
|
|