| EL
CEPILLO
La limpieza de los dientes se logra fundamentalmente por
un efecto mecánico: el arrastre de los restos alimenticios y bacterias
con las cerdas del cepillo.
Se entiende que para conseguir una buena limpieza habrá que pasar el
cepillo un numero de veces suficiente por cada una de las caras del
diente. El cepillo ha de estar en buenas condiciones (la vida media es de
2-3 meses) y dedicar un "ratito" después de las comidas.
Los dientes de arriba se limpiaran haciendo un movimiento de arriba a
bajo, varias veces en cada diente. Primero por fuera y después por dentro
(paladar). La superficie por donde se mastica se limpiará con movimientos
de vaiven, cortos y asegurándose que llega hasta el último diente.
Los dientes de abajo se limpiarán de modo simétrico a los de arriba: de
abajo arriba y llegando hasta el fondo.
Hay muchas marcas de cepillos y pastas de dientes. Lo importante es
cambiar el cepillo con frecuencia y usar una pasta de dientes que tenga flúor.
Para
hacer una buena higiene dental tenemos dos aliados: cepillo y
dentífrico. |
El
cepillado de dientes
Con
orden y sin dejarse ningún rincón.
primero:
cepillar los dientes en movimientos verticales, empezando por la encía,
desde abajo y hacia fuera, como si barriésemos. Tendremos que
cepillar la parte de fuera del diente y la parte de dentro. Ver
esquema.
segundo:
cepillar en forma de remolino los "sillones dentales" y
las muelas que usamos para masticar. Es necesario que las fibras del
cepillo penetren por todos los pliegues que hay en esta zona, para
evitar que se queden ahí los restos de los alimentos, y que las
bacterias puedan empezar a provocar una caries.
tercero:
limpiar el cuello del diente y también el espacio entre diente y
diente; para hacerlo, a veces es necesario limpiar los espacios
interdentales, donde no puede llegar el cepillo. En este caso,
tendremos que usar un hilo (seda dental) para pasarlo entre los
dientes, o un cepillo interproximal.
cuarto:
No olvides cepillarte la lengua. |
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Información
acerca de beneficios y formas de uso del flúor
La prevención de la caries dental no
solamente requiere una buena higiene bucal y moderación en el consumo
de alimentos y bebidas azucaradas, sino que, al mismo tiempo, es
aconsejable administrar FLUOR, tanto para su profilaxis, como para su
tratamiento, especialmente durante el periodo de desarrollo del diente
definitivo (desde el nacimiento hasta los 13 años).
Su acción protectora consiste, básicamente,
en el hecho de incorporarse al esmalte de los dientes, haciéndolos más
resistentes a la acción de los ácidos liberados en la placa
bacteriana. Este flúor incorporado al esmalte reduce su solubilidad al
generar una estructura nueva: "la fluorapatita", mucho más
resistente a la descalcificación.
El método más eficaz de
incorporar flúor a la estructura dental es hacerlo en una edad temprana
vía oral.
La aportación del ión flúor debe
hacerse de la siguiente manera:
Hasta los 6 meses no se debe
administar
Desde los 6 meses hasta los 3 años 0,25 mg./día
Desde los 3 a los 6 años : 0,50 mg/día
Desde los 6 a los 16 años: 1 mg/día
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La seda dental y cepillos
interproximales
Con el cepillo limpiamos las caras externa, interna y oclusal de los
dientes pero no las que están entre diente y diente. Ahí también se
depositan detritus y se producen caries.
Para evitarlo se recomienda el uso de la seda y los cepillos
interproximales. Con el paso de la seda por entre los dientes eliminamos
los restos que permanecen en esa zona. Si el espacio entre diente y
diente es grande entonces usaremos los cepillos interproximales: son
como pequeños pinceles que pasan y limpian entre los dientes
La seda dental puede ser hilo o cinta, con cera o sin cera. Recomendamos
la cinta con cera.
Los cepillos interproximales pueden ser de distintos tamaños
dependiendo del espacio que haya entre los dientes. En todas las
farmacias se encuentra una gran gama.
Aunque parezca difícil usar la seda en un espacio como es la boca,
pasados los primeros momentos es una técnica fácil y asequible.
Recomendamos tensar la seda y no separar mucho los dedos |
En periodos de vacaciones escolares se
dejará de administrar suplemento.
La administración de flúor vía oral puede complementarse con la
aplicación local de un gel de flúor y los enjuagues con colutorios
fluorados.
En nuestra consulta recomendamos la aplicación de gel local
en cada revisión anual desde los 6 a los 13 años. El procedimiento es
rápido, sencillo y mejora las características del esmalte. En
pacientes con tendencia a caries la pauta de aplicación es cada 6
meses.
Los enjuagues se podrán realizar en la propia casa. Hay
dos presentaciones: colutorios para uso diario y colutorios para uso
semanal. El paciente deberá hacer pasar el líquido por los dientes
durante un minuto. Estos enjuagues podrán comenzarse siempre y cuando
el niño no se trague el colutorio.
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Niños

INFORMARSE
SOBRE EL PADIex
Es fundamental que los niños empiecen desde pequeños
a adquirir hábitos de higiene dental. Será la mejor forma de que
crezcan con unos buenos dientes sin problemas
A partir de los tres años han de empezar a usar el cepillo. No importa
que lo hagan con mucha destreza, simplemente que se acostumbren a
utilizarlo.
El primer diente definitivo sale en torno a los 6 años. De todas
formas, si los temporales se destruyen los definitivos no saldrán bien.
Está recomendado dar flúor por vía oral (pastillas o gotas) desde el
primer al sexto año. El flúor hace que el esmalte que se forme en los
dientes definitivos sea más duro y resista mejor la agresión de las
bacterias. En el apartado "flúor"
puede encontrar las dosis recomendadas según la edad.
Un factor determinante en la aparición de caries es la dieta. Con ley
casi matemática se comprueba que niños que comen muchas "chucherías"
desarrollan muchas caries y viceversa.
De forma preventiva, en niños con surcos muy profundos en las muelas se
les coloca selladores. De esta forma se previene que aparezcan caries en
las primeras muelas definitivas que aparecen.
Es muy recomendable que los niños acudan al dentista antes de que
surjan problemas. Será la forma de que no tengan miedo de ir a la
consulta. En todo caso, la primera visita no se debe demorar pasados los
6 años aunque no haya en apariencia ningún problema.
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