La valoración consiste en asignar un valor monetario a los elementos de la contabilidad que permita homogenizar magnitudes para su uso contable. De cómo asignar ese valor se ocupa este apartado. La mayor parte de estos criterios ya se recogían en el PGC 1.900, excepto el valor razonable (que si se utilizaba para determinados activos financieros pero sin recoger en el PGC 1.990) y el coste amortizado.
Subsecciones