La opinión
pública, y aún la
de los expertos en estratificación
social, no es unánime en
la aplicación del concepto
de pobreza a una realidad determinada.
Sería más
bien que hay coincidencias en calificar
como pobres a los desposeídos
de todo o casi todo.
Se acepta el criterio,
comúnmente admitido, de extender
el término pobreza a los
pobres "relativos"...
Los que son pobres "en relación"
o por "comparación"
con los "estándares"
medios de vida de la población,
y así son pobres todos aquellos
que se sitúan, en términos
económicos, por debajo de
un determinado listón o umbral,
por más que no todos estén
en la misma situación de
pobreza o gravedad.
Aunque no es su
objetivo fundamental, el informe
sobre "Las condiciones de vida
de la población pobre en
España", realizado por
EDIS (Equipo de Investigación
Sociológica) y presentado
en junio de 1998, no puede prescindir
de la cuantificación de la
pobreza como punto de partida, pero
no lo hace con datos de primera
mano, ya que, siguiendo el Foessa'93,
acepta y da por buenos los datos
de la EPF'91 del INE, en la explotación,
que aparece en dicho informe, Tomo
I capítulo II, que en su
momento realizaron los profesores
de la Universidad de Málaga
Antonio García Lizana y Guillermina
Martín y su Equipo Cuantitativo
del Bienestar (ECB), en su Facultad
de Economía.
Utilizando el criterio
más comúnmente admitido
en la UE se consideran pobres todas
aquellas familias y personas que
se sitúan económicamente
por debajo del "umbral"
del 50% de la renta media disponible
neta en el conjunto del Estado.
En concreto en España (EPF'91)
el 19.4% de los hogares están
en esa situación.
CIFRAS DE LA POBREZA
EN ESPAÑA
De acuerdo con
esta definición de familias
y personas, en España hay
2.192.000 familias en las que viven
8.509.000 personas que viven bajo
el umbral de la pobreza.
No obstante es necesario:
- Establecer los lazos de conexión
y causalidad existente entre desigualdad
económica y social, y la
pobreza.
- Describir, hasta
donde sea posible, la influencia,
o no, del crecimiento económico
en la desaparición paulatina
de la pobreza.
- Distinguir claramente
la pobreza económica de la
pobreza sociológica por más
que una y otra se den simultáneamente
en las mismas familias y personas.
- Distinguir y
describir las diversas perspectivas
desde las que se puede analizar
la pobreza, realidad que consideramos
multidimensional. Una cosa es la
extensión de la pobreza (tasas),
otra la distribución, localización
o concentración en el territorio,
otra la intensidad de la pobreza
económica, diversa y distinta
según grados y niveles, otra
las características sociográficas
y sociológicas de las personas
que sufren la pobreza, otra la perspectiva
de la realidad de la pobreza vista
por los mismos pobres, otra la pobreza
sociológica (polipatología
de la pobreza), otra, en fin, la
tipología o tipificación
de las diferentes pobrezas. Cada
uno de estos aspectos o puntos de
vista se estudian con detenimiento
en el Informe.
- Elegir y aplicar
un criterio concreto de estratificación
económica dentro de la pobreza,
para establecer grados o niveles.
En concreto hemos establecido cuatro:
pobreza extrema, (-15% rdn); pobreza
grave (15-25% rdn); pobreza moderada
(25-35% rdn) y precariedad social
(35-50% rdn). Los dos primeros pueden
considerarse como situaciones de
pobreza severa, y las dos últimas
de pobreza relativa. La desigualdad
económica es universal y
también entre los pobres
hay diferencias.
- Descubrir, por
fin, los colectivos de personas
pobres en peor o mejor situación
relativa, como por ejemplo, mujeres
pobres solas o con cargas familiares,
niños pobres sin escolarizar,
jóvenes pobres y parados,
etc.
Hasta aquí
los principales objetivos que persigue
y, en gran parte consigue, esta
Investigación.
CARACTERÍSTICAS
DE LA POBREZA EN ESPAÑA
Aparece claro,
a lo largo del Informe, que la tónica
dominante de la pobreza como fenómeno
social es la gran heterogeneidad
de situaciones existentes tanto
a nivel geográfico como a
nivel de subcolectivos que por diversos
factores pueden distinguirse en
el mundo de los pobres.
Es preciso, con todo, hacer un esfuerzo
analítico que apunte a esbozar
las características comunes
más llamativas que se dan
en la pobreza de todo el Estado:
- Para empezar
hay que decir que la "extensión"
de la pobreza (tasas sobre 100)
en familias y en población
(19.4% de hogares; 22.1% de población)
es superior a la media Europa (15%)
y sólo inferior a la existente
en Portugal y Grecia entre los países
de la UE, midiendo siempre la pobreza
bajo el umbral del 50% de la RDN
(Renta de Distribución Neta).
- Este hecho de
la "extensión de la
pobreza" tiene mucho que ver
con la desigual distribución
de la riqueza aún existente
entre nosotros y con el diferente
crecimiento y desarrollo económico,
que adquiere diferencias de grado
en el interior de cada Comunidad
Autónoma o Provincia del
Estado.
- En términos
absolutos estimamos, con criterio
conservador, que hay en España
2.192.000 hogares, en los que viven
8.509.000 personas bajo el umbral
del 50% de la RDN. De todos éstos,
sin embargo, se sitúan entre
el 35 y 50% el 49.6% de los hogares
pobres y el 37.6% de las personas
pobres, y por lo tanto bajo el umbral
del 35% (pobreza moderada, pobreza
grave y pobreza extrema) hay en
España 1.104.100 hogares
y 5.309.600 personas.
