Al riillo de Conil
 --- ¿Como vienes tan ligero?
¿Por que aceleras tu paso
si ya estas llegando al mar?
!Que confiado te veo¡
¿No tienes miedo al encuentro?,
--- No, que no tengo miedo.
Allí acaba mi carrera,
allí termina mi lucha
por sortear los escollos
que interrumpen mi pasar
y al fin, descansa mi afán.
--- Pero, ¿No ves que desconocido
lo que te vas a encontrar?
¿Como vienes tan contento?
!Cuanto me das que pensar¡
...y allí me quedo mirando
y escuchando su cantar.
--Ya se acerca nuestro encuentro,
aquí traigo mi caudal.
He depurado mis aguas
a lo largo del camino
y me he desecho de todo
lo que me podía estorbar.
Mis aguillas puras corren
para poderte abrazar
y van cantando a su paso:
"Ya pronto seremos Mar".