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Años Anteriores  

 

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ENTREGA TROFEOS A LOS TRIUNFADORES DE TRIGUEROS
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    Fue el acto deseado por los triguereños, en una velada cuajada de acontecimientos varios, donde se destaca la presentación de cuentas del resultado del Festival Taurino, que arrojaba un beneficio de 12.072,76 Euros, que mediante talones nominativos a las Asociaciones AFA EL TRIGAL y DIMIC, recibieron por un monto del 50% del total y por una cantidad de 6.036 Euros cada uno, recibiendo por AFA, su presidenta Antonia Vega y por Dimic, Inmaculada Caro, que agradecieron a la organización y a Trigueros, el apoyo económico que representaba los resultados del Festival.

    Fernando Cuadri, dedicó unas palabras de agradecimiento a los que con su asistencia hicieron posibles estos resultados, agradeciendo a los profesionales su participación desinteresada y al Ayuntamiento por su entrega y generosa actitud.

    A continuación, Manuel Ángel Millares, supo entender el esfuerzo de todos, para alcanzar los fines propuestos, a pesar de las dificultades en la organización, que fue superada por todos y por el entusiasmo vivido por la presencia del novillero David de Miranda, terminando con el ruego al Excelentísimo Ayuntamiento, declarar la Fiesta Nacional como como Bien de Interés Cultural.

    Después de este primer paso, el más importante de la velada, se anunciaba los galardones otorgados a los profesionales, que con su desinterés, hicieron posible los resultados obtenidos

    Al estrado fue llamado, el picador triguereño Antonio Peralta hijo, por el mejor puyazo de la tarde al toro de los Hijos de Celestino Cuadri.

    A continuación fue requerido el banderillero Juan Carlos de Alba, por el mejor par de banderillas de la tarde.

    Llega el momento de mayor entusiasmo, cuando se requiere la presencia del novillero triguereño David de Miranda, por la mejor faena de novilleros.

    El galardón al mejor toro, recae a los lidiados de las ganaderías de Cuadri y Millares, que comparten unísono. “Rebaja” Núm. 42 de los Hijos de Celestino Cuadri, y “Segador” Núm. 120 de la ganadería de Manuel Ángel Millares, que recibieron Fernando Cuadri de manos del Presidente de la Peña Taurina La Divisa y Manuel Ángel Millares de mano de Fernando Cumplido, Vocal de la Peña Taurina La Divisa..

    Es requerido al matador de toros sanluqueño, Antonio José Blanco, para recibir el galardón a la mejor estocada de la tarde y a su vez, de manos de la Alcaldesa, Victoria Caro Regidor, el galardón al triunfador del festival, trofeo donado por el excelentísimo Ayuntamiento.

    Llegado a este punto, el Presidente de la Peña Taurina La Divisa, tomó la palabra, para homenajear en el recuerdo a JOSELITO ROMERO, quien fuera asesor del festival, durante la diez primeras ediciones, tras la lectura de un texto para tal fin, que destacaba la calidad humana y torera, de quien siempre se entregó a la causa tan desinteresadamente y que en el presente año, dejó de existir. Se solicitó la presencia de Miguel Romero, hermano del homenajeado y recordado Joselito Romero, haciéndosele entrega de una placa como recuerdo del acto de este homenaje.

    Y llegó la sorpresa, no estaba previsto en el guión del presentador del acto, que como es habitual me correspondía, y como se trataba de sorpresa, el presidente de la Peña Taurina La Divisa, leyó un sentido y elogioso exordio, escrito por Paco Guerrero, destacando, muy generosamente, la figura de Cipriano Díaz y que yo, al término del mismo, supe agradecer, tanto a Paco Guerrero, la organización del festival y a Trigueros por su generosa actitud, recibiendo de manos de Fernando Cuadri, una placa con el reconocimiento del acto.

    Cerraba el acto, la Alcaldesa Victoria Caro Regidor, con palabras llenas de cariño, hacia sus paisanos sin dejar de agradecer el esfuerzo realizado por parte de todos y destacando la labor de la organización, para que el fin del festival, alcanzara lo previsto y así poder acudir a las entidades beneficiarias Afa El Trigal y Dimic, dejando en el ambiente, su entrega al mismo y haciendo votos para que el próximo año, se superara por el bien de Trigueros y sus gentes. Agradeció a Fernando Cuadri, Manuel Ángel Millares, Juan Esteban, por su entrega en la organización, estando siempre dispuesta, desde su lugar en el Ayuntamiento, a prestar toda la ayuda necesaria para el buen fin del festival.

    Terminado este acto público, la Peña Taurina la Divisa, había propuesto la cena anual de socios, un acto lleno de color y calor, con una asistencia, quizás la mayor de todas las celebradas, que cerraba hasta altas horas de la madrugada, una jornada brillantísima y plena de contenido taurinos.

    Cipriano Díaz  -  Huelva 26 Noviembre 2011

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ANSIADA REAPARICION
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    Cuando se arrastraba el último novillo del festival de Trigueros de la temporada 2010, tuve que cortar mi carrera taurina y periodística, de forma temporal y con la mente puesta en que los motivos se disiparían en el tiempo, yo entendía corto, pero como todo lo que ocurre en el mundo del toro, “el hombre propone, Dios dispone y el toro lo descompone.