- La pobreza predominante
en España es la llamada ¿pobreza
relativa? (entre el 25 y el 50%
del RDN), alrededor del 85% del
total de los hogares considerados
pobres y del 79.6% de la población
pobre, están en esa situación.
- Aunque la "pobreza
severa" (-25%RDN) es minoritaria
(2.78% del total de los hogares
y 4.5% del total de la población)
en términos absolutos afecta
a 316.000 hogares y a 1.739.800
personas. Cabe destacar que, entre
ellos, hay un pequeño sector
(en términos absolutos importante)
de 86.800 hogares y 528.200 personas
que viven en la pobreza extrema.
- La secuencia
de Estudios sobre pobreza que conocemos
comparada con los datos de nuestra
investigación apunta a que
en los años 90 (92-96) se
está dando un ligero repunte
de la pobreza severa entre nosotros,
a pesar de haberse producido en
la década de los ochenta
un descenso substancial de este
tipo de pobreza más grave.
- La pobreza en
España, y la más grave,
más, se concentra en los
núcleos urbanos de población.
Es claramente mucho más urbana
que rural y no sólo porque
la población en general resida
más en zonas urbanas que
en zonas rurales que se siguen despoblando
paulatinamente.
No quiere esto decir que no exista
pobreza en las zonas rurales. Existe
sin duda y se ha puesto de manifiesto,
pero debe matizarse en el sentido
de que, en general, es mejor la
situación económica
de los pobres en las zonas rurales
donde la población pobre
es de más edad y está
ampliamente protegida por el sistema
de pensiones que, si bien son bajas
en cuantía, les sitúa
en posiciones cercanas al umbral
de la pobreza y en pocos casos en
la pobreza severa.
- Las tasas más
altas de familias y personas en
pobreza se dan en las provincias
fronterizas con Portugal (Salamanca,
Badajoz, Cáceres, Ávila,
Zamora, Orense) del centro y del
norte, en Extremadura, Andalucía,
Canarias y algunas provincias de
levante, junto con Ceuta y Melilla,
pero no en todas estas regiones
y provincias se dan los grados más
altos de malestar social y acumulación
de males como hemos explicado con
anterioridad y de modo extenso.
Las tasas más bajas se dan
en Madrid, Navarra, Rioja, País
Vasco. Son pobres, sin embargo no
todos. Por ser menos proporcionalmente,
están en mejores condiciones
que el conjunto de los pobres del
Estado.
- Un hecho llamativo
y que se ha puesto de relieve en
toda la "serie pobreza"
de Investigaciones de FOESSA, y
también en este Informe General,
es el del proceso acelerado de la
juvenalización de la pobreza.
El 44.1% del total de los pobres
de España tienen menos de
25 años. Son niños
y jóvenes.
Esto sucede sobre todo en los grados
más graves de pobreza. En
la pobreza extrema (-15% de la RDN),
por ejemplo, más del 65%
del colectivo (unas 347.500 personas)
tienen menos de 25 años.
En el conjunto de los pobres severos
(1.739.800 personas) el 53.2% son
jóvenes o niños: 926.600.
Este aspecto es tan grave que merecería
conocer más en profundidad
lo que está sucediendo con
la juventud y la infancia en España,
y sobre todo con el pronóstico
del futuro de este sector no sólo
para denunciar el hecho sino para
arbitrar actuaciones y políticas
sociales que mejoren, al menos en
parte, esta situación.
- Otra característica
particularmente seria y grave es
la de la incidencia de la mayor
dimensión de la familia (familias
numerosas o numerosísimas)
en las peores situaciones de pobreza.
Casi la mitad de las familias de
más de siete miembros, entre
los pobres, están en la pobreza
severa y su grado de malestar es
mucho más grave que el de
las familias de dimensión
media (3.8 miembros). Por otras
razones también tiene connotaciones
de mayor malestar la situación
de las personas pobres (generalmente
mujeres mayores) que viven solas.
- Aunque proporcionalmente
en el conjunto de los pobres del
Estado son un sector minoritario,
los gitanos pobres, sobre todo,
y los sectores de inmigrantes (norteafricanos
del África Negra, sudamericanos
y de los países del Este),
están en una situación
global de pobreza muy problemática
y de gran desventaja con relación
al conjunto de los pobres.
Una parte importante de la pobreza
severa residente en el país
pertenece a estas minorías
étnicas estén o no
estén censados o empadronados.
- La población
pobre "acapara" en España
la inmensa mayoría de los
males, carencias y problemas sociales
existentes en nuestro país
y sobre todo de los males más
graves como el paro, el analfabetismo,
las toxicomanías, la delincuencia
y la marginalidad en general. Si
más arriba decíamos
que la riqueza está mal repartida,
con mayor fuerza hay que decir que
los problemas lo están peor.
Los pobres "cargan" con
la mayor parte de los males.
- En esta enumeración
rápida de los rasgos de la
pobreza en España citamos,
por fin, con especial énfasis
la importancia decisiva del factor
ocupacional (paro-trabajo-jubilación)
en las peores o mejores situaciones
de pobreza.
Entre los pobres sólo trabaja,
en ocupación normalizada,
un 10.2% de su total (34% en la
población general) y las
tasas de paro de la PPA rondan el
80%. Entre los pobres extremos sólo
trabaja el 1%.
Este aspecto de "la lacra del
paro" que se ceba y retroalimenta
las situaciones de pobreza es, sin
duda, el elemento y el factor de
mayor importancia a combatir, sin
dejar de tener en cuenta las altas
tasas de analfabetismo y de falta
de preparación de las poblaciones
pobres en edad de trabajar que dificultan,
en un panorama general sombrío
de empleo, las posibilidades de
trabajar de la población
pobre potencialmente activa.
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