Al río Cinca

Y sigue el río su carrera loca,
sin saber siquiera a donde va.
Igual que el hombre que lo mira,
se afana, lucha y tropieza al pasar.
Los paisajes del camino...
¡ ni se entretiene en mirar!
Como la vida del hombre
¡Cuanto ruido a su paso
 y con cuanta prisa va!
¡Cuanto camino ha de abrirse
para al fin dar en la mar!