     La temporada taurina la recuperé el pasado 13 de agosto de 2011 en Valverde del Camino, así como el sitio habitual del palco, que la pasada temporada se me desautorizó, después de toda una vida en dicho lugar y que en la presente temporada, por decisión de la alcaldesa Loles López y su corporación municipal.

     La periodística el pasado jueves en Arroyomolino de León, en una bellísima y coqueta plaza de toros, que tuve la suerte de presenciar su recuperación, con un cartel compuesto por Luís Valdenebro, Tomás Campuzano y Emilio Silvera, que reaparecía tras su gravísima cornada en Huelva, por un toro de Millares.

     En aquella ocasión acompañado por mi gran amigo José Antonio Pérez Aguilar, y en la presente, también el mismo y junto a Pedro Quintero, para ver debutar a la legendaria ganadería de los Hijos de Celestino Cuadri y con una terna lo suficientemente cualificada para dar cuenta de tan soberbio encierro y formada por Emilio Silvera, Vicente Bejarano y el sanluqueño Antonio José Blanco.Con este preámbulo, queda aclarado y contesto a todos los que preguntaban por mi inasistencia y silencio durante este largo tiempo.

     Mucho entusiasmo e ilusión en la entrañable localidad, bajo el impulso de su Peña Taurina, que con un trabajo improbo, hizo el milagro de anunciar una corrida de primera línea, muy por encima de cualquier plaza del mapa taurino español, si se mide, como corresponde para los mejores aficionados, por el encierro a lidiar, y en esta ocasión, también por el acierto de haber puesto su confianza en un empresario valverdeño, de gran prestigio como los Hermanos Santacruz.

     Teníamos ciertas dudas sobre la actuación de Antonio José Blanco, que cuarenta y ocho horas antes, había sufrido un aparatoso accidente de motocicleta, saliendo maltrecho de golpes y traumatismos, pero que dando prueba de su casta, no dudó en hacer el paseíllo y soportar los fuertes dolores, que se paliaban con su denodada afición por lidiar tan prestigioso encierro.

     Nadie pudo advertir tales circunstancias, pero los que conocíamos al torero de Sanlúcar de Barrameda, su fallo a espada, le delataba que algo le pasaba, por tratarse de un seguro matador.

     Entusiasmó y salió como triunfador absoluto del festejo, cuatro orejas, que de haber matado como es habitual en él, mayor premio hubiera caído en sus manos. Seguro, firme, muy cruzado y alargando el viaje de sus reses, cuajaba faenas intensas y emocionantes, que desbordaron los tendidos de entusiasmo y creó el clima colosal de una actuación de impecable torería, ganándose el sitio en el cartel de la próxima temporada.

     Llegó en silencio y con el cuerpo maltrecho, y salió en triunfo por la Puerta Grande, entre abrazos y parabienes, quedando el dolor relegado y oculto por la felicidad del triunfo.

Desigual la actuación de Emilio Silvera, que no se confió con su primero y anduvo con dudas, que no le propició encontrar el triunfo que todos esperaban, aunque hubo más de un momento con la calidad de su soberbia tauromaquia. En su segundo cambió la decoración, y aquí surgió el Silvera cuajado, templado y con su calidad habitual, lo que entusiasmaba sin reparo los tendidos. De todo esto le llegaba el reconocimiento con un apéndice de cada uno de su lote.

     Pero la terna estaba intercalada con Vicente Bejarano, aquel que en sus comienzos novilleriles, estuviera apoderado por un joven José Luís Segura, que creía fuertemente en el de la Puebla del Río, como un torero de gran futuro.

     Su tauromaquia no ha cambiando, sigue conservando su calidad, y de la misma forma que en su primero dejara estela de la misma, con intensa y barroca torería, en su segundo las cosas se le vinieron abajo, ante la desigualdad y falta de acoplamiento con su oponente, aunque el público, le premiara con una oreja en cada uno de su lote.

     Pero el festejo tuvo dos grandes triunfadores, uno el sanluqueño Antonio José Blanco, todo un descubrimiento en estas tierras, y con él, el encierro de los Hijos de Celestino Cuadri.

     Un encierro de una excelente presentación y juego, con una grandiosa fijeza y casta para entusiasmarse los aficionados, que deben ser generosos con los ganaderos triguereños, por el esfuerzo de los mismos en mantener las características fundamentales del toro bravo. Todo el encierro ofreció un juego extraordinario para la lidia, siendo acogido el primero en su espectacular salida con una fuerte ovación, la vuelta al ruedo del tercero, otra gran ovación al cuarto en el arrastre y el colofón del sexto, con una muerte espectacular, donde la casta entusiasmaba a los aficionados, hasta que se derrumbó entre ovaciones.

    
     Vuelta al ruedo apoteósica para su matador, Antonio José Blanco, que hizo salir a José Escobar, mayoral de la ganadería, entre ovaciones del público que se apresuró a sacar en hombros por la Puerta de Grande, de la terna y mayoral.

    Y hasta aquí mi reaparición, que lo estaba deseando y que seguiremos con los festejos de Zalamea la Real y Ayamonte.

    Cipriano Díaz - 19 agosto 2011

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