|
Mejora del rebote defensivo y del primer pase de contraataque
Octubre 1988
COMITÉ DE ENTRENADORES PROFESIONALES ¿Somos los entrenadores
menos corporativistas que los jugadores? Ellos han sido capaces de estructurar
una asociación que defiende sus intereses y nosotros no. ¿Somos
los entrenadores de baloncesto más individualistas que los de fútbol?
Ellos han sido capaces de montar una asociación que defiende sus
intereses y nosotros no. Estas conclusiones podríamos sacar si nos
fijamos en que no hemos sido capaces de montar un comité de entrenadores
profesionales, mientras que los dos entes antes citados sí. Me podrías decir que la Asociación
de Entrenadores de Baloncesto fue una de las primeras en crearse,
y eso es cierto. Me podrías decir que eso es sólo un problema
de los entrenadores profesionales. Hubo una época en la que yo
estaba de acuerdo con esta apreciación, Ahora no, Ahora creo que,
efectivamente, los entrenadores que se consideren profesionales son los
máximos responsables de la no-creación de ese comité
profesional, pero que también son responsables los entrenadores
que se consideran no profesionales. El primer movimiento de cara a la creación
de ese comité surgió en el Campeonato de Europa senior de
1985 celebrado en Stuttgart, adonde acudimos varios entrenadores con la
idea. Posteriormente se han celebrado varias reuniones sin ningún
resultado positivo. De entonces a ahora el panorama del baloncesto ha
cambiado vertiginosamente y cada vez es más importante la creación
de este comité, ya que son muchos más los entrenadores profesionales
que entonces. Hoy en día hay el doble de entrenadores en primera
división, muchos más ayudantes están profesionalizados,
hay muchos en primera B y en otras categorías también profesionales
y cada vez hay más entrenadores de cantera que también lo
son. Entrenadores aficionados En cualquier caso, no sólo a los entrenadores
profesionales les interesa estar protegidos y defendidos por un comité
que se ocupe de sus problemas generales, sino que a los entrenadores aficionados
les interesa que sus colegas profesionales estén en las mejores
condiciones posibles, pues la imagen que den unos (los más profesionales)
afecta al prestigio de todos. Me parece incomprensible que nosotros que siempre
hemos presumido de pioneros y de impulsores del baloncesto estemos dejando
correr este tema que tanto daño hace a los entrenadores y por tanto
al baloncesto en general. Un comité. ¿Para qué? Hay muchos temas para los cuales la creación
de este comité sería importante. Para no alargarme voy a
poner un ejemplo del aspecto que me parece más urgente: la defensa
del prestigio del entrenador. Entiendo que la forma de defender este
prestigio ha de ser con hechos y no con palabrería. Muchas veces, demasiadas, echan al entrenador de
un equipo mediada la temporada sin que haya una causa que justifique esta
decisión. Es una solución muy sencilla, a la corta, para
solucionar los problemas de un equipo, Tan sencilla que puede ser incluso
caprichosa. Quizá un entrenador de primera fila pueda
exigir cosas antes de firmar, pero es mucho más difícil
que un novato puedo hacerlo, Si, por ejemplo, la Asociación de
Entrenadores exigiese que los contratos profesionales cumpliesen una serie
de requisitos obligatorios, como estar garantizado su cobro total en el
caso de un hipotético cese, asunto que se rehuso hablar en el momento
de formalizar el contrato. Sólo con una cláusula como esta
eliminaríamos la mayoría de los ceses que se producen actualmente. Cuando echan sin motivo justificado a un entrenador
el más perjudicado es él mismo, pero no el único,
El entrenador con contrato garantizado también ya que las especulaciones
sobre su cese son entonces mucho más frecuentes, y eso está
claro que no beneficia para desarrollar el trabajo que se ha de realizar.
