Al azahar
¡Ya ha vuelto
el azahar!
Un año mas.
¡Que bueno su olor...!
huele a añoranza,
a juventud
y a esperanza
¡Que bien sienta al corazón
nueva ilusión!
..ya se ha pasado la flor
¡ Azahar !
Ya te vuelves a caer...
Otra vez
A
los pajaros muertos en la orilla
Bajo la luz
divina del sol
yo tambien como vosotros quiero,
pajaros del mar,
dormir mi ultimo sueño;
tendido sobre la arena
arrullado por el mar
y mecido por las olas
que me acaricie el viento.
Piropo
al mar
¡Que guapa la mar esta mañana
con su mantilla azul!
Y que airosa se movia...
¡Como echaba por la orilla
los encajes de plata de su cola
que relucian al sol...!
Yo, los miraba brillar
y pisaba las puntas de blonda
con mis pies descalzos.
Ella, juguetona, los recogia
y luego me los volvia a echar.
A
aquel jazmin primero del 95:
Primer jazmín de aquel año,
nacio solo entre las hojas
y humildemente se abrio:
¡Cuanto me elegré yo al verlo...!
Luego lo olí varias veces
y me embriagué con su olor
¡Vienes con tu olor tan nuevo...
y me traes perfumes viejos
de mis veranos de ayer...!
¿No sabes que olian a jazmines
los años de mi niñez?
¡Que pronto vienes! le dije,
aun no ha llegado el calor,
y casi casi te escapas
sin gozar nadie tu olor,
pero yo me fije en ti,
he aspirado tu aroma
¡Tu vida tuvo un valor!
Silencio
¡Callad por Dios! Guardad silencio,
que quiero oir a esa hoja
que se esta abriendo.
¡No hableis tanto por Dios!
guardad silencio,
que se está despidiendo el día
y no oigo lo que va diciendo.
A
la suerte de nacer
¡Que suerte he tenido de nacer!
para estrechar la mano de una amigo
y poder ser cada mañana
testigo del amanecer.
Desde
mi terraza
Yo sola conmigo
estoy,
por vecino, enfrente, el mar
y por techo, arriba, el cielo.
Mio este sol que calienta
y los colores que ofrecen
las flores que yo estoy viendo;
mios los pajaros que pasan
adornando con su vuelo;
Para mi la inmensidad
de todo lo que yo siento
y mias las lejanias
que alcanzan mis pensamientos.
Y como unico amigo
viene a acariciarme el viento.
Anochecer
Una estela de luz
dorada
le regalaba el sol al
despedirse un dia,
y la mar
con mil rubores de rosa
se encendio agradecida.
A
un amanecer
¡Pobre aquel
amanecer!
Con cuanta luz se pintaba,
hasta que una nube negra
todo vino a ensombrecer.
Oscura quedó la mar
y aquel resplandor rosado
depronto se oscureció.
La mañana quedó muda
esperando que pasara
la nube que no pasó.
Y tanto se oscureció
y estaba tan triste el dia,
que el mismo cielo lloró
por aquella luz perdida.
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