La fuerza creativa de Román Manrique de Lara no debe hacernos olvidar que es en realidad un escéptico respecto de la capacidad de un poema para revelar las verdades últimas.
Pero él no trata de crear a propósito una confusión de ideas, sino de abrir una comunicación vivaz en la que el poeta avanza o se pierde inmerso en su propia búsqueda.
Su poesía arranca a veces como un susurro y a veces golpea con una rabia inusitada, para el autor, no hay mayor héroe que un hombre que se busca a sí mismo en el deslucido espacio que le toca vivir.
Es la curiosidad, la pregunta, el acontecimiento que nos supera o la pequeñez de una anécdota, la que empuja su creación. A veces parece querer anunciarnos que el compromiso encarcela las almas de los hombres, cerrando toda su inteligencia, y otras nos dice abiertamente que libera el espíritu y abre los corazones.
En algunas ocasiones el poema llega a un callejón sin salida, a una aparente paradoja, peo en realidad es un instrumento necesario para continuar la tarea de descubrir el ser.
Son versos intimistas que hablan del hombre como la única sustancia de la que está hechala materia del Universo. Este libro es algo más que un poemario, es, ante todo, el tímido asomo del alma de su autor.
EL AUTOR:
Román Manrique de Lara, después de haber colaborado en distintas revistas haciendo luz sobre personajes de nuestra historia, decide pasarse al mundo de la narrativa y a partir de 1998 inicia con decisión su obra literaria, publicando su primera novela, si se acaba el tiempo.
Un año más tarde salió a la luz su relato corto,pandora. En el año 2000 publicó su segunda novela, la zarpa del oso. En el 2002 se editó al compás del caos, su tercera novela.