También se perjudica al entrenador de cualquier equipo de cantera,
ya que su labor es puesta en tela de juicio con mucho más facilidad
si existe psicosis de cese de entrenadores. No voy a decir que también sean perjudicados
los mejores del mundo porque en España se cuestione con facilidad
su labor, ya que en el resto del mundo este cuestionamiento, que por otra
parte debe existir, no es tan generalizado. En España, en los momentos
previos y posteriores a los Juegos Olímpicos fue frecuente oír
o leer que los entrenadores de los tres equipos máximos aspirantes
a medalla en Seúl son malos: uno no emplea a los hombres con los
sistemas adecuados, ni les distribuye los minutos oportunamente, otro
tiene, como todos los colegas de su país, una falta absoluta de
imaginación y el tercero está totalmente falto de categoría
para dirigir unos jugadores tan buenos. Es obvio que estos comentarios
se los dedican a los entrenadores de los equipos olímpicos de USA,
URSS y Yugoslavia, No quiero entrar en juicios sobre si puede ser cierto
o no, sólo quiero hacer hincapié en que es esto lo que se
habla de los entrenadores de los tres mejores baloncestos del mundo en
la actualidad. Soluciones En su día voté a Toni Comas para Presidente
de la Asociación, y estoy contento de ello, pues pienso que puede
desarrollar bien muchas cosas en nuestra Asociación. Una de las
cosas que pienso sacará adelante es el proyecto del mencionado
comité profesional. Lo que sin duda necesitará será
el apoyo de todos los entrenadores para poder realizar con firmeza los
gestiones y negociaciones oportunas ante los organismos correspondientes. En la confianza que le prestaremos el apoyo necesario,
sólo me queda pedirle a él y a su junta directiva que lo
intenten pronto. Creo que es importante.
Un seguidor de la selección Por Aito García Reneses Desde el año 1973 hasta nuestros días, he tenido la oportunidad
de acudir a todos los Campeonatos de Europa de Selecciones de baloncesto,
con la excepción del disputado en Bélgica en 1977. Además, también he acudido a varios Campeonatos del Mundo
y Juegos Olímpicos, cuándo estos acontecimientos no coincidían
con la pretemporada del equipo en el que yo estaba entrenando. La selección española siempre me ha interesado y no he
perdido la oportunidad de acudir a ver sus encuentros, con la doble finalidad
de ver la evolución de jugadores y las posibles novedades técnicas
que se pueden observar en este tipo de acontecimientos. De esta forma, estuve en los torneos de la selección española
disputados, por orden cronológico en: Barcelona ’73, Belgrado ’75,
Turín ’79, Suiza ’80, Moscú ’80, Praga ’81, Nantes ’83,
Los Angeles ’84, Stuttgart ’85, España ’86, Atenas ’87, Zagreb
’89, Argentina ’90, Roma ’91 y Barcelona ’93. En todos estos acontecimientos a los que me refiero el único común
denominador era que Antonio Díaz-Miguel era el seleccionador nacional
español. He hecho esta pequeña introducción sobre mi relación
con la selección nacional, para matizar algunas cosas que he oído
en numerosas ocasiones y que me gustaría aclarar. Se dice habitualmente que para entrenar a un cierto nivel hay que tener
suerte. Es algo que no niego, pero quiero hacer ver a quien así
piensa de forma peyorativa, que la suerte se puede tener, pero que hay
que buscarla y prepararse para cuando llegue la ocasión. Para que un entrenador pueda tener éxito ha de prepararse y una
parte de ésta preparación es la asistencias a cursos, clinics
y todo tipo de campeonatos de todas las categorías desde formación
hasta profesionales, tanto nacionales como internacionales. Dicho todo esto, me gustaría manifestar públicamente mi
agradecimiento a Antonio Díaz-Miguel por la excelente acogida que
me dispensaba cuando acudía año tras año a sus entrenamientos
con las posteriores charlas técnicas –que teníamos muy a
menudo-, dónde siempre estaba dispuesto a explicar hasta el último
detalle de lo que entrenaba y de todo lo que aprendía en sus múltiples
viajes a Estados Unidos.
Mejora del rebote defensivo y del primer pase de contraataque
Por Aíto G. Reneses
Teniendo en cuenta que el rebote defensivo es un aspecto que se valora poco positivamente en relación a otros aspectos del juego quiero destacar su importancia. Generalmente, sólo se valora negativamente cuando no se coge y eso no incita a los jugadores a ser mejores reboteadores. También es conveniente no valorarlo excesivamente, como el caso de algún jugador que recuerdo que llegaba a no defender para tener una mejor estadística en rebotes. Podemos diferenciar, básicamente, dos tipos de rebote defensivo: 1.- Corto, que puede cogerse con un buen "timing" de salto, habiendo cerrado bien previamente al reboteador atacante, siendo alto y corpulento o teniendo un potente salto. También es importante tener intuición para saber hacia dónde va a salir rebotado el balón. 2.- Largo, cuando sale rebotado lejos del aro. Sin despreciar el que todos los jugadores trabajen cerrando el rebote, si el balón va lejos del aro después de no haber sido capturado por nadie se puede coger sin saltar llegando, incluso, a poderse coger después de botar. Hay muchos rebotes de este tipo en un partido. En muchas ocasiones los jugadores pequeños se quedan mirando como los altos de su equipo cogen, o no, el rebote sin entender que es una responsabilidad de todos y más veces de ellos cuando el rebote sale largo. Vicente Ramos (1,80 m.) fue el máximo reboteador del Estudiantes, subcampeón de liga, hace más de treinta años. Más recientemente Joan Creus (1,78 m.) ha sido uno de los mejores reboteadores de la Liga, sin duda debido a la habilidad para capturar los rebotes largos. Una vez entendida la importancia del rebote y teniendo el deseo de trabajar por él hay sólo una receta: practicar repetidamente. Un aspecto a mejorar es una preparación física específica que aumente la capacidad de salto. Otro aspecto es la sincronización ("timing") del salto con la trayectoria del balón. Se puede empezar tirando el balón al tablero y cogiéndolo lo más arriba posible para, posteriormente, ir haciendo otros lanzamientos al tablero o al aro que no hagan tan previsible cuando y dónde caerá el balón. Simultáneamente se puede incidir en la técnica, agarrando el balón fuertemente con las dos manos y tirando de él hacia el pecho arqueando ligeramente el cuerpo hacia atrás para evitar que puedan quitártelo desde esa posición. En líneas generales, siempre es conveniente entrenar primero la técnica, incluso sin balón, después compitiendo contigo mismo intentando cogerlo cada vez mejor y más arriba y después compitiendo con otros. Un ejercicio clásico de competencia es éste: dos jugadores tiran alternativamente desde una esquina del tiro libre y tres jugadores compiten por coger el rebote y meter canasta contra los otros dos. El que llegue a tres canastas pasa a tirar y uno de los tiradores compite con los dos restantes.
¿Cómo cerrar el rebote? Cuando se produce el tiro hay que mirar al atacante, de frente a él, y si éste inicia el camino hacia el aro: pivotar para cerrarle el camino hacia la canasta (gráfico 2),
estando flexionado y con los brazos abajo, para impulsarse, después se salta fuerte a por el balón como hemos descrito anteriormente. Puede haber casos en los que ya se deba estar con los brazos arriba - con jugadores altos y lentos- en los que no sea tan importante el salto y sí la reacción con los brazos y manos. En el caso de que el atacante no vaya al rebote hemos de hacer lo mismo un poco más tarde cuando calculemos que ya no será necesario cerrar. Cuando se está demasiado cerca del aro en la posición defensiva hay que salir a cerrar a una posición más próxima a nuestro atacante (gráfico 3).
En algún caso no se podrá cerrar el rebote, tal y como se entiende tradicionalmente, porque el atacante esté junto al aro. En este caso se puede cerrar hacia afuera o dependiendo de la posición y tu fortaleza física en relación al atacante rebotear fuerte con las dos manos o con una palmeando el balón hacia tu lado para cogerlo tu mismo posteriormente, o hacia un compañero. Cuanta más desventaja física tengas con respecto al jugador al que has de cerrar el rebote, ya sea en defensa individual o zonal, más importante es realizarlo bien. Para todos estos casos se pueden, y se deben, diseñar ejercicios específicos. Primer pase de contraataque Hay que evitar el vicio de los bases, que por falta de confianza en la capacidad de pase de los reboteadores, van a recibir el balón casi mano a mano. Cuanto más se avance con este pase más posibilidades tendremos de realizar un buen contraataque. Una buena posición será la próxima a la esquina del tiro libre. Es posible que los jugadores altos no sepan dar este pase al principio pero difícilmente podrán aprenderlo si no se les permite practicarlo. Otro vicio, esta vez de algunos hombres altos, es intentar como primera opción dar un pase largo de contraataque perdiendo así, si esa oportunidad no surgiese, la posibilidad de hacer un pase de apertura rápido. Primero se debe de intentar un pase al jugador, o jugadores, encargado de recibir ese primer pase rápidamente; si no se puede porque están defendidos es el momento de buscar ese pase largo que algunos priorizan. Formas de realizar el primer pase. 1.- Se tira el balón al tablero (gráfico 4) se salta a por el rebote y girando en el aire se hace un pase sobre cabeza antes de caer al suelo. Esto sólo se puede hacer cuando se tiene una gran superioridad.
2.- Después de capturar el rebote y caer al suelo (gráfico 5) se hace un pase de béisbol pivotando hacia afuera, pasando mientras se pivota para efectuar el pase más rápido.
3.- Igual que el caso anterior pero habiendo pivotado (gráfico 6) y con el brazo extendido.
4.- Haciendo el mismo movimiento del apartado 2, ó 3, pero fintando el pase y pivotando, por fuera o por dentro dependiendo de la proximidad del contrincante, para pasar con la otra mano (gráfico 6A).También puede pasarse con la misma mano.
Todos los ejercicios deben hacerse por ambos lados para hacer primeros pases con la derecha y con la izquierda. Ejercicio de cerrar rebote y contraataque. Es un ejercicio que uso frecuentemente (gráfico7).
Tres jugadores atacan, tiran a canasta y van al rebote ofensivo (obligatoriamente). Si lo capturan tratan de encestar pero si no lo hacen dos de ellos (los dos más altos) van a hacer un dos contra uno al jugador que va a hacer el primer pase ya sea después de rebotear o cuando vaya a sacar de fondo después de canasta. El tercer jugador intenta cortar el pase de salida del contraataque (gráfico 7A).
Los jugadores que defienden permiten el tiro pero con una posición defensiva correcta y cierran el rebote. El que coge el rebote da el primer pase de contraataque intentándolo rápidamente para evitar el dos contra uno, o después de que le hagan el "trap", a uno de sus dos compañeros que habrán ido a distintas líneas de pase ya que el tercer ex-atacante irá a cortar este pase de salida. Una vez realizado este pase los tres corren en contraataque, inmediatamente, contra dos defensores que esperan en el otro campo, más un tercero que saldrá a defender desde medio campo cuando el entrenador le indique obligando así a los tres atacantes a hacerlo con velocidad para intentar jugar con ventaja numérica. En conclusión, primero hay que concienciarse de lo importante que son tanto el rebote defensivo como el primer pase de contraataque, después prepararse físicamente para hacerlo bien con ejercicios físicos sin balón y después con balón pero sin competencia, posteriormente compitiendo con uno mismo y por último compitiendo con otros. Si se tienen dudas en cuanto a la técnica sólo hay que observar detenidamente a algún jugador, de parecidas características al jugador con el que quieres trabajar, que te guste como captura el rebote y, o, hace el primer pase de contraataque. Son necesarios el progreso físico, el técnico y las repeticiones periódicas y sistemáticas para conseguir una mejora de cualquier fundamento. Gráficos: Sito Alonso
|