Mayo 2003

 

Play Off, el mejor broche posible

Por Aíto G. Reneses

La emoción es un atractivo del baloncesto. Hace años conscientes de esa circunstancia empezó a decidirse que las variaciones en el reglamento y en el sistema de competición potenciaran esa circunstancia. Y aunque todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes no cabe duda que ha sido aceptado mayoritariamente y hay que saberse adaptar a ello, aunque hay quien defiende una Liga sin 'play-off' por ser más justa.
Un aspecto a favor es que la liga regular refuerza el interés en la zona media de la tabla al aspirar muchos equipos a la clasificación entre los ocho primeros, de otra forma, para muchos, sería lo mismo ser octavo que noveno y sólo serían importantes los primeros y los últimos puestos.
Un elemento en contra, que sucede este año también, es que una lesión en jugadores clave puede echar por tierra una buena temporada. Gran parte de la afición no comprenderá todo lo que no sea una satisfactoria clasificación final.
Este año se da el caso de que equipos que normalmente terminaban entre los cuatro primeros no lo harán, entre otras circunstancias por haber tenido que compaginar competición europea y ACB lo cual es una complicación más en relación a otros equipos que sólo juegan la liga, con lo que los cuartos de final ganarán en emoción en la incertidumbre de los pronósticos. No hay que olvidar, sin embargo, que con menos nombre pero con ambición también se puede aspirar a todo. El Ricoh Manresa sin haber quedado nunca entre los cuatro primeros se proclamó Campeón de Liga, hace cinco años, después de haber terminado sexto en la fase regular.
Desde hace unos años los cuartos de final se juegan a cinco partidos porque no está nada claro que los que son cabeza de serie ganen a los de abajo al haber disminuido las diferencias entre unos y otros. Se trata de esta forma de hacer valer algo más la clasificación de la liga regular.

 

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