Principal ] aire ] fuego ] [ tierra ] agua ]


Galería 2

Melancolía

Teatro de la contemplación.

El poder siempre ha necesitado la belleza para legitimarse, sin embargo los creadores de belleza son acusados de hedonistas, fusilados o expuestos a la vergüenza, el escarnio y la  lapidación  por ese mismo poder bastardo y envidioso por mediocre, entregándoselo a las masas enfermas de precariedad.

 

Para ampliar la imagen pulsa en ella.


Lo que se paga más caro en nuestra sociedad es la diferencia.

No sé si la pintura está agotada, pero no tengo otro medió de recorrer mi camino de reconocer a mi gente, de entender mi mundo. Y que más da, cuando ves que saltan chispas del cuadro, los ojos se llenan de lágrimas, solo entonces consigo ser un hombre bueno, que se acerca a su entorno con la humildad del peregrino, todos los sinsabores del camino se olvidan, el descubrimiento de la tierra prometida, te recompensa, pero ¿y a la mujer del marino quien la recompensa?, de tantas soledades, de tantos vacíos ignorantes. Y aún peor de soportar el amenazante filo  puntiagudo de la viudedad, el abandono de su hombre.

Pero te aseguro, que nunca he hecho lo que he querido, sino lo que tenido que hacer.

 

 

            anterior                                                  siguiente