En esta casa, hoy desaparecida, residió una misma familia a lo largo de
al menos seis generaciones, hasta después incluso de la Guerra Civil Española,
allá por los años cincuenta, cuando fue cedida para instalar en ella un colegio
regentado por monjas, fundado por Doña Rosario Felgueroso. Antes habia sido
también casa cuartel de la Guardia Civil, y sufrio grandes destrucciónes por
incendios con ocasión de la Revolución de Octubre de 1934.
Según Eladio Garcia Jove, era conocida como la casa de Los
Menéndez de Luarca, y fue fundada también por los Buelga, por Fernando de La
Buelga Ordóñez, descendiente de Thoribio de la Buelga, a quien se la cedio su
padre Pedro, para formar este linaje con Marquesa de Vigil Ordoñez; y es la
más moderna de las casas solariegas de Ciaño, faltando, al parecer, el escudo,
por el hueco que para el efecto habia dispuesto en la fachada.
Según algunos vecinos que la conocieron hallá por los años 30:
En gran parte del bajo, con entrada por la fachada principal,
estaba destinado a café, con mesa de billar. En el piso superior estaba la sidreria
de los mismos propietarios que disponían también de vivienda y de otro local
dedicado al baile de los sábados y dias festivos. El cuartel ocupaba la otra
parte de los bajos con entrada por el lateral izquierdo, probablemente el original,
pues tenía un porche debajo de otra galeria, el cuerpo de guardia, el despacho
del comandante del puesto y un calabozo. El piso superior estaba destinado a
viviendas del destacamento.
En los terrenos de la casa lindando con la carretera general,
se construyó un gran barracón destinado a cinematógrafo.
Existía un gran número por aquel entonces a lo largo de todo el valle del Nalón, propiedad de la casa de Quirós, generalmente residentes en Olloniego, donde aún quedan restos de una de ellas en una colina. Habia también según muchos testimonios, una en Riaño, en La Felguera, en la Torre de Abajo, otra un poco más arriba: la Torre de Los Reyes (aforada a la casa de La Buelga), la Torre de la Quintana que aún existe y una cuadrada en la casa de Cimadevilla, otra en el Entrego llamada la de La Laguna, y ya en el Condao la que se puede ver junto a la carretera, y los restos que quedan en Rioseco, al otro lado del pantano. Probablemente existieran más, pero no tengo constancia de ellas.
Sobre la Malateria, existen muchos datos confusos y dudas. Garcia Jove
atestiguaba que en el pasado siglo existió una leproseria cuyo edificio tenia
el nombre de La Malateria, de planta baja con tres puertas de canteria, una
en su pared anterior y otra en cada pared lateral, lo que revelaba su construcción
antigua y su destino. Además, existía una casa con ese nombre (del cual tomó
nombre la calle del mismo lugar), propiedad de Domingo de Argüelles, que más
tarde fue comprada en subasta a causa de un hipoteca, por Fernando Garcia de
La Buelga. Sin embargo, a pesar de que langreo fue concejo de alta densidad
de pelagra, la Malateria de Ciaño no figura en la Etiologia de La Pelagra de
Roel.
A título de curiosidad, y según algunos rumores y otros comentarios,
existía una serie de túneles que comunicarian el asilo con la malateria y quizás
la iglesia, puede que para trasladar a los leprosos fuera de la vista, o por
otros motivos desconocidos. Actualmente, a causa del derribo de una casa cercana a la malateria, quedó a la luz la entrada de uno de los posibles túneles, que se usaron también como refugio cuando la guerra. En una foto se puede ver la entrada del tunel, a la izquierda, y en la otra parte de la entrada.
El colegio de San Antonio de La Salle, que abría sus puertas en un lejano
10 de Marzo de 1941, con 156 niños (por aquel entonces no era mixto) y cuatro
hermanos de la Salle; construido por iniciativa, y después de numerosas peticiones
por parte de Don Antonio Lucío Villegas, director de Duro-Felguera al H. Provincial
de La Salle, y con la colaboración de Carbones Asturianos y la Real Compañia
Asturiana, y gracias a la cesión de los terrenos por el Marqués de San Feliz.
Fue nombrado el 6 de Junio de 1977, Hijo Adoptivo, por el Ayuntamiento de Langreo,
y Langreano de Honor, en 1981 por la Sociedad de Festejos del Carbayu. Su fama
y su labor educativa y pedagogica, es conocida en todo el valle y aún fuera
de él, y puede considerarsele, con razón, un monumento histórico. Para hacerse
una mejor idea suya, pueden visitar su
página web.
EL CARBAYU
La actual capilla del Carbayu, es del siglo XVIII, y en la que se pueden
apreciar en su arquitectura las huellas y señales de los tres tiempos y tres
cuerpos del edificio en que fueron construidos, pues la primitiva capilla (cuya
antigüedad se supone entre el siglo XIV al XV, sin confirmar) fué ampliandose
dos veces, conservando en cada uno de los aumentos la portada y la fachada original.
Fue construida, según cuenta la leyenda, por las sucesivas apariciones de la
virgen sobre un carbayu de la zona.
Antiguamente existió una cofradía, que llego a acumular gran
cantidad de riquezas por las donaciones que ralizaban los vecinos en los dias
de fiesta; pero con la desamortización y las tropelias de los franceses, poco
a poco desapareció.
Aparte del edificio, y después de los robos por parte de las tropas francesas, y otros sucesos, cabe destacar el retablo barroco del año 1730, el cual tenia por trono, peana y pedestal, un medio roble figurado donde antaño, iban a cortar astillas, que la gente aplicaba como remedio a sus dolencias.
La virgen Del Carbayu, fue nombrada la patrona de Langreo en 1954, Y la fiesta que se celebra en septiembre, es de las más importantes del valle y de la región. En ella se nombra todos los años un "Langreano de Honor", y es realmente un honor para el que lo recibe. Esta fiesta (organizada año tras año por la sociedad de festejos de El Carbayu, al cual agradecemos todo su esfuerzo), va precedida de un Novenario en el que se reza el rosario al toque del ángelus en el campanario, de madrugada, y al que suben caminando gente de todo el concejo.