Mensaje de Bienvenida - ¿Por qué esta Web?
Ante todo, para saber que no estoy sola ... No sabría vivir en un mundo sin Eco.
A finales de 2004 me diagnosticaron un Linfoma LNH (viejo conocido de la familia... que ya se llevó por delante a varios seres queridos).
Me juré desde un principio no dar oportunidad ni respiro a ese intruso, tenaz y traicionero. Mi deseo es que no vuelva a ganar más partidas, ni que se cobre nuevas vidas, fuera o dentro de mi familia.
Tenía
que hacer algo para no quedarme en dique seco durante esa
travesía de desierto que fueron los meses de quimioterapia intensiva. Decidí
entonces profundizar en todas
las áreas que siempre me apasionaron: lectura, escritura, música, cine,
arte... Mejor "ocuparme" que "pre-ocuparme"
Sé que he tenido mucha suerte. He contado con la inestimable ayuda de FAMILIARES y AMIGOS-AS. A todos-as GRACIAS. Sin su afecto, sin su apoyo, no hubiera llegado lejos.
Mucho de este pequeño trabajo en la Web va dedicado a mis cuatro HIJOS: Gonzalo, Álvaro, Daniel e Ignacio. Sé que no ha sido fácil para ellos encajar esta realidad, pero han sido un gran estímulo en mi lucha, para no desfallecer.
Dedicada a esos rostros anónimos con los que me cruzo a menudo en "Hematología-Hospital de Día de LA PAZ". A los que me han sonreído y a los que no se atrevieron... o no lograban hacerlo.
A mis médicos, Doctora Mª José Sanjurjo y Dra Beatriz Rodríguez Vega a su cabeza, por cuidar de mí con su infinita humanidad, por las ganas de luchar que me han transmitido. A esa "gran familia" que es su equipo de enfermeras y ayudantes, modelo de profesionalidad y de delicadeza con el que sufre y a todos los que luchan sin tregua contra el Cáncer y sus secuelas psicológicas, sea cual sea su origen.
Finalmente, a dos personas especialísimas: Mi Madre y Mi Marido.
A mi Madre por el Don de la Vida. Por saber estar al pie de cañón, con sus 80 años, sosteniendo mi mano entre las suyas, en los momentos más "duros". Si algo pido ahora es envejecer con la misma dignidad que lo ha hecho ELLA.
A mi marido, por seguir a mi lado, por no desfallecer, por acompañarme y ofrecerme su brazo y su hombro en tantos momentos "fuertes" ...Y por aceptar ser mi "estilista" cuando por "necesidades del guión" tuve que raparme al cero. De esta imagen hace ya más de un año... ¿Lo recuerdas, Ans?
FLORES de la AMISTAD
¿Encontraré las palabras justas para describir esa "lluvia de flores" -colmo de generosidad y de cariño- con que habéis inundado mi casa y mi corazón?
A cada nueva quimioterapia ... cuando todo me hacía pensar que estaba sobre la lona y que debía tirar la toalla y aceptar la derrota... allí estaban, indefectibles, mis "flores de la amistad"
Ellas me susurraban al oído que yo no era ni una "perdedora", ni una "corredora solitaria", y que en esta lucha, en esta carrera, llevaba el mejor dorsal: el cariño y el apoyo de mis compañeros y compañeras