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Como gato
panza arriba
Chávez
acorralado en Caracas
Caracas
Se veía venir. Afortunadamente
Venezuela no es Cuba y el gorila privado de Castro no pasa de mandril que se ha
quedado sin árbol. Nuestros amigos de Nodo 50 ya nos daban la primicia la
semana pasada pero, como suele suceder en estos casos, los hechos se
encargan de llevar la contraria a los apologetas más inspirados de nuestra
querida izquierda hispana.
En
Venezuela existe todavía la Sociedad Civil y esto que parece algo tan
simple es lo que está impidiendo que Chávez culmine su premeditado plan
de cubanizar la Revolución Bolivariana, de la que él es, como no podía
ser de otra manera, su principal baluarte. Esa mezcla de exotismo mestizo,
de justicia social pasada por el cuartel y de populismo rancio de
culebrón, ha cautivado a una parte considerable de la izquierda europea.
Y de ahí que las noticias que vienen de Caracas o se silencien o se den
con sordina. A día de hoy hay varios generales levantados, miles de
personas en la calle y el país en un estado de semiexcepción por la
huelga general del 10 de octubre. Si esto
mismo estuviera ocurriendo en México, en Perú o en Chile pero con una
revuelta del signo contrario tendrían todas las cadenas, nacionales y
autonómicas, corresponsales destacados en Caracas, la prensa bulliría de
información caliente sobre la "insurrección popular", se
habrían celebrado mesas redondas a lo ancho y largo de la geografía
bienpensante y las oenegés estarían haciendo el agosto con campañas a
favor del sufrido pueblo venezolano. Pero no, no está siendo así,
que la clase media venezolana se levante contra un tirano de medio pelo no
es justificación para levantar el circo, sobre todo cuando el tirano es
un íntimo de Castro, un protegido de Le Monde Diplomatique y un golpista
descerebrado de los que deleitan a la izquierda global.
El recorrido político del despotismo chavista es corto, los militares
afines patrullan las calles, el ayuntamiento de Caracas y la Policía
Metropolitana han sido purgados, qué más le queda al Habanito por hacer,
¿Clausurar el parlamento? que dicho sea de paso está en sus manos,
¿Enchironar al 75% de la población?... Lo que queda claro es que el
mandato presidencial según están las cosas no se va a alargar hasta el
2006 tal y como él pretende. Cuando le den el último empujón aquí nos
enteraremos pero seguramente cuando el tirano esté camino de La Habana en
su avión privado. Y sino, al tiempo.
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cc
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Todo idiota siempre encuentra otro idiota
que le admira
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