SER SOLIDARIOS Celebración Objetivo: Celebrar nuestra progresiva adopción de la óptica
del Dios de Jesús como camino evangélico de
ser solidarios en un mundo que necesita la colaboración
de todos, para que sea más humano. Claves de ambientación: - Dios hace en Jesús nuestro camino hacia el otro. - La Encarnación es el proceso de anonadamiento y abajamiento
solidario con el hombre. - El descenso “a los infiernos” puede hacernos
pensar en todos los infiernos que sufre la humanidad y con
los que debemos ser solidarios. - Es necesaria una respuesta decisiva y comprometida. INICIO: Desde la realidad Se lee el texto de Mario Benedetti y se escucha
como música de fondo el canto de Serrat: “El
sur también existe”. Con su ritual de acero, sus grandes chimeneas, Sus sabios clandestinos, su canto de sirenas, Sus cielos de neón, sus ventas navideñas, Su culto de dios – padre y de las charreteras, Con sus llaves del reino... el Norte es quien ordena.
Pero aquí abajo, abajo, el hambre disponible Recurre al fruto amargo de lo que otros deciden; Mientras el tiempo pasa y pasan los desfiles, Y se hacen otras cosas que el Norte no prohibe. Con su esperanza dura, el Sur, El Sur también existe.... Con sus predicadores, sus gases envenenan, Su Escuela de Chicago, sus dueños de la tierra, Con sus trajes de lujo y su pobre osamenta, Sus defensas gastadas, sus gastos de defensa, Con su gente invasora, el Norte es el que ordena. Pero aquí abajo, abajo, cada uno en su escondite, Hay hombres y hay mujeres que saben a qué asirse, Aprovechando el sol y también los eclipses; Apartando lo inútil y agarrando lo que sirve; Con su fe veterana, el Sur, El Sur también existe... Con su “corno” francés y su academia
sueca, Su salsa americana y sus llaves inglesas, Con todos sus misiles y sus enciclopedias, Su guerra de falacias y su saña opulenta; Con todos sus laureles, el Norte es el que ordena. Pero aquí abajo, abajo, cerca de las raíces En donde la memoria ningún recuerdo omite Y hay quienes se desmueren y hay quienes se desviven, Y así entre todos logran, lo que era un imposible: Que todos el mundo sepa, que el Sur, El Sur también existe. PLEGARIA (Todos juntos)
(Salmo “Un mundo sin Dios” tomado
del libro de A. López Baeza: ”Poemas para la
Utopía”, Santander 1984, pp 58-60). Los poderosos de la hora presente Han querido hacer un mundo sin Dios: Aquí está el resultado: La confusión Se enreda en todos los pasos del hombre; Las realidades más inhumanas Se imponen como necesarias al individuo Si se quiere seguir viviendo en este mundo Y no ser un extraño entre los extraños. ¡Todo se compra y se vende! El tiempo del hombre, las fuerzas del hombre, El amor del hombre, los votos del hombre, Las esperanzas del hombre y, hasta la libertad del hombre. Y lo que es peor todavía, se burlan de los sencillos, De los que aún confían en Dios, De los que albergan sueños de una sociedad fraterna, Fundada en el sagrado respeto del destino de cada ser humano. Dios mira con paciencia esta realidad que aborrece. Dios espera que los que invocan su nombre por toda la tierra Se opongan con alma y vida a tanta corrupción que embrutece. Dios exige a los que levantan su estandarte entre los pueblos Que se pongan del lado de los humildes, Del lado de los que no tienen poder adquisitivo Ni aspiran a participar en los dividendos bancarios. ¡Dios se prepara un pueblo de pobres que nos enseñen de nuevo la alegría de compartir y la libertad de esperarlo todo del amor! ¡Ojalá que este pueblo hiciera pronto enmudecer a los satisfechos. Cuando la confianza en el Señor rompa todas las
cadenas De la mentirosa felicidad del consumo Y devuelva al hombre la alegría sencilla De vivir para se y para amar. PLEGARIA PARA MEDITAR (Salmo “En búsqueda de la solidaridad”
tomado del libro de A. López Baeza: ”Poemas para
la Utopía”, Santander 1984). Señor Jesús yo sé que tu vida se
complicó demasiado. Yo sé que luchaste por la paz y la justicia y la libertad. Yo sé que lo diste todo por amor y la verdad. Yo sé que perdonaste y devolviste la dignidad humana
a muchos hombres. Yo sé que viviste entre marginados y asumiste su vida. Yo sé que proclamaste que Dios era Padre para ellos. Yo sé que llamaste a vivir en tu Reino a los hombres
de corazón roto. Yo sé que te acorralaron los poderosos y te condenaron. Yo sé que te metieron en la cárcel y te sentaron
en el banquillo. Yo sé que te clavaron en el madero como a un maldito. Yo sé que te mataron para que las cosas siguieran igual. Yo sé que tu muerte fue un fracaso. ¡Un fracaso! Pero yo sé que tú diste la vida por amor. Yo sé que tu estilo de vida no podía quedar
en el sepulcro. Yo sé que tu Padre, Señor de la Historia, te
levantó, te puso en pie. Todos nosotros sabemos que resucitaste. Lo sabemos y creemos En Ti, Señor Resucitado. Señor Jesús, Señor Resucitado, Solidario
con los hombres. Creemos en el Hombre Nuevo, en la Nueva Humanidad que nos
dejaste. Creemos, Señor Jesús, que sigues siendo solidario
de los hombres. ¡Creemos en el hombre como un ser salvado! ¡Salvado
desde la Cruz! ¡Señor, auméntanos la fe! Amén. PROPUESTA DE LECTURA DE LA PALABRA DE
DIOS (Flp 2,4-11) “Cada
uno atendiendo no a sus cosas, sino también todos a
las de los otros. Tened entre vosotros estos sentimiento en
Cristo Jesús que, aunque era de condición divina,
no consideró un tesos aprovechable el ser igual a Dios,
sino que se despojó a sí mismo, adoptando condición
de esclavo, haciéndose semejante a los hombres y presentándose
como hombre en lo externo, se rebajó a sí mismo
haciéndose obediente hasta la muerte. ¡Y una
muerte de cruz! Por eso Dios, a su vez, lo elevó sobre todo y le otorgó
ese nombre que está sobre todo nombre, para que ante
el Nombre de Jesús, doblen la rodilla todos los seres
del cielo, de la tierra y del abismo y toda lengua confiese,
para gloria de Dios Padre, que Jesucristo es el Señor”. Otras lecturas posibles: Lc 16, 19-31; Mt 25, 31-46; Hebr
13,12-16 PROPUESTA DE MEDITACION (Si pudiera leerla un emigrante... mejor) (Tomada de “Gritos y Plegarias” Bilbao 1986, pág.
20) No queremos a los grandes palabreros. Queremos a un hombre que se embarre con nosotros, Que llore con nosotros, que ría con nosotros, Que beba con nosotros el vino en la taberna, Que coma en nuestra mesa, que tenga orgullo y rabia, Que tenga corazón y fortaleza. Pero los otros no interesan, los nosotros no interesamos... No queremos a engañosos pregoneros. Queremos a un hombre que se acerque a nosotros, Que luche con nosotros, que cante con nosotros, Que beba con nosotros el vino en la taberna, Que coma en nuestra mesa, que tenga orgullo y rabia Que tenga corazón y fortaleza